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Mocha Frappuccino

agosto 22, 2019
Receta facil de mocha frappuccino Tengo un horno y se como usarlo

El café con hielo es para el verano, y para el principio del otoño, y para la primavera, y casi, casi, para todo el año. Soy cafetera, y me gusta, me encanta,  el café en prácticamente en todas sus versiones. Seguramente por eso no soy demasiado fan de las cadenas americanas de café. Qué le voy a hacer, todavía no he conseguido que sus bebidas me gusten, aunque debo confesar que tampoco he puesto mucho empeño en el intento. Si hay algo que siento como una afrenta personal es un mal café. Manías. Otra más. Así que no me vuelven loca los sabores añadidos, o las leches y natas miles, o las combinaciones imposibles a precios absurdos en tazas de un solo uso. 

Pero, ay, amiga,  una tiene hijas que se han hecho mayores y que han decido empezar a tomar café. ¡Qué le vamos a hacer! 

Claro que, a renglón seguido descubren como  que todavía no les gusta demasiado su sabor intenso y amargo, así que deciden que tienen que disfrazar su sabor con otro más familiar (=sirope de chocolate) y rebajarlo con algo dulce (=nata montada). Eso sí, con su hielo para que esté bien frío. 

De esa mezcolanza sale una adicción reciente de L.: el frappuccino de mocha de una conocida cadena de cafeterías -sí, esa misma del logo verde que estas pensando-

Y me pidió que lo replicara en casa, y aquí está el resultado.

A ella le encanta. Y cuando la experta habla hay que escucharla. 

¡Que lo disfrutes!

Mocca Frappuccino 

Un cafe solo doble (unos 80 ml)
80 ml de leche
10 gramos de azucar (aprox)
1 vaso de hielo en cubitos
2 cuharadas de sirope de chocolate

Para servir
Nata montada azucarada 
Sirope de chocolate


Haz un cafe solo doble (yo suelo hacerlo descafeinado porque la adicta oficial a esta bomba es mi hija) y añádele la leche, y azúcar al gusto. Añádele un par de cucharadas de sirope de chocolate. Pon un vaso de hielos en el vaso de la batidora, añade el café con leche y mezcla unos 30 segundos, o hasta que tengas una mezcla suave.

Para servir, pon en un vaso grande un chorrito de sirope y muévelo por las paredes del vaso. Vierte la mezcla de la batidora. Termina con la nata montada azucarada y otro chorrito de sirope de chocolate.

Sirve inmediatamente


Notas: el sirope y la nata puedes usarlos comerciales, pero en el blog he publicado cómo hacer las dos cosas.

Tienes las recetas aquí:
Sirope de chocolate
Nata montada azucarada 



Receta facil de mocha frappuccino Tengo un horno y se como usarlo

Sopa fría de melón

agosto 20, 2019
Hice la primera versión de esta receta el verano que acababa de empezar con el blog. La he repetido y versionado muchas veces desde entonces, porque es fácil, es rápida, es refrescante y es, simplemente prefecta. Había pensando muchas veces en repetir las fotos de aquella primera versión, porque la receta, a pesar de los pequeños cambios que verás aquí es prácticamente idéntica. 

Las fotos de aquella primera receta de sopa de melón, que puedes ver aquí, son francamente, sonrojantes. 

Y después de haber hecho de nuevo la receta hace unos días, y haber hecho de nuevo fotos, y pensar que por fin me iba a deshacer de esas fotos que me perseguían como una pesadilla en el fondo de mi cabeza, he pensado que prefiero publicar de nuevo esta receta, y mantener también la original. 

Esas primeras fotos eran terribles, pero prefiero dejarlas como están, porque son lo que tenían que ser entonces. Supongo que sin aquellas fotos no habría llegado a estas. Al menos, yo no. No se trata de que sean perfectas. Eran lo que podía hacer entonces. Y he pensado que a veces, hace falta ser capaz de mirar atrás sin que las cosas tengan que ser perfectas, dejando que sean lo que son. 
 
No necesito eliminar esas fotos. Necesito verlas para ver lo que he aprendido. Ojalá en unos años pueda decir lo mismo de estas.

