últimos Post publicados

Ensalada de higos y melocotón

septiembre 21, 2021
Hay una variedad tardía de melocotón que está en su mejor momento en septiembre. Justo cuando parece que el verano está por despedirse, y aparecen brevemente los higos anunciando el cambio de estación, en ese momento llegan estos melocotones, amarillos, inmensos y con muchísimo aroma. Un verdadero capricho a destiempo.

Y con esa idea en mente terminé por hacer esta ensalada riquísima. 

Salvedades, todas. Lo que os acabo de contar sucede en España, y en mi recuerdo. Aquí, en el norte de Irlanda he conseguido higos, pero ya veis que les falta ese granate intenso de los higos cogidos bien maduros. Y he conseguido melocotones, pero tuvieron que ser en conserva. Que no se diga que voy a traicionar mi nostalgia por falta de recursos. Unas hojas de espinaca fresca, unas bolitas de mozzarella, unas nueces y unas anchoas, y tengo la ensalada reina de septiembre para transportarme de vuelta volver a casa, que hace tanto que no voy por allá que estoy de lo más ñoño.

 
Ensalada de higos y melocotón
 
Ingredientes (para 4 personas)
4 higos por persona
200 g de hojas de espinacas tiernas  
4 melocotones 
200 g de bolitas de mozzarella
50 gramos de nueces
1 lata de anchoas
3 cdas aceite de oliva virgen extra
1 cda vinagre 
1 cdta de miel  

Preparación
Limpia y seca bien las hojas de espinaca. Reparte en los platos. Pon encima el melocotón en gajos (usa en su jugo si no tienes fresco) y los higos en mitades o en cuartos. Reparte la mozzarella, las nueces ylas anchoas. Mezcla el aceite, el vinagre y la miel y haz una vinagreta. Sírvela en salsera aparte.

Pan de molde SIN GLUTEN con trigo sarraceno

septiembre 17, 2021
Pan
Ha pasado un tiempo desde que publiqué mi última receta sin gluten. O no tanto. En realidad, las últimas recetas han sido lo que se puede llamar "accidentalmente sin gluten". 
Pero hacía unos días que quería subir al blog este pan de molde porque es el que estoy utilizando últimamente y me va perfecto para cortarlo en rebanadas, congelarlo y luego, usando la tostadora,  en un momento tengo pan perfecto. No es el mejor para mojar en salsas, pero para tostadas en el desayuno y para sandwiches me gusta mucho. El trigo sarraceno le da algo más de cuerpo que otros panes que he probado con más almidones, y el sabor es más intenso que en un pan de molde al uso, pero ya se ha convertido en uno de nuestros favoritos. 
Este pan se puede hacer tanto en molde como en hogaza, lo que ocurre es que como todas las masas sin gluten, tiene muy poco cuerpo, y es difícil darle un formado y que luego suba en el horno. Yo lo he probado de las dos formas y va bien, pero de lejos prefiero ponerlo en el molde, porque me aseguro un formado con más estructura,  y porque hace todo el proceso mucho más rápido y directo. Si prefieres probar la opción de hacer una hogaza, necesitarás un baneton para poner la masa a levar. Luego, vuelca la hogaza para llevarla al horno, y sigue el resto de pasos igual. 
Pan de molde sin gluten, con trigo sarraceno
 
Ingredientes
475 ml de agua templada
10 g de levadura seca de panaderia sin gluten
25 g de azucar
180 g de harina de trigo sarraceno
190 g de harina sin gluten (mezcla comercial) y algo mas para espolvorear
2 cdtas de goma xantana 
25 g de psyllium
6 g de sal
2 cdtas de vinagre de sidra
80 g de claras
 
