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Tarta fría de queso sin gluten

julio 21, 2022
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Llevaba tiempo detrás de "LA" tarta de queso sin horno definitiva. Ya sé que no os descubro nada, y que hay miles de recetas por ahí, pero a mí me ha costado encontrar una que salga siempre bien, y que tenga la textura y el sabor que estaba buscando. Nada original, nada raro. Solo esa receta a la que pienso volver una y otra vez siempre que quiera una tarta de queso cuajada en el frigo. El único descubrimiento que me atrevo a hacer es que para no comerla toda de una vez, decidí cortarla en porciones y congelarla. Y el resultado es muy, pero que muy recomendable. Si no la vas a tomar toda de una vez, vale la pena usar un molde rectangular,  por aquello de que te quedarán barritas o rectángulos que luego son más fáciles de comer como helados, y quedan más vistosos. 

Mientras tanto, aquí dejo esta receta que necesito de referencia, porque este verano por fin tengo mi tarta fría (o helada) favorita.


Tarta fría de queso sin gluten
Ingredientes
Para la base
200 g de almendra  cruda molida
30 g de azúcar moreno
40 g de mantequilla fundida

Para la crema de queso
280 g queso crema entero (Philadelphia o similar)
75 g de azúcar blanco
280 g de yogur griego
4 hojas de gelatina
2 cucharadas de leche
Zumo de 2 limones
1 cdta de extracto de vainilla

Preparación
Pinta con mantequilla un molde desmoldable de 20 cm, forra con papel de hornear y pinta de nuevo con mantequilla. Pinta también las paredes del molde.
Pon la almendra, el azúcar y la mantequilla en un robot de cocina y mezcla bien. Pon la mezcla en el molde preparado y extiende formando una capa firme y uniforme. Usa el reverso de una cuchara, una espátula en ángulo, o la base de un vaso para apretar la mezcla y conseguir una capa lisa.
Lleva al frigorífico unos 20, mientras precalientas el horno a 180º. Lleva al horno unos 12-15 minutos hasta que esté ligeramente dorada y firme al tacto. Reserva y deja enfriar.
Pon la gelatina en un bol con 50 ml de agua fría  y deja que se rehidrate unos minutos. Una vez se vuelva manejable, retira el agua, y vierte la leche. Lleva al microondas un minuto, y mezcla bien hasta que la gelatina se haya disuelto completamente.  Mezcla en un robot de cocina o con una batidora todos ingredientes del relleno. En este punto, yo le puse un acetato alrededor al molde porque el mío no es alto, pero esto es opcional. Vierte la mezcla sobre la base de almendra ya fría y lleva al frigorífico hasta que cuaje, al menos unas 4 horas antes de servir. Sirve con fruta fresca, con coulis de frutas, o sola. Aguanta bien en la nevera varios días.
También puedes hacer esta misma tarta en un molde rectangular, cortarlo en barritas y congelarlas. En verano apetecen a cualquier hora!

Banana bread - Gluten free

marzo 25, 2022
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El pan de plátano es una opción genial para aprovechar esos plátanos que se van quedando rezagados en el frutero. Y la verdad es que siempre queda alguno. 

He hecho otros panes de plátano antes, pero esta versión sin gluten es perfecta cuando no puedes consumir gluten. Una receta sencillísima, de las de hacer en un solo recipiente, mezclar y listo. No te entretengas, y mete la masa en el horno en cuanto esté mezclada para que bicarbonato actúe bien. Y poco más. Una receta muy, muy fácil que vale la pena tener a mano, porque no puede ser más fácil y más rica.  

Añádele pepitas de chocolate, arándanos u otras frutas desecadas si te apetece, y tendrás más variedad cada vez que lo pruebes.

Bizcocho de plátano sin gluten (GF banana bread)

Ingredientes
5 plátanos pequeños (4 aplastados y 1 para decorar)
250 g de harina sin gluten
2 y  1/2 cucharaditas de bicarbonato de soda
1 y  1/2 cucharaditas de canela en polvo
180 g de azúcar moreno muscovado
75 g de mantequilla derretida
2 huevos grandes
1 rodaja de limón
 
Preparación
Precalienta el horno a 180º y prepara un molde rectangular pintándolo con mantequilla y fórralo de papel de horno.
En un bol grande, aplasta 4 de los plátanos con un tenedor, añade el azúcar, los huevos y la mantequilla derretida y mezcla con una batidora de varillas.  Tamiza  sobre esta mezcla la harina, el bicarbonato  y la canela, y mezcla. Vierte la masa en el molde preparado. Corta el último plátano longitudinalmente, frota cada mitad con una rodaja de limón para que no se oscurezca y ponlo encima de la masa.
Lleva al horno precalentado unos 60 minutos o hasta que una brocheta salga del centro limpia.
Deja reposar 10 minutos en el molde. Desmolda y deja enfriar por completo sobre una rejilla hasta el momento de servir.


Peras al vino

marzo 24, 2022
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Peras al vino. Un postre tradicional, algo viejuno, la verdad, pero que a mí me parece de lo más sugerente con ese brillo maravilloso que le da la salsa. Sí, estoy fatal, ahora ya penso en la comida antes por su aspecto que por su sabor. Deformación profesional.  Pero si con esta foto te animas a hacerlas tú también, recordarás que son ricas (mejor cuanto mejor sea el vino que uses), facilonas y preciosas.
Te dejo la receta que hago yo para que la ajustes a tu gusto.

Peras al vino
6 peras maduras
300 ml de vino tinto
60 g azúcar
2 ramitas de canela
150 g de moras

Pela las peras y pártelas por la mitad longitudinalmente. Ponlas en un cazo con el azúcar el vino y la canela, y cuece a fuego lento hasta que estén tiernas en el centro. Esto puede llevarte de 20 a 45 minutos, dependiendo del tipo de pera y lo madura que esté. Muévelas de vez en cuando, y añade un poco más de vino solo si hace falta. Una vez hechas, si queda demasiado líquido, retira las peras y reduce ligeramente la salsa, para conseguir un jarabe espeso. Añade las moras y sirve.