Sopa fría de melón
 
Ingredientes (Para 2 personas)

400 gramos de melón
50 gramos de yogur griego
Zumo de medio limón

Unas  hojas de menta para decorar
Dos lonchas de jamón serrano

1 o 2 cucharadas de agua (si es necesario)
 
Preparación: 
Poner el melón, el yogur y el zumo de limón en la batidora y batir hasta conseguir una sopa ligera. Añadir un poco de agua si fuera necesario hasta conseguir una textura casi líquida, pero con cuerpo. Llevar al frigorífico hasta el momento de servir.
Poner las lonchas de jamón entre dos hojas de papel de cocina y llevar al microondas a máxima potencia durante un minuto. Comprobar que han quedado crujientes o poner de nuevo, comprobando cada 10 segundos para ver cómo están.

Partir una loncha en trozos y picarla a cuchillo o en un mortero, hasta hacer migas. Decorar la sopa con estas migas y media loncha de jamón y terminar con unas hojas de menta.

Bizcocho cuatro cuartos de limón

agosto 14, 2019
Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo

Junto con el bizcocho de yogur, yo creo que este es el bizcocho más sencillo del mundo mundial, y seguramente una de las pocas recetas que puedo hacer de memoria.

Lo creas o no, soy incapaz de memorizar una receta. Ese fue uno de los motivos por los que empecé con el blog, porque quería tener a mano las recetas exactamente como las había modificado-rectificado-adaptado. En la cocina suelo tener una idea y con las del día a día me acuerdo, improviso y rectifico, y digamos que me defiendo. Pero con la repostería es otra historia. Desconfía de quien te diga que hace repostería a ojo. La repostería necesita el equilibrio de los ingredientes y las cantidades. Las grasas, las levaduras, la proporción de líquidos: Todo está ahí por algo. Si algo me da mucha risa es cuando a la gente le da por improvisar o cambiar ingredientes o cantidades en una receta y luego se indignan porque el resultado es un desastre. Es cierto que hay recetas que toleran mejor los cambios que otras. Pero, en general, es una muy, muy mala idea ponerte a improvisar con la repostería.

Y yo necesito siempre tener las cantidades delante porque soy incapaz de memorizarlas. Supongo que tengo el disco duro saturado de otras cosas.

Total, que este bizcocho es un básico, básico, básico que tiene la belleza de salir siempre perfecto y de que puedes hacerlo sin necesidad de receta. Aun así, no me resisto a compartir la receta aquí, porque cuando lo hayas hecho una vez ya no la vas a necesitar más.


Recuerda los ingredientes básicos:

Huevos
Harina
Mantequilla
Azúcar

Y a partir de aquí, ya lo tienes. Se llama bizcocho cuatro cuartos porque pones la misma cantidad de cada uno de los cuatro ingredientes principales. El truco está en abrir los huevos y pesarlos así, sin cascara. Esa es la cantidad del resto de ingredientes que necesitas.

Además de los cuatro cuartos del bizcocho, siempre hay que poner una pizca de sal a toda la repostería, y necesitarás levadura. La receta original no la lleva, pero si no tienes ganas o práctica montando los huevos para darle ligereza a la masa, es mejor que se la pongas. La regla simple: una cucharadita si haces hasta unos 300 gramos. Si quieres hacer más, te recomiendo que uses harina con levadura incorporada o que calcules aproximadamente una cucharadita de levadura por cada 250 gramos de harina.

Lo de aromatizarlo después con zumo de limón y glasa es porque a mí los cítricos me encantan, pero puedes ponerle lo que prefieras: pepitas de chocolate y una ganache para cubrirlo; coco y lima, y glasa de lima, unos arándanos, fresas u otros frutos rojos… en fin, casi casi lo que se te ocurra.

Y yo lo he hecho en este molde de cake rectangular, porque lo corto en rebanadas, lo congelo y durante la semana con un golpe de microondas lo tengo para el desayuno; pero si quieres usar un molde redondo, rellenar y decorar, tienes una base para tartas, si quieres hacerlo en un molde cuadrado y cubrirlo de algún frosting, te sirve como base para hacer cuadraditos, en fin, que este es un básico que da mucho juego para el que no vas a necesitar recordar la receta.

Ah, que casi se me olvida: esta bueno. Está muy bueno. Está,  por lo menos, tan bueno como parece.
Ahora sí, a disfrutarlo.


Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo


Bizcocho cuatro cuartos de limón 
Ingredientes:
4 huevos  (Abrelos en un bol y pesalos netos- esa es la cantidad que tienes que poner del resto de los ingredientes. Por ejemplo, si los huevos sin cascara pesan 250 gramos, pon 250 gramos de cada uno de los siguientes ingredientes: 

El mismo peso de harina de repostería
El mismo peso de mantequilla a punto pomada
El mismo peso de azúcar 
1 cucharadita de levadura de repostería (tipo Royal)
1 cucharadita de sal 
Zumo de un limón

Para el glaseado 
125 gramos de azúcar glas
1 cucharadita de agua

Preparación

Precalienta el horno a 180º. Engrasa un molde de cake con mantequilla y pon papel de hornear para facilitar el desmoldado. 
Bate la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee. Añade los huevos uno a uno, batiendo tras cada adición para que se integren antes de añadir el siguiente. Añade el zumo de limón y  la sal y bate de nuevo. Pon la levadura con la harina y tamiza. Añade la harina en varias veces. Una vez bien integrada la harina, pon la mezcla en el molde y hornea unos 50-60 minutos, hasta que una brocheta insertada en el centro salga limpia. Desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla antes de ponerle el glaseado. 

Para el glaseado, añade una cucharadita de agua al azúcar glas y mezcla hasta obtener una glasa. Si necesitas añadir más agua, hazlo siempre muy poco a poco. Es muy fácil pasarse y quedarse con una glasa demasiado líquida que no podrás usar, así que mejor ve añadiendo el agua poco a poco. 

Una vez enfriado el bizcocho sobre la rejilla, prepara la glasa y viértela por encima. Deja que cuaje ligeramente y sirve a continuación. 

Este bizcocho congela muy bien, mejor si lo cortas en rebanadas y las sacas según las necesites. 

Receta facil de bizcocho cuatro cuartos de limon_tengo un horno y se como usarlo

Barritas heladas de Oreo

agosto 09, 2019

A mí las Oreos me gustan, pero a mis hijas les vuelven locas. Al menos, a temporadas. En esto, como ya nos vamos conociendo desde hace un tiempo, hago como con los regalos de Navidad: después de la explosión inicial, las quito de su vista y dejo de comprar una temporada, y cuando tiempo después aparece un nuevo paquete por casa, las reciben con unas ganas irreprimibles.

Total, que ahora hacía un tiempo que no había Oreos en casa y cuando les mostré la foto de estas barritas heladas las dos me hicieron ojitos y no me pude resistir. Así que aquí está el resultado, solo apto para auténticas fans de las Oreos, pero perfecto para golosas en verano.

Esta es una de esas cosas que ves de pasada en Instagram y pasa de la lista de cosas que quieres hacer a las cosas que necesitas en tu vida inmediatamente, nivel voy-a- comprar-Oreos-ahora-mismo- porque-esto-tengo-que-probarlo-ya.

Me he retrasado solo en publicarlo, porque hacerlo, confieso que lo hice nada más verlo en la cuenta de IG de @singele.cocina.

Un par de notas antes de empezar: Ten en cuenta que, como todos los postres helados, necesitarás tiempo de congelador para tenerlo listo, así que lee la receta entera y mejor prepáralo de un día para otro cuando lo quieras usar. El tiempo activo de preparación es mínimo, pero el tiempo de congelación será lo que alargue la espera.

¡Que lo disfrutes!



Barritas heladas de Oreo

Ingredientes
Para la base:
2 paquetes de galletas Oreo
100 gramos de mantequilla derretida

Para el relleno:
350 gramos de queso crema (yo use Philadelphia)
350 gramos de nata
2 cdtas de esencia de vainilla
100 gramos de azúcar

OPCIONAL
1 paquete de galletas Oreo (mitad para el relleno, mitad para decorar)


Preparación

Tritura 2 paquetes de galletas y mézclalas con la mantequilla derretida. Puedes hacerlo en el robot de cocina. O, si como yo no quieres tener que lavarlo entre este paso y el siguiente, o no tienes, o no te apetece usarlo, machaca a mano las galletas hasta dejarlas reducidas a migas pequeñas y de similar tamaño, evitando que queden trozos grandes. (Si has tenido un mal día, usar un rodillo de cocina y liarte a golpes con las galletas, será, además terapéutico. Lo de tomarte un copazo para olvidar lo dejo a tu elección.) Pon papel de horno en un molde cuadrado de 18x18 cm (luego te resultara más sencillo desmoldar). Aplasta bien hasta dejar una superficie lisa y uniforme que será la base de las barritas. Lleva al congelador al menos 10 minutos.

