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Galette de tomates

septiembre 12, 2019
Receta facil de galette de tomates
Apurando los últimos tomates de temporada que quedan, pensé que lo mejor que podía hacer con ellos era esta galette.  Tenía demasiados buenos tomates que aprovechar, así que en un momento, con una ensalada verde, tuve una cena completa a la que apenas le hizo falta más. 
He hecho galettes antes con otros sabores y rellenos, pero nunca había hecho una con tomates. Pensé que con suerte nos serviria de cena a J y a mí;  tal vez las niñas se iban a animar a probarla... pero poco más. 
Lo cierto es que si el producto es bueno no le hace falta mucho, pero es que no os podéis imaginar cómo queda. Esta base es perfecta, se hace en un momento y congela de maravilla. Suelo variar las proporciones de harina y mezclar la harina blanca de trigo con una parte de harina integral, dependiendo de lo que nos apetezca. Unos 15 minutos de horno y en lo que tardas en preparar un precocinado tienes un plato increíble, que no es exactamente una pizza, ni una tarta salada, ni una ensalada, pero que tiene lo mejor de cada una de ellas.  Y esos tomates que soltaron todo su jugo y le dieron a la base el sabor que necesitaba sin dejarla húmeda. 

Una maravilla, vamos: totalmente recomendable. Tanto, que si no andamos atentos, mi hija nos deja sin cena. 

Receta facil de galette de tomates

Galette de tomates

Ingredientes

Para la base 
325 gramos de harina de trigo blanca
1 cucharadita de sal ( 5 gramos)
1 cucharadita de azúcar (5 gramos)
75 gramos de mantequilla muy fría cortada en dados
2 a 4 cucharadas soperas de agua muy fría
1/4 cucharadita de pimienta negra molida

Para el relleno
2 tomates maduros pero firmes
Cebolleta
Unas hojas de albahaca para servir


Preparación 
En un bol, mezclar las harina, la pimienta, la sal y el azúcar. Añadir la mantequilla y mezclar hasta que la mezcla parezca pan rallado grueso. Sin dejar de mezclar, agregar el agua helada poco a poco. Seguir mezclando hasta que la masa se mantenga unida y no esté pegajosa. Hacer una bola, aplanarla dándole forma de disco y envolver en plástico de cocina. Llevar al refrigerador y mantener allí al menos 1 hora.
En una superficie de trabajo enharinada, amasar la masa con un rodillo, rellenar con el tomate y la cebolla, salpimentar ligeramente y añadir un chorrito de aceite de oliva. Doblar los bordes como en la imagen. Llevar al horno, precalentado a 200º durante 15 minutos. Servir inmediatamente, añadiendo las hojas de albahaca.
Receta facil de galette de tomates
 

Guacamole

septiembre 04, 2019

Hace un porrón de años, una compañera del trabajo me invitó a cenar y preparó guacamole casero. Por aquel entonces ni siquiera era fácil encontrarlo envasado en España, así que a mí ese suyo casero me pareció una autentica revelación.

No la conocía demasiado, pero antes de marcharme le pregunte como lo había hecho. Después de hacerse un rato la interesante me confesó entre risas que no había usado más que aguacate y un sobre de especias preparadas para guacamole. Te puedes imaginar el anticlímax. No la tenía por una gran cocinera, pero eso era jugar con dados marcados. Además, aquello hizo que pensara durante mucho tiempo que el guacamole era algo que se comía en los restaurantes mexicanos, pero que era imposible de preparar en casa: Solo se podía hacer con esos sobrecitos mágicos. 

Sí, no sé qué clase de mezcla pensaba que hacía falta, o qué extraña combinación de ingredientes imposibles de conseguir creí durante años que había que usar, pero no me animaba a hacerlo. 

Hasta que probé y ya no hubo vuelta atrás. La verdad es que no sé cuánto hace que no compramos guacamole envasado. Y es tan fácil, tan básico y hay una diferencia tan bestial con el comprado que no sé cómo todavía no había compartido aquí la receta más fácil del mundo mundial para hacer guacamole. 