Tortitas japonesas super esponjosas - Pancake Tuesday

febrero 28, 2022
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Cuando era pequeña el mundo no era una aldea global. Yo crecí antes de los teléfonos móviles, la televisión a la carta y los viajes de bajo coste.
Durante mi infancia, el último jueves antes de empezar Cuaresma, nos daban la tarde libre en el cole, porque celebrábamos Jueves Lardero. Eso se traducía en ir a merendar al campo unas hogazas individuales que solo se horneaban en las panaderías para ese día (todavía hoy solo las puedes conseguir para esa fecha), y que se rellenaban con una generosa tortilla de chorizo y longaniza, que se acompañaba con una naranja y un plátano, cuanto más grande mejor. Recuerdo que el cierzo solía hacer acto de presencia año sí y año también, lo que añadido a la humedad del río donde hacíamos la merienda, acababa conmigo inevitablemente tiritando a los cinco minutos de llegar. Recuerdo que era una tradición que esperábamos como una pequeña fiesta. 
Yo llevo ya muchos años lejos de casa, y en sucesivas mudanzas he vivido distintas tradiciones asociadas al carnaval y el inicio de la cuaresma.Ahora vivo en la cultura anglosajona que ha convertido el último martes antes de cuaresma en el pancake Tuesday. Básicamente, ese martes se trataba de gastar todo el dulce, huevos y grasas que había en la casa antes de comenzar el ayuno de la cuaresma. Y cada año los supermercados aquí se llenan de stands con preparados para tortitas, ideas y recetas para todos los gustos. 
Yo no me había acordado de nada de esto hasta que fui al super y vi toda la parafernalia en pleno despliegue nada más entrar, y mi hija pequeña, que es la experta en tortitas de la familia, me dijo que este año iba a comer tortitas en todas las comidas del día. 
Solo fue entonces cuando me acordé de que había guardado una receta de tortitas japonesas que quería probar. Y si hay una buena excusa para hacer tortitas especiales esa es el Pancake Tuesday.
El resultado, lo tienes a la vista. Seas o no amante de las tradiciones, no puedes dejar de probarlas. No son para hacerlas cada fin de semana, porque piden una cocción lenta, pero el resultado es una auténtica locura. Una tortita esponjosa como una nube, que te recomiendo que comas con un buen trozo de mantequilla encima, que se derrita con el calor residual, y luego le pongas la fruta o los otros complementos que te apetezcan. A mí me han parecido espectaculares, y necesitaba esta receta en el blog porque la volveré a hacer, seguro.

Tortitas japonesas super esponjosas

Ingredientes (6 tortitas)
150 g de harina con levadura incorporada
½ cucharadita de levadura de repostería
2 cucharadas de azúcar blanco 
150 ml de leche
2 huevos
1 cucharada de aceite de girasol u otro aceite neutro (evita el aceite de oliva)
Un chorrito de extracto de vainilla (1-4 de cdta)
Aceite neutro para engrasar la sartén y los moldes
Acompañamiento al gusto: Fresas, frambuesas, arándanos, moras, sirope, mantequilla…

Preparación
Tamiza la harina y la levadura en un bol y añade el azúcar. Haz un hueco en el centro y añade los huevos y el aceite. Mezcla y vierte poco a poco la leche, y añade también la vainilla.  Bate bien hasta integrar toda la mezcla. Puedes usar una batidora o unas varillas si prefieres. A mí me gusta mezclar con la batidora para que la mezcla quede perfecta, sin grumos y sedosa. Usa la mezcla inmediatamente. No la dejes reposar.
Calienta una sartén antiadherente grande -que tenga tapa- a fuego bajo y engrasa ligeramente. Pon uno o dos aros metálicos de emplatar bien engrasados. Llena los aros un poco más de la mitad con la masa, cubre con una tapa y deja que las tortitas se cocinen a fuego lento unos 6 minutos. Comprueba si están tostadas, y dales la vuelta con una espátula, o espera otros dos minutos, cubriendo de nuevo con la tapa. Deja que se hagan 1 o 2 minutos por el otro lado, lleva a un plato, y pasa un cuchillo por el borde del aro para desmoldarlas inmediatamente. Sirve inmediatamente o conserva en el horno al mínimo hasta terminar de hacer todas y servirlas calientes. Sirve con tu acompañamiento favorito.
NOTA: Si no tienes harina con levadura incorporada, puedes hacerla tú misma añadiendo 2 cdtas de levadura de repostería por cada 150 gr de harina.
 Comprueba el tiempo de cocción con las primeras tortitas. Puede variar entre 6 y 10 minutos. Es importante que las hagas al mínimo para que se cocinen por dentro, pero sin que se quemen por fuera.

Bundt de aceite de oliva y limón

octubre 19, 2021
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El aceite de oliva es fantástico para usar en lugar de mantequilla, también en recetas dulces. A ningún español hace falta que nos convenzan de esto, porque estamos acostumbrados. Pero esta es una receta que hice para una marca de aceite de oliva español que se comercializa en Irlanda. A mí me pareció perfecta, porque mezcla un bundt con glaseado, que es algo que ellos habitualmente cocinan, pero usando el aceite de oliva en lugar de mantequilla.
Los bizcochos con aceite de oliva son densos y ricos. Al ser líquido a temperatura ambiente, el aceite de oliva también añade más humedad a los bizcochos, haciendo que aguanten mejor, por lo que son incluso mejor al día siguiente.
La verdad es que he usado limón en esta receta porque es un bizcocho de yogur con aceite de oliva muy sencillo y quería darle algo de sabor sin quitarle protagonismo al bizcocho. Pero cuando esté un poco más avanzada la temporada de naranjas, lo repetiré cambiando el zumo de limón por naranja, y la vainilla por agua de azahar. Aceite de oliva y agua de azahar. Y a pensar en darme un garbeo por Sevilla, que me apetece mil. 

