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Trenza de canela en molde

mayo 25, 2020
Esta trenza de canela es la bomba. Ahí lo dejo. Yo pensaba que nada podía superar a los rollitos de canela, que después de años de pruebas habían llegado a ser “LA RECETA”, y qué equivocada estaba. No nos engañemos, siguen siendo buenos, muy buenos, pero esta trenza ha conseguido superarlos. Lo sé, soy la primera sorprendida. Pero es así y no me lo podía guardar para mí sola, porque si te animas a hacerla me lo vas a agradecer siempre.
Palabra.
Hace unos meses conseguí, a base de ajustar y de repetidas pruebas, la masa levada dulce que a mí me ha dado mejor resultado hasta la fecha. Es una variación de la masa que solía hacer para los rollitos clásicos de canela, y que luego he utilizado en varias otras recetas (como estos bollitos con crema de chocolate -aka bollicaos caseros-, o estos rollitos con Nutella). 
El sábado tenía muchas ganas de hacer una masa levada, pero ningún plan especial para ella, así que hice esta última receta de la masa que te digo que me da un resultado espectacular. Cuando comencé con el formado no tenía claro qué hacer con ella, así que, ante la duda, empecé a prepararla como para rollitos de canela, pero al ir a cortarlos decidí hacer una falsa trenza (porque en realidad solo tiene dos cabos) y ponerla en un molde rectangular. Así que simplemente corté el rollo un poco más largo que el molde, y con el resto hice los rollitos de canela como siempre. (Salieron ocho con estas cantidades). Corté el rollo por la mitad haciendo un corte limpio, y pasé un lado sobre el otro y lo llevé al molde. Dejé todos levar de nuevo, pincelé con huevo y horneé. Así que en la misma hornada hice las dos versiones, con lo cual, las comparaciones son totalmente legítimas. Los rollitos estaban buenos, pero la trenza estaba mejor. Nos la hubiéramos comido de una vez, pero ya habíamos comido los rollitos y no quería que nos diera un empacho a la primera de cambio, así que la corté en rebanadas no muy finas, y la congelé.
Cayó entera al día siguiente. Descongelada en el microondas queda mejor que de un día para otro, porque resulta esponjosa y suave, no se apelmaza como si la dejas fuera del frigo.
Así que tengo nuevo flechazo repostero.
A puntito estuve de no hacerle fotos, porque no tenía intención de hacer nada nuevo, nada distinto. Pero no me podía guardar esto para mí. Cuando repita (porque esto es de repetir, y más pronto que tarde) hago unas fotos del corte y lo actualizo. Entenderás el vicio total de esta receta.
Y me lo vas a agradecer.
Trenza de canela en molde
Ingredientes

Masa
500 gramos harina de fuerza
250 gramos de leche
75 gramos de azúcar
60 gramos de mantequilla
15 gramos de levadura de panadero seca
1 huevo
5 gramos de sal

Para el relleno
50 gramos de mantequilla derretida
50 gramos de azucar blanquilla
10 gramos de canela en polvo


