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Bollitos (de pan) de leche sin gluten

octubre 20, 2020
 Estoy aprendiendo a hacer repostería sin gluten y la verdad es que está siendo un aprendizaje completo.
Ahora mismo me siento exactamente igual que cuando empezaba a aprender repostería, hace ya unos cuantos años. Y es que el gluten es la base de toda la repostería. La estructura de casi todas las preparaciones en panadería se basa en desarrollar un buen gluten en las masas. En pastelería, el proceso es diferente, pero las masas necesitan también de esa red que sujete el aire y cree ese andamio de proteínas que da estructura a los pasteles, y hace esponjosos los bizcochos.
Así que ahora estoy de nuevo en la casilla de salida, porque uso algo que se parece a la harina, pero que se comporta de manera totalmente diferente. Y tengo que aprender, de nuevo, cómo conseguir buenos resultados con diferentes ingredientes y distintos procesos.
Para los que lleváis tiempo viviendo sin gluten, estos primeros pasos míos os resultarán muy básicos. Yo vivo cada resultado satisfactorio como una pequeña victoria que me acerca a seguir disfrutando de texturas que echaba de menos, mientras me voy acostumbrando a los nuevos sabores.
Estos de hoy son unos bollitos de leche hechos en molde de magdalenas que he copiado directamente de un libro especializado en cocina sin gluten. Los comparto porque el resultado ha sido de los mejores que he conseguido con harinas sin gluten. Yo os recomiendo añadir más azúcar del que pide la receta original, porque para mí en la primera prueba resultaron demasiado insípidos (muy “pan”), pero con textura de bollito esponjoso, no de pan. Así que he optado por quedarme con esta textura, que echaba de menos, y añadirle algo más de azúcar. Así he conseguido unos bollitos dulces perfectos, que me encantan.
Esta masa queda genial, da un resultado muy esponjoso para ser una masa sin gluten. Sin embargo, la masa no tiene consistencia para resistir un formado tradicional de bollito. Por eso se ponen en una bandeja de magdalenas para que se formen los bollitos. De todos modos, no dejes que la forma te asuste. Quedan unos bollitos con una gran textura y un muy buen sabor, que se pueden usar para acompañar muchas otras cosas.
Creo que esta va a ser una nueva receta base para probar otras combinaciones de bollitos con distintos sabores, rellenos y coberturas. Os iré contando.

Bollitos (de pan) de leche sin gluten

 
Ingredientes
400 gramos de preparado para pan sin gluten  
(alternativamente, prepara tu propia mezcla con

70 g de harina de arroz integral

70 g de harina de arroz

140 g de almidón de patata

60 g de harina/almidón de tapioca        

60 g de almidón de maíz (Maizena) 

 

2 cucharitas rasas de goma xantana

1 cucharadita de sal 
1 cucharada sopera de azúcar 
7 gramos de levadura de pan (sin gluten) 
150 ml de leche templada 
150 ml de agua templada 
2 huevos medianos 
2 cucharaditas de vinagre de sidra 
3 cucharadas de aceite de oliva 
2 cucharaditas de aceite de oliva, para pintar la masa al llevar al horno

Preaparación

Precalienta el horno a 220 grados (200 con aire). Engrasa y enharina ligeramente una bandeja de 12 madalenas. 

Mezcla en un bol las harinas, la goma xantana, la sal, el azúcar y la levadura y combina bien.
En el vaso del robot de cocina o en un bol grande donde puedas batir al masa, pon la leche templada, el agua, los huevos, el vinagre y las 3 cucharadas de aceitede oliva. Añade la mezcla de harinas y empieza a batir a velocidad baja. Cuando se haya mezclado, sube la velocidad y bate unos 3 minutos hasta formar una masa suave y pegajosa. Se parecerá más a masa de bizcocho que a masa de pan. 
Divide la masa en los huecos de la bandeja de madalenas y llénalos hasta 2/3 de su capacidad. Alisa la superficie con el reverso de una cuchara o una espátula mojada y píntalas ligeramente con el aceite restante.
Lleva al horno unos 20 minutos hasta que se doren y suenen a hueco al golpear la base.

