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Tarta fría de queso sin gluten

julio 21, 2022

Llevaba tiempo detrás de "LA" tarta de queso sin horno definitiva. Ya sé que no os descubro nada, y que hay miles de recetas por ahí, pero a mí me ha costado encontrar una que salga siempre bien, y que tenga la textura y el sabor que estaba buscando. Nada original, nada raro. Solo esa receta a la que pienso volver una y otra vez siempre que quiera una tarta de queso cuajada en el frigo. El único descubrimiento que me atrevo a hacer es que para no comerla toda de una vez, decidí cortarla en porciones y congelarla. Y el resultado es muy, pero que muy recomendable. Si no la vas a tomar toda de una vez, vale la pena usar un molde rectangular,  por aquello de que te quedarán barritas o rectángulos que luego son más fáciles de comer como helados, y quedan más vistosos. 

Mientras tanto, aquí dejo esta receta que necesito de referencia, porque este verano por fin tengo mi tarta fría (o helada) favorita.


Tarta fría de queso sin gluten
Ingredientes
Para la base
200 g de almendra  cruda molida
30 g de azúcar moreno
40 g de mantequilla fundida

Para la crema de queso
280 g queso crema entero (Philadelphia o similar)
75 g de azúcar blanco
280 g de yogur griego
4 hojas de gelatina
2 cucharadas de leche
Zumo de 2 limones
1 cdta de extracto de vainilla

Preparación
Pinta con mantequilla un molde desmoldable de 20 cm, forra con papel de hornear y pinta de nuevo con mantequilla. Pinta también las paredes del molde.
Pon la almendra, el azúcar y la mantequilla en un robot de cocina y mezcla bien. Pon la mezcla en el molde preparado y extiende formando una capa firme y uniforme. Usa el reverso de una cuchara, una espátula en ángulo, o la base de un vaso para apretar la mezcla y conseguir una capa lisa.
Lleva al frigorífico unos 20, mientras precalientas el horno a 180º. Lleva al horno unos 12-15 minutos hasta que esté ligeramente dorada y firme al tacto. Reserva y deja enfriar.
Pon la gelatina en un bol con 50 ml de agua fría  y deja que se rehidrate unos minutos. Una vez se vuelva manejable, retira el agua, y vierte la leche. Lleva al microondas un minuto, y mezcla bien hasta que la gelatina se haya disuelto completamente.  Mezcla en un robot de cocina o con una batidora todos ingredientes del relleno. En este punto, yo le puse un acetato alrededor al molde porque el mío no es alto, pero esto es opcional. Vierte la mezcla sobre la base de almendra ya fría y lleva al frigorífico hasta que cuaje, al menos unas 4 horas antes de servir. Sirve con fruta fresca, con coulis de frutas, o sola. Aguanta bien en la nevera varios días.
También puedes hacer esta misma tarta en un molde rectangular, cortarlo en barritas y congelarlas. En verano apetecen a cualquier hora!

Banana bread - Gluten free

marzo 25, 2022

El pan de plátano es una opción genial para aprovechar esos plátanos que se van quedando rezagados en el frutero. Y la verdad es que siempre queda alguno. 

He hecho otros panes de plátano antes, pero esta versión sin gluten es perfecta cuando no puedes consumir gluten. Una receta sencillísima, de las de hacer en un solo recipiente, mezclar y listo. No te entretengas, y mete la masa en el horno en cuanto esté mezclada para que bicarbonato actúe bien. Y poco más. Una receta muy, muy fácil que vale la pena tener a mano, porque no puede ser más fácil y más rica.  

Añádele pepitas de chocolate, arándanos u otras frutas desecadas si te apetece, y tendrás más variedad cada vez que lo pruebes.

Bizcocho de plátano sin gluten (GF banana bread)

Ingredientes
5 plátanos pequeños (4 aplastados y 1 para decorar)
250 g de harina sin gluten
2 y  1/2 cucharaditas de bicarbonato de soda
1 y  1/2 cucharaditas de canela en polvo
180 g de azúcar moreno muscovado
75 g de mantequilla derretida
2 huevos grandes
1 rodaja de limón
 
Preparación
Precalienta el horno a 180º y prepara un molde rectangular pintándolo con mantequilla y fórralo de papel de horno.
En un bol grande, aplasta 4 de los plátanos con un tenedor, añade el azúcar, los huevos y la mantequilla derretida y mezcla con una batidora de varillas.  Tamiza  sobre esta mezcla la harina, el bicarbonato  y la canela, y mezcla. Vierte la masa en el molde preparado. Corta el último plátano longitudinalmente, frota cada mitad con una rodaja de limón para que no se oscurezca y ponlo encima de la masa.
Lleva al horno precalentado unos 60 minutos o hasta que una brocheta salga del centro limpia.
Deja reposar 10 minutos en el molde. Desmolda y deja enfriar por completo sobre una rejilla hasta el momento de servir.