Preparación
Pon en una jarra el agua templada, el azúcar y la levadura, mezcla y deja que la levadura se active unos 10 minutos (Si usas levadura activa, puedes saltarte este paso y añadir los ingredientes por separado luego). En el bol del robot de cocina (o en un bol grande si amasas a mano) pon las dos harinas, la goma xantana, el psyllium y la sal. Mezcla bien todos los ingredientes, y añade el vinagre, la clara de huevo y la mezcla de agua, levadura y azúcar. Con la pala para bizcochos (porque la masa no es una masa como la del pan con gluten, así que necesitarás la pala), amasa a velocidad alta unos 3 a 5 minutos, hasta conseguir mezclar bien la masa. Tendrás una masa muy líquida. Déjala reposar unos 10 minutos. Prepara un molde para pan con aceite y harina, y vierte la mezcla. Alisa la superficie con una espátula humedecida para que quede lisa y uniforme. Pon encima un paño de cocina o un plástico suelto y deja que suba unos 30 a 45 minutos, hasta que claramente, la masa haya subido.
Precalienta el horno a 240º y pon un bol apto para horno con agua para conseguir vapor al llevar el pan al horno. 
Si quieres, puedes humedecer ligeramente la superficie del pan y añadirle semillas. Si no, espolvorea un poco de harina y hale unos cortes en diagonal con un cuchillo.  Llévalo al horno y a los 20 minutos baja la temperatura a 200º y sigue horneando otros 30 minutos. Saca el pan del horno, desmolda y comprueba que la base suena hueca. Si no, llévalo al horno otros 5 minutos.Una vez la base suene hueca al golpearla, deja enfriar en una rejilla.

Bombones de tarta de zanahoria y avena

septiembre 12, 2021

Hoy vengo volando, con un capricho que se prepara en un momento, no requiere horno, y que se come casi tan rápido como se prepara.Fáciles de hacer, y aún más de comer, estos bombones son libre se gluten si usas copos de avena gluten free. Por lo demás, que no te asuste lo de usar zanahoria y avena. Puedes llamarlo bolitas energéticas si te apetece, y dejarlos sin la cobertura de chocolate, o recubrirlos de coco rallado, y probablemente te ayuden a recuperarte de un entrenamiento intenso. Si piensas en bombones, entonces vete directamente a por la cobertura de chocolate y disfrútalos tal cual.

Bombones de tarta de zanahoria y avena

Ingredientes  (10-12 unidades)
2 zanahorias medianas
40 g de avena
50 g de dátiles
5 ml (1 cucharadita) de aceite de girasol
½ cucharadita de canela molida
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharadas de coco rallado
100 g de buen chocolate negro

Preparación

Pela y ralla las zanahorias. Pon todos los ingredientes excepto el chocolate en un robot de cocina y mezcla hasta obtener una pasta.
Prepara un plato con papel de horno antiadherente. Coge una cucharada de la pasta y haz una bolita, dándole forma con la palma de las manos. Es más fácil si te mojas ligeramente las manos, así que antes de cada bolita, pasa las manos bajo el grifo y forma la siguiente.
Repite hasta terminar la pasta. Lleva las bolitas a la nevera unos 30 minutos, para que se pongan firmes.

Después, derrite el chocolate al baño María o en el microondas, y pasa cada bolita por el chocolate derretido.
Déjalas reposar nuevamente en el plato y sírvelas una vez que el chocolate endurezca.



 

Ensalada fría de pescado

agosto 30, 2021

Otra receta rápida, y perfecta para dejarla preparada con unas horas de antelación, irte a la playa o la piscina, o echarte la siesta, y tenerla lista en un minuto. Porque está mucho mejor reposada, y recién sacada del frigo, directamente.
Esta ensaladilla solo necesita que cuezas un par de filetes de pescado blanco (el que tengas a mano, fresco, congelado, del tipo que sea) si tienes unas gambitas también se las puedes añadir, y unas patatas. Yo cuezo las patatas, cortadas y con sal, y cuando les faltan unos minutos, añado el pescado y dejo que se termine de cocinar. Escúrrelo todo bien, deja enfriar y desmiga con un tenedor, y mezcla. Añade mayonesa y sigue mezclando hasta conseguir una pasta. Lleva al frigo en un bol tapado hasta el momento de servir, sobre pan tostado.
Con esta base, igual que con la ensaladilla, le puedes añadir lo que te apetezca/tengas dando vueltas por la nevera sin saber muy bien cómo gastarlo: léase unas aceitunas, algo de atún, o anchoas, o encurtidos, o zanahorias, o lechuga o tomate. O todo lo anterior.
Según el tiempo y las ganas que tengas, tendrás tu propia versión, porque con esta base de pescado y patata haces una ensaladilla de verano de chuparse los dedos.
Un par de estas tostadas con tu pan preferido con una ensalada y cena solucionada. ¿Te apuntas?