Cake de chocolate sin gluten

octubre 13, 2020

Estoy de lo más chocolatosa últimamente. Siempre me ha encantado el chocolate, y a temporadas, me da por volver a él (más que de costumbre, quiero decir). Últimamente llevo una temporada así. Y me ha dado por hacer cosas superchocolatosas. Y disfrutarlas.
Así que sólo quedaba compartirlas y aquí está otro ejemplo.
Este cake congela de maravilla cortado en rebanadas y lo puedes tomar incluso sin descongelar. Una de mis formas favoritas es ponerlo en trozos, aún congelado, en un vaso, añadirle café y nata montada y espolvorear con cacao o canela. 
¿Hace falta que te diga más?
Cake de chocolate sin gluten
 
Ingredientes

Para el bizcocho
60 g  de chocolate amargo, picado
105 g de harina sin gluten para todo uso
1/2 cucharadita de goma xantana (Omite si la mezcla que usas ya la lleva)
36 g de maicena (o usa si quieres almidón de patata)
1 cucharadita de sal
60 g de cacao en polvo
224 g de mantequilla a temperatura ambiente
200 g de azúcar, (y algo más para espolvorear)
252 g de huevos (de aproximadamente 5 huevos grandes), a temperatura ambiente
2 cucharaditas de extracto de vainilla
60 ml de café a temperatura ambiente

Para el glaseado de chocolate
120 g de chocolate amargo, picado
60 ml de nata para montar
1 cucharadita de extracto puro de vainilla
Preparación

Precalienta el horno a 160º. Engrasa o forra con papel de hornear un molde de cake y reserva.
Derrite el chocolate en trocitos en el microondas en tandas de 30 segundos al 60% de su potencia, hasta que se derrita y quede suave (o hazlo al baño maría). Deje que se temple.
Por otra parte, en un bol grande tamiza la harina, la goma xantana, la maicena, el cacao en polvo, y sal y mezcla para combinar bien. Reserva.
Bate la mantequilla y el azúcar con una batidora eléctrica o una amasadora, unos 3 minutos. Añade los huevos uno a uno, volviendo a batir después de cada uno para que se integren bien en la masa. Añade la vainilla y bate de nuevo. Vierte el chocolate derretido, y mezcla y añade el café y mezcla de nuevo. Termina, con la batidora a la mínima velocidad, añadiendo la mezcla de harina y cacao en polvo. Bate lo justo para combinar los ingredientes. Tendrás una masa suave y espesa.
Pon la masa en el molde, alisa la superficie con una espátula húmeda. Lleva al centro del horno precalentado y cocina hasta que una brocheta insertada en el centro salga limpia (aproximadamente 1 hora). Retira del horno y dejar enfriar en el molde unos 10 minutos antes de desmoldar y colocar sobre una rejilla para enfriar completamente.
Para el glaseado
Calienta la nata con la vainilla a fuego bajo. Lleva a hervor. Añade el chocolate, retira del fuego y mézclalo bien para que el chocolate se derrita y quede suave. Vierte sobre el cake una vez enfriado y extiéndelo en una capa uniforme con una espátula. Sirve cortado en  rodajas gruesas.                            

Galletas de avena y golden syrup

octubre 07, 2020
Estas galletas no las he hecho yo. La receta tampoco es mía. Y si me descuido no me dejan ni hacerles la foto (cosa que ya me había pasado un par de veces antes, con lo cual, tuve que robar un plato y hacerles un par de fotos a toda prisa antes de que volvieran a desaparecer). 
No es una exageración, de verdad. Os cuento. Esta es  una receta del cuaderno de la asignatura de home economics de mi hija. Aquí en el cole tienen esta asignatura en la que les enseñan nociones básicas de cocina y nutricion y cuando hacen prácticas, tienen unas cocinas en el cole en las que hacen este tipo de preparaciones. Así que un día, el curso pasado, cuando todavía hacían prácticas, mi hija S vino con estas galletas y nos encantaron a todos. 
Vas a ver que son a pura prueba de niños. A prueba de niños total, porque, de hecho, yo solo les hice la foto y a toda velocidad porque si no me doy prisa desaparecen. Ella decidió durante la cuarentena unas cuantas veces que le apetecían y se las hizo solita. Pero claro, me he dado cuenta de que si no las comparto en el blog me arriesgo a que la receta se pierda por ahí, así que aquí están.
Son galletas de avena, pero llevan tal cantidad de azúcar y mantequilla que enseguida vais a entender lo de que desaparezcan al instante. Advertidas estáis.
Aparte de eso, si os apetece para hacerlas con niños, son perfectas, y como con muchas de las recetas de galletas, la mayor satisfacción es que en media hora desde principio a fin puedes estar comiéndolas.
Así que, ¿Quién dijo pereza?