Bundt de aceite de oliva y limón
Ingredientes
150 g de aceite de oliva suave
220 g de azúcar blanquilla de grano fino
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 huevos
250 g de yogur griego natural
300 g de harina con levadura

Para la cobertura
100 ml de zumo de limon
110 g de azúcar glass
Ralladura de lima para decorar

Preparación
Precalienta el horno a 160ºC.
Pon los huevos, el azúcar y la vainilla en el vaso de una amasadora con la pala o en una batidora eléctrica con las varillas, y bate unos 8 a 10 minutos o hasta que estén pálidos y cremosos.
Agrega el yogur y bate hasta que esté bien combinado. Añade el aceite y bate de nuevo. Añade la harina, tamizando sobre la mezcla y bate de nuevo. Engrasa y enharina bien un molde de bunt de unos 24 cm. Vierte la mezcla y lleva al horno unos 35 minutos o hasta que esté hecho (comprueba pinchando con una brocheta hasta que salga limpia). Deja enfriar 10 minutos en el molde, y luego desmolda y termina de enfriar por completo sobre una rejilla. Prepara una glasa mezclando el azúcar con el zumo de limón, añadiendo cucharada a cucharada hasta conseguir una textura que tenga caída pero no sea excesivamente líquida. Vierte la glasa y deja secar antes de servir. Justo antes de servir, ralla un poco de lima encima del bizcocho.




Higos con crema de azafrán y cardamomo

octubre 11, 2021
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Ya está a punto de acabar la temporada de higos, pero aprovechando que encontré todavía unos el otro día, me decidí a probar este postre. Si te gusta el chocolate blanco y las especias lo vas a disfrutar todo. 

Es importante tostar bien el cardamomo y el azafrán, sin quemarlos, para que desarrollen todo el aroma y el sabor, y dejarlos luego suficiente rato en infusión para que los sabores se potencien. Después, no puede ser más fácil. 

A mí me encantan las cremas frías en postres. Se dejan preparadas hasta el momento de servir,y puedes jugar con la presentación como tú quieras: en un bol grande y servir en la mesa, en boles individuales, o en vasitos. Prueba y seguro que encuentras todavía más formas de servirlo. ¿ Porqué no como crema para acompañar un bizcocho?

Un postre de otoño que da muchísimo juego. Espero que os guste.

Higos con crema de azafrán y cardamomo

Ingredientes

500 ml de nata líquida
4 vainas de cardamomo,
Unas hebras de azafrán
100 g de chocolate blanco
9 higos maduros abiertos por la mitad
Frambuesa deshidratada en polvo para servir
 

Preparación

Tuesta el cardamomo en una sartén, sin aceite, y machaca en el mortero. Tuesta el azafrán, sin quemarlo, en una sartén. Vierte 100 ml de nata y cuando se impregne bien del azafrán, pásalo todo a un cazo, añade el resto de la nata, el cardamomo y lleva a ebullición.
Retira del fuego y cubre con una tapa, dejando infusionar 15 minutos.
Derrite el chocolate blanco al baño María. Añade la mezcla de nata y especias al chocolate y mezcla bien. Retira del fuego, y añade poco a poco el resto de la nata hasta tener una crema bien mezclada. Lleva al frigorífico, removiendo de vez en cuando, hasta que enfríe por completo.
Sirve la crema en boles, reparte los higos y decora con la frambuesa deshidratada en polvo.

Ensalada de higos y melocotón

septiembre 21, 2021
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Hay una variedad tardía de melocotón que está en su mejor momento en septiembre. Justo cuando parece que el verano está por despedirse, y aparecen brevemente los higos anunciando el cambio de estación, en ese momento llegan estos melocotones, amarillos, inmensos y con muchísimo aroma. Un verdadero capricho a destiempo.

Y con esa idea en mente terminé por hacer esta ensalada riquísima. 

Salvedades, todas. Lo que os acabo de contar sucede en España, y en mi recuerdo. Aquí, en el norte de Irlanda he conseguido higos, pero ya veis que les falta ese granate intenso de los higos cogidos bien maduros. Y he conseguido melocotones, pero tuvieron que ser en conserva. Que no se diga que voy a traicionar mi nostalgia por falta de recursos. Unas hojas de espinaca fresca, unas bolitas de mozzarella, unas nueces y unas anchoas, y tengo la ensalada reina de septiembre para transportarme de vuelta volver a casa, que hace tanto que no voy por allá que estoy de lo más ñoño.

 
Ensalada de higos y melocotón
 
Ingredientes (para 4 personas)
4 higos por persona
200 g de hojas de espinacas tiernas  
4 melocotones 
200 g de bolitas de mozzarella
50 gramos de nueces
1 lata de anchoas
3 cdas aceite de oliva virgen extra
1 cda vinagre 
1 cdta de miel  

Preparación
Limpia y seca bien las hojas de espinaca. Reparte en los platos. Pon encima el melocotón en gajos (usa en su jugo si no tienes fresco) y los higos en mitades o en cuartos. Reparte la mozzarella, las nueces ylas anchoas. Mezcla el aceite, el vinagre y la miel y haz una vinagreta. Sírvela en salsera aparte.

Barritas de yogur helado

julio 01, 2021
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En lo que tardas en pensarlo, puedes preparar este postre helado, dejarlo en el congelador y olvidarte por un rato, hasta que te vuelva a picar el gusanillo de algo rico, fresquito y delicioso, pero bajo en grasas.

Barritas de yogur helado 

Ingredientes

500 g de yogur griego
3 cucharadas  de orejones de albaricoque en trocitos
40 g de almendras en láminas
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharadas de azúcar moreno
 
Preparación
Forra una bandeja con film de cocina. Mezcla en un bol el yogur, los orejones, la vainilla y 1 cucharada del azúcar. Añade la vainilla y mezcla de nuevo. Extiende la mezcla con una espátula sobre la bandeja, espolvorea el azúcar y añade por encima los anacardos. Lleva al congelador al menos 4 horas, mejor de un día para otro. Sácalo justo en el momento de servirlo, rómpelo en trozos y sirve inmediatamente. Puedes conservarlo en el congelador un par de semanas en un recipiente hermético. 
 


