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Tarta de crema de chocolate

diciembre 03, 2019


Es posible que esta tarta no te llame demasiado la atención a simple vista. Es posible que no te parezca gran cosa. Tan pequeñita ella, tan "lo que ves es lo que hay, sin trampa ni cartón", o sea, masa de pate brisee y un relleno de chocolate y almendras. Pero te advierto de que si te quedas con esa primera impresión te vas a arrepentir de verdad, porque esta tarta tan sencillita, tan poco apabullante, se ha convertido en mi tarta favorita, de lejos. No es apta para no adictos al chocolate. Eso es un hecho, claro que sí. Pero si el chocolate te gusta, me vas a agradecer eternamente este pequeño descubrimiento.
Esta tarta combina la base de paste brisee que más me gusta, y que puedes usar siempre que quieras hacer tartaletas para cualquier preparación, así que guarda esta receta.
La crema de relleno es FA-BU-LO-SA. No puedes imaginarte cómo queda si no la pruebas. Yo la hice casi como un descarte, porque mi idea inicial era hacer una tarta de limón. Pero quería terminar un paquete de chocolate que andaba rondando por casa y recordé esta crema de chocolate que quería probar. El único defecto que tiene es que al llevar frutos secos la superficie de la tarta queda rugosa. Por una vez, de verdad, no sacrifiques el sabor y la textura por un acabado impecable. Créeme: en este caso no vale la pena.
Terminarás con una tarta perfecta para comer en trocitos pequeños, porque es una auténtica bomba, pero totalmente adictiva. Yo la corté una vez fría en cuñas pequeñas y las congelé, porque hubiera sido capaz de no dejar de comerla hasta acabarla.
Descongela de maravilla, así que decide tú cómo la vas a disfrutar.
Tarta de crema de chocolate

Para la masa brisa (pate brisee)
250 gr harina de todo uso
150 gramos de mantequilla, en dados y ligeramente ablandada
1 cdta de sal
Una pizca de azúcar
1 huevo
1 cucharada de leche fría

Para la crema de chocolate
250 gr de chocolate con 70% de cacao, cortado en trocitos
200 ml de nata líquida
1 cucharada de café fuerte (15ml)
50 gr de mantequilla en dados
1 huevo
2 cucharadas rasas de azúcar (30 gramos)
30 gramos de frutos secos. 
(Elige los que quieras: avellanas, almendras, nueces, pistachos, a tu gusto. El cómo también a tu gusto: picados a cuchillo, en polvo, etc. Para esta tarta, yo usé harina de almendras, que le da estructura y apenas sabor a la mouse. Si pones los frutos secos a trocitos el resultado será más rústico tanto a la vista como al comerla, pero eso va en gustos y es otra opción que te puede apetecer probar).

Base de pate brisee
Hacer un volcán con la harina en la superficie de trabajo. Poner la mantequilla, sal, azúcar y el huevo en el centro. Usando las puntas de los dedos, mezclar bien todos los ingredientes hasta que parezcan pan rallado.
Añadir la leche e incorporar suavemente hasta que las migas empiecen a unirse y formar una masa. Usando la palma de la mano, trabajar la masa empujándola 4 o 5 veces hasta que esté suave. Hacer una bola con la masa, envolverla en film de cocina y refrigerar hasta su uso. -Para esta tarta, es mejor dejar reposar la masa 4 horas en la nevera.
Precalentar el horno a 180 y pintar el molde con mantequilla.
Sacar la pasta de la nevera y extender en una plancha de unos 3mm. Forrar un molde desmoldable con esta capa de masa y pinchar ligeramente la masa con un tenedor -no tienes que llegar a agujerear la masa! . Cubrir con papel de aluminio o con papel de horno. Poner encima un lecho de legumbres secas para que la base de la tarta no se hinche y suba durante la cocción; porque buscamos una capa fina y plana para la tarta (garbanzos, alubias o similar te servirán. Yo uso unas bolitas de cerámica que son solo para estas cocciones en ciego, pero las legumbres te servirán igual. Las legumbres las puedes volver a usar un par de veces más de nuevo para cocciones en ciego si las guardas sin nada de humedad en un bote hermético. Es obvio, pero estas legumbres no se pueden comer). Lleva al horno 20 minutos, sácala y retira las legumbres. Lleva de nuevo al horno otros 10 minutos.
Saca del horno y deja templar la base sobre una rejilla.