Tortitas japonesas super esponjosas - Pancake Tuesday

febrero 28, 2022
 
Cuando era pequeña el mundo no era una aldea global. Yo crecí antes de los teléfonos móviles, la televisión a la carta y los viajes de bajo coste.
Durante mi infancia, el último jueves antes de empezar Cuaresma, nos daban la tarde libre en el cole, porque celebrábamos Jueves Lardero. Eso se traducía en ir a merendar al campo unas hogazas individuales que solo se horneaban en las panaderías para ese día (todavía hoy solo las puedes conseguir para esa fecha), y que se rellenaban con una generosa tortilla de chorizo y longaniza, que se acompañaba con una naranja y un plátano, cuanto más grande mejor. Recuerdo que el cierzo solía hacer acto de presencia año sí y año también, lo que añadido a la humedad del río donde hacíamos la merienda, acababa conmigo inevitablemente tiritando a los cinco minutos de llegar. Recuerdo que era una tradición que esperábamos como una pequeña fiesta. 
Yo llevo ya muchos años lejos de casa, y en sucesivas mudanzas he vivido distintas tradiciones asociadas al carnaval y el inicio de la cuaresma.Ahora vivo en la cultura anglosajona que ha convertido el último martes antes de cuaresma en el pancake Tuesday. Básicamente, ese martes se trataba de gastar todo el dulce, huevos y grasas que había en la casa antes de comenzar el ayuno de la cuaresma. Y cada año los supermercados aquí se llenan de stands con preparados para tortitas, ideas y recetas para todos los gustos. 
Yo no me había acordado de nada de esto hasta que fui al super y vi toda la parafernalia en pleno despliegue nada más entrar, y mi hija pequeña, que es la experta en tortitas de la familia, me dijo que este año iba a comer tortitas en todas las comidas del día. 
Solo fue entonces cuando me acordé de que había guardado una receta de tortitas japonesas que quería probar. Y si hay una buena excusa para hacer tortitas especiales esa es el Pancake Tuesday.
El resultado, lo tienes a la vista. Seas o no amante de las tradiciones, no puedes dejar de probarlas. No son para hacerlas cada fin de semana, porque piden una cocción lenta, pero el resultado es una auténtica locura. Una tortita esponjosa como una nube, que te recomiendo que comas con un buen trozo de mantequilla encima, que se derrita con el calor residual, y luego le pongas la fruta o los otros complementos que te apetezcan. A mí me han parecido espectaculares, y necesitaba esta receta en el blog porque la volveré a hacer, seguro.

Tortitas japonesas super esponjosas

Ingredientes (6 tortitas)
150 g de harina con levadura incorporada
½ cucharadita de levadura de repostería
2 cucharadas de azúcar blanco 
150 ml de leche
2 huevos
1 cucharada de aceite de girasol u otro aceite neutro (evita el aceite de oliva)
Un chorrito de extracto de vainilla (1-4 de cdta)
Aceite neutro para engrasar la sartén y los moldes
Acompañamiento al gusto: Fresas, frambuesas, arándanos, moras, sirope, mantequilla…

Preparación
Tamiza la harina y la levadura en un bol y añade el azúcar. Haz un hueco en el centro y añade los huevos y el aceite. Mezcla y vierte poco a poco la leche, y añade también la vainilla.  Bate bien hasta integrar toda la mezcla. Puedes usar una batidora o unas varillas si prefieres. A mí me gusta mezclar con la batidora para que la mezcla quede perfecta, sin grumos y sedosa. Usa la mezcla inmediatamente. No la dejes reposar.
Calienta una sartén antiadherente grande -que tenga tapa- a fuego bajo y engrasa ligeramente. Pon uno o dos aros metálicos de emplatar bien engrasados. Llena los aros un poco más de la mitad con la masa, cubre con una tapa y deja que las tortitas se cocinen a fuego lento unos 6 minutos. Comprueba si están tostadas, y dales la vuelta con una espátula, o espera otros dos minutos, cubriendo de nuevo con la tapa. Deja que se hagan 1 o 2 minutos por el otro lado, lleva a un plato, y pasa un cuchillo por el borde del aro para desmoldarlas inmediatamente. Sirve inmediatamente o conserva en el horno al mínimo hasta terminar de hacer todas y servirlas calientes. Sirve con tu acompañamiento favorito.
NOTA: Si no tienes harina con levadura incorporada, puedes hacerla tú misma añadiendo 2 cdtas de levadura de repostería por cada 150 gr de harina.
 Comprueba el tiempo de cocción con las primeras tortitas. Puede variar entre 6 y 10 minutos. Es importante que las hagas al mínimo para que se cocinen por dentro, pero sin que se quemen por fuera.

Tarta de peras, crema de mascarpone y caramelo salado - Olive Magazine

febrero 15, 2022

Esta tarta os aseguro que es mucho más tremenda de lo que parece y no me negaréis que parece tremenda de verdad. 
Esta tarta fue la portada del número de Octubre de una revista de cocina que se llama Olive y que se publica en el Reino Unido. Bueno, no esta tarta exactamente, porque esta que ves es mi réplica de esa tarta y la foto que le hice después de montarla, justo antes de que le hincáramos el diente y soltásemos una serie de "ah, qué rico", y "esto está de muerte", y nos saliera una cara de felicidad bastante más que aceptable a todos. 
Esta es una tarta otoñal (y ya ves, yo la publico casi en primavera) de peras pochadas, con caramelo salado, nueces pecanas y crema de mascarpone. Sí, sólo con decir todo eso uno ya empieza a salivar. 
Pero además de eso, esta tarta fue mucho más para mí, porque la revista tiene una sección en la que los lectores participan reproduciendo la portada. Cuando vi la de este número supe de inmediato que iba a participar sí o sí. Porque ya me dirás quién se resiste a este pedazo de tarta. 
Y la otra razón por la que esta tarta me parece tan tremenda y por la que siempre tendrá un huequito en mi memoria sentimental es porque no sólo participé en la competición de la revista, sino que la gané, con lo que mi foto apareció en el número de Navidad de la revista, y yo recibí como premio una cocotte de Le Creusett en un naranja precioso.
Os dejo aquí la receta traducida por si os animáis a hacerla, y la portada de la revista que trataba de emular.