Galletas de avena y golden syrup
 
Ingredientes
100 gramos de harina con levadura incorporada
100 gramos de copos de avena
100 gramos de mantequilla
100 gramos de azucar
30 ml de golden syrup (o miel)

Precalienta el horno a 180 grados. Mezcla la harina y los copos de avena en un bol grande. Pon en un cazo la mantequilla con el azúcar y el sirope y deja que se derrita a fuego lento, mezclando suavemente con una cuchara de madera.
Añade el contenido del cazo a la harina y la avena, mezcla todo, y divide en 12 porciones. Haz bolitas y ponlas bien separadas en una bandeja para horno, cubierta con una lamina de silicona o papel de hornear.
Sácalas del horno una vez estén doradas. Ponlas en una rejilla y deja enfriar completamente antes de servirlas .

Tosta de peras, queso azul y nueces

septiembre 29, 2020

Y así de golpe, estamos ya en pleno otoño. Nos hemos pasado el año sin salir de casa, con primera ola, segunda ola, y sin saber muy bien qué forma van a tener estas navidades. Pero aquí estamos, que no es poco.
Ambiente otoñal completo también en estas fotos de hoy. Muchas veces, una rebanada de pan bien acompañada me basta para hacerme muy, muy feliz. Da igual si el pan el casero o comprado. Da igual si lo que estás haciendo es un desayuno fuerte, un almuerzo, o una cena. Basta con echarle un poco de imaginación y en unos minutos improvisas un plato delicioso.
Uno de esos casos suele ser la cena del domingo. Perezosos, sin demasiado hambre, alguien se pone en marcha para cenar sin un plan, que suele empezar con un “yo no quiero cenar, igual un poco de yogur con fruta”. Y de pronto me miran y me dicen: espera, te vas a hacer algo rico?  No hace falta que sea gran cosa. Simplemente, en un par de minutos, basta con poner juntas un par de cosas de la despensa, o de la nevera, y se les ilumina la cara.
Esta de hoy es una combinación más dulce que salada, que para mí sería más un desayuno o una comida ligera. Pero en realidad, la puedes tomar cuando quieras. Yo, personalmente, prescindo de la miel o el sirope, porque no me gusta demasiado el dulce. Las nueces le dan un toque crujiente perfecto y terminan a la perfección esta combinación clásica de peras y queso azul. Seguro que si te preparas una también hay alguien más que se apunta. Ya verás.

Tosta de peras, queso azul y nueces 

Ingredientes

4 rebanadas de pan de hogaza (Puedes usarlo comprado o tienes aquí mi receta favorita)
2 Peras
50 gramos de queso azul cremoso
50 gramos de nueces peladas
Miel o sirope (opcional) 

Corta el pan en rebanadas y reserva. Pela y corta las peras. Ponlas en un bol de agua fría con una cucharadita de zumo de limón para que no se oxiden mientras terminas de preparar las bruschettas. Tuesta el pan, añade las peras bien escurridas (mejor usa papel de cocina) y espolvorea con trocitos del queso desmigado y las nueces. Justo al servir, añade la miel o el sirope si lo usas. 


 

Mousse de chocolate y caramelo salado

septiembre 22, 2020
Esta mousse de chocolate la vas a querer repetir a todas horas una vez que la pruebes. Lleva claras de huevo crudas y en cantidad, así que yo te recomiendo que uses claras pasteurizadas. Alternativamente, puedes hacer en un momento la mousse y luego hacer mis donuts favoritos, que es lo que yo suelo hacer cuando me sobran yemas (o congélalas para otras recetas que pidan solo yemas).

Este es un postre espectacular para los amantes del chocolate, que se prepara muy rápido -simplemente, ten en cuenta el tiempo de reposo en el frigorífico- y que es el cierre perfecto para una cena. Empieza preparando el postre, y en unos minutos te olvidas de él. 

Guarda esta receta para hacerla con o sin el caramelo salado. La vas a repetir una y otra vez.