Una pista: el mío no lleva el sobrecito mágico!

Guacamole

Ingredientes
2 aguacates maduros
1 lima (o limón)
1 tomate
Salsa Tabasco
Comino en polvo
Sal

Preparación
Limpia los aguacates, y saca su carne. Aplasta con un tenedor, rocía con el zumo de lima o de limón para que no se oxide. Añade el tomate cortado en daditos pequeños (si quieres, añade también un poco de cebolla, a tu gusto). Dale un golpe de Tabasco, (o de cayena en polvo) otro de comino y rectifica de sal. Mezcla bien aplastando todo con un tenedor y sirve inmediatamente.

No sucumbas a la tentación de pasar la mezcla por la batidora para ahorrar tiempo. La gracia es que quede con textura y en la batidora te quedara un puré sin ninguna gracia.

Bollitos rellenos de crema de chocolate

agosto 27, 2019
Esto iba a ser una receta de bollicaos, porque nunca llegué a hacer los bollicaos caseros cuando en el mundo blogueril le dio a todo el mundo por hacerlos hace unos años.

En esto, como en todo, hay modas; y de repente la red se llena de algo y todo el mundo hace lo mismo al mismo tiempo y parece que no haya un mañana mas allá.

Yo, por un motivo u otro, no los hice entonces, y como últimamente he vuelto al blog, decidí probar a hacerlos caseros. Quería ver qué tal salían, y si merecían ese nombre.

Hay muchas recetas de diferentes postres industriales circulando por la red que se parecen a la original como un huevo a una castaña, así que tenía curiosidad por ver si ésta salía bien. Además, mis hijas no sabían lo que era un bollicao -no es que sean extraterrestes, es que en Irlanda no los hay- y les picó la curiosidad.

Y si has leído hasta aquí estarás preguntándote por qué te cuento todo esto si ésta no es una receta de bollicaos. Bueno, pues porque probé alguna de las recetas de la red y estaban muy buenos, pero no eran bollicaos. Así que me dije, si vas con la version casera, hazla casera del todo.

Y eso, en otras palabras, viene a ser que me decidí a usar la masa levada dulce que he puesto a punto (es la que usé para estas trenzas, despues de ajustar varias masas dulces durante algun tiempo) y que es mi preferida. Ya solo quedaba rellenarla de crema de chocolate, y dar forma a los bollitos.

El resultado no puede llamarse bollicao, por eso no los he llamado así. Pero no me voy a andar con paños calientes: no son bollicaos, son bastante mejores que los bollicaos industriales. No tienen ese gusto a masa industrial del bollicao, sino que son bollitos esponjosos, pero con consistencia, apenas dulces, y con un buen relleno de crema de chocolate que los hace totalmente adictivos.

Y como no son industriales, como mejor están es recién salidos del horno, así que congela los que no vayas a comer recién hechos, y dales un golpe de microondas cuando los vayas a tomar de nuevo.
Alternativamente, congélalos tras el segundo levado y llévalos al horno directamente desde el  congelador y los tendrás recién hechos cuando quieras.


Bollitos rellenos de crema de chocolate

Ingredientes

500 gramos harina de fuerza
250 gramos de leche
75 gramos de azúcar
60 gramos de mantequilla
15 gramos de levadura de panadero seca
1 huevo
5 gramos de sal
Crema de chocolate (Nutella, Nocilla) para rellenar


Preparación

Calentar la leche y la mantequilla ligeramente (al meter el dedo debe estar solo tibia).
En el bol de la amasadora, poner la harina, el azúcar, y la levadura y agregar la mezcla de leche y mantequilla. Mezclar usando el gancho amasador para pan. Agregar el huevo y la sal y mezclar unos 2 minutos a velocidad baja. Aumentar la velocidad casi al máximo, y seguir amasando otros 5-6 minutos. Poner en una superficie ligeramente enharinada y hacer una bola. Dejar reposar en un bol para que haga un primer levado hasta que doble su volumen.