Para el relleno, bate el queso crema con la vainilla en el robot de cocina. Añade la nata y el azúcar y continúa batiendo hasta que espese. Te quedará una crema gruesa y manejable. Yo en este punto le añadí otro medio paquete de galletas troceadas y batí un poco más. Puedes dejar la crema sin ellas si lo prefieres. Pon la mezcla sobre la base que has preparado antes y decora con el resto de las galletas troceadas, si quieres. Lleva al congelador al menos 3 horas. Corta en barritas y sirve.

Panzanella

agosto 05, 2019
Panzanella - Tengo un horno  se como usarlo
Es verano, o al menos, eso es lo que dice el calendario. De nuevo estamos teniendo otro verano con lluvia, nublado y sin pasar de los 20 grados. Y no, no es que se me haya pegado el amor de los irlandeses por hablar del tiempo -cosa que cada vez entiendo más, porque no sólo es una forma de romper el hielo, es realmente un auténtico tema de conversación- es que es no hay forma de llevarlo bien. (Para las que sois nuevas, vivo en Irlanda del Norte)

Este verano, de todos modos, he decidido que básicamente, me da igual el tiempo que haga fuera. Ya sabes si Mahoma no va a la montaña… pues eso, que ante la perspectiva de otro año más en el que ni verano ni nada parecido, me he puesto a hacer helados, bebidas frías, ensaladas y demás platos de la estación.

No va a hacer calor, pero al menos me quito la sensación de que aquí solo tenemos una todo el año: nublado. Con más o menos frío, con más o menos lluvia, pero siempre instalados en esa única estación.

No me quejo. Es ridículo quejarse por algo así. Es sólo que este año he decidido ser intencional en que al menos, en casa tengamos la sensación de que, en alguna parte, es verano.

Hay ya tomates todo el año, en todas partes; de todas clases, variedades y –cuando tienen sabor- de todos los sabores. Pero la temporada real del tomate solía ser el verano. Y eso explica que platos como éste sean perfectos para comer en agosto.

Esta ensalada me hace muy feliz por muchos motivos. Primero, porque yo solo aprendí a comer tomate cuando ya era adulta. Y no os podéis imaginar la cara de decepción de mi padre toda mi infancia cada vez que me daban arcadas al probar un tomate. El los adora y yo lo intentaba, os lo prometo, pero era superior a mis fuerzas. Afortunadamente, no les hice ni caso durante muchos años y eso evitó que terminara por odiarlos a muerte; porque se diga lo que se diga, se puede sobrevivir sin comer-de-todo (que viene a ser lo que les gusta comer a tus padres), de verdad. Al final, empecé a comer esos tomates que solo son agua y no tienen textura ni apenas sabor, y gracias a eso me fui familiarizando con ellos, y por fin he terminado por apreciar el sabor y la consistencia de un buen tomate, carnoso, ácido y rebosante de jugo.

Pero esta receta es maravillosa por más motivos. Adoro el pan y adoro mojar el pan en las salsas. Y para mi debería ser deporte olímpico. Con categorías. Una de las mejores, sin duda, sería mojar pan en el aliño de la ensalada. Y ahí, amiga, tengo asegurado el título mundial. Sin fanfarronadas. El mío es amor del bueno. Y puro vicio también.
Total, que a una conversa al tomate que le vuelve loca mojar el pan en la ensalada, ésta le viene como anillo al dedo.

Saber de su existencia, sabía desde hace años, así que no necesitáis decirme que soy un poco lenta de reflejos. Lo sé. Y es que nunca la había tomado ni se me había ocurrido hacerla en casa. Así que cuando la preparé al hilo de mi “hágase el verano en Belfast” que os decía al principio, tuve una iluminación. Cómo había podido tardar tanto tiempo? Si es que era evidente que me iba a encantar. Si es que era de cajón, 2 + 2; pan en la ensalada!

Sí, ya sé: lenta, muy lenta de reflejos que es una a veces, qué se le va a hacer.