Para el horneado 
1 huevo 
Preparación
Calienta la leche junto con la mantequilla solo para que queden tibias. Pon la harina, el azúcar, y la levadura en el bol de la amasadora y mezclar.
Añade la mezcla de leche, el huevo y la sal y mezcla con el gancho amasador unos 2 minutos a velocidad baja. Aumenta la velocidad, y sigue amasando otros 5-6 minutos.
Pon en una superficie ligeramente enharinada y haz una bola. Deja reposar en un bol pintado ligeramente con aceite para que haga un primer levado hasta que doble su volumen.
Pasado ese tiempo, extiende con un rodillo en un rectángulo. Pinta con la mantequilla derretida, dejando un par de centímetros sin pintar en uno de los lados más largos del rectángulo, donde irá el cierre del rollo. Mezcla el azúcar y la canela y espolvorea esta mezcla, mejor con un colador medio para que quede bien repartida por toda la superficie. Enrolla el rectángulo empezando por la parte más larga, intentando hacer un rollo  de masa suficientemente apretado. Continua hasta el final, y deja el cierre en la parte de abajo. 
Engrasa con mantequilla o aceite un molde rectangular y pon una hoja de papel de horneado o de silicona en un bandeja de horno (o si prefieres hacer dos trenzas, engrasa un segundo molde).
En este punto, yo corté con una rasqueta panadera (te sirve un cuchillo de hoja amplia) el rollo para dejarlo un poco más largo que el molde rectangular que quería usar. Con el resto, corté en rollitos de unos 3-4 centimetros de ancho. Con estas cantidades salieron 8, así que podrías perfectamente hacer  dos trenzas.
Con un cuchillo de hoja grande, haz un corte longitudinal en el rollo, de manera que te queden dos partes iguales a lo largo. Las capas de masa y de relleno quedarán a la vista. Yo no llegué con el corte hasta abajo en uno de los lados, para que la trenza no se desmontara más de lo necesario, pero puedes hacerlo si quieres. Pasa un cabo sobre el otro y pon la trenza en el molde previamente engrasado. Deja reposar de nuevo hasta que doble su volumen. Una vez ha hecho el segundo levado, lleva al horno precalentado a 180 grados unos 12 a 15 minutos para los rollitos y unos 20 a 25 para la trenza. Cubre con papel de aluminio si durante el horneado la trenza coje demasiado color, para que no se queme la parte superior.
deja enfriar ligeramente sobre una rejilla, y pasados unos minutos, desmolda y dejar enfriar por completo -si puedes esperar-.

Bebida de frutos rojos

mayo 19, 2020
Vamos a darnos a la bebida, pero no a esa que estás pensando. A una bebida que además de estar buenísima es buenísima para tí. Porque es un chute de todo: de vitaminas, de color, y de sabor. Porque está a mitad de camino entre el zumo y el batido, esta bebida  queda buenísima. Puedes dejar las pepitas si no te molestan, o colarla para eliminarlas todas. puedes añadirle yogur y hacer un batido cremoso, o helado de vainilla y darte un gustazo. Como lo pruebes, te va a encantar.
A veces, yo como por colores.
Y quedan cosas como esta.
A disfrutarlo.


Bebida de frutos rojos

Ingredientes
500 ml de zumo de naranja
300 gramos de frutos rojos (fresas, frambuesas- o lo que tengas a mano y te apetezca: ciruelas, grosellas, etc)
Opcional: Azúcar o edulcorante al gusto

Bate los ingredientes juntos y pasa por un colador varias veces (al menos 2 veces) para conseguir un batido líquido y libre de pepitas. Si te resulta excesivamente ácido, puedes añadirle azúcar o edulcorante al gusto, mezclar y tomar inmediatamente. 
Si prefieres, añádele yogur o helado de vainilla y tendrás un batido en lugar de una bebida.

Pollo estilo chino con almendras

mayo 12, 2020
Esto es lo que aquí se llama un fakeaway en toda regla. O hacer un take away en casa mejorando (aligerando, desgrasando) la receta. Pero es que tiene que ser fake sobre todo porque los restaurantes chinos de aquí no tienen los mismos platos que los restaurantes chinos en España. O en otros países. Vale que la comida china tiene una variedad tremenda, pero siempre me ha parecido divertido que en cada uno de los países en los que he vivido, los restaurantes chinos ofrecían cosas distintas. 
Cuando vivía en España teníamos un restaurante chino al lado de casa. 
Siempre me traerá buenos recuerdos. 
Cenamos allí en nuestra primera noche en Palma, recién llegados del aeropuerto, cuando nuestro vuello llegó tarde y teníamos el frigo vacío en nuestra nueva casa. 
Fuimos después multitud de veces y vimos más de una y de dos noches hacer los deberes al hijo de los dueños, vigilado de cerca por su madre, en una mesa algo apartada. El mismo chaval que con los años luego empezó a ayudar en el restaurante. 
Y la comida era rica, muy rica. 
Teníamos un menú fijo que nos encantaba. Este plato de hoy solía ser uno de los favoritos de J. y no lo hay en los chinos de aquí. Así que cuando vi lo sencillo que es de hacer, y ya de paso, controlar lo que le añades, lo probamos y os puedo decir que queda muy, muy auténtico. 
El otro de mis favoritos era la ensalada china, con esa salsa ácida y dulce al mismo tiempo. Pero como esa solo me gusta a mi, la hago en contadas ocasiones.  
Este pollo lo repetiremos a menudo, porque nos ha encantado y sale perfecto para quitarte el antojo de comida china - española.