Mousse de chocolate y caramelo salado  
 
Ingredientes
Para la mousse de chocolate 
400 gramos de chocolate al 70%
100 gr de mantequilla
10 claras de huevo
100 gr de azúcar glas
 
Para la crema de caramelo salado 
125 gr. azúcar
40 ml de agua
60 gr de mantequilla
75 ml de nata para montar espesa
1/2 cdta sal marina

Preparación de la mousse de chocolate

Derrite el chocolate troceado al baño María o al microondas a potencia media, por tandas de 20 segundos. Saca, remueve y repite hasta que se deshaga. Es importante trabajar el chocolate a bajas temperaturas, así que repite las veces que sea necesario, pero no subas la potencia para acortar el proceso, o probablemente se queme el chocolate. Añade la mantequilla cortada en daditos y mezcla hasta conseguir que se integre. Tendrás una pasta homogénea. Monta las claras a punto de nieve en un recipiente amplio con una batidora eléctrica. Añade el azúcar cuando las claras estén a medio montar, y continúa hasta que estén duras y bien montadas. Pon una parte de las claras en la mezcla de chocolate y mantequilla y mezcla con movimientos envolventes, para airear la masa. Incorpora esta mezcla a las claras montadas con una espátula e integra la mezcla sin quitar el aire de las claras.

Preparación de la crema de caramelo salado 

En una cazuela de fondo grueso a fuego lento, combina el azúcar y el agua.  Calienta solo hasta que el azúcar se disuelva. Agrega la mantequilla. Deja que hierva y cocina hasta que alcance un color caramelo dorado, sin remover.  Retira del fuego y añade la sal. Agrega la nata (salpicará y chiporroteara bastante, pero eso es exactamente lo que se supone que tiene que hacer, así que no te asustes). Remueve para combinar y vuelve a llevar al fuego. Deja que hierva nuevamente a fuego lento de 10 a 15 minutos hasta que alcance una consistencia cremosa. Vierte en un frasco y deja que se enfríe.

Pon unas cucharadas de mousse de chocolate en la base de los recipientes que vayas a usar para servirla, cubriendo el fondon. Añade unas cucharadas de salsa de caramelo y termina con mousse de chocolate. 

Lleva los recipientes al frigorífico al menos dos horas antes de servirlos. Puedes servirla acompañada del resto de la salsa de caramelo, con nata montada o decorada con virutas de chocolate.

Galletas con crema de chocolate (tipo Principe de Beukelaer)

septiembre 15, 2020
Estas son galletas para volver a la infancia por una tarde. O a casa, porque de los miles de galletas de todos los sabores posibles que puedes encontrar aquí en los pasillos de cualquier supermercado, éstas no las he visto. No es que comiéramos estas galletas a diario cuando vivíamos en España, pero cuando las compraba, de cuando en cuando, a mis hijas les encantaban. 

Ellas no crecieron con el soniquete del anuncio de la tele del "Principe de Beukelaer, un gran corazón de chocolateeeeee" pero yo no puedo pensar en ellas sin que me se me meta de nuevo en la cabeza la cancioncilla. 

Así que aquí tenemos un capricho retro y nostálgico, que queda perfecto para tomar con un café o como merienda con un vaso de leche.

Galletas tipo Príncipe

 Ingredientes

Para la masa

250 gr. de harina.
150 gr. de mantequilla sin sal muy fría.
80 gr. de azúcar glas.
30 gr de almendra en polvo.
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 yema de huevo.
1 pizca de sal.

Para la crema de chocolate

200 gr de chocolate para fundir.
30 gr de nata líquida.



Preparación
En un bol mezcla la harina tamizada, con la almendra en polvo, la sal, el azúcar glas y la vainilla. Añade la mantequilla muy fría cortada a dados. Mezcla con las manos hasta obtener una mezcla arenosa. Si usas un robot de cocina para mezclar te será más fácil conseguir esta arena.
Añade la yema de huevo, y mezcla hasta lograr una bola de masa.

Pon la masa entre dos papeles de hornear y estira con un rodillo hasta darle un grosor de medio centímetro. Deja que repose en el frigorífico al menos 30 minutos. Saca del frigorífico y recorta con un molde de galletas y dale la forma con un molde de galletas.

Con un palillo o una brocheta, haz los característicos “agujeritos”.

