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Sopa de tomate y albahaca

julio 07, 2020
Una de las mejores comidas del verano son las sopas frías. Sí, y los helados, y las ensaladas, y las barcacoas y el pescado a la brasa, y mil millones de cosas más que echo de menos porque vivo en una ciudad sin verano (también conocida como Belfast). Obviamente, no elegí este destino por el clima, eso os lo aseguro. No es frío, pero vivimos con una nube gris sobre nuestras cabezas.
Permanente.
Dicho esto, para los que estáis disfrutando del verano-verano,  es cierto que hay miles de comidas, frutas, y demás que son una auténtica maravilla, pero uno de mis platos favoritos de todos los tiempos son las sopas frías.
Hay muchas opciones y en esto, igual que la tortilla de patatas, cada casa tiene la suya. Si te apetece probar otras sopas frías, anímate con esta sopa fría de melón, o con este gazpacho con bolitas heladas de queso y albahaca. La de hoy es una sopa de tomate.
No es un gazpacho, ni un salmorejo, ni nada parecido. No se parece en nada a esas maravillosas ensaladas bebibles, que son divinas después de un día de calor.
Esta de hoy es una sopa, sopa. Es una sopa de verduras, pero con el tomate como verdura estrella. Y por tanto, la puedes tomar fría en verano, o caliente cuando te apetezca. En eso me recuerda a la Vichyssoise: una crema de puerros en caliente, o una sopa fría según cómo la sirvas. Pero ahí se acaban los parecidos, porque esta sopa de tomate es otra cosa. La albahaca le da un punto fresco muy agradable, y si quieres, algo italiano (acompáñala con un poco de pan tostado y mozarella y verás de qué te hablo) pero puedes dejarla de lado si no te apasiona. Como otras sopas de verduras, congela bien, pero es mejor que le des un hervor antes de consumirla después de congelarla (esto con todas las cremas y verduras te ayuda a mitigar contaminaciones y vuelve a emulsionar los ingredientes si en el congelado se habían separado).
Una vez cocinada, déjala enfríar y guárdala en el frigo. Sirve como sopa fría, o pruébala como alternativa a tus sopas de verduras y verás de qué te hablo. 
Y a disfrutar del verano!


Sopa de tomate

Ingredientes
2 cucharadas de aceite de oliva
1 zanahoria, pelada y cortada en cubitos
1 cebolla pequeña, cortada en cubitos
3 dientes de ajo picados
1 lata de tomates enteros
250 ml de caldo de verduras
Sal y pimienta
1/2 cucharadita de comino molido
1/4 cucharadita de orégano seco
1/2 cucharada de azúcar
1/4 taza de albahaca fresca

Preparación
En una sartén mediana, calienta el aceite de oliva a fuego medio-bajo. Añade las zanahorias, la cebolla y el ajo, y cocina hasta que estén tiernos, unos 8 minutos. Añade el tomate con su jugo, el caldo de verduras, el comino y el orégano. Deja que se cueza a fuego medio unos 20 minutos. Bate la mezcla con una batidora o con una batidora de vaso. Prueba y salpimienta, y comprueba la acidez. Rectifica con el azúcar.


Hummus con tomates confitados

junio 30, 2020
Con esta receta he descubierto una cosa que es de cajón: los tomates confitados sirven para mucho más que sólo para ser parte del antipasti.
Los tomates confitados me dan cierta pereza. Es una de esas cosas que se me olvida comprar, de la que nunca me acuerdo. Y de pronto, viene J con un bote, y los pone con unas bolitas de mozzarela, y albahaca, y me acuerdo de que me gustan, de que están ricos, de que tienen un sabor ácido y potente que me encanta.
Y los terminamos y me vuelvo a olvidar de ellos por meses y meses.
Pero hace unos días me crucé con un bote que andaba por la despensa sin empezar y me animé a preparar este otro entrante que, la verdad, lo tiene todo.
Y no es porque lo haya hecho yo.
Bueno, no solo por eso.
Básicamente esta crema se prepara en dos minutos, incluso si no tienes el hummus hecho. Si ya lo tienes preparado, incluso menos.
Y de verdad que tienes que probarla.
Nosotros últimamente comemos el hummus con pan de pita tostado y cortado en triángulos: nos encanta. Pero está también perfecto con grisines. Si te animas a hacerlos tú misma, tienes la receta aquí (Grisines de parmesano) 
Aquí te dejo esta opción que es perfecta para tu picoteo de verano y que vas a usar un montón. A disfrutarla!.