 

Bol de desayuno con peras

junio 18, 2021
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Desayunos de verano, fresquitos, perezosos y disfrutones. O desayunos de fin de semana, o de cuando buenamente te dé la gana. Este post de hoy no es una receta, sino una idea para recordar cuando te apetezca un buen desayuno, completo, perfecto, sabroso y disfrutón. 

Porque después de esto, ya pueden echar lo que sea, que tú ya has empezado el día de la mejor manera posible. 

Bol de desayuno con peras

Ingredientes (para 2 personas)

2 Peras
300 gr de yogur
Granola (puedes usarla casera, esta es mi receta)
Opcional, para servir: miel, sirope, semillas de amapola
Medio limón

Preparación
Prepara los boles con el yogur a tu gusto (endulza o no según prefieras), pon las peras cortadas en láminas. Para que no oscurezcan, ponlas en un recipiente con el zumo de medio limón y agua fría mientras terminas de cortarlas todas. Déjalas sumergidas hasta el momento de usarlas y sécalas con papel de cocina. Añade la granola, y si quieres, la miel, y sirve inmediatamente.

Tarta de tres leches

mayo 18, 2021
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Hace años que esta tarta está circulando por las redes. Es un postre muy popular sobre todo en Latinoamerica, y hace unos años hubo un tiempo en que veías versiones de esta tarta por todas partes. Yo entonces no llegué a probarla. Pero encontré una versión reciente en una revista de cocina (australiana, para más señas) y  fue entonces cuando decidí que tenía que probarla de una vez, y hacer mi propia versión. 
La verdad es que en su día me pareció un poco engorroso. Nunca llegué a prestarle atención a la elaboración, pero lo de tener que hacerla de un día para otro, las leches, y demás, me daba mucha pereza. Además, tenía la impresión de que iba a ser uno de esos postres superdulces que no me emocionan. Pero cuando me paré a ver esta receta que te digo, de pronto sumé dos y dos. Entendí que se trataba de un bizcocho genovesa clásico (bueno, dejémosles que añadan levadura) calado con la mezlca de las leches en lugar de con almíbar, y luego cubierto de una crema. En muchas versiones lo he visto cubierto de merengue. Pero una vez que me paré y vi de qué se trataba, decidí que iba a hacer una tarta a mi gusto, es decir: dulce, sin empalagar, y con una cobertura más apetecible, porque en casa no somos amantes del merengue. 
Así que esta no es la tarta clásica, sino mi versión de esta tarta tan popular. Y es la primera que pruebo. Ahora no tengo amigos latinos cerca que me hayan enseñado cómo la hacen ellos. Pero sin haber probado versiones la versión original, te puedo decir que ésta es una de las mejores tartas que he hecho nunca. 
El resultado es un bizcocho jugoso y lleno de sabor, tan húmedo que casi recuerda a un flan de todo el líquido que absorbe. La cobertura de la nata y la acidez de la fruta de la pasión lo complementan a la perfección. Y frío directamente de la nevera es una verdadera pasada. Así que ni idea de si esta versión se parece o no a la original. Para mí es una auténtica ganadora. El comentario de mis beta testers fue que iba a tener que esforzarme para que las fotos le hicieran justicia. Y no estoy segura de haberlo conseguido.
 
Tarta de tres leches 
Para el bizcocho
4 huevos grandes (claras y yemas separadas)
1 pizca de sal
120 g de azúcar
1/2 cdta de vainilla
140 g de harina de repostería (mira en las notas si quieres hacer una versión sin gluten)
 
Para bañar la tarta
1 lata de leche condensada (397ml)
1 bote de leche evaporada (170ml)
1 vaso de leche entera (250ml)

Para la cobertura
400 g de nata para montar (35% m/g mínimo)
80 g de azúcar glas (azúcar en polvo)
2 o 3 piezas de maracuyá o fruta de la pasión 
 
Preparacion
Precalienta el horno a 180 º. 
Prepara un molde  de 20 cm con papel de horno y reserva. 
Separa las claras y las yemas. Monta las claras con la pizca de sal y la mitad del azúcar a punto de nieve fuerte. 
En un bol grande, pon las  yemas con la vainilla y el resto del azúcar y bate hasta que blanqueen y tripliquen su volumen. 
Añade a esta mezcla las claras y mézclalas suavemente con la espátula sin bajar la mezcla.
Añade la harina en varias veces, tamizando, para que te quede una masa muy ligera y bien mezclada. Es importante tener cuidado porque esta receta no lleva levadura o polvo de hornear, y el bizcocho solo subirá en el horno con el aire que hayas creado en este paso.
Lleva al horno precalentado a 180 y hornea unos 20 minutos, o hasta  que el bizcocho esté hecho, comprobando con una brocheta. 
Saca del horno, y pon a enfriar en una rejilla SIN RETIRAR el papel. 
Mientras se templa el bizcocho, pon las tres leches en una jarra grande y mezcla bien. 
Una vez enfriado el bizcocho, ponlo de nuevo en el molde. Haz agujeros son una brocheta por toda la superficie del bizcocho, y vierte la mezcla de leches sobre él, repartiéndola bien, y dejando que empape poco a poco. 
Lleva al frigorífico toda la noche. 
Para servir, monta la nata con el azúcar  a punto fuerte. (Puedes seguir las indicaciones para hacerlo con Kitchen Aid aquí). Saca el bizcocho del molde con cuidado ayudándote del papel de horno, y ponlo en la fuente donde lo vayas a servir. Corta todo el papel que sobresale en este punto, y deja solo la base bajo la tarta. 
Decora con la nata montada y añade unas cucharaditas de pulpa de fruta de la pasión.
 