La gracia está en que además de buenísima, esta ensalada te deja ponerte cuqui un rato. Si te tomas una panzanella porque te transporta a Italia en verano y se lo cuentas a tus amigos –preferentemente guiris, que también ayuda- es una cosa. Si te zampas unos tomates en ensalada mojando pan, pues como que ya mola menos. O sea, que sigo siendo muy, muy fan de los italianos, que para mí son los padres del marketing incluso antes que los anglosajones, sobre todo en lo que tiene que ver con la comida. Y si no me creéis, pensadlo un poco. Pero con este tema me meto en otros jardines que darían para varios otros posts, así que os dejo la receta a continuación. Que también hay que decir que viendo las fotos no es que haga falta mucha indicación, pero os conozco, almas descarriadas, y es mejor que os dé todos los detalles.

Y como sigue haciendo un día horroroso, pero no me importa –y no me quejo- os dejo ya. Me voy a seguir entrenando duramente para mi carrera olímpica.

No sabéis lo que me lo curro.

Y la competencia tan dura que tengo con mi hija pequeña.

Sed buenas si podéis.


Receta facil de Panzanella - Tengo un horno y se como usarlo

Panzanella

Ingredientes

4 Tomates maduros de buen tamaño, a ser posible Raf o alguna variedad similar,
3 rebanadas gruesas de pan, mejor si es del dia anterior
1 cebolleta
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre
Sal
Pimienta
Unas hojas de albahaca


Preparación

Corta la cebolla en aros muy finos, ponla en un bol con un poco de aceite y sal, y reserva por unos minutos.
Si el pan esta duro, córtalo en cuadrados y reserva. Si es fresco, tuéstalo en la tostadora o el grill, y corta luego en cuadrados.
Corta el tomate en cubitos de bocado.
Pon en un bol el tomate y la cebolla y aliña a tu gusto con aceite y vinagre. Salpimienta.  Añade el pan y mezcla bien para que el aliño se reparta por todos los ingredientes. Sirve con unas hojitas de albahaca.

Te helado con fruta

julio 31, 2019

No importa que no te guste el té -o que creas que no te gusta- cuando hace un calor infernal y lo único que quieres es beber algo helado, ten preparado un poco en la nevera. Si te gusta el té frío comercial, te preguntarás por qué no lo haces siempre tú. Y si no te gusta, te darás cuenta de que en realidad, sí que te gusta. Te encanta. es sólo que todavía no lo sabías. 



Té helado con frutas

3 o 4 bolsitas de té (dependiendo de cómo te guste de fuerte)
2 litros de agua
Azúcar moreno al gusto
1 limón
2 nectarinas
Unas hojitas de menta para servir 


Preparación
Calienta el agua en una tetera o en un cazo. Cuando rompa el hervor, retírala del fuego y añade el té. Infusiona unos minutos al gusto (de 3 a 5 minutos, según cómo te guste de fuerte). Retira las bolsitas y añade el azúcar. Déjalo ligeramente dulce, porque al enfriar resulta más amargo al paladar. Deja enfriar completamente a temperatura ambiente. Una vez frío, añade el limón en rodajas y las nectarinas cortadas en gajos y lleva al frigorífico hasta el momento de consumir. Sírvelo con hielo y acompáñalo con unas hojitas de menta.


Ensalada de sandía y queso feta

julio 22, 2019
Ensalada de sandia y queso feta -Tengo un horno y se como usarlo
En verano me alimentaría de sandía y melón. Exclusivamente. No necesitaría mucho más, y sería feliz.

Os podéis imaginar la cara que se me queda cada vez que me emociono porque sale un melón o una sandía bien sabrosos, y el resto de mi familia solo dice: "sí, están bien".

Claro que supongo que será para compensar, porque exactamente lo contrario nos pasa con las fresas. Casi siempre son a repartir entre ellos tres. Yo las como, pero reconozco que me gusta más la idea que la fruta en sí. Y entonces es cuando ellos me miran con cara de  pena, como diciendo, "esta pobre no tiene ni idea", que viene a ser, más o menos lo que se me pasa por la cabeza cada vez que como hoy, sale una sandía llena de sabor, roja y jugosa a más no poder, y ellos simplemente dicen, "bueno, vale, comemos un poco".