Precalienta el horno a 180 grados, pinta las galletas con clara de huevo y hornea unos 10 minutos. Deja enfriar sobre una rejilla.

Para hacer la crema, derrite el chocolate a trocitos y la nata, y funde en el microondas en intervalos de 30 segundos, hasta que quede una mezcla cremosa. Deja que enfrié hasta que adquiera una consistencia cremosa.

Una vez las galletas estén completamente, frías, rellenalas, poniendo crema sobre una de las galletas y tapando con la otra.

Gluten-free brownies

septiembre 08, 2020
Esta ha sido mi primera aproximación a la repostería sin gluten. Nunca hasta ahora había probado a trabajar masas sin gluten y creo que me va a suponer un esfuerzo. Tendré que aprender de nuevo lo poco que sé de repostería si finalmente sigo por ese camino, porque, evidentemetne, las masas no se comportan igual. Trabajar sin gluten en una receta de repostería no es tan sencillo como cambiar una harina por otra y ya. El gluten aporta estructura a las preparaciones, es esa red que atrapa el aire de las fermentaciones (o el que hayamos introducido al batir la masa), y forma una malla que da elastacidad y esponja las masas al cocerse en el horno. Así que cuando no está, hay bastante más que simplemente cambiar un tipo de harina por otra en una receta. No sé si perseveraré o no por este camino, ya os iré contando.
En cualquier caso, a la hora de empezar pensé en volver al origen. A esa receta fácil y a prueba de errores que podía resistir bien un cambio de este tipo. Y la elección no fue difícil. Los brownies creo que son de lo primero que aprendemos a hacer todas en repostería, porque son fáciles, llevan toneladas de chocolate -y a quién no le gusta el chocolate- y son un auténtico lujazo en la boca que apenas requiere técnica, ni equipamiento, ni casi saber lo que estás haciendo. Así que ahí volví, al principio, porque esta receta funciona exactamente igual le pongas harina corriente o sin gluten.
Eso sí, es una de las mejores recetas de brownies que he probado (con y sin gluten), porque cuando veas la lista de ingredientes entenderás que nada puede estar malo con estas cantidades de chocolate, mantequilla, y huevos. En otras palabras: no lleva gluten, pero sano, sano, lo que se dice sano, no es. Como ningún brownie que se precie.De todos modos, estoy en ese momento en la vida en que cuando me doy un homenaje, lo que como tiene que estar tan bueno que justifique las calorías de más que me estoy metiendo en el cuerpo. Si no es así, realmente no me interesa, paso. Y estos brownies justifican de sobra la bomba dietética que son.
Realmente los hice como una prueba, mientras estaba preparando y forografiando otras cosas, y como no sabía cómo iban a quedar, ni pensaba en hacer un post con ellos. Los corté de cualquier manera, en fin, que no tenía más interés en compartirlos. Pero cuando los probé me quedé tan alucinada que tenían que ir directos al blog. 
Para evitar comer uno tras otro (que por mucho que valgan las calorías que tienen, ya os he dicho que son una bomba), corté las porciones todavía en 2 o 3, con lo que quedaron del tamaño de un bombón grande. Las puse en un par de contenedores y las llevé al congelador. Pensaba irlos descongelando, pero directamente del congelador estaban también espectaculares, así que si os apetece en este formato de bombón helado, animaos a probarlo y ya me decís si vale la pena. 
Yo necesitaba subir la receta porque no puedo volver a hacerla en breve. Ya los he terminado todos y creo que salvo uno o dos, que probaron en casa, yo solita les he dado salida. 
Así que tardaré en repetirlos, porque son DEMASIADO buenos, pero yo no los necesito. Y para no olvidar cómo los he hecho, aquí los tengo para cuando quiera volver a darme otro homenaje.Gluten-free Brownies 
Ingredientes (para una bandeja de 20x20cm aprox 12 unidades)
250 gr de mantequilla
250 gr de chocolate negro (yo uso al menos 70% cacao)
4 huevos grandes
300 gr de azucar blanquilla
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
100 gr de harina sin gluten
60 gr de cacao en polvo
1/2 cucharadita de sal fina
150 gr de chocolate con leche en trocitos (o de chips de chocolate)
 