Pasado ese tiempo, dividir la masa en porciones iguales (con estas salen unos 16 bollitos) Yo suelo hacer las porciones partiendo la masa en mitades y de nuevo en mitades cada vez. Se puede también  pesar las bolitas y hacerlas todas iguales con ayuda de la báscula.
Extender con un rodillo cada porción, haciendo un rectángulo y poner una cucharadita de crema de chocolate en el centro. Cerrar y sellar bien haciendo un bollito. Es importante sellar bien los bollos en el formado para que no se abran  en el horno.
Dejar reposar de nuevo hasta que dupliquen su volumen: unos 45 minutos (o en el frigo toda la noche para hornear por la mañana). Precalentar el horno a 180 grados y pintar con leche los bollicaos antes de llevarlos al horno unoss 13 minutos o hasta que esten dorados.

Mocha Frappuccino

agosto 22, 2019
Receta facil de mocha frappuccino Tengo un horno y se como usarlo

El café con hielo es para el verano, y para el principio del otoño, y para la primavera, y casi, casi, para todo el año. Soy cafetera, y me gusta, me encanta,  el café en prácticamente en todas sus versiones. Seguramente por eso no soy demasiado fan de las cadenas americanas de café. Qué le voy a hacer, todavía no he conseguido que sus bebidas me gusten, aunque debo confesar que tampoco he puesto mucho empeño en el intento. Si hay algo que siento como una afrenta personal es un mal café. Manías. Otra más. Así que no me vuelven loca los sabores añadidos, o las leches y natas miles, o las combinaciones imposibles a precios absurdos en tazas de un solo uso. 

Pero, ay, amiga,  una tiene hijas que se han hecho mayores y que han decido empezar a tomar café. ¡Qué le vamos a hacer! 

Claro que, a renglón seguido descubren como  que todavía no les gusta demasiado su sabor intenso y amargo, así que deciden que tienen que disfrazar su sabor con otro más familiar (=sirope de chocolate) y rebajarlo con algo dulce (=nata montada). Eso sí, con su hielo para que esté bien frío. 

De esa mezcolanza sale una adicción reciente de L.: el frappuccino de mocha de una conocida cadena de cafeterías -sí, esa misma del logo verde que estas pensando-

Y me pidió que lo replicara en casa, y aquí está el resultado.

A ella le encanta. Y cuando la experta habla hay que escucharla. 

¡Que lo disfrutes!

Mocca Frappuccino 

Un cafe solo doble (unos 80 ml)
80 ml de leche
10 gramos de azucar (aprox)
1 vaso de hielo en cubitos
2 cuharadas de sirope de chocolate

Para servir
Nata montada azucarada 
Sirope de chocolate


Haz un cafe solo doble (yo suelo hacerlo descafeinado porque la adicta oficial a esta bomba es mi hija) y añádele la leche, y azúcar al gusto. Añádele un par de cucharadas de sirope de chocolate. Pon un vaso de hielos en el vaso de la batidora, añade el café con leche y mezcla unos 30 segundos, o hasta que tengas una mezcla suave.

Para servir, pon en un vaso grande un chorrito de sirope y muévelo por las paredes del vaso. Vierte la mezcla de la batidora. Termina con la nata montada azucarada y otro chorrito de sirope de chocolate.

Sirve inmediatamente


Notas: el sirope y la nata puedes usarlos comerciales, pero en el blog he publicado cómo hacer las dos cosas.

Tienes las recetas aquí:
Sirope de chocolate
Nata montada azucarada 



Receta facil de mocha frappuccino Tengo un horno y se como usarlo

Sopa fría de melón

agosto 20, 2019
Hice la primera versión de esta receta el verano que acababa de empezar con el blog. La he repetido y versionado muchas veces desde entonces, porque es fácil, es rápida, es refrescante y es, simplemente prefecta. Había pensando muchas veces en repetir las fotos de aquella primera versión, porque la receta, a pesar de los pequeños cambios que verás aquí es prácticamente idéntica. 