 

Tarta otoñal de peras pochadas, con caramelo salado, nueces pecanas y crema de mascarpone. 
 
Ingredientes
Bizcochos
350 g de mantequilla ablandada y algo más para pintar los moldes
350 g de azúcar blanco
6 huevos
2 cucharaditas de vainilla (pasta o extracto)
350 g de harina con levadura incorporada
150 g de nueces pecanas, picadas en trozos gruesos, y algunas más para servir
1 cucharadita de canela en polvo
2 cucharaditas de jengibre en polvo
Un golpe de nuez moscada

Peras pochadas
4 peras pequeñas, peladas, cortadas por la mitad y descorazonadas
50 g de azucar blanco
200 ml de sidra (de pera o de manzana)
1/2 rama de canela
4 clavos enteros
1 hoja de laurel 

Crema de Mascarpone
500 g de mascarpone
300 g de nata de cocinar
4 cucharadas de azúcar glas
2 cucharaditas de pasta de vainilla
 
Caramelo  
100 g mantequilla en cubos
100 ml de nata 
100 ml de sirope de arce o de golden syrup
1/2 cucharadita de sal en escamas

Preparación
Precalienta el horno a 180º. Pinta con mantequilla dos moldes de bizcocho de 20 cm y pon papel de hornear en la base. Pinta de nuevo con mantequilla. Mezcla la mitad de la mantequilla y la mitad del azúcar en un robot de cocina o amasadora con la pala, hasta que esté bien mezclado y pálido. Añade 3 huevos uno a uno, mezclando bien y añadiendo uno sólo cuando el anterior se haya integrado en la masa. Mezcla la mitad de la vainilla, harina y especias y una pizca de sal. Añade la mitad de las nueces pecanas y divide la masa entre los dos moldes. Usa una espátula para extender la masa y alisar la superficie de los bizcochos. Lleva al horno unos 25 a 30 minutos, hasta que hayan subido bien y una brocheta insertada en el centro del bizcocho salga limpia. Deja enfriar los bizcochos 5 minutos en los moldes, y luego desmolda y deja enfriar por completo en una rejilla. Limpia los moldes y repite este proceso para tener 4 bizcochos. 
Pon las peras y todos los ingredientes para pocharlas en un cazo pequeño a fuego medio. Si hace falta, añade agua hasta cubrir las peras. Lleva a ebullición y cubre y deja que se cocinen a fuego lento  unos 20 a 25 minutos o hasta que las peras se puedan pinchar fácilmente. Saca las peras del cazo con una espumadera y déjalas escurrir sobre papel de cocina. Deja que el resto del líquido siga al fuego hasta que se reduzca al menos en un tercio. Deberías quedarte con un jarabe ligero. Deja enfriar y después pásalo por un colador para retirar las especias. 
Para el caramelo, pon todos los ingredientes en un cazo pequeño. Pon a fuego medio y lleva a ebullición unos 6 a 8 minutos, o hasta que haya espesado. Ten en cuenta que espesará más cuando enfríe. Reserva y deja enfriar completamente.
Para la crema de mascarpone, pon el mascarpone, la nata, el azúcar glas  y la vainilla en el robot de cocina o amasadora con las varillas  y monta la crema hasta conseguir que se formen picos suaves (subirán bastante rápido).
Reserva tres de las mitades de las peras y corta las demás en rodajas finas. 
Moja cada bizcocho con un poco del líquido de pochar las peras. Pon un bizcocho en una base para tartas o en el plato donde vayas a servirlo, y cubre con un tercio de la crema de mascarpone, sin llegar hasta los bordes, pon unas rodajas de peras y un cucharada del caramelo. Repite dos veces, y termina poniendo el último bizcocho en lo alto de la tarta. Cubre con el resto del caramelo para que caiga por los lados. Termina con las nueces y las peras que habías reservado.
 

 


 

 

Coquitos

enero 26, 2022
Esta es otra versión de unas pastas, galletas, dulces, o como lo quieras llamar, que  han sido siempre coquitos en mi casa. Mi madre las hacía poniendo montoncitos de masa, de manera que quedaban pequeñas pirámides de coco que se tostaban por fuera en el horno y que me siguen haciendo la boca agua al recordarlas. Yo solo las he aplastado en lugar de darles altura y las he repasado con un cortapastas para que queden con forma de galletas, pero la receta es exactamente la misma que mi mami hacía. Son facilísimas de hacer, tienen un sabor perfecto a coco y si las mojas en chocolate, todavía están mejor. 

Coquitos 

Ingredientes
300 gr de coco rallado
150 gr de azúcar
2 huevos
100 g chocolate para fundir (opcional)

Preparación 
Precalienta el horno a 160º. Bate los huevos con el azúcar con la batidora de varillas hasta que dupliquen su tamaño y tengas una mezcla blanquecina y bien aireada. Añade el coco rallado en forma de lluvia, intentando que los huevos no se bajen demasiado. Mezcla suavemente con una espátula. Prepara dos bandejas con papel de hornear, y pon cucharadas de la masa, dándoles forma redondeada. Lleva al horno unos 15 minutos o hasta que las galletas hayan cogido color. Saca del horno, deja reposar 10 minutos en la bandeja, y luego lleva a una rejilla hasta se enfríen por completo. 
Si quieres añadirles chocolate, una vez frías, funde el chocolate al baño María o en el microondas, ponlo en un bol y moja las galletas. Deja que se endurezca a temperatura ambiente sobre papel de hornear, antes de servirlos. 