Pollo estilo chino con almendras
Ingredientes

3 o 4 pechugas de pollo cortadas en trozos de bocado
50 g de almendras crudas sin tostar
2 zanahorias peladas y cortadas en rodajas de grosor medio
1 calabacín pequeño cortado en trocitos
1 cebolla cortada en octavos
250 ml de caldo de pollo
½ cucharada de maicena
1 cucharada de kétchup
1 cucharada de miel
50 ml de salsa de soja
un pizca de jengibre en polvo
sal
aceite

Preparación

Tuesta las almendras en una sartén sin aceite, con cuidado de que no se quemen, y reserva hasta el momento de usarlas.
En un bol, pon el caldo a temperatura ambiente. Añade la maicena y mezcla hasta disolver. Añade a esta mezcla el kétchup, la miel, la salsa de soja y el jengibre y mezcla de nuevo para completar la salsa.
Pon un poco de aceite en una sartén y saltea el pollo. Retira y reserva. En la misma sartén, añade un poco de aceite y cocina la cebolla y la zanahoria unos 3 o 4 minutos. Añádele el calabacín y cocina otros 4 minutos. Incorpora el pollo reservado y cocina todo junto un par de minutos para que se mezcle bien. En este punto, añade la salsa y las almendras y cocina unos 15 minutos a fuego medio.
Sirve el pollo acompañado de arroz blanco de grano largo.


Crema roja de verduras

mayo 05, 2020
Esta es todavía otra forma de hacer otro plato de un plato que ya has cocinado y has guardado, o del que has hecho cantidad.
¿Te acuerdas de la sopa de verduras cajún?
Pues justo en el último paso, si no le añades las alubias ni el champiñón, o si retiras una parte antes de añadirlos, y los pasas por un robot de cocina o una batidora, tienes esta crema de verduras.
Otro plato más cocinando solo una vez.
A mí me viene genial, porque como siempre, puedes congelar en porciones e ir tirando de recurso cuando lo necesites.
Una idea supersencilla que igual os sirve.


Patatas fritas -de boniato- al horno

abril 28, 2020
 Cuando pongas esta verdura en la mesa, tus hijos te harán la ola. Y no sólo tus hijos. A cualquiera a quien no le guste la verdura esta forma de preparar el boniato les va a animar a comer más sin darse cuenta. Además, yo no lo frío en aceite, sino que lo cocino en el horno, con lo que el resultado resulta mucho más ligero y fácil de digerir.
Puedes cortar el boniato en forma de patatas fritas o en gajos, como sirven las patatas deluxe en los establecimientos de cocina rápida. En todos los formatos, queda muy similar a las patatas fritas, y con las especias les das el puntito de gracia que necesitan.
Yo te recomiendo que hagas bastante cantidad y las pongas en una bolsa de congelación con el aceite y las especias para que se cubran bien. Usa sólo las que necesites, y deja el resto en el congelador, ya preparadas, para llevar al horno la próxima vez que te apetezcan. 
No te pases con las salsas de acompañamiento (mejor pon una salsa a base de yogur que una mayonesa para acompañar) y tendrás una forma de aumentar tu ingesta de verduras de lo más apetecible.
 Y  ya sólo queda disfrutarlas!
Patatas fritas de boniato al horno

Ingredientes
2 -3 boniatos de buen tamaño
2-3 cucharadas de aceite de oliva
1 cdta orégano
½ cdta pimienta negra
½ cdta comino en polvo
¼  cdta pimienta cayena en polvo o chile en polvo
Sal