Humus con tomates confitados
Ingredientes
200 gramos de hummus 
10 tomates confitados

Para servir 
Aceite de oliva extra virgen
Aceitunas negras (preferiblemente del bajo Aragón o similar, con un sabor potente)
Semillas de sésamo

Preparación
Para esta receta, puedes usar hummus casero (prepáralo siguiendo mi receta de hummus clásico que puedes encontrar aquí), o bien usarlo ya preparado. En cualquier caso, pon 200 gramos de hummus en el vaso de la batidora o de un robot de cocina o procesador de alimentos potente, añade los tomates confitados y tritura hasta tener una pasta homogénea. Prueba y ajusta si fuera necesario, añadiendo más tomates, rectifica de sal, y sirve con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, unas buenas aceitunas negras de Aragón y unas semillas de sésamo. Puedes acompañarlo de grisines, pan de pita o galletitas.

Koftas de cordero y salsa tzatziki

junio 23, 2020
Estos koftas son una forma fácil de variar tus comidas de verano, y perfectos para dejarlos preparados y hacerlos en un momento justo antes de tomarlos.
Una opción perfecta es incluirlos en tu barbacoa. La forma tradicional es hacerlos con cordero. De hecho, son como albóndigas de cordero. Pero si te resulta demasiado graso o demasiado fuerte, a mí me encanta cambiarlos y hacerlos con carne de pollo o pavo picadas (mezcla pechuga y contramuslos, o solo contramuslos, para que no sea demasiado seco).
Las hierbas y especias le dan el punto de sabor que necesita; y si tienes cuidado de que no queden secos por dentro, sino jugosos, tendrás un plato de 10.
Acompáñalos de salsa tzatziki, para un contraste perfecto. El mejor consejo: Hazla casera, no la compres. Es supersencilla de hacer en casa, y si te quedan restos, es perfecta al día siguiente para untar en el pan o con verduritas crudas o a la plancha.
Si en lugar de hacerlos en sartén, te animas por la opción de la barbacoa, una buena opción es hacer suficiente salsa y añadir verduras a la barbacoa. Con la excusa de acabar la salsa, te darás un auténtico festín.
No te resistas!


Koftas de cordero
200 gramos de carne de cordero limpia de grasa
½ cebolla pequeña
½ cucharadita de pimentón dulce
½ cucharadita de comino en polvo
Una pizca de canela
1 cucharada de hojas de menta picadas
Ralladura de limón, al gusto
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva

Salsa Tzatziki
Yogur griego sin azúcar
Pepino
Hojas de menta picadas
Aceite de oliva
Pimienta negra

Preparación
Pon todos los ingredientes salvo el aceite de oliva en la picadora o el robot de cocina, y tritura hasta conseguir una pasta bien mezclada.
Coge porciones de masa con dos cucharas soperas, o con las manos y dales forma de croquetas, alargadas, hasta terminar la masa (unas 8-10 unidades). Cúbrelas con papel film y llévalas al frigorífico 30 minutos o hasta el momento de cocinarlas.
Para prepararlas, pon un poco de aceite en una sartén y fríelas a fuego medio unos 5 minutos por cada lado. Puedes usar una tapa para asegurarte de que se cocinan por dentro. Sube el fuego cuando casi estén hechas para tostarlas por fuera.
Sírvelas sobre pan de pita con pepino, hojas de menta y salsa Tzatziki. 