Bollitos dulces super esponjosos

enero 17, 2022

Había probado la técnica del tangzhong antes, con buenísimos resultados como el  pan Hokkaido. Pero lo que nunca había probado es a ir más allá y trabajar con una mezcla adicional caliente. No tengo ni idea de cómo llamarlo. Es la primera vez que me encuentro una receta así, y probablemente eso fue lo que me dio curiosidad y me decidió a probarla. 
Esta receta la vi en una revista americana, pero no consigo  recordar cuál es. La suscripción de mi biblioteca me da acceso a cientos de revistas de todo el mundo, y la verdad es que me vuelvo muy loca con todas las revistas de cocina internacionales que estoy viendo últimamente. Así que guardé esta receta, pero no puedo daros la referencia exacta. 
Pero atribuciones al margen, como os decía, lo que me llamó la atención es que estos bollitos dulces no sólo estaban hechos con tangzhong, sino que los ingredientes líquidos se mezclan en caliente, con lo que se consigue derretir la mantequilla, y una mezcla homogénea. La única explicación que he encontrado para esto es que disolver los ingrientes líquidos, en caliente hacer esa mezcla previa facilita que la mantequilla se mezcle mucho mejor y quede una masa en la que todos los ingredientes se mezclan mejor, dando un resultado más esponjoso y uniforme. No sé si esa es o no la razón, pero más allá de la curiosidad por probarlo, estoy segura de que voy a volver a utilizar esta técnica en otras recetas, porque el resultado fueron unos bollitos con una textura y un sabor espectaculares. Son rápidos de hacer, apenas requieren trabajo, y el resultado es verdaderamente bueno. 
Con la receta aquí, ya no necesito recuperar el original de esa revista que ya no recuerdo cuál es, que es un motivo tan bueno como cualquier otro -en realidad, el mejor motivo- para seguir actualizando el blog. 

Y esta es la primera receta de 2022. Así que ya puedo declarar inaugurado el nuevo año bloguero. Sí, los blogs están muertos, así que yo voy a seguir dándole vidilla al mío, porque sigue siendo el mejor modo de tener mis recetas favoritas a mano, y de compartirlas con todas vosotras. 
Y lo dicho, no dejéis de probar estos bollitos. Os van a encantar.





Bollitos de pan de leche 

Tangzhong

50 g leche entera
50 g de agua
50 g de harina de fuerza
 
 
Masa final
250 de leche entera (1 vaso)
112 g azúcar
112 mantequilla
2 cdtas de sal
600 g de harina de fuerza
15 g de levadura de panadería seca (de acción rápida)
2 huevos batidos
 
1 huevo batido para pintar los bollitos antes de ir al horno
 
Preparación
Prepara un tangzhong poniendo los ingredientes a calentar a fuego medio hasta obtener una pasta espesa pero bien integrada. Pon la mezcla en un bol, cubre a piel con film de cocina, para que no se reseque la superficie, y deja que se enfríe hasta que llegue a temperatura ambiente.
Pon en un cazo el vaso de leche, el azúcar, la mantequilla y la sal, y mezcla a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita, sin que llegue a hervir en ningún momento.
En la cubeta de la amasadora, mezcla la harina y la levadura. Añade la mezcla del cazo (leche, azúcar, mantequilla y sal) y amasa. Añade el tangzhong  y mezcla. Termina añadiendo los huevos batidos, y amasa todo unos 5 a 10 minutos hasta conseguir una masa bien trabada, lisa y brillante.
Cubre con film de cocina o un paño, y deja que la masa haga un primer levado durante una hora más o menos. Prepara una bandeja de horno y úntala generosamente con aceite o mantequilla. Una vez la masa ha completado el levado, divídela en bolitas (saldrán unas 20). Idealmente, pesa la masa y divídela en piezas de igual tamaño, formando los bollitos en una superficie de trabajo muy ligeramente enharinada (o alternativamente, con un poco de aceite). Coloca los bollitos en la bandeja dejando espacio entre ellos, porque volverán a crecer.
Deja que hagan un segundo reposo por unos 30 minutos. Precalienta el horno a 180º, pinta con huevo batido y lleva al horno unos 25 minutos. Puedes cubrirlo con papel de aluminio los primeros 10 minutos para que no se tuesten demasiado.
Una vez fuera del horno, desmolda y deja enfriar en una rejilla para que la base no quede húmeda al enfriar en la bandeja.

Alfajores sin gluten

noviembre 11, 2021
Esta receta es otro clásico de la repostería de América del Sur que se puede hacer sin gluten sin mayores problemas. Si te gustan los alfajores, estos son una auténtica gozada. El relleno de dulce de leche es perfecto, porque la masa recuerda a una galleta de mantequilla con un sabor muy neutro, así que si no eres fan del dulce de leche, te recomiendo que pienses en una buena crema de chocolate o en una mermelada espesa, porque la gracia es el contraste de las dos cosas. 
Si haces de más, aguantan bien en un recipiente hermético varios días -sin rellenar-. Justo en el momento de comerlos ponles el relleno o no los podrás conservar.
Le pongas lo que le pongas, te van a encantar. Son un capricho goloso a más no poder. 
 