NOTAS:
  • Puedes hacer una versión sin gluten cambiando la harina por tu mezcla favorita de harinas sin gluten, o bien usando fécula de patata. El bizcocho quedará menos consistente, así que tendrás que reducir las cantidades de líquido para que no colapse al cortarla. Como las cantidades son las habituales de una lata entera, haz la mezcla de las leches como indica la receta en una jarra medidora y una vez meclada, quítale entre un 20 y un 25%. 
  • Si prefieres ir sobre seguro, puedes usar harina con levadura incorporada, o añadir media cucharadita de levadura de pastelería a la harina. 
  • Puedes sustituir la fruta de la pasión por otras frutas (granada, kiwi, fresas, frambuesas) o por un poco de mermelada, mejor si es de frutas algo ácidas para que contraste con la nata y la tarta. 
  • Esta tarta suele servirse con merengue en lugar de nata.

Batido de Kiwi y frutas

febrero 15, 2021
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No me apasionan las verduras en los batidos ni en los zumos. Pero las frutas, las frutas son otra cosa. Aunque lo que más me gusta de este batido, de largo, es su color. 

Nunca pensé que se podría comer por colores. Mejor dicho, nunca me había parado a pensarlo. Pero con este batido más que el sabor, que es perfecto, o que su textura, que es de un batido cremoso y afrutado al mismo tiempo, lo que realmente me conquistó fue su color. 

Verde intenso y brillante, como un trozo de hierba recién cortada, en un vaso. Me temo que las fotos no le hacen justicia. Te aseguro que si te animas a probarlo, verás ese verde intenso y todo lo demás te parecera secundario a ti también.

Batido de kiwi y frutas

Ingredientes

3 kiwis pelados
1 mango en trozos (puede ser congelado)
1/2 litro de zumo de piña 
1 plátano, en trozos


Preparación

Pon todos los ingredientes en la batidora y tritura bien hasta obtener un batido fino. Sirve en 2 vasos altos y consume en el momento.

Tosta de peras, queso azul y nueces

septiembre 29, 2020
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Y así de golpe, estamos ya en pleno otoño. Nos hemos pasado el año sin salir de casa, con primera ola, segunda ola, y sin saber muy bien qué forma van a tener estas navidades. Pero aquí estamos, que no es poco.
Ambiente otoñal completo también en estas fotos de hoy. Muchas veces, una rebanada de pan bien acompañada me basta para hacerme muy, muy feliz. Da igual si el pan el casero o comprado. Da igual si lo que estás haciendo es un desayuno fuerte, un almuerzo, o una cena. Basta con echarle un poco de imaginación y en unos minutos improvisas un plato delicioso.
Uno de esos casos suele ser la cena del domingo. Perezosos, sin demasiado hambre, alguien se pone en marcha para cenar sin un plan, que suele empezar con un “yo no quiero cenar, igual un poco de yogur con fruta”. Y de pronto me miran y me dicen: espera, te vas a hacer algo rico?  No hace falta que sea gran cosa. Simplemente, en un par de minutos, basta con poner juntas un par de cosas de la despensa, o de la nevera, y se les ilumina la cara.
Esta de hoy es una combinación más dulce que salada, que para mí sería más un desayuno o una comida ligera. Pero en realidad, la puedes tomar cuando quieras. Yo, personalmente, prescindo de la miel o el sirope, porque no me gusta demasiado el dulce. Las nueces le dan un toque crujiente perfecto y terminan a la perfección esta combinación clásica de peras y queso azul. Seguro que si te preparas una también hay alguien más que se apunta. Ya verás.

Tosta de peras, queso azul y nueces 

Ingredientes

4 rebanadas de pan de hogaza (Puedes usarlo comprado o tienes aquí mi receta favorita)
2 Peras
50 gramos de queso azul cremoso
50 gramos de nueces peladas
Miel o sirope (opcional) 

Corta el pan en rebanadas y reserva. Pela y corta las peras. Ponlas en un bol de agua fría con una cucharadita de zumo de limón para que no se oxiden mientras terminas de preparar las bruschettas. Tuesta el pan, añade las peras bien escurridas (mejor usa papel de cocina) y espolvorea con trocitos del queso desmigado y las nueces. Justo al servir, añade la miel o el sirope si lo usas. 


 

Fresas con Nata (Cómo montar nata en Kitchen Aid)

agosto 04, 2020
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La temporada de fresas aquí (vivo en Belfast) llega extraordinariamente tarde para los estándares españoles. Cuando era pequeña, a mis padres les dio una temporada por tener plantas de fresa en unos macetones en el jardín, y nos pasamos unos cuantos años comiendo -y recogiendo- a diario, una buena cantidad de fresas en primavera. La temporada era muy corta, pero teníamos fresas a todas horas, todos los días. Creo que no habíamos calculado bien la productividad imparable de aquellas plantitas minúsculas.
Desde aquella, ya cuesta mucho encontrar fresas. Sólo hay fresones elefantiásicos, que crecen durante todo el año al calor plástico de los invernaderos, llenos de un agua ácida, con sabor a broma pesada cuando los comparo con el sabor del recuerdo de aquellas fresas infantiles.
Pero los hijos de la Gran Bretaña, que son muy suyos, han convertido en postre oficial del torneo de Wimbledon las fresas con nata.