Bolitas energéticas

junio 16, 2020
Las trufas son una bomba, pero esta bomba de hoy no son trufas. Esta bomba de hoy es un antojazo de esos que te dan viendo -o leyendo- a gente a la que sigues fielmente en Instagram. Hace un tiempo, Nur, de @barrigasana, publicaba una versión de sus bombones Ferrero keto, y me gustó la idea. Me gustó mucho la idea. Pero todavía me gustó más la alternativa que daba: hacer los bombones con mantequilla de cacahuete. 
No conseguí encontrar cantidades ni cosa parecida, así que básicamente me limité a tirar de una idea y ver dónde me llevaba. 
Lo bueno: están de muerte. Lo malo: son una bomba calórica, así que mejor déjalos para cuando necesites de verdad un chute de energía. Lo feo: es una masa pegajosa, nada fácil de trabajar, que a punto me tuvo de mandarlos a hacer p. Pero cabezona que es una, la persistencia tiene su premio.
Dicho esto, si te animas, a mí me parece perfecto poder hacer estos bellezones con solo tres ingredientes. 
Nur habla de Ferreros. Yo me he tomado la libertad de pasar de las almendras y volver a pensar en las clásicas trufas para la presentación, con tres opciones: nude (sin nada, vamos); o cubiertos con cacao en polvo o con azúcar en polvo.  
La masa es pegajosa y díficil de trabajar, pero si la vas poniendo en el congelador, y la trabajas rápido, verás qué resultados. Mantenlos luego en el congelador o en el frigorífico (y más ahora, en verano) para evitar que se deshagan. 
Ya verás cómo te gustan.
Bolitas energéeticas - 
Falsos bombones de mantequilla de cacahuete, cacao y avellanas

Ingredientes
4 cucharadas colmadas de mantequilla de cacahuete (con o sin trozos, a tu gusto)
3 o 4 cuchraditas de cacao en polvo semidesgrasado
Unas avellanas crudas (una para cada bombón, así que la cantidad dependerá de cuántos te salgan)

Preparación
Mezcla la mantequilla de cacahuete con dos cucharaditas de cacao y prueba. Sigue añadiendo hasta conseguir un sabor que te guste. Quedará una mezcla que no es dulce y por eso mismo, no es para todos los gustos, pero esta vez esa no es la idea. Lleva al congelador unos 15 minutos. Con esto conseguirás que la mezcla sea más manejable. Mójate las manos y haz bolitas poniendo una avellana en el centro de cada una. A mí me funciona mejor con la mezcla del congelador y las manos mojadas cada vez o se empieza a deshacer. 
Haz todos los bombones de similar tamaño, hasta acabar con la masa y guarda en frío hasta que los consumas. Justo en el momento de servir, espolvorealos con cacao en polvo, azucar glace o déjalos sin nada, a tu gusto.

Hummus de sabores

junio 09, 2020
Hace años, cuando descubrí el hummus, lo compraba hecho porque no tenía idea de lo fácil que era hacerlo en casa. Hace años, el hummus era relativamente exótico y se conseguía en tiendas gourmet. Y un día, hace años, encontré alguna receta, probé a hacerlo en casa… y hasta ahora.
Ya sé que a estas  alturas del partido el hummus es algo tan común que ni se te ocurriría pensar que no lo vayas a encontrar en el lineal de tu supermercado. Pero si por esa misma comodidad no te has animado a hacerlo, pruébalo en un par de versiones como las que te propongo hoy y verás qué gustazo de entrante con crudités, o con pan de pita tostado, o casi, casi como tú quieras. En verano da mucho juego, pero en casa, durante todo el año lo usamos para hacer unos wraps vegetales para la comida. Básicamente, pones un par de cucharadas de hummus, y tomate, zanahorias, lechuga, y lo que te apetezca, y tienes un rollito de lo más apetecible para un lunch ligero.
Durante mucho tiempo he estado haciendo la versión clásica del hummus, pero hay tantas mezclas y tantas posibilidades, que sólo es cuestión de animarse y probar cualquier cosa que se te ocurra, porque lo cierto es que lo admite casi todo. Aquí tienes un par de opciones para que pruebes.

Hummus de pimientos

Ingredientes
1 lata de garbanzos cocidos (bien lavados y escurridos)
4 pimientos de piquillo asados, escurridos
1 pimiento morrón pequeño (de lata)
3 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 dientes de ajo
Zumo de limón (1 o 2, al gusto)
1/2 cucharadita de comino en polvo
1/2 cucharadita de pimentón dulce
Sal

Preparación
Pon en el vaso de la batidoratodos los ingredientes y bate bien hasta conseguir una crema homogénea. Ajusta añadiendo agua si fuera necesario, una cucharada cada vez. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario. 

Hummus con yogur

Ingredientes

1 lata de garbanzos cocidos (bien lavados y escurridos)
1 yogur natural sin azúcar
1 pimiento morrón pequeño (de lata)
3 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 dientes de ajo
Zumo de limón (1 o 2, al gusto)
1/2 cucharadita de comino en polvo
1/2 cucharadita de pimentón dulce
Sal


Preparación
Pon en el vaso de la batidoratodos los ingredientes y bate bien hasta conseguir una crema homogénea. Ajusta añadiendo agua si fuera necesario, una cucharada cada vez. Prueba y rectifica de sal si fuera necesario.