Alfajores sin gluten rellenos de dulce de leche

Ingredientes

200 gramos de mezcla comercial de harina sin gluten
300 gramos de Maizena
1/2 cucharadita de bicarbonato
2 cucharaditas de levadura de pastelería
200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
150 gramos de azúcar
3 yemas de huevo
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita ralladura de limón
Dulce de leche para rellenar
Coco rallado para decorar(opcional)


Preparación
 

Tamiza la Maizena, la harina sin gluten, el bicarbonato y la levadura.  En otro bol,  bate la mantequilla con el azúcar hasta que estén bien mezclados. Anade la esencia de vainilla, la ralladura de limón y las yemas una a una, mezclando bien cada vez. Añade luego los ingredientes secos tamizados, poco a poco. 
Sin amasar, forma una masa (añade 2 o 3 cucharadas de leche si es imprescindible). Con un rodillo, estira la masa sobre la superficie de trabajo espolvoreada con Maizena, hasta tener una plancha de medio centímetro de grosor. Corta con un corta pastas redondo y pon las tapas en una bandeja de horno sobre papel de hornear, o una lámina de silicona. Lleva al horno a 170 grados unos 15 minutos. Deja enfriar por completo. 
Para rellenar, pon una cucharadita de dulce de leche sobre una tapa, cubre con otra tapa y aprieta ligeramente. Si te apetece, termina pasando los alfajores por coco rallado. Yo preferí dejarlos tal cual, pero el acabado con coco rallado es un clásico para los alfajores de dulce de leche. 

Bundt de aceite de oliva y limón

octubre 19, 2021
El aceite de oliva es fantástico para usar en lugar de mantequilla, también en recetas dulces. A ningún español hace falta que nos convenzan de esto, porque estamos acostumbrados. Pero esta es una receta que hice para una marca de aceite de oliva español que se comercializa en Irlanda. A mí me pareció perfecta, porque mezcla un bundt con glaseado, que es algo que ellos habitualmente cocinan, pero usando el aceite de oliva en lugar de mantequilla.
Los bizcochos con aceite de oliva son densos y ricos. Al ser líquido a temperatura ambiente, el aceite de oliva también añade más humedad a los bizcochos, haciendo que aguanten mejor, por lo que son incluso mejor al día siguiente.
La verdad es que he usado limón en esta receta porque es un bizcocho de yogur con aceite de oliva muy sencillo y quería darle algo de sabor sin quitarle protagonismo al bizcocho. Pero cuando esté un poco más avanzada la temporada de naranjas, lo repetiré cambiando el zumo de limón por naranja, y la vainilla por agua de azahar. Aceite de oliva y agua de azahar. Y a pensar en darme un garbeo por Sevilla, que me apetece mil. 

Bundt de aceite de oliva y limón
Ingredientes
150 g de aceite de oliva suave
220 g de azúcar blanquilla de grano fino
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 huevos
250 g de yogur griego natural
300 g de harina con levadura

Para la cobertura
100 ml de zumo de limon
110 g de azúcar glass
Ralladura de lima para decorar

Preparación
Precalienta el horno a 160ºC.
Pon los huevos, el azúcar y la vainilla en el vaso de una amasadora con la pala o en una batidora eléctrica con las varillas, y bate unos 8 a 10 minutos o hasta que estén pálidos y cremosos.
Agrega el yogur y bate hasta que esté bien combinado. Añade el aceite y bate de nuevo. Añade la harina, tamizando sobre la mezcla y bate de nuevo. Engrasa y enharina bien un molde de bunt de unos 24 cm. Vierte la mezcla y lleva al horno unos 35 minutos o hasta que esté hecho (comprueba pinchando con una brocheta hasta que salga limpia). Deja enfriar 10 minutos en el molde, y luego desmolda y termina de enfriar por completo sobre una rejilla. Prepara una glasa mezclando el azúcar con el zumo de limón, añadiendo cucharada a cucharada hasta conseguir una textura que tenga caída pero no sea excesivamente líquida. Vierte la glasa y deja secar antes de servir. Justo antes de servir, ralla un poco de lima encima del bizcocho.




Pan challah trenzado

octubre 04, 2021
Pan challah trenzado, toma 3
Esta es la historia de un aprendizaje.
Porque me ha llevado varios intentos, y al final he conseguido un pan challah que me gusta, me gusta mucho. Pero solo el resultado no es toda la historia.
Ahora que ya llevo tiempo con esto de la repostería y la cocina, cuando pruebo una receta suele sabir bien, o bastante bien a la primera. No es falsa modestia. La experiencia es un grado, y solo leyendo una receta ya me hago una idea de los ajustes que necesita, o si hay algo que yo anticipo que no va a funcionar. Ha habido pocas cosas que necesitara repetir y practicar varias veces hasta conseguir el resultado que buscaba. Una fueron los macarons, porque me empeñe en clavarlos con merengue francés -y lo conseguí-, otra, ha sido este pan.
Hace unas semanas me decidí a hacer un pan challah trenzado. Siempre me habían parecido preciosos, pero me daba muchísimo respeto el trenzado. Había visto videos online en los que la gente comparte cómo hace el formado paso a paso, pero seguía sin acabar de convencerme. Los giros en las dos direcciones me perdían.
Por fin, terminé por animarme gracias a Juliana Alonso, de @horneandoalgo. Sus videos fueron el empujoncito que necesitaba para arrancar.  Usé para la masa la receta de Hilmar, de Mis recetas favoritas, que es una de las mejores panaderas online que conozco. Jamás me defrauda. Sabe muchísimo, es muy generosa compartiéndolo, entiende de técnica, aprendo cada vez que hago una de sus recetas; y sé que siempre, siempre, van a salir bien. Así que al menos, no tenía dudas de que la masa no iba a ser el problema.
En el primer intento, seguí paso a paso su receta y los videos que ella indicaba para ver el formado. Lo primero que me pasó es que las cantidades eran una absoluta barbaridad. Con ellas hice 2 panes inmensos. Los primeros. Me gustó el resultado, sobre todo la masa. La receta es espectacular. Da un bollo tierno, y ligeramente dulce, esponjoso, pero con cuerpo, y totalmente perfecto. El formado no estuvo mal, para ser mi primer intento, (en realidad, primero y segundo, porque salieron dos panes). Para este, utilicé el formado en cruz con 4 cabos. 