Las fotos de aquella primera receta de sopa de melón, que puedes ver aquí, son francamente, sonrojantes. 

Y después de haber hecho de nuevo la receta hace unos días, y haber hecho de nuevo fotos, y pensar que por fin me iba a deshacer de esas fotos que me perseguían como una pesadilla en el fondo de mi cabeza, he pensado que prefiero publicar de nuevo esta receta, y mantener también la original. 

Esas primeras fotos eran terribles, pero prefiero dejarlas como están, porque son lo que tenían que ser entonces. Supongo que sin aquellas fotos no habría llegado a estas. Al menos, yo no. No se trata de que sean perfectas. Eran lo que podía hacer entonces. Y he pensado que a veces, hace falta ser capaz de mirar atrás sin que las cosas tengan que ser perfectas, dejando que sean lo que son. 
 
No necesito eliminar esas fotos. Necesito verlas para ver lo que he aprendido. Ojalá en unos años pueda decir lo mismo de estas.

Sopa fría de melón
 
Ingredientes (Para 2 personas)

400 gramos de melón
50 gramos de yogur griego
Zumo de medio limón

Unas  hojas de menta para decorar
Dos lonchas de jamón serrano

1 o 2 cucharadas de agua (si es necesario)
 
Preparación: 
Poner el melón, el yogur y el zumo de limón en la batidora y batir hasta conseguir una sopa ligera. Añadir un poco de agua si fuera necesario hasta conseguir una textura casi líquida, pero con cuerpo. Llevar al frigorífico hasta el momento de servir.
Poner las lonchas de jamón entre dos hojas de papel de cocina y llevar al microondas a máxima potencia durante un minuto. Comprobar que han quedado crujientes o poner de nuevo, comprobando cada 10 segundos para ver cómo están.

Partir una loncha en trozos y picarla a cuchillo o en un mortero, hasta hacer migas. Decorar la sopa con estas migas y media loncha de jamón y terminar con unas hojas de menta.

Bizcocho cuatro cuartos de limón

agosto 14, 2019
Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo

Junto con el bizcocho de yogur, yo creo que este es el bizcocho más sencillo del mundo mundial, y seguramente una de las pocas recetas que puedo hacer de memoria.

Lo creas o no, soy incapaz de memorizar una receta. Ese fue uno de los motivos por los que empecé con el blog, porque quería tener a mano las recetas exactamente como las había modificado-rectificado-adaptado. En la cocina suelo tener una idea y con las del día a día me acuerdo, improviso y rectifico, y digamos que me defiendo. Pero con la repostería es otra historia. Desconfía de quien te diga que hace repostería a ojo. La repostería necesita el equilibrio de los ingredientes y las cantidades. Las grasas, las levaduras, la proporción de líquidos: Todo está ahí por algo. Si algo me da mucha risa es cuando a la gente le da por improvisar o cambiar ingredientes o cantidades en una receta y luego se indignan porque el resultado es un desastre. Es cierto que hay recetas que toleran mejor los cambios que otras. Pero, en general, es una muy, muy mala idea ponerte a improvisar con la repostería.

Y yo necesito siempre tener las cantidades delante porque soy incapaz de memorizarlas. Supongo que tengo el disco duro saturado de otras cosas.

Total, que este bizcocho es un básico, básico, básico que tiene la belleza de salir siempre perfecto y de que puedes hacerlo sin necesidad de receta. Aun así, no me resisto a compartir la receta aquí, porque cuando lo hayas hecho una vez ya no la vas a necesitar más.


Recuerda los ingredientes básicos:

Huevos
Harina
Mantequilla
Azúcar

Y a partir de aquí, ya lo tienes. Se llama bizcocho cuatro cuartos porque pones la misma cantidad de cada uno de los cuatro ingredientes principales. El truco está en abrir los huevos y pesarlos así, sin cascara. Esa es la cantidad del resto de ingredientes que necesitas.