Hay tantas formas de ridiculizar todo lo que significa y lo que representa la frase anterior, que os lo dejo a vosotras.
Pero si os cuento toda esta historia es porque normalmente Wimbledon se juega a finales de junio y primeros de julio. Muy, muy tarde para una temporada de fresas hispánica. A tiempo para la British. Y como lo de las tradiciones aquí es un pasatiempo nacional, igual que lo del coma etílico, pues salen con la historieta de las fresas con nata de Wimbledon, tan fino todo ello.
Aquí incluso en junio y julio hace frío para fresas autóctonas. Jamás he visto fresas irlandesas, pero sí que en julio y agosto llegan a los mercados unas fresitas escocesas minúsculas y delicadas como frambuesas silvestres. Y entonces me da por comprarlas y de repente, saben a fresas. Y me sorprende, y me llega a la boca el sabor de mis ocho años y el calor de la terracota de las macetas donde teníamos las fresas, y el olor a tierra abrasada al sol del mediodía, y las risas de mis hermanas y sus gritos, y las peleas por quién ponía la mesa o quién iba al jardín a recoger las fresas.
Y cuando un bocado consigue todo eso, hace falta publicarlo aquí.
Más todavía, cuando puedo apuntar exactamente cómo monto la nata en la Kitchen Aid, sin añadirle estabilizantes ni cosa parecida. Pero si sigues exactamente esta receta, tendrás nata montada perfecta cada vez.
Las fresas no puedo asegurarte que te transporten a tu infancia.
 Eso ya corre de tu cuenta.
Fresas con Nata (Cómo montar nata en Kitchen Aid)
Fresas (la cantidad que prefieras)
Nata montada
200 gramos de nata con al menos 35% de materia grasa, muy fría (unos minutos en el congelador ayudan)
40 gramos de azucar glas (o más si te gusta muy dulce) 
Monta la nata con las varillas de la batidora: 
  • batir 1 minuto a velocidad 6
  •  añadir el azúcar. 
  • Batir 2 minutos y 30 segundos  más a velocidad 4
La nata monta mejor cuando está muy, muy fría. Hay quien incluso pone el bol de la Kitchen Aid un rato en el congelador antes de montar la nata. Mi cocina es bastante fría y nunca lo he hecho, pero si tienes problemas al montar la nata, igual te interesa probarlo.
Es fácil pasarse de batido con la nata y entonces tendrás mantequilla. Cuidado con sobre batirla!

Pudding de chia con frutas y semillas

marzo 03, 2020
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No había probado todavía  el pudding de chia. La receta de hoy es un poco de curiosidad por mi parte. Curiosidad retardada, pero curiosidad al fin y al cabo. Porque la chia lleva a vueltas por las redes desde hace años, y yo todavía no me había animado a probarla. Así que como esto había que cambiarlo, este es un momento tan bueno como cualquier otro para probarla.
Hice este pudding de chia y así la probamos. Si te gusta, esta opción con frutas y semillas te va a encantar. Si no termina de convencerte, igual puedes probarla, o añadirle otras frutas o mermeladas, y cambiar las semillas, y darle otra oportunidad. Lo mejor: que dejas el desayuno en marcha la noche anterior y te levantas ya sintiéndote con ganas de comerte el día. Eso sí, la textura puede que no sea para todo el mundo, pero si, como yo, tienes curiosidad, no dejes de probar este pudding de chia con fruta y semillas.
Que os sea leve. Ya va quedando menos.


Pudding de chia con frutas y semillas

Para 4 personas
8 cucharadas de semillas de chia
350 ml de leche
3 cucharadas de semillas mezcladas (lino, sésamo, pipas de girasol o calabaza)
8 porciones de melocotón, fresco o envasado en su jugo
1 cucharadita de vainilla (extracto o pasta)
100 gramos de arándanos (frescos o congelados)
 
Pon las semillas de chia con la leche y la mitad de la mezcla de semillas en un bol y remueve
Cubre y deja en el frigorífico la noche anterior.  Pon los melocotones con la vainilla en un cazo y saltéalos juntos ligeramente (puedes omitir este paso).
Pon los arándanos en un cazo con el zumo y la ralladura de limón y calienta hasta que se forme jugo y esté burbujeante.
Divide la mezcla de chia en 4 boles de servir, añade los melocotones, la confitura de arándanos y el resto de las semillas. 
Puedes decorar con miel si te gusta.

Bombones de coco

octubre 16, 2019
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Estos bombones son un auténtico vicio, que encontré de pura casualidad. Hace un tiempo compartía aquí la leche de coco casera. Y como puedes adivinar, un ingrediente fundamental de la leche de coco es el coco. -sorpresa, sorpresa.
Total, que después de hacer leche de coco me quedé con el coco restante y pensando qué hacer con él di con esta idea de hacer unos bombones sencillos y sin complicaciones. No es vicio, era por aprovechar ese coco que se iba a perder si no.... me repito una y otra vez. A ver si me lo creo en una de estas.
Mientras, no puedo guardarme este secreto solo para mí.
Golosotas del mundo: de nada.

Bombones de coco y yogur
Ingedientes (para unas 15 unidades)

125 gramos de coco rallado
100 gramos de yogur griego (puedes añadirle opcionalmente azúcar o endulzante al gusto si tomas el yogur dulce)
100 gramos de chocolate negro
15 gramos de mantequilla

Preparación

Procesa el coco con el yogur en un robot de cocina, o tritúralos con la batidora. Puedes mezclarlo a mano, si quieres, pero los bombones te quedarán menos firmes y se desharán con más facilidad.
Forma bombones del mismo tamaño hasta terminar la masa. Ponlos sobre papel de hornear o una lámina de silicona y llévalos al congelador hasta que cojan consistencia.
Derrite el chocolate con la mantequilla (al baño maría o en el microondas, en tandas de 20-30 segundos, removiendo hasta que se deshaga, pero con cuidado de no quemar el chocolate). Pasa los bombones por el chocolate y lleva de nuevo al congelador hasta que endurezca. Puedes guardar los bombones en el frigorífico 3-4 días.   


Mousse de chocolate y plátano

octubre 02, 2019
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Receta facil de helado de chocolate y platano sin heladera_ Tengo un horno y se como usarlo

En casa siempre hay plátanos en el frutero. Solemos llevarlos al trabajo y al cole para tomarlos a media mañana, de postre, o entre horas, porque aguantan bastante bien. Hay semanas que comemos más y otras en las que por algún motivo que todavía no he identificado, termino con unos cuantos oscuros y blandos que se han quedado rezagados. Hay muchas opciones para aprovecharlos cuando han madurado de más. Yo, en principio, los suelo llevar al congelador. Para batidos y smoothies son un favorito que les da sabor y cuerpo. Pero sirven para mucho mas. El banana bread es otro clásico, que compartía aquí hace unos días, y aquí, por ejemplo, los combine con cacao y café para hacer una mousse de chocolate.