Pan challah trenzado, toma 1
Pan challah trenzado, toma 1

A partir del siguiente intento he usado siempre la mitad de las cantidades de la receta original, y aún así, da un pan muy grande. Para este segundo intento ya usé más cabos, porque el trenzado es el mismo, y el cambio fundamental fue que en algún momento me crucé con “The Kosher Queen”, @challahatchagirl y sus videos de formado de pan challah trenzado fueron un descubrimiento (te dejo el enlace en la receta).
Ese segundo intento también dio un pan inmenso, riquísimo, mejor formado, y ligeramente demasiado tostado por un lado.

Pan challah trenzado, toma 2
Pan challah trenzado toma 2

Y ayer hice mi último intento hasta la fecha, con este pan trenzado con 12 cabos. La técnica es exactamente la misma, pero donde antes había un solo cabo, ahora hay 3 y se mueven todos a la vez. Una vez tienes eso claro, puedes hacerlo tan complicado o tan sencillo como quieras. Para este pan pesé cada una de las porciones para que fueran todas exactamente iguales, y controlé el horno, tapando el pan los primeros 20 minutos, y retirando el papel los siguientes 10 minutos. También quedó más tierno así.
El resultado yo creo que habla por sí mismo. Todavía es un proyecto en progreso, y estoy segura de que hay espacio de mejora, y con la práctica conseguiré dibujos más definidos y formados más limpios, pero estoy tan satisfecha de la evolución que quería compartirlo, y de paso, subir la receta al blog con las cantidades que uso yo para no tener que andar haciendo cálculos cada vez.
Para el formado, os dejo los enlaces al video que más me ha ayudado a mí.
Contadme si os animáis a probarlo. Y contadme también qué recetas son las que habéis tenido que repetir hasta lograr dominarlas.

Pan Challah trenzado, toma 3

Pan Challah trenzado
 

Prefermento

145 g de harina de fuerza
94 g de agua
1 g de levadura seca instantánea
1 g de sal

Masa final

462 g de harina de fuerza
204 g de agua
75 g de huevos
19 g de leche en polvo
6 g de levadura seca instantánea
10 g de sal
Toda la masa fermentada
75 g de azúcar
57 g de mantequilla a temperatura ambiente
Un huevo batido para pintar el pan antes de hornear

 

Preparación
Mezcla todos los ingredientes de la masa fermentada hasta formar una bola. Cubre con papel film y deja fermentar una hora. Lleva al frigorífico 12 horas. (alternativamente, yo lo he usado siempre sin las 12 horas de reposo y el resultado ha sido óptimo, así que la fermentación larga es opcional).
Si el prefermento ha estado en el frigorífico, saca la masa 30 minutos antes de usarla. Saca también la mantequilla y deja que alcance temperatura ambiente antes de usarla.
Pon en la cubeta de la amasadora todos los ingredientes excepto el azúcar y la mantequilla.
Amasa a velocidad baja unos 5 minutos, hasta integrar los ingredientes. Sube la velocidad y añade el azúcar en 4 veces. Amasa otros 5 minutos hasta que la masa desarrolle el gluten y forme malla.
Incorpora la mantequilla y amasa hasta que esté totalmente integrada, y tengas una masa brillante que no se pega a las paredes del bol.
Haz una bola, coloca en un bol engrasado, cubre con film de cocina y deja que leve en un lugar cálido aproximadamente 1 hora, hasta que duplique su volumen.

Divide la masa en porciones. Yo decido el número de cabos que voy a hacer (en el último caso, 12) peso el total, y calculo el peso por unidad para que sean todas iguales. En una superficie de trabajo ligeramente enharinada, coge cada porción, aplana ligeramente con la mano y dobla sobre sí misma, aplanando el pliegue cada vez, como si hicieras una baguette. Estira y alarga con los dedos hasta tener cabos de una longitud similar.

Pon papel de horno o una hoja de silicona en la placa de horno, y forma el pan sobre ella. A mí lo que más me ha ayudado para el formado ha sido este vídeo sobre como trenzar un pan challah.
Deja levar a temperatura ambiente entre una hora y media y dos horas, hasta que dupliquen de nuevo su tamaño. Cuando esté casi terminado el levado, pinta con huevo batido.
Precalienta el horno a 180. Pinta de nuevo con huevo batido, y si quieres, decora con semillas de sésamo blanco, negro o semillas de amapola. Lleva al horno unos 30 a 35 minutos. Yo he conseguido mejores resultados cubriendo con papel de aluminio los primeros 20 minutos, y dejando descubierto los últimos 10.
Saca del horno y deja enfriar en una rejilla hasta que enfríe totalmente.

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MI NUEVO LIBRO!!!!!


Y aquí está. Por fin os puedo enseñar mi nuevo libro. Ya está a la venta en Amazon. Lo podéis encontrar en papel o en ebook desde este enlace en Amazon España 

Tengo un horno y sé como usarlo: Más de 50 recetas de panes, repostería y postres.