Además de los cuatro cuartos del bizcocho, siempre hay que poner una pizca de sal a toda la repostería, y necesitarás levadura. La receta original no la lleva, pero si no tienes ganas o práctica montando los huevos para darle ligereza a la masa, es mejor que se la pongas. La regla simple: una cucharadita si haces hasta unos 300 gramos. Si quieres hacer más, te recomiendo que uses harina con levadura incorporada o que calcules aproximadamente una cucharadita de levadura por cada 250 gramos de harina.

Lo de aromatizarlo después con zumo de limón y glasa es porque a mí los cítricos me encantan, pero puedes ponerle lo que prefieras: pepitas de chocolate y una ganache para cubrirlo; coco y lima, y glasa de lima, unos arándanos, fresas u otros frutos rojos… en fin, casi casi lo que se te ocurra.

Y yo lo he hecho en este molde de cake rectangular, porque lo corto en rebanadas, lo congelo y durante la semana con un golpe de microondas lo tengo para el desayuno; pero si quieres usar un molde redondo, rellenar y decorar, tienes una base para tartas, si quieres hacerlo en un molde cuadrado y cubrirlo de algún frosting, te sirve como base para hacer cuadraditos, en fin, que este es un básico que da mucho juego para el que no vas a necesitar recordar la receta.

Ah, que casi se me olvida: esta bueno. Está muy bueno. Está,  por lo menos, tan bueno como parece.
Ahora sí, a disfrutarlo.


Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo


Bizcocho cuatro cuartos de limón 
Ingredientes:
4 huevos  (Abrelos en un bol y pesalos netos- esa es la cantidad que tienes que poner del resto de los ingredientes. Por ejemplo, si los huevos sin cascara pesan 250 gramos, pon 250 gramos de cada uno de los siguientes ingredientes: 

El mismo peso de harina de repostería
El mismo peso de mantequilla a punto pomada
El mismo peso de azúcar 
1 cucharadita de levadura de repostería (tipo Royal)
1 cucharadita de sal 
Zumo de un limón

Para el glaseado 
125 gramos de azúcar glas
1 cucharadita de agua

Preparación

Precalienta el horno a 180º. Engrasa un molde de cake con mantequilla y pon papel de hornear para facilitar el desmoldado. 
Bate la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee. Añade los huevos uno a uno, batiendo tras cada adición para que se integren antes de añadir el siguiente. Añade el zumo de limón y  la sal y bate de nuevo. Pon la levadura con la harina y tamiza. Añade la harina en varias veces. Una vez bien integrada la harina, pon la mezcla en el molde y hornea unos 50-60 minutos, hasta que una brocheta insertada en el centro salga limpia. Desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de ponerle el glaseado. 

Para el glaseado, añade una cucharadita de agua al azúcar glas y mezcla hasta obtener una glasa. Si necesitas añadir más agua, hazlo siempre muy poco a poco. Es muy fácil pasarse y quedarse con una glasa demasiado líquida que no podrás usar, así que mejor ve añadiendo el agua poco a poco. 

Una vez enfriado el bizcocho sobre la rejilla, prepara la glasa y viértela por encima. Deja que cuaje ligeramente y sirve a continuación. 

Este bizcocho congela muy bien, mejor si lo cortas en rebanadas y las sacas según las necesites. 

Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo

Barritas heladas de Oreo

agosto 09, 2019

A mí las Oreos me gustan, pero a mis hijas les vuelven locas. Al menos, a temporadas. En esto, como ya nos vamos conociendo desde hace un tiempo, hago como con los regalos de Navidad: después de la explosión inicial, las quito de su vista y dejo de comprar una temporada, y cuando tiempo después aparece un nuevo paquete por casa, las reciben con unas ganas irreprimibles.

Total, que ahora hacía un tiempo que no había Oreos en casa y cuando les mostré la foto de estas barritas heladas las dos me hicieron ojitos y no me pude resistir. Así que aquí está el resultado, solo apto para auténticas fans de las Oreos, pero perfecto para golosas en verano.