Mousse de chocolate con plátano

Ingredientes
3 platanos maduros congelados
1 cdta de vainilla
80 ml de café (descafeinado si prefieres)
¼ taza de cacao en polvo desgrasado
Chips de chocolate

Preparación

Pon los plátanos en el robot de cocina y añade la vainilla y el café. Tritura. Añade el cacao y sigue triturando hasta tener una textura cremosa. Añade chips de chocolate al gusto y remueve con una cuchara para no romperlas. Pon en un molde apto para el congelador y congela hasta el momento de servir.


Receta facil helado de chocolate y platano sin heladera_ Tengo un horno y se como usarlo

Banana bread - Bizcocho de plátano

septiembre 25, 2019
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Una nueva receta de aprovechamiento, porque los platanos que se pasan hay que usarlos, también, de alguna forma. A mi hija la hago feliz cada vez que preparo este bizcocho, que es uno de sus favoritos. Yo empiezo a pensar que el hecho de que misteriosamente se vayan quedando plátanos rezagados por el frutero tiene algo que ver con su sonrisilla cuando me dice: podrías hacer bizcocho con esos platanos, no? Total, están ya demasiado maduros.
Y cuando la devoradora oficial lo aprueba, yo no tengo mucho más que decir 
A disfrutarlo!

Bizcocho de platano

Ingredientes
140g mantequilla ablandada, y algo mas para untar el molde
140gr azucar
2 huevos grandes, batidos
140gr de harina con levadura incorporada
1 cucharadita de levadura de reposteria
2 platanos muy maduros, aplastados con el tenedor (y, opcionalmene, otro extra si tienes, para decorar)
Opcional: unas pepitas de chocolate


Preparacion
Precalentar el horno a 180 grados. Preparar un molde rectangular pintandolo con mantequilla y poner papel de hornear en la base y los lados.
Batir la mantequilla con el azucar hasta que este ligera y esponjosa. despues, anadir los huevos y parte de la harina y mezclar. Agregar el resto de la harina, la levadura y los platanos. Si te apetece añadirle unas pepitas de chocolate, ponlas ahora. Poner la mezcla en el molde. Opcionalmente, puedes poner tambien un platano encima de la masa antes de llevarlo al horno, como decoracion y hornear unos 30 minutos, hasta que una brocheta clavada en el centro salga limpia. Dejar enfriar en el molde unos 10 minutos antes de desmoldar y enfriar por completo en una rejilla. 


Guacamole

septiembre 04, 2019
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Hace un porrón de años, una compañera del trabajo me invitó a cenar y preparó guacamole casero. Por aquel entonces ni siquiera era fácil encontrarlo envasado en España, así que a mí ese suyo casero me pareció una autentica revelación.

No la conocía demasiado, pero antes de marcharme le pregunte como lo había hecho. Después de hacerse un rato la interesante me confesó entre risas que no había usado más que aguacate y un sobre de especias preparadas para guacamole. Te puedes imaginar el anticlímax. No la tenía por una gran cocinera, pero eso era jugar con dados marcados. Además, aquello hizo que pensara durante mucho tiempo que el guacamole era algo que se comía en los restaurantes mexicanos, pero que era imposible de preparar en casa: Solo se podía hacer con esos sobrecitos mágicos. 

Sí, no sé qué clase de mezcla pensaba que hacía falta, o qué extraña combinación de ingredientes imposibles de conseguir creí durante años que había que usar, pero no me animaba a hacerlo. 

Hasta que probé y ya no hubo vuelta atrás. La verdad es que no sé cuánto hace que no compramos guacamole envasado. Y es tan fácil, tan básico y hay una diferencia tan bestial con el comprado que no sé cómo todavía no había compartido aquí la receta más fácil del mundo mundial para hacer guacamole. 

Una pista: el mío no lleva el sobrecito mágico!

Guacamole

Ingredientes
2 aguacates maduros
1 lima (o limón)
1 tomate
Salsa Tabasco
Comino en polvo
Sal

Preparación
Limpia los aguacates, y saca su carne. Aplasta con un tenedor, rocía con el zumo de lima o de limón para que no se oxide. Añade el tomate cortado en daditos pequeños (si quieres, añade también un poco de cebolla, a tu gusto). Dale un golpe de Tabasco, (o de cayena en polvo) otro de comino y rectifica de sal. Mezcla bien aplastando todo con un tenedor y sirve inmediatamente.

No sucumbas a la tentación de pasar la mezcla por la batidora para ahorrar tiempo. La gracia es que quede con textura y en la batidora te quedara un puré sin ninguna gracia.

Sopa fría de melón

agosto 20, 2019
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Hice la primera versión de esta receta el verano que acababa de empezar con el blog. La he repetido y versionado muchas veces desde entonces, porque es fácil, es rápida, es refrescante y es, simplemente prefecta. Había pensando muchas veces en repetir las fotos de aquella primera versión, porque la receta, a pesar de los pequeños cambios que verás aquí es prácticamente idéntica. 

Las fotos de aquella primera receta de sopa de melón, que puedes ver aquí, son francamente, sonrojantes. 

Y después de haber hecho de nuevo la receta hace unos días, y haber hecho de nuevo fotos, y pensar que por fin me iba a deshacer de esas fotos que me perseguían como una pesadilla en el fondo de mi cabeza, he pensado que prefiero publicar de nuevo esta receta, y mantener también la original. 

Esas primeras fotos eran terribles, pero prefiero dejarlas como están, porque son lo que tenían que ser entonces. Supongo que sin aquellas fotos no habría llegado a estas. Al menos, yo no. No se trata de que sean perfectas. Eran lo que podía hacer entonces. Y he pensado que a veces, hace falta ser capaz de mirar atrás sin que las cosas tengan que ser perfectas, dejando que sean lo que son. 
No necesito eliminar esas fotos. Necesito verlas para ver lo que he aprendido. Ojalá en unos años pueda decir lo mismo de estas.