Preparación 
Pela el boniato y corta en tiras como si fueran patatas fritas, o en gajos, a tu gusto. Ponlas en agua muy fría una media hora antes de cocinarlas.
Calienta el horno a 220ºC. Cubre una bandeja de horno con papel de hornear o una lámina de silicona. Pon el boniato en un bol amplio. Añade las especias al aceite y vierte la mezcla sobre el boniato. Mezcla muy bien, para que la mezcla se reparta bien. Pon en la bandeja del horno, y cocina 15 minutos. Saca y dales las vuelta a todas. Termina llevando de nuevo al horno otros 10-15 minutos. Saca y añade la sal. Deja reposar 5 minutos en una rejilla y sirve inmediatamente.

Gofres de chocolate

abril 21, 2020
Estos gofres de chocolate son un vicio auténtico. Y si tienes a una hija enamorada de los gofres y los ve en un libro de recetas que andaba por casa y te hace ojitos y te dice que ya los prepara ella, pues no hay mucho más que puedas hacer, la verdad.

Gofres de chocolate

Ingredientes
85 gr de chocolate negro, cortado en trozos
230 gr de mantequilla
4 huevos
1 cdta de esencia de vainilla
335 gr de azúcar blanquilla
½ cdta de sal
1 y ½ cdtas de canela
50 gr de cacao en polvo
335 gr de harina
30 gr de azúcar glas
1 y ½ cdas de leche entera
Aceite suave para cocinar

Decoración
30 gramos de mantequilla
30 gramos de cacao en polvo
30 gramos de azúcar glas

Preparación

Derrite el chocolate con la mantequilla en un cazo a fuego medio, removiendo constantemente. Deja que se atempere.
Pon los huevos, la vainilla y el azúcar blanquilla en el bol de la batidora con la pala de bizcochos y mezcla a velocidad media hasta que blanquee (unos 4-5 minutos). Añade la mezcla de chocolate, sal, canela, el cacao y la harina y mezcla hasta integrar todos los ingredientes.
Calienta una plancha de gofres y píntala ligeramente con aceite. Con un cazo, vierte la masa la plancha, cierra y cocina a temperatura media un minuto y medio. Pon los gofres en una rejilla, bocabajo, hasta que se enfríen. Repite hasta terminar, engrasando siempre la plancha antes de verter la masa.
Derrite las 2 cucharadas de mantequilla, añade el azúcar glas y el cacao y mezcla. Añade la leche.
Pasa una cara de los gofres sobre esta mezcla, vuelve a dejar reposar en la rejilla unos diez minutos para que se asiente, y espolvorea con azúcar glas antes de servir.

Sopa de verduras y alubias cajún

abril 14, 2020
Esta es una receta que he adaptado de un libro de cocina que andaba por casa y que  estoy haciendo mucho últimamente por varios motivos. Es perfecta para hacerla mientras cocinas la cena, porque es una receta rápida (y más aún, si, como yo, usas un robot de cocina para cortar todas las hortalizas) y que requiere muy poca atención. Así, te la dejas lista para la comida del día siguiente. Congela de maravilla, y es una comida en sí misma, cargada de verduras y hortalizas, pero con la fibra y la contundencia de las legumbres. También puedes usar las verduras que tengas dando vueltas por el frigo o tirar de latas o de congelador. Le ajustas el picante a tu gusto, y te das un gustazo de la forma más sana posible.


Sopa de verduras y alubias cajún

Ingredientes
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo picados
1 calabacín
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
2 zanahorias
2 latas de tomate en trozos
1 litro de caldo al gusto (carne, pollo, verduras. También puedes hacerlo con 2 medidas de agua de las latas (~800 ml) y 2 cubitos de caldo)
1 cdta de especias cajun, (u otra mezcla de especias algo picantes, al gusto: ras el hanout,
1 lata de alubias de variedad pequeña y fina
1 lata pequeña de champiñones
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra

Preparación
Sofreír la cebolla y sudarla. Añadir el ajo y sofreír un poco sin quemarlo. Añadir todas las verduras cortadas en rodajas pequeñas, el tomate y el caldo y las especias y llevar a ebullición. Bajar a fuego medio- bajo y dejar que se cocine durante 30 minutos. Probar y rectificar de sal y pimienta, y de especias si hiciera falta. Añadir las alubias lavadas bajo el grifo de agua fría, y los champiñones si los usas (también lavados y escurridos). Dejar cocinar otros 15 minutos. Servir.  