Sopa fría de pepino

agosto 25, 2021

Con el verano dando ya los últimos coletazos, todavía quedan días de calor en los que sigue apeteciendo comer fresquito. Al contrario que Mafalda, yo adoro las sopas en todos sus formatos; también las sopas frías. Pero con lo que no he podido nunca, nunca, es con el pepino.
Sí, has leído bien. Te traigo una sopa de pepino para decirte que no me gusta el pepino.
No soportaba el pepino (sigue sin volverme loca, la verdad) hasta hace nada. Este verano he empezado una terapia de desensibilización. Es decir, que lo he ido poniendo en pequeñas cantidades en ensaladas, hemos comido tzatziki para acompañar cantidad de platos y me he ido reconciliando con su sabor, así, en pequeñas dosis. Y al final, a fuerza de usarlo como de tapadillo, he conseguido que no me resulte tan intolerable. Lo he usado cortado en palitos con otras verduras y hortalizas en estos rollitos vietnamitas, y la semana pasada nos animamos a hacer sushi casero y también le pusimos su parte de pepino a algunas piezas. Así que tras este incremento gradual de la dosis, y mejorada mi tolerancia a su sabor, me vine arriba y me decidí a hacer una sopa fría de pepino que llevaba tiempo rondándome la cabeza. Básicamente, desde principios de verano. Me temía que me iba a seguir resultando demasiado potente de sabor, pero me pudo la curiosidad y me animé a probarla.
Y la verdad es que si te gusta el pepino no sé si te volverá loca, pero a mí me ha encantado y ya la tengo compitiendo muy de cerca con el gazpacho y la vichyssoise en el top de mis sopas frías favoritas. Además de muy rica, se prepara en un momento, no hay que hacerle apenas nada al servirla y es un primer plato refrescante perfecto para un día de calorazo. Y te lo dice una que sigue sin ser superfan del pepino.
Espero que te guste. 


Sopa fría de pepino
2 pepinos grandes
500 g de yogur natural
125 ml de agua
Sal
Para servir
Aceite de Oliva
Chile rojo
Unas hojas de menta fresca

Preparación
Pela el pepino y córtalo en dados no muy grandes. Pon en el vaso de la batidora el pepino, el yogur, y la mitad del agua. Añade la sal y bate hasta tener una crema. Ajusta con el resto del agua si fuera necesario, hasta darle la textura que prefieras.
Si quieres, puedes colarlo ahora y dejarás una sopa muy fina, pero no es imprescindible.
Llévalo al frigorífico, mejor un par de horas, y sirve muy frío decorado con un hilito de aceite de oliva, un poco de chile rojo y unas hojas de menta. Si te apetece, también le puedes poner unas bolitas de mozzarela, y un poco de tomate en dados.


MI NUEVO LIBRO

agosto 16, 2021

MI NUEVO LIBRO!!!!!


Y aquí está. Por fin os puedo enseñar mi nuevo libro. Ya está a la venta en Amazon. Lo podéis encontrar en papel o en ebook desde este enlace en Amazon España 

Tengo un horno y sé como usarlo: Más de 50 recetas de panes, repostería y postres.


Este libro recoge más de 50 de mis recetas favoritas de panes, masas levadas, galletas, bizcochos, tartas y postres. Todas en un solo ejemplar para que las tengáis a mano siempre que queráis.

Estoy segura de que lo vais a usar muchísimo, porque estas recetas son una verdadera gozada, salen perfectas desde el primer intento, y vais a volver a ellas una y otra vez.

Es un proyecto totalmente personal que he disfrutado planificando, cocinando, escribiendo, fotografiando y maquetando. Una aventura que por fin tiene un resultado que puedo compartir.

Animaos a echarle un vistazo y no os lo perdáis. Podéis descargar una muestra totalmente gratis y así os hacéis una idea del contenido. Estoy segura de que os va a encantar.

Y estad atentas a Instagram, que en cuanto pasen las vacaciones os tengo preparadas muchas sorpresas de la mano del libro. 

Estoy feliz con el resultado y deseando ver qué os parece. 

Mil gracias por estar ahí siempre!







Vasitos de brownie y nata

julio 30, 2021

Vasito de brownie helado, nata montada y moras. Ni receta, ni complicaciones. Fácil y apañadito para cuando te apetece un postre de esos de abrir la nevera y a ver lo que se puede hacer con lo que tienes por ahí. Yo, el brownie, y los restos de bizcochos, los congelo. A veces los descongelo y los uso, y a veces, como aquí, van directamente helados, ligeramente desmigados y están de vicio. Cuando lo preparé, tenía nata montada y unas moras, pero le puedes poner helado de nata, vainilla o stracciatella, o de lo que te apetezca, cambiar las moras por frambuesas, fresas, o arándanos, e incluso añadirle un café expreso. La verdad es que no cuesta nada hacer un postre así de fácil y de vistoso.