Este libro recoge más de 50 de mis recetas favoritas de panes, masas levadas, galletas, bizcochos, tartas y postres. Todas en un solo ejemplar para que las tengáis a mano siempre que queráis.

Estoy segura de que lo vais a usar muchísimo, porque estas recetas son una verdadera gozada, salen perfectas desde el primer intento, y vais a volver a ellas una y otra vez.

Es un proyecto totalmente personal que he disfrutado planificando, cocinando, escribiendo, fotografiando y maquetando. Una aventura que por fin tiene un resultado que puedo compartir.

Animaos a echarle un vistazo y no os lo perdáis. Podéis descargar una muestra totalmente gratis y así os hacéis una idea del contenido. Estoy segura de que os va a encantar.

Y estad atentas a Instagram, que en cuanto pasen las vacaciones os tengo preparadas muchas sorpresas de la mano del libro. 

Estoy feliz con el resultado y deseando ver qué os parece. 

Mil gracias por estar ahí siempre!







Galletas de mantequilla de cacahuete sin gluten

julio 07, 2021

Buscando más opciones gluten free, hoy le llega el turno a una receta de galletas muy particular. No son unas galletas dulces, pero tampoco saladas. Tienen el regusto del sésamo y la mantequilla de cacahuete, y se deshacen en la boca, como si fueran galletas de mantequilla. A fin de cuentas, la de cacahuete hace las veces de mantequilla pura en esta receta, así que no es de extrañar. Al tostarse en el horno, con el sésamo, les queda un sabor intenso y muy característico, que tienes que probar sin falta. Yo no sé si es que al no acertar a definir el sabor tuve que probarlas una u otra vez, o si es la mezcla de los frutos secos, la sal, y el sésamo, pero empiezas a comerlas y no puedes parar. Te gustarán más si no eres amante del dulce muy dulce, porque no son unas galletas particularmente dulces. Como te digo, unas galletas muy especiales que te encantará probar. 

Yo te recomiendo que hagas una hornada y las guardes en una caja metálica de galletas, hasta una semana, o incluso que las congeles y saques solo las que vayas a necesitar en el momento.

Galletas de mantequilla de cacahuete

Ingredientes

100 g de mantequilla de cacahuete
95 g de sirope de arce o miel
1/2 cdta de pasta de vainilla
1/4 de cdta de levadura de repostería
Una pizca de sal
100 g de harina de almendra 
3 cdtas de semillas de sésamo blanco
2 cdtas de semillas de sésamo negro o semillas de amapola

Preparación

Mezcla en un bol todos los ingredientes excepto las semillas de sésamo, y forma una masa. Pon en un plato los dos tipos de semillas, y mézclalas. Coge una cucharada de la masa, forma una bolita, pásala por las semillas, y ponla en una bandeja de horno preparada con papel de hornear o una hoja de silicona. Aplástala con la palma de la mano o la base de un vaso, para dejar una galleta plana. 
Lleva al frigorífico media hora. 
Precalienta el horno a 180º y hornea las galletas 8 minutos, o hasta que estén ligeramente tostadas en los bordes. Al sacarlas del horno, deja reposar en la bandeja 10 minutos para que cojan consistencia, y termina de enfriar por completo en una rejilla, antes de servir.


 

Tiramisú sin gluten -Savoiardi sin gluten

abril 27, 2021
Para una fan absoluta del tiramisú como yo, las últimas veces que lo hicimos en casa han sido una pequeña tortura. Tampoco es que estemos haciéndolo a todas horas. De hecho, es de esos postres que lo hacemos lo justo para cogerlo siempre a deseo. Pero en los últimos tiempos, nuestra historia de amor (y digo nuestra porque ahora toda la familia me ha seguido en este camino) se ha ido sofisticando hasta niveles desconocidos previamente en esta casa.
El primer cambio fue cuando mi hija pasó de ser la ayudante a hacerlo totalmente sola y sin ninguna ayuda o supervisión. A eso se le unió que mi otra hija todavía no toma café, y ya llevábamos una temporada haciéndole a ella un par de raciones con Cola Cao. Sí, totalmente heterodoxo, pero a ella la crema que hacemos le encanta y los bizcochos también. Esa fue la forma de que ella también sucumbiera al idilio familiar. Y el tercer giro de tuerca fue cuando alguien me dijo que el tiramisú lo congelaba y lo probamos nosotros también. Y se puede congelar, os lo aseguro, y ya no sabemos si nos gusta más descongelado o directamente como si fuera una tarta helada.
Así que en esas estábamos y las últimas veces había tenido que pasar porque solía comprar los bizcochos comerciales. Hasta que me crucé con una receta perfecta para hacer los savoiardi, bizcochos de soletilla o ladyfingers (llámalos como prefieras) sin gluten. Y es una receta tan buena que funciona de maravilla tanto en cuanto al sabor como en cuanto a la textura. Nadie diría que son bizcochos sin gluten. Son ligeros, suaves como una nube, y perfectos para absorber el café que necesitas para tu tiramisú.
Nuestra receta sigue siendo la misma que usamos siempre en casa, herencia de una amiga que vivió muchos años en Roma, y que por supuesto NO lleva nata. La he publicado varias veces, y os la dejo de nuevo abajo. La novedad, esta vez, es que los bizcochos ahora sin gluten me dejan a mí seguir con nuestra historia de amor con este postre clásico y perfecto.  ¿Quién soy yo para ponerle trabas al amor verdadero?
Bizcochos savoiardi sin gluten -tiramisú gluten free, parte I-