Así que con la excusa de aprovechar al máximo esta sandía, no solo la he tomado como postre, sino que hoy ha sido, además, una ensalada. La receta no es ni siquiera una receta, de puro sencilla, pero ha quedado tan rica que no quiero olvidarla, así que mejor la publico aquí para repetirla. Y no lo creeréis, pero es la primera vez que tomo la sandía en ensalada. De lo que estoy segura es de que no será la última, porque me ha sorprendido mucho lo bien que ha quedado. Vi alguna idea similar en una revista este verano y la he recordado al abrir la sandía. Más por probar que otra cosa, me he animado a hacerla y si consigues una sandía con sabor -no pura agua, la verdad- lo cierto es que vale la pena. El contraste con el sabor salado del queso feta y con la cebolleta aliñada hace una ensalada muy equilibrada, veraniega y super refrescante. Yo desde luego, pienso repetirla con la siguiente sandía rica. ¡Y a lo mejor es cierto que este año paso el verano a base de sandía!

 Ensalada de sandia queso feta -Tengo un horno y se como usarlo

Ensalada de sandia y feta 

Ingredientes (para 2 personas )
Media sandia pequeña y madura
50 gramos de queso feta
2 cebolletas pequeñas
Unas hojas de albahaca
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre suave de manzana
Sal
Pimienta rosa

Preparación
Corta la cebolleta en rodajas, añade una pizca de sal, un chorrito de y aceite y déjala reposar mientras preparas el resto de la ensalada. Corta la sandía en rodajas gruesas, quita la piel y trocéala en cubos medianos, de bocado. Corta el queso feta o desmígalo al gusto.
Pon en el bol la sandía con la cebolleta y aliña con aceite y vinagre. Yo no añado más sal, porque con el queso feta me resulta suficiente, pero prueba y rectifica al gusto. Termina con el queso y un poco de pimienta rosa o negra si te gusta. Añade unas hojas de albahaca para acompañar  y sirve bien fría.

Ensalada sandia y queso feta -Tengo un horno y se como usarlo

Mostaza casera

junio 26, 2019
La mostaza me gusta mucho. Supongo que, en linea con los sabores acidos que me encantan, no es una sorpresa. Me gusta tanto que he llegado a tener cuatro tipos distintos de mostaza en casa al mismo tiempo, sin darme ni siquiera cuenta. Ahi fue cuando empece a pensar que lo mio era un poco fuerte con esta salsa. Desde que mi hermana mayor me descubrio la mostaza francesa cuando yo era una enana, hasta las mostazas dulces nordicas o la mostaza inglesa, fuerte y picante, pasando por la mostaza a la antigua, la mostaza de Dijon, o las salsas americanas, soy una fan total. Y en eso estaba sin haberme dado nunca cuenta de que se puede hacer mostaza en casa. 

DE VERDAD
BOOM
COMO TE QUEDAS?


No se me habia ocurrido semejante cosa. Asi que te puedes imaginar como lo flipe cuando vi que se puede hacer en casa, que es superfacil, que aguanta bien en el frigo varias semanas y que esta receta maravillosa la compartia Laura Lopez Mon (@laura.lopez.mon en Instagram). 

Asi que pense que habia que hacerla sin falta.
Y la hice.
Y resulta se puede hacer en casa
Y resulta que sale genial

Y ya no volveras a comprar mostaza comercial despues de probar esta.

EN SERIO.


Mostaza casera

Ingredientes
50 gr de semillas de mostaza
1/2 cucharadita sal en escamas
1/4 cucharadita  cúrcuma molida​
1 pizca pimentón dulce
1/2 diente ajo
​80 ml vinagre manzana
80 ml agua mineral​


Preparacion

Poner en un cazo las semillas de mostaza, la sal, la cúrcuma, el pimentón y el ajo; añadir el vinagre y el agua. Llevar a fuego medio removiendo durante 10-12 minutos. Retira del fuego y tritura con un un robot de cocina o una batidora hasta que quede una salsa fina. Si te gusta la mostaza a la antigua puedes separar una cucharadita de las semillas antes de batirlo y anadirlas luego, o dejar la salsa menos triturada, de manera que se noten los granos de mostaza ligeramente.
Conservala en un tarro hermético en el frigorífico y consume en las siguientes 3 semanas. 


ESPECIAL

 
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