Esta es una de esas cosas que ves de pasada en Instagram y pasa de la lista de cosas que quieres hacer a las cosas que necesitas en tu vida inmediatamente, nivel voy-a- comprar-Oreos-ahora-mismo- porque-esto-tengo-que-probarlo-ya.

Me he retrasado solo en publicarlo, porque hacerlo, confieso que lo hice nada más verlo en la cuenta de IG de @singele.cocina.

Un par de notas antes de empezar: Ten en cuenta que, como todos los postres helados, necesitarás tiempo de congelador para tenerlo listo, así que lee la receta entera y mejor prepáralo de un día para otro cuando lo quieras usar. El tiempo activo de preparación es mínimo, pero el tiempo de congelación será lo que alargue la espera.

¡Que lo disfrutes!



Barritas heladas de Oreo

Ingredientes
Para la base:
2 paquetes de galletas Oreo
100 gramos de mantequilla derretida

Para el relleno:
350 gramos de queso crema (yo use Philadelphia)
350 gramos de nata
2 cdtas de esencia de vainilla
100 gramos de azúcar

OPCIONAL
1 paquete de galletas Oreo (mitad para el relleno, mitad para decorar)


Preparación

Tritura 2 paquetes de galletas y mézclalas con la mantequilla derretida. Puedes hacerlo en el robot de cocina. O, si como yo no quieres tener que lavarlo entre este paso y el siguiente, o no tienes, o no te apetece usarlo, machaca a mano las galletas hasta dejarlas reducidas a migas pequeñas y de similar tamaño, evitando que queden trozos grandes. (Si has tenido un mal día, usar un rodillo de cocina y liarte a golpes con las galletas, será, además terapéutico. Lo de tomarte un copazo para olvidar lo dejo a tu elección.) Pon papel de horno en un molde cuadrado de 18x18 cm (luego te resultara más sencillo desmoldar). Aplasta bien hasta dejar una superficie lisa y uniforme que será la base de las barritas. Lleva al congelador al menos 10 minutos.

Para el relleno, bate el queso crema con la vainilla en el robot de cocina. Añade la nata y el azúcar y continúa batiendo hasta que espese. Te quedará una crema gruesa y manejable. Yo en este punto le añadí otro medio paquete de galletas troceadas y batí un poco más. Puedes dejar la crema sin ellas si lo prefieres. Pon la mezcla sobre la base que has preparado antes y decora con el resto de las galletas troceadas, si quieres. Lleva al congelador al menos 3 horas. Corta en barritas y sirve.

Panzanella

agosto 05, 2019
Panzanella - Tengo un horno  se como usarlo
Es verano, o al menos, eso es lo que dice el calendario. De nuevo estamos teniendo otro verano con lluvia, nublado y sin pasar de los 20 grados. Y no, no es que se me haya pegado el amor de los irlandeses por hablar del tiempo -cosa que cada vez entiendo más, porque no sólo es una forma de romper el hielo, es realmente un auténtico tema de conversación- es que es no hay forma de llevarlo bien. (Para las que sois nuevas, vivo en Irlanda del Norte)

Este verano, de todos modos, he decidido que básicamente, me da igual el tiempo que haga fuera. Ya sabes si Mahoma no va a la montaña… pues eso, que ante la perspectiva de otro año más en el que ni verano ni nada parecido, me he puesto a hacer helados, bebidas frías, ensaladas y demás platos de la estación.

No va a hacer calor, pero al menos me quito la sensación de que aquí solo tenemos una todo el año: nublado. Con más o menos frío, con más o menos lluvia, pero siempre instalados en esa única estación.

No me quejo. Es ridículo quejarse por algo así. Es sólo que este año he decidido ser intencional en que al menos, en casa tengamos la sensación de que, en alguna parte, es verano.

Hay ya tomates todo el año, en todas partes; de todas clases, variedades y –cuando tienen sabor- de todos los sabores. Pero la temporada real del tomate solía ser el verano. Y eso explica que platos como éste sean perfectos para comer en agosto.