Relleno de crema de chocolate
En un cazo, lleva a ebullición la nata con el café y el azúcar. Cuando rompa a hervir, retira del fuego, añade el chocolate y remueve con fuerza hasta que deshaga con el calor de la nata. Añade la mantequilla en dados, los frutos secos y el huevo muy batido y mezcla hasta conseguir una crema homogénea. Deja que se entibie y vierte sobre la base de la tarta. Deja que se enfríe totalmente antes de llevarla a la nevera y sirve bien fría.

Madeleines

noviembre 22, 2019
Estas madeleines las hice por primera vez hace años, porque me encantó la bandeja para hacerlas, tuve que comprarla, y ya veis, una cosa lleva a la otra... y así me hacen la ola cada vez que me da por comprar moldes nuevos. 
Desde entonces las he hecho muchas veces porque es una de esas cosas que se hacen en un momento y te quitan el antojo de algo dulce para acompanar al café.
Pero yo voy a rachas y ahora hacía mucho, mucho tiempo que me había olvidado de ellas. Hace unos días mi hija me pidió que las hiciera y las preparamos juntas en un momento. Hay que intentar tener la masa un rato en el frigo, o en el congelador si vas con mucha prisa; pero salvo eso, son fáciles y rápidas.
Para que te hagas una idea, con estas cantidades, salen aproximadamente 18 unidades.
Y al díaa siguiente volvimos a hacerlas
Mi hija se las habíaa acabado sin darse cuenta
No he vuelto a hacerlas, porque la segunda tanda desapareció a la misma velocidad y me asusta que se coja una indigestion digna de mejor causa, porque una cosa es hacerles aprecio y otra la adiccion que le ha dado con ellas.
Así que animaos si queréis, pero estáis avisados: son altamente adictivas.

Madeleines sencillas de limón
 
Ingredientes
80 gramos de mantequilla, pomada
100 gramos de azúcar
2 huevos
100 gramos de harina
½ cucharadita de levadura de pastelería (Royal o similar)
Una pizca de sal
Para las de limón:
Zumo y ralladura de 1 limón

Preparación
Bate con unas varillas la mantequilla con una cucharada del azúcar. En un cuenco aparte, bate el resto del azúcar con los huevos y una pizca de sal hasta que la mezcla esté ligera y esponjosa. Añade el zumo a esta mezcla.
Mezcla la harina y la levadura. Pon una tercera parte de esta mezcla con la mantequilla y mezcla bien. Añade el resto y termina de incorporarlo todo. Pon la masa en una manga pastelera y métela en la nevera al menos 3 horas (aguantará hasta 3 días). Es importante que no te saltes este paso, porque la clave para que queden en su punto es un buen choque de temperatura. Mantén la masa bien fría, precalienta el horno a 220 grados, y luego baja la temperatura a 180º para hornearlas.
Pinta con mantequilla un molde de madaleines y espolvorea con harina. Corta la punta de la manga pastelera y llena cada pieza unos tres cuartos de su capacidad. 
Con el horno a 180º, hornea de 12 a 14 minutos, hasta que el centro de las madeleines esté dorado y los bordes empiecen a tostarse.
Saca del horno y deja reposar unos minutos en el molde antes de dejarlas enfriar en una rejilla. Y escóndelas si puedes en una caja metálica para que aguanten unos días en perfecto estado.