Galletitas de queso y semillas

abril 07, 2020


Aquí llevamos en lockdown como lo llaman aquí desde el día de St Patrick´s, el 17 de marzo. Unas tres semanas sin salir a otra cosa que no sea una compra imprescindible de comida. 
No hemos parado de trabajar, porque mi marido y yo tenemos un trabajo de oficina que se puede hacer en remoto sin problemas. Eso significa que estamos trabajando jornadas completas con nuestras hijas estudiando en casa; y teniendo que asumir además lo que supone que estemos todos en casa todo el tiempo: más comidas, más tareas domésticas. Así que en mi caso no aplica ni por asomo todo eso de encontrarte con más tiempo en las manos. De hecho, estoy contando los días que quedan para Semana Santa, para poder dejar de trabajar y ver si tengo todo ese tiempo que todo el mundo dice que se ha encontrado de repente.
Entre tanto, estamos intentando sacar lo mejor posible de este momento tan extraño. Estamos sanos, estamos juntos. 
Dicen que las dos trampas que nos hacemos los seres humanos es rumiar el pasado y quedarnos atrapados en él o fantasear sobre el futuro. Las dos cosas nos impiden vivir el momento y esa es una trampa que nos hacemos a nosotros mismos.
Yo había esatdo de acuerdo con eso muchas veces. 
Pero con este encierro me he dado cuenta de que eso es mentira. De verdad. 
Quedarte en el pasado es absurdo, pero los recuerdos te hacen lo que eres y en ciertos momentos, como éste, son el refugio que necesitas para sonreír al presente. 
Sí que puedes hacerte trampas fantaseando con el futuro. Pero cuando no puedes proyectarte hacia el futuro, el presente no tiene sentido. 
Necesitamos proyectos, necesitamos planes, necesitamos sueños para que hoy tenga sentido. Y no saber cuándo, cómo, ni en qué condiciones acabará esto está quitándole la alegría al hoy.
Demasiado profundo para un blog de cocina, ya sé. 
La excusa hoy son unas crackers de queso que sirven para dos cosas. Yo las he usado para aprovechar los trocitos de queso que se me han ido quedando descolgados por el frigo. Aquí compro el cheddar en trozos grandes y saco lonchas o lo rallo directamente, así que no es raro que me vayan quedando trozos que no puedo aprovechar para ninguna de las dos cosas. Y la segunda es que cuando no tienes nada para el aperitivo salado pero quieres evitar salir a la calle, esta es una opción perfecta.

Galletitas de queso y semillas- Crackers

Ingredientes
215 g de harina de trigo
100 g de queso (preferiblemente Cheddar, pero cualquier otro semicurado servirá)
125 g de agua
50 g de aceite de oliva suave
1 cucharada sopera de orégano
1 cucharadita de sal
2 cucharadas soperas de pipas de girasol crudas y peladas
1 cucharada sopera de semillas de sésamo

Preparación
Precalienta el horno a 180ºC. Pon todos los ingredientes en un bol y mézclalos bien hasta conseguir integrarlo todo. Divide la masa en dos bolas. Estira cada bola con un rodillo entre dos hojas de papel de horno o de silicona, hasta conseguir una plancha de unos 2 milimetros de grosor. Corta con un cuchillo afilado la masa formando cuadrados de igual tamaño.
Lleva la bandeja al horno ya precalentado y hornea unos 15 minutos. Controla los últimos minutos, para evitar que se quemen los bordes, y retira antes si se tuestan muy rápido. Deja enfriar y separa las galletas. Una vez completamente frías, puedes guardar las crackers en un recipiente hermético una semana en perfecto estado (si consigues que aguanten tanto).

ESPECIAL

 
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