Esta ensalada me hace muy feliz por muchos motivos. Primero, porque yo solo aprendí a comer tomate cuando ya era adulta. Y no os podéis imaginar la cara de decepción de mi padre toda mi infancia cada vez que me daban arcadas al probar un tomate. El los adora y yo lo intentaba, os lo prometo, pero era superior a mis fuerzas. Afortunadamente, no les hice ni caso durante muchos años y eso evitó que terminara por odiarlos a muerte; porque se diga lo que se diga, se puede sobrevivir sin comer-de-todo (que viene a ser lo que les gusta comer a tus padres), de verdad. Al final, empecé a comer esos tomates que solo son agua y no tienen textura ni apenas sabor, y gracias a eso me fui familiarizando con ellos, y por fin he terminado por apreciar el sabor y la consistencia de un buen tomate, carnoso, ácido y rebosante de jugo.

Pero esta receta es maravillosa por más motivos. Adoro el pan y adoro mojar el pan en las salsas. Y para mi debería ser deporte olímpico. Con categorías. Una de las mejores, sin duda, sería mojar pan en el aliño de la ensalada. Y ahí, amiga, tengo asegurado el título mundial. Sin fanfarronadas. El mío es amor del bueno. Y puro vicio también.
Total, que a una conversa al tomate que le vuelve loca mojar el pan en la ensalada, ésta le viene como anillo al dedo.

Saber de su existencia, sabía desde hace años, así que no necesitáis decirme que soy un poco lenta de reflejos. Lo sé. Y es que nunca la había tomado ni se me había ocurrido hacerla en casa. Así que cuando la preparé al hilo de mi “hágase el verano en Belfast” que os decía al principio, tuve una iluminación. Cómo había podido tardar tanto tiempo? Si es que era evidente que me iba a encantar. Si es que era de cajón, 2 + 2; pan en la ensalada!

Sí, ya sé: lenta, muy lenta de reflejos que es una a veces, qué se le va a hacer.

La gracia está en que además de buenísima, esta ensalada te deja ponerte cuqui un rato. Si te tomas una panzanella porque te transporta a Italia en verano y se lo cuentas a tus amigos –preferentemente guiris, que también ayuda- es una cosa. Si te zampas unos tomates en ensalada mojando pan, pues como que ya mola menos. O sea, que sigo siendo muy, muy fan de los italianos, que para mí son los padres del marketing incluso antes que los anglosajones, sobre todo en lo que tiene que ver con la comida. Y si no me creéis, pensadlo un poco. Pero con este tema me meto en otros jardines que darían para varios otros posts, así que os dejo la receta a continuación. Que también hay que decir que viendo las fotos no es que haga falta mucha indicación, pero os conozco, almas descarriadas, y es mejor que os dé todos los detalles.

Y como sigue haciendo un día horroroso, pero no me importa –y no me quejo- os dejo ya. Me voy a seguir entrenando duramente para mi carrera olímpica.

No sabéis lo que me lo curro.

Y la competencia tan dura que tengo con mi hija pequeña.

Sed buenas si podéis.


Receta facil de Panzanella - Tengo un horno y se como usarlo

Panzanella

Ingredientes

4 Tomates maduros de buen tamaño, a ser posible Raf o alguna variedad similar,
3 rebanadas gruesas de pan, mejor si es del dia anterior
1 cebolleta
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre
Sal
Pimienta
Unas hojas de albahaca


Preparación

Corta la cebolla en aros muy finos, ponla en un bol con un poco de aceite y sal, y reserva por unos minutos.
Si el pan esta duro, córtalo en cuadrados y reserva. Si es fresco, tuéstalo en la tostadora o el grill, y corta luego en cuadrados.
Corta el tomate en cubitos de bocado.
Pon en un bol el tomate y la cebolla y aliña a tu gusto con aceite y vinagre. Salpimienta.  Añade el pan y mezcla bien para que el aliño se reparta por todos los ingredientes. Sirve con unas hojitas de albahaca.

ESPECIAL

 
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