Bao buns con pulled pork -sin vaporera-

noviembre 06, 2019
Me ha llevado mucho tiempo publicar esta receta, pero realmente hacerla no me costó tanto. Últimamente, desde que hago la receta y las fotos hasta que puedo publicarlas me lleva tiempo. Las que estáis familiarizadas con el trabajo que hay detrás de cada una de estas fotos entenderéis de qué hablo. Lo que ocurre es que esta receta es el resultado de un super antojo instagramero, que yo tengo muchos de esos. IG me daría para hablar un rato largo, pero por hoy me conformo con decir que hace un tiempo vi unos bao buns fantásticos que publicaba Eva Espallargas, aquí y al día siguiente hice yo estos. Si buscáis en su grid y veis la de tiempo que ha pasado entenderéis a qué viene esto. Pero, por el momento los plazos son los que son, y me sigo manejando con ellos. Esta intro tan larga y tan enrevesada viene a que no he tardado un mes y medio en hacerlo, qué va, esto es de verlo y hacerlo. Ya las fotos y lo demás..., pues es otra historia.
Sus bao, son la bomba y los míos se parecen a los suyos como un huevo a una castaña, porque nada de lo que ella les puso lo he repetido. Pero si alguien hizo que por fin me diera cuenta de que nunca había hecho unos bao buns fue ella.
Ya lo demás es puro mirar y ver qué puedo hacer con esta idea, porque ni tenía- ni tengo- vaporera de bambú, ni ingredientes para su relleno, ni nada de nada.
Así que no culpemos a la buena de Eva del resultado posterior, que los defectos son todos míos, pero sí de la inspiración, que es la buena, y esa es toda suya.
Eva hace una cocina de una sensibilidad y una sutileza espectaculares, con combinaciones de sabores y técnicas totalmente increíbles. A mí me encanta lo que hace, pero está a años luz de lo que hago yo. Lo aprecio, lo valoro muchísimo, me inspira, pero hablamos idiomas distintos. Así que digamos que con la idea que había encendido en mi cabeza yo hice... otra cosa. Y me acordé de que no sólo no había hecho los baos y esta era una ocasión perfecta para hacerlos y tener esta receta en el blog para futuras referencias, sino que tampoco había publicado la receta de pulled pork que uso en casa y nos encanta. Me quedaba una porción en el congelador, que usé para esta receta, y así la incluyo aquí, haciendo un dos por uno. Y es que me da por hacer varias veces seguidas un plato, pero como no lo publique rápido, luego me lío con mis propios ajustes, pierdo mis notas y no hay manera de repetirlo. Total, que así tengo bao y pulled pork publicados en un post.
Apañada que es una.



Bao Buns con pulled pork y salsa de frambuesa

Par los Bao Buns
Ingredientes (para unas 8 unidades)

250 gr de harina
75 ml de leche
50 ml de agua
15 gr de azúcar
2 gr de levadura seca
5 gr de sal
10 gr de aceite de oliva

Amasa todos los ingredientes en el robot de cocina con el gancho amasador unos minutos hasta que tengas una masa elástica y homogénea que se separe fácilmente de los dedos. Forma una bola y déjala reposar cubierta con papel film o un paño de cocina hasta que doble su volumen (1 -2 horas).
Tras el primer reposo, haz bollitos de similar tamaño (unos 40 gr) y deja reposar de nuevo hasta que vuelvan a duplicar su tamaño (aproximadamente media hora).
En este punto, usa la vaporera de bambú si la tienes. Yo en su lugar utilicé una olla con agua a punto de ebullición, a la que puse encima un colador. Sobre el colador pon un trocito de papel de horno y hornea los bollitos al vapor unos 12- 15 minutos. Deja reposar 5 minutos antes de hacerles un corte longitudinal en el centro y rellenarlo con lo que prefieras.



Pulled pork

Ingredientes

1,5 kg de aguja de cerdo

Mezcla inicial
1 cucharada de pimentón dulce
1 cucharada de pimentón picante
40 g de azúcar moreno
1 cucharada de sal
2 cucharadas de mostaza de Dijon
2 cucharadas de comino en polvo
1 cucharada de pimienta negra
1 cucharada de ajo en polvo (o 3  dientes de ajo muy picados)
2 cucharadas de aceite de oliva
50 ml de agua