Leche de almendras con cúrcuma

junio 02, 2020

Esta es una prueba de leche vegetal casera con especias. La cúrcuma tiene muchas propiedades beneficiosas. Es una especia de un sabor y olor suaves, pero sobre todo, de un color intensísimo. De hecho, ten cuidado al usarla, porque es un colorante natural y deja manchas que luego no salen! 
Leche de almendras con cúrcuma
Ingredientes 
1 taza de almendras crudas sin piel 
6 tazas de agua 
2 cucharaditas de cúrcuma en polvo 
2 cucharaditas de canela en polvo 
1 cucharadita de jengibre en polvo 
1 pizca de sal 
Opcional: 1 cucharada de miel

Preparación
Mezcla las almendras y el agua unas 8 horas antes de hacer esta preparación. Lo mejor es ponerlas en remojo por la noche y hacerlo al día siguiente. En una batidora o robot de cocina potente, vierte la mezcla y tritura. Cuela varias veces hasta conseguir una mezcla líquida y sin restos de pulpa (si te gusta con la pulpa, puedes tomarla con ella y tendrás una consistencia de batido). Añade las especias, prueba y rectifica si es necesario. 
Notas: La miel es totalmente opcional (de hecho, yo no se la pongo, pero si te resulta insípida y quieres algo más dulce, añádesela al gusto). 
Yo el jengibre lo uso en polvo por comodidad y porque el jengibre fresco me resulta bastante intenso. Si te gusta y lo tienes a mano, añádeselo fresco y tendrá un sabor más intenso y algo picante.

Trenza de canela en molde

mayo 25, 2020
Esta trenza de canela es la bomba. Ahí lo dejo. Yo pensaba que nada podía superar a los rollitos de canela, que después de años de pruebas habían llegado a ser “LA RECETA”, y qué equivocada estaba. No nos engañemos, siguen siendo buenos, muy buenos, pero esta trenza ha conseguido superarlos. Lo sé, soy la primera sorprendida. Pero es así y no me lo podía guardar para mí sola, porque si te animas a hacerla me lo vas a agradecer siempre.
Palabra.
Hace unos meses conseguí, a base de ajustar y de repetidas pruebas, la masa levada dulce que a mí me ha dado mejor resultado hasta la fecha. Es una variación de la masa que solía hacer para los rollitos clásicos de canela, y que luego he utilizado en varias otras recetas (como estos bollitos con crema de chocolate -aka bollicaos caseros-, o estos rollitos con Nutella). 
El sábado tenía muchas ganas de hacer una masa levada, pero ningún plan especial para ella, así que hice esta última receta de la masa que te digo que me da un resultado espectacular. Cuando comencé con el formado no tenía claro qué hacer con ella, así que, ante la duda, empecé a prepararla como para rollitos de canela, pero al ir a cortarlos decidí hacer una falsa trenza (porque en realidad solo tiene dos cabos) y ponerla en un molde rectangular. Así que simplemente corté el rollo un poco más largo que el molde, y con el resto hice los rollitos de canela como siempre. (Salieron ocho con estas cantidades). Corté el rollo por la mitad haciendo un corte limpio, y pasé un lado sobre el otro y lo llevé al molde. Dejé todos levar de nuevo, pincelé con huevo y horneé. Así que en la misma hornada hice las dos versiones, con lo cual, las comparaciones son totalmente legítimas. Los rollitos estaban buenos, pero la trenza estaba mejor. Nos la hubiéramos comido de una vez, pero ya habíamos comido los rollitos y no quería que nos diera un empacho a la primera de cambio, así que la corté en rebanadas no muy finas, y la congelé.
Cayó entera al día siguiente. Descongelada en el microondas queda mejor que de un día para otro, porque resulta esponjosa y suave, no se apelmaza como si la dejas fuera del frigo.
Así que tengo nuevo flechazo repostero.
A puntito estuve de no hacerle fotos, porque no tenía intención de hacer nada nuevo, nada distinto. Pero no me podía guardar esto para mí. Cuando repita (porque esto es de repetir, y más pronto que tarde) hago unas fotos del corte y lo actualizo. Entenderás el vicio total de esta receta.
Y me lo vas a agradecer.
Trenza de canela en molde
Ingredientes