Vasitos de brownie y nata

Para el brownie
Ingredientes
3 huevos grandes
200 gramos de chocolate con un 60 o 70% de cacao
200 gramos de mantequilla (+15 para el molde)
200 gramos de azúcar
1 cdta de extracto de vainilla
80 gramos de harina tamizada

Preparación
Precalentar el horno a 200 grados y colocar una rejilla a media altura. Untar con mantequilla un molde cuadrado de unos 20 cm de lado. Poner el chocolate troceado a fuego muy lento o al baño María. Cuando empiece a derretirse, remover suavemente con una espátula. Cuando este derretido, añadir la mantequilla cortada en dados. Mezclar hasta que la mantequilla este incorporada al chocolate.
Batir los huevos con el azúcar. Añadir poco a poco la harina tamizada y por último el chocolate. Verter en el molde y llevar al horno unos 20 minutos. Servir como mínimo una hora después de la cocción.
 

Para la nata montada
Ingredientes
200 ml de nata con al menos 35% de grasa bien, bien fría
50 gramos de azúcar glass (o algo más, según te guste de dulce)

Preparación
Pon la nata en el congelador 20 minutos antes de montarla. Con una batidora de varillas a máxima potencia, empieza a batirla. Añade el azúcar después de un minuto, y termina de batir hasta que esté montada por completo. El tiempo dependerá de tu batidora. Ten cuidado de no sobre batirla o acabarás con mantequilla en lugar de nata montada.

Montaje
Desmiga el brownie y ponlo en la base del vasito que vayas a usar. Cubre con la nata montada bien fría y decora con unas moras. Sirve inmediatamente.

Galletas de mantequilla de cacahuete sin gluten

julio 07, 2021

Buscando más opciones gluten free, hoy le llega el turno a una receta de galletas muy particular. No son unas galletas dulces, pero tampoco saladas. Tienen el regusto del sésamo y la mantequilla de cacahuete, y se deshacen en la boca, como si fueran galletas de mantequilla. A fin de cuentas, la de cacahuete hace las veces de mantequilla pura en esta receta, así que no es de extrañar. Al tostarse en el horno, con el sésamo, les queda un sabor intenso y muy característico, que tienes que probar sin falta. Yo no sé si es que al no acertar a definir el sabor tuve que probarlas una u otra vez, o si es la mezcla de los frutos secos, la sal, y el sésamo, pero empiezas a comerlas y no puedes parar. Te gustarán más si no eres amante del dulce muy dulce, porque no son unas galletas particularmente dulces. Como te digo, unas galletas muy especiales que te encantará probar. 

Yo te recomiendo que hagas una hornada y las guardes en una caja metálica de galletas, hasta una semana, o incluso que las congeles y saques solo las que vayas a necesitar en el momento.

Galletas de mantequilla de cacahuete

Ingredientes

100 g de mantequilla de cacahuete
95 g de sirope de arce o miel
1/2 cdta de pasta de vainilla
1/4 de cdta de levadura de repostería
Una pizca de sal
100 g de harina de almendra 
3 cdtas de semillas de sésamo blanco
2 cdtas de semillas de sésamo negro o semillas de amapola

Preparación

Mezcla en un bol todos los ingredientes excepto las semillas de sésamo, y forma una masa. Pon en un plato los dos tipos de semillas, y mézclalas. Coge una cucharada de la masa, forma una bolita, pásala por las semillas, y ponla en una bandeja de horno preparada con papel de hornear o una hoja de silicona. Aplástala con la palma de la mano o la base de un vaso, para dejar una galleta plana. 
Lleva al frigorífico media hora. 
Precalienta el horno a 180º y hornea las galletas 8 minutos, o hasta que estén ligeramente tostadas en los bordes. Al sacarlas del horno, deja reposar en la bandeja 10 minutos para que cojan consistencia, y termina de enfriar por completo en una rejilla, antes de servir.


 

ESPECIAL

 
Copyright © Tengo un horno y sé cómo usarlo. Diseñado con por Las Cosas de Maite