Además, necesitarás
Aceite de oliva
Agua

Preparación
Mezcla todos los ingredientes de la mezcla inicial en un bol para hacer una pasta. Cubre la carne, bien limpia y seca, con esta pasta por todos sus lados. Pon un par de cucharadas de aceite en la olla a presión y fríe a fuego fuerte la carne para dorarla por todos sus lados. 
Añade el resto de la pasta y cubre completamente con agua la pieza de carne.
Cierra la olla rápida y ponla a presión alta (programa 2). Cocina 50 minutos desde que empiece a salir vapor por la espita. Una vez transcurridos los 50 minutos, apaga el fuego y deja salir todo el vapor de la olla antes de abrirla, siguiendo las instrucciones de seguridad de tu olla.
Saca la carne y lleva de nuevo al fuego la olla (abierta) con los jugos de la cocción y reduce la salsa hasta conseguir una glasa que haya evaporado el máximo de agua.
Pon la carne sobre una tabla, retira el exceso de grasa y desecha. Deshilacha la carne con ayuda de un tenedor. La carne deberá separarse fácilmente. Añade la salsa reducida a la carne deshilada y sirve. Normalmente yo separo varias raciones y la congelo. Queda genial y da mucho juego para tomarla de muchas maneras, como en estos bao buns.

Salsa de frambuesa

Ingredientes
100 gramos de frambuesas (o frutos rojos) frescas o congeladas
Azúcar al gusto

Preparación
Pon las frambuesas en un cazo de fondo grueso al fuego y deja que se deshagan a fuego suave, cocinandose en su propio jugo. Anade una cucharada de agua solo si fuera necesario, para no aguar la salsa. Prueba y rectifica de sabor con un poco de azucar a tu gusto.

Monta los bao buns abriendolos con un corte longitudinal en el centro, rellena con pulled pork, salsa de frambuesa y unas hojas de lechuga de la variedad que prefieras, o espinaca o rúcula, a tu gusto.

Affogato

octubre 27, 2019

Una receta que no es ni una receta, sino más bien una de esas cosas maravillosas que pasan en una sobremesa perezosa y que puede recibir mil nombres dependiendo de dónde y con quién estés. 
A mí la denominación italiana de este helado de vainilla con café me mola mucho, porque me parece muy expresivo eso de tener al helado "ahogado", pero bueno, yo creo que no hace falta mucha explicación para ver que este helado con café está de muerte. 
Por si era poco goloso, le añadí salsa de caramelo salado y chocolate negro cortado a cuchillo. Así que esto es ahogar el helado, o las penas, o lo que tú quieras, en condiciones,  ¿no te parece? 

Affogato

Ingredientes (por ración individual)
1 bola de helado de vainilla (casero o comprado)
1 café solo fuerte
1 cucharada de salsa de caramelo salado (puedes comprarlar o usar mi receta de salsa de caramelo)
Una onza de chocolate negro cortado en trocitos

Preparación

Las cantidades son aproximadas, porque el café es otra más de esas cosas que cada uno hace y toma como quiere o como puede según lo que tenga a mano. Yo te cuento cómo me gusta a mí. Pon una bola generosa de helado de vainilla en un vaso pequeño. Vierte el café por encima, y añade el caramelo y el chocolate al gusto. Yo no le pongo azúcar al café, y menos en este caso, porque con todo lo demás que lleva, para mi queda más que dulce, pero si no soportas el café amargo, añádele un poco de azúcar antes de ponérselo al helado.
Si quieres, le puedes añadir también algún licor. Yo te recomendaría que con el café, para que se disuelva bien sin tener que desmontar la presentación, pero de nuevo, va en gustos.

Bombones de coco

octubre 16, 2019
Estos bombones son un auténtico vicio, que encontré de pura casualidad. Hace un tiempo compartía aquí la leche de coco casera. Y como puedes adivinar, un ingrediente fundamental de la leche de coco es el coco. -sorpresa, sorpresa.
Total, que después de hacer leche de coco me quedé con el coco restante y pensando qué hacer con él di con esta idea de hacer unos bombones sencillos y sin complicaciones. No es vicio, era por aprovechar ese coco que se iba a perder si no.... me repito una y otra vez. A ver si me lo creo en una de estas.
Mientras, no puedo guardarme este secreto solo para mí.
Golosotas del mundo: de nada.