Masa
500 gramos harina de fuerza
250 gramos de leche
75 gramos de azúcar
60 gramos de mantequilla
15 gramos de levadura de panadero seca
1 huevo
5 gramos de sal

Para el relleno
50 gramos de mantequilla derretida
50 gramos de azucar blanquilla
10 gramos de canela en polvo


Para el horneado 
1 huevo 
Preparación
Calienta la leche junto con la mantequilla solo para que queden tibias. Pon la harina, el azúcar, y la levadura en el bol de la amasadora y mezcla con el gancho amasador.
Añade la mezcla de leche, el huevo y la sal y mezcla con el gancho amasador unos 2 minutos a velocidad baja. Aumenta la velocidad, y sigue amasando otros 5-6 minutos.
Pon en una superficie ligeramente enharinada y haz una bola. Deja reposar en un bol pintado ligeramente con aceite para que haga un primer levado hasta que doble su volumen.
Pasado ese tiempo, extiende con un rodillo en un rectángulo. Pinta con la mantequilla derretida, dejando un par de centímetros sin pintar en uno de los lados más largos del rectángulo, donde irá el cierre del rollo. Mezcla el azúcar y la canela y espolvorea esta mezcla, mejor con un colador medio para que quede bien repartida por toda la superficie. Enrolla el rectángulo empezando por la parte más larga, intentando hacer un rollo  de masa suficientemente apretado. Continua hasta el final, y deja el cierre en la parte de abajo. 
Engrasa con mantequilla o aceite un molde rectangular y pon una hoja de papel de horneado o de silicona en un bandeja de horno (o si prefieres hacer dos trenzas, engrasa un segundo molde).
En este punto, yo corté con una rasqueta panadera (te sirve un cuchillo de hoja amplia) el rollo para dejarlo un poco más largo que el molde rectangular que quería usar. Con el resto, corté en rollitos de unos 3-4 centimetros de ancho. Con estas cantidades salieron 8, así que podrías perfectamente hacer  dos trenzas.
Con un cuchillo de hoja grande, haz un corte longitudinal en el rollo, de manera que te queden dos partes iguales a lo largo. Las capas de masa y de relleno quedarán a la vista. Yo no llegué con el corte hasta abajo en uno de los lados, para que la trenza no se desmontara más de lo necesario, pero puedes hacerlo si quieres. Pasa un cabo sobre el otro y pon la trenza en el molde previamente engrasado. Deja reposar de nuevo hasta que doble su volumen. Una vez ha hecho el segundo levado, lleva al horno precalentado a 180 grados unos 12 a 15 minutos para los rollitos y unos 20 a 25 para la trenza. Cubre con papel de aluminio si durante el horneado la trenza coje demasiado color, para que no se queme la parte superior.
deja enfriar ligeramente sobre una rejilla, y pasados unos minutos, desmolda y dejar enfriar por completo -si puedes esperar-.

Bebida de frutos rojos

mayo 19, 2020
Vamos a darnos a la bebida, pero no a esa que estás pensando. A una bebida que además de estar buenísima es buenísima para tí. Porque es un chute de todo: de vitaminas, de color, y de sabor. Porque está a mitad de camino entre el zumo y el batido, esta bebida  queda buenísima. Puedes dejar las pepitas si no te molestan, o colarla para eliminarlas todas. puedes añadirle yogur y hacer un batido cremoso, o helado de vainilla y darte un gustazo. Como lo pruebes, te va a encantar.
A veces, yo como por colores.
Y quedan cosas como esta.
A disfrutarlo.


Bebida de frutos rojos

Ingredientes
500 ml de zumo de naranja
300 gramos de frutos rojos (fresas, frambuesas- o lo que tengas a mano y te apetezca: ciruelas, grosellas, etc)
Opcional: Azúcar o edulcorante al gusto

Bate los ingredientes juntos y pasa por un colador varias veces (al menos 2 veces) para conseguir un batido líquido y libre de pepitas. Si te resulta excesivamente ácido, puedes añadirle azúcar o edulcorante al gusto, mezclar y tomar inmediatamente. 
Si prefieres, añádele yogur o helado de vainilla y tendrás un batido en lugar de una bebida.

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