Preparación
Precalienta el horno a 180º. Engrasa el molde que vayas a usar con mantequilla, y ponle un papel de horno antiadherente encima. 
Derrite el chocolate negro y la mantequilla (al baño maría, o en el microondas con cuidado de no quemarlo). Una vez derretido, mezcla bien para integrar los dos ingredientes y deja que la mezcla se temple antes de seguir con el siguiente paso.
En otro bol, bate los huevos con el azúcar con la batidora de varillas o el robot de cocina, hasta que blanqueen y la mezcla espese y esponje (unos 5 a 8 minutos). Añade a este bol la mezcla anterior de chocolate, y agrega la vainilla, la harina, el cacao y la sal. Integra todos los ingredientes hasta tener una crema homogénea. Termina añadiendo los trocitos de chocolate con leche y vierte la masa en el molde preparado. Lleva al horno unos 30 a 35 minutos. Deja que enfríe ligeramente en el molde antes de cortarlo en porciones.

Fresas con Nata (Cómo montar nata en Kitchen Aid)

agosto 04, 2020
La temporada de fresas aquí (vivo en Belfast) llega extraordinariamente tarde para los estándares españoles. Cuando era pequeña, a mis padres les dio una temporada por tener plantas de fresa en unos macetones en el jardín, y nos pasamos unos cuantos años comiendo -y recogiendo- a diario, una buena cantidad de fresas en primavera. La temporada era muy corta, pero teníamos fresas a todas horas, todos los días. Creo que no habíamos calculado bien la productividad imparable de aquellas plantitas minúsculas.
Desde aquella, ya cuesta mucho encontrar fresas. Sólo hay fresones elefantiásicos, que crecen durante todo el año al calor plástico de los invernaderos, llenos de un agua ácida, con sabor a broma pesada cuando los comparo con el sabor del recuerdo de aquellas fresas infantiles.
Pero los hijos de la Gran Bretaña, que son muy suyos, han convertido en postre oficial del torneo de Wimbledon las fresas con nata.

Hay tantas formas de ridiculizar todo lo que significa y lo que representa la frase anterior, que os lo dejo a vosotras.
Pero si os cuento toda esta historia es porque normalmente Wimbledon se juega a finales de junio y primeros de julio. Muy, muy tarde para una temporada de fresas hispánica. A tiempo para la British. Y como lo de las tradiciones aquí es un pasatiempo nacional, igual que lo del coma etílico, pues salen con la historieta de las fresas con nata de Wimbledon, tan fino todo ello.
Aquí incluso en junio y julio hace frío para fresas autóctonas. Jamás he visto fresas irlandesas, pero sí que en julio y agosto llegan a los mercados unas fresitas escocesas minúsculas y delicadas como frambuesas silvestres. Y entonces me da por comprarlas y de repente, saben a fresas. Y me sorprende, y me llega a la boca el sabor de mis ocho años y el calor de la terracota de las macetas donde teníamos las fresas, y el olor a tierra abrasada al sol del mediodía, y las risas de mis hermanas y sus gritos, y las peleas por quién ponía la mesa o quién iba al jardín a recoger las fresas.
Y cuando un bocado consigue todo eso, hace falta publicarlo aquí.
Más todavía, cuando puedo apuntar exactamente cómo monto la nata en la Kitchen Aid, sin añadirle estabilizantes ni cosa parecida. Pero si sigues exactamente esta receta, tendrás nata montada perfecta cada vez.
Las fresas no puedo asegurarte que te transporten a tu infancia.
 Eso ya corre de tu cuenta.
Fresas con Nata (Cómo montar nata en Kitchen Aid)
Fresas (la cantidad que prefieras)
Nata montada
200 gramos de nata con al menos 35% de materia grasa, muy fría (unos minutos en el congelador ayudan)
40 gramos de azucar glas (o más si te gusta muy dulce) 
Monta la nata con las varillas de la batidora: 
  • batir 1 minuto a velocidad 6
  •  añadir el azúcar. 
  • Batir 2 minutos y 30 segundos  más a velocidad 4
La nata monta mejor cuando está muy, muy fría. Hay quien incluso pone el bol de la Kitchen Aid un rato en el congelador antes de montar la nata. Mi cocina es bastante fría y nunca lo he hecho, pero si tienes problemas al montar la nata, igual te interesa probarlo.
Es fácil pasarse de batido con la nata y entonces tendrás mantequilla. Cuidado con sobre batirla!

ESPECIAL

 
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