Bombones de coco y yogur
Ingedientes (para unas 15 unidades)

125 gramos de coco rallado
100 gramos de yogur griego (puedes añadirle opcionalmente azúcar o endulzante al gusto si tomas el yogur dulce)
100 gramos de chocolate negro
15 gramos de mantequilla

Preparación

Procesa el coco con el yogur en un robot de cocina, o tritúralos con la batidora. Puedes mezclarlo a mano, si quieres, pero los bombones te quedarán menos firmes y se desharán con más facilidad.
Forma bombones del mismo tamaño hasta terminar la masa. Ponlos sobre papel de hornear o una lámina de silicona y llévalos al congelador hasta que cojan consistencia.
Derrite el chocolate con la mantequilla (al baño maría o en el microondas, en tandas de 20-30 segundos, removiendo hasta que se deshaga, pero con cuidado de no quemar el chocolate). Pasa los bombones por el chocolate y lleva de nuevo al congelador hasta que endurezca. Puedes guardar los bombones en el frigorífico 3-4 días.   


Rollitos con Nutella

octubre 09, 2019


Estas son cosas que pasan cuando te pones a jugar con masas y te queda un poco de masa extra. He estado jugando con la masa dulce levada que suelo hacer y que, desde que conseguí ajustar y dejar perfecta no me canso de repetir. Ahora que tiene la textura y el sabor que me encantan, la he repetido muchas veces con diferentes rellenos y formas. Hace unos días andaba en una de estas pruebas y me quedó un poco de masa para hacer unos bollos individuales. En casa no me dieron ni tiempo a decidir qué hacer con ella: tenían que ser rollitos de Nutella. Tal cual. Y entonces me acordé de que, en lugar de hacerlos como los tradicionales rollitos, enrollando la masa y cortando luego, podía hacerlos como los ves aquí.
A nosotros nos encantó, espero que te guste!

Rollitos con Nutella
Ingredientes

500 gramos harina de fuerza
250 gramos de leche
75 gramos de azúcar
60 gramos de mantequilla
15 gramos de levadura de panadero seca
2 huevos (1 para la masa, otro para pintarlas antes de ir al horno)
5 gramos de sal
Nutella, para rellenar

Preparación
Calentar la leche junto con la mantequilla solo para que queden tibias. Poner la harina, el azúcar, y la levadura en el bol de la amasadora y mezclar.
Añadir la mezcla de leche, el huevo y la sal y mezclar con el gancho amasador unos 2 minutos a velocidad baja. Aumentar la velocidad, y seguir amasando otros 5-6 minutos.
Poner en una superficie ligeramente enharinada y hacer una bola. Dejar reposar en un bol pintado ligeramente con aceite para que haga un primer levado hasta que doble su volumen.
Pasado ese tiempo, extender con un rodillo en un rectángulo y poner Nutella en el tercio central. Doblar un lado encima de la crema de chocolate y añadir Nutella encima. Doblar el lado contrario encima y estirar de nuevo con el rodillo. Cortar en 8 tiras y formar los nudos.
Lo mejor es que veas estos dos ultimos pasos en el video de Thida Bedington,
https://www.instagram.com/stories/highlights/17866154497470925/
Una vez has formado los rollitos, déjalos reposar y levar de nuevo, unos 45 minutos (o en el frigo toda la noche para hornear por la mañana). Pinta los bollitos con huevo batido antes de llevarlos al horno. Precalienta el horno a 180 grados y hornea 12 a 15 minutos dependiendo de tu horno. (yo las tuve 12 minutos).

Mousse de chocolate y plátano

octubre 02, 2019
Receta facil de helado de chocolate y platano sin heladera_ Tengo un horno y se como usarlo

En casa siempre hay plátanos en el frutero. Solemos llevarlos al trabajo y al cole para tomarlos a media mañana, de postre, o entre horas, porque aguantan bastante bien. Hay semanas que comemos más y otras en las que por algún motivo que todavía no he identificado, termino con unos cuantos oscuros y blandos que se han quedado rezagados. Hay muchas opciones para aprovecharlos cuando han madurado de más. Yo, en principio, los suelo llevar al congelador. Para batidos y smoothies son un favorito que les da sabor y cuerpo. Pero sirven para mucho mas. El banana bread es otro clásico, que compartía aquí hace unos días, y aquí, por ejemplo, los combine con cacao y café para hacer una mousse de chocolate.

Mousse de chocolate con plátano

Ingredientes
3 platanos maduros congelados
1 cdta de vainilla
80 ml de café (descafeinado si prefieres)
¼ taza de cacao en polvo desgrasado
Chips de chocolate

Preparación

Pon los plátanos en el robot de cocina y añade la vainilla y el café. Tritura. Añade el cacao y sigue triturando hasta tener una textura cremosa. Añade chips de chocolate al gusto y remueve con una cuchara para no romperlas. Pon en un molde apto para el congelador y congela hasta el momento de servir.