Sopa fría de melón
 
Ingredientes (Para 2 personas)

400 gramos de melón
50 gramos de yogur griego
Zumo de medio limón

Unas  hojas de menta para decorar
Dos lonchas de jamón serrano

1 o 2 cucharadas de agua (si es necesario)
 
Preparación: 
Poner el melón, el yogur y el zumo de limón en la batidora y batir hasta conseguir una sopa ligera. Añadir un poco de agua si fuera necesario hasta conseguir una textura casi líquida, pero con cuerpo. Llevar al frigorífico hasta el momento de servir.
Poner las lonchas de jamón entre dos hojas de papel de cocina y llevar al microondas a máxima potencia durante un minuto. Comprobar que han quedado crujientes o poner de nuevo, comprobando cada 10 segundos para ver cómo están.

Partir una loncha en trozos y picarla a cuchillo o en un mortero, hasta hacer migas. Decorar la sopa con estas migas y media loncha de jamón y terminar con unas hojas de menta.

Bizcocho cuatro cuartos de limón

agosto 14, 2019
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Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo

Junto con el bizcocho de yogur, yo creo que este es el bizcocho más sencillo del mundo mundial, y seguramente una de las pocas recetas que puedo hacer de memoria.

Lo creas o no, soy incapaz de memorizar una receta. Ese fue uno de los motivos por los que empecé con el blog, porque quería tener a mano las recetas exactamente como las había modificado-rectificado-adaptado. En la cocina suelo tener una idea y con las del día a día me acuerdo, improviso y rectifico, y digamos que me defiendo. Pero con la repostería es otra historia. Desconfía de quien te diga que hace repostería a ojo. La repostería necesita el equilibrio de los ingredientes y las cantidades. Las grasas, las levaduras, la proporción de líquidos: Todo está ahí por algo. Si algo me da mucha risa es cuando a la gente le da por improvisar o cambiar ingredientes o cantidades en una receta y luego se indignan porque el resultado es un desastre. Es cierto que hay recetas que toleran mejor los cambios que otras. Pero, en general, es una muy, muy mala idea ponerte a improvisar con la repostería.

Y yo necesito siempre tener las cantidades delante porque soy incapaz de memorizarlas. Supongo que tengo el disco duro saturado de otras cosas.

Total, que este bizcocho es un básico, básico, básico que tiene la belleza de salir siempre perfecto y de que puedes hacerlo sin necesidad de receta. Aun así, no me resisto a compartir la receta aquí, porque cuando lo hayas hecho una vez ya no la vas a necesitar más.


Recuerda los ingredientes básicos:

Huevos
Harina
Mantequilla
Azúcar

Y a partir de aquí, ya lo tienes. Se llama bizcocho cuatro cuartos porque pones la misma cantidad de cada uno de los cuatro ingredientes principales. El truco está en abrir los huevos y pesarlos así, sin cascara. Esa es la cantidad del resto de ingredientes que necesitas.

Además de los cuatro cuartos del bizcocho, siempre hay que poner una pizca de sal a toda la repostería, y necesitarás levadura. La receta original no la lleva, pero si no tienes ganas o práctica montando los huevos para darle ligereza a la masa, es mejor que se la pongas. La regla simple: una cucharadita si haces hasta unos 300 gramos. Si quieres hacer más, te recomiendo que uses harina con levadura incorporada o que calcules aproximadamente una cucharadita de levadura por cada 250 gramos de harina.

Lo de aromatizarlo después con zumo de limón y glasa es porque a mí los cítricos me encantan, pero puedes ponerle lo que prefieras: pepitas de chocolate y una ganache para cubrirlo; coco y lima, y glasa de lima, unos arándanos, fresas u otros frutos rojos… en fin, casi casi lo que se te ocurra.

Y yo lo he hecho en este molde de cake rectangular, porque lo corto en rebanadas, lo congelo y durante la semana con un golpe de microondas lo tengo para el desayuno; pero si quieres usar un molde redondo, rellenar y decorar, tienes una base para tartas, si quieres hacerlo en un molde cuadrado y cubrirlo de algún frosting, te sirve como base para hacer cuadraditos, en fin, que este es un básico que da mucho juego para el que no vas a necesitar recordar la receta.

Ah, que casi se me olvida: esta bueno. Está muy bueno. Está,  por lo menos, tan bueno como parece.
Ahora sí, a disfrutarlo.


Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo


Bizcocho cuatro cuartos de limón 
Ingredientes:
4 huevos  (Abrelos en un bol y pesalos netos- esa es la cantidad que tienes que poner del resto de los ingredientes. Por ejemplo, si los huevos sin cascara pesan 250 gramos, pon 250 gramos de cada uno de los siguientes ingredientes: 

El mismo peso de harina de repostería
El mismo peso de mantequilla a punto pomada
El mismo peso de azúcar 
1 cucharadita de levadura de repostería (tipo Royal)
1 cucharadita de sal 
Zumo de un limón

Para el glaseado 
125 gramos de azúcar glas
1 cucharadita de agua

Preparación

Precalienta el horno a 180º. Engrasa un molde de cake con mantequilla y pon papel de hornear para facilitar el desmoldado. 
Bate la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee. Añade los huevos uno a uno, batiendo tras cada adición para que se integren antes de añadir el siguiente. Añade el zumo de limón y  la sal y bate de nuevo. Pon la levadura con la harina y tamiza. Añade la harina en varias veces. Una vez bien integrada la harina, pon la mezcla en el molde y hornea unos 50-60 minutos, hasta que una brocheta insertada en el centro salga limpia. Desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de ponerle el glaseado. 

Para el glaseado, añade una cucharadita de agua al azúcar glas y mezcla hasta obtener una glasa. Si necesitas añadir más agua, hazlo siempre muy poco a poco. Es muy fácil pasarse y quedarse con una glasa demasiado líquida que no podrás usar, así que mejor ve añadiendo el agua poco a poco. 

Una vez enfriado el bizcocho sobre la rejilla, prepara la glasa y viértela por encima. Deja que cuaje ligeramente y sirve a continuación. 

Este bizcocho congela muy bien, mejor si lo cortas en rebanadas y las sacas según las necesites. 

Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo
 
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