Receta facil helado de chocolate y platano sin heladera_ Tengo un horno y se como usarlo

Tiramisú

septiembre 27, 2019


Esta receta tiene muchas cosas que me encantan. La primera, que es de una sencillez pasmosa y sale perfecta siempre. No sé a ti, pero a mi con eso me tenía ya ganada.
La otra es que es cocina italiana en estado puro, goloso y con el dulce justo (si ves otras recetas similares, verás que esta lleva mucho menos azúcar, y no se echa de menos); Y además, tiene chocolate y café y los dos están en el top de mi lista de debilidades personales, qué le voy a hacer.
Pero es que en los años que la llevo haciendo solo ha mejorado.
Normalmente, cada vez que repito una receta, sobre todo si es de las que hago a menudo, suelo cambiar alguna cosa. Unas veces por mejorarla y adaptarla a mis preferencias personales, otras veces, para no aburrirnos y variar un poco. Eso no me ha pasado todavía con esta, y, sinceramente, no creo que me vaya a pasar.
Esta que ves la hizo casi por completo mi teenager favorita, que adora el tiramisú. Sí, es la misma que piensa que el mocha frapuccino es café –y que no se cuánto tiempo estuvo preguntándome que a qué edad empecé a beber café yo en el desayuno, porque ella no sale del colacao mañanero; la misma que disfrutó la galette de tomates como si fuera para ella sola después de decir que solo iba a probarla. Seguro que pensáis que es mi única hija. Lo que ocurre es que a la otra la comida y la cocina, por el momento, no le importan lo más mínimo. Bueno, salvo las galletas de chocolate en las que se ha especializado. La última suya fue liarme para hacer galletas para toda su clase; pero eso es otra historia. Volviendo al tiramisú: Hay un restaurante italiano familiar al que solemos ir juntos. Tiene un punto gracioso, porque es un pastiche de decoración y de recetas adaptadas al gusto irlandés con otras que son auténtica comida casera italiana. Pero ay, amiga!, el tiramisú que hacen es de los mejores que he probado en mi vida. El último día que fuimos, cuando L. estaba a punto de pedir el postre, me preguntó antes: ¿había mascarpone en casa, verdad? Pues ya te ayudo yo y haces tiramisú el fin de semana, mejor que tomarlo aquí.
Este es el nivel.
Así que volvimos a casa, hicimos el tiramisú y durmió en la nevera; porque el reposo en frío es parte de la receta; y al día siguiente terminamos nuestra fiesta italiana. Teníamos muchas cosas que celebrar. La que quiero dejar apuntada aquí, porque a veces se me olvida y necesito recordármelo: estamos vivos, estamos juntos y son mi gente favorita en el mundo.

Tiramisú clásico

Ingredientes
200 gramos de bizcochos de soletilla o savoiardi (o compralos comerciales)
500 gramos de queso mascarpone
Cacao en polvo
130 gramos de azúcar
4 huevos (separando yemas y claras)
3 cucharadas de coñac (opcional)
1 vaso de café muy fuerte
1 pizca de sal

Preparación

Separar las yemas de las claras. En un recipiente grande, batir las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y la mezcla quede esponjosa. Añadir el mascarpone y batir bien.
Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal, hasta que queden muy consistentes. Incorporarles la crema de mascarpone con una espátula, intentado bajar las claras lo menos posible.
Mezclar el café y el coñac y mojar los bizcochos uno a uno en la mezcla. Cubrir el fondo de una fuente honda o de tarros individuales (en este caso desmigarlos bien). Verter un poco de la mezcla de café y coñac por encima y extender sobre los bizcochos la mitad de la crema de mascarpone. Cubrir con una nueva capa de bizcochos y acabar con el resto de la crema en otra capa. Poner en el frigorífico al menos 3 horas (mejor toda la noche) o como mínimo 40 minutos en el congelador.
Justo antes de servir, espolvorear con cacao o chocolate en polvo.

ESPECIAL

 
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