Ingredientes

3 huevos, claras y yemas separadas
120 gr de azúcar (mejor granulado fino)
140 gr de harina sin gluten
10 gr de harina de maíz (Maizena)
1 cdta de levadura de repostería
¼ cdta de goma xantana
 

Para espolvorear    
50 gr de azúcar granulado
30 gr de azúcar glas

Preparación

Precalienta el horno a 170º y prepara dos bandejas con láminas de hornear reutilizables o papel de hornear.
Con una batidora de varillas o el robot de cocina con el globo batidor, levanta las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar, batiendo a velocidad rápida unos 4- 5 minutos.
En otro bol, bate las yemas con el resto del azúcar, hasta que la mezcla ligue ligeramente y haga una crema (2-3 minutos).
Mezcla suavemente las yemas y las claras con una espátula, haciendo movimientos envolventes, con cuidado de no bajar las claras.
Tamiza la harina sin gluten, la harina de maíz, la levadura y la goma xantana sobre esta masa y mezcla hasta que se integre y no queden grumos de harina.
Pon la mezcla en una manga pastelera con una boquilla redonda (yo he usado una P6) y haz tiras en las bandejas, de unos 2 cm de ancho por 10 de largo, aproximadamente. Deja un par de centímetros entre cada bizcocho.
Mezcla los dos azúcares y espolvorea generosamente justo antes de llevarlos al horno.
Hornea una bandeja cada vez, unos 20 a 24 minutos, hasta que suban, se resquebrajen ligeramente en la superficie y se tuesten. Saca del horno y deja enfriar completamente en la bandeja antes de retirarlos. Esto hará que se despeguen sin problemas.
Tiramisú sin gluten
 
Ingredientes
200 gramos de bizcochos de soletilla o savoiardi sin gluten (receta arriba)
500 gramos de queso mascarpone
Cacao en polvo
130 gramos de azúcar
4 huevos (separando yemas y claras)
3 cucharadas de coñac (opcional)
1 vaso de café muy fuerte
1 pizca de sal

Preparación

Separar las yemas de las claras. En un recipiente grande, batir las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y la mezcla quede esponjosa. Añadir el mascarpone y batir bien.
Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal, hasta que queden muy consistentes. Incorporarles la crema de mascarpone con una espátula, intentado bajar las claras lo menos posible.
Mezclar el café y el coñac y mojar los bizcochos uno a uno en la mezcla. Cubrir el fondo de una fuente honda o de tarros individuales (en este caso desmigarlos bien). Verter un poco de la mezcla de café y coñac por encima y extender sobre los bizcochos la mitad de la crema de mascarpone. Cubrir con una nueva capa de bizcochos y acabar con el resto de la crema en otra capa. Poner en el frigorífico al menos 3 horas (mejor toda la noche) o como mínimo 40 minutos en el congelador.
Justo antes de servir, espolvorear con cacao o chocolate en polvo.


Panecillos sin gluten superfáciles

marzo 24, 2021

Estos panecillos son una versión de unos bagels de dos ingredientes que circulan por ahí desde hace tiempo (yo los he visto atribuidos a Weight Watchers, pero quién sabe). A mi hija le dio por hacerlos un par de veces, y a pesar del escepticismo general, salieron no solo comestibles, sino muy ricos. Poco tiempo después me crucé con una versión adaptada sin gluten, pero con la misma idea. Esta vez, en lugar del formado en rosquilla, eran panecillos individuales. Una de las cosas más difíciles de sustituir cuando cocinas sin gluten, y que más echo de menos es el pan. Así que no dejo de darle vueltas a cada receta que cae en mis manos para intentar tener opciones mientras aprendo a comer con menos sin pan. Esta fue una sorpresa de lo más agradable, porque el resultado es muy, pero que muy aceptable. Estos panecillos están genial si vas a hacer una merienda o una cena de bocadillo y no quieres tener que quedarte al margen. La masa, como casi todas las masas sin gluten, no se trabaja demasiado bien, así que es posible que necesites mojarte las manos para darle forma. Puede que te resulte un poco difícil darle forma, pero es normal, no son masas ideales. Y lo que sí que te recomiendo es que los comas al momento, porque aunque aguantan unos días en un recipiente hermético, a mí me gustaron menos pasado el primer día. No es que se pusieran duros, sino que yo les he notado más acidez, que tiene sentido porque llevan mucho yogur. De todos modos, con ingredientes muy normales, y con poco esfuerzo, estos panecillos te solucionan los bocatas cuando tengas muchas, muchas ganas de uno decente.


Panecillos sin gluten superfáciles 
 
Ingredientes
280 gr de harina sin gluten
1 cdta de goma xantana (omite si tu mezcla de harinas ya la tiene)
2 cdtas de levadura de repostería
1 cdta de sal
1 cdta de azúcar
340 gr de yogur desnatado sin azúcar
2 claras de huevo (50gr)

Preparación
Precalienta el horno a 190º y prepara una bandeja con papel de hornear. En un bol grande, pon la harina, la goma xantana, la levadura, la sal,  el azúcar y mézclalo todo.  Incorpora a la mezcla el yogur y las claras, y mezcla hasta que se empiece a formar una masa. Usa las manos para formar una bola de masa. Pon la masa en una superficie ligeramente enharinada, y amasa hasta que esté un poco más lisa. Divide la masa en ocho porciones iguales y haz una bola con cada una de ellas. Usa las palmas de las manos en cada extremo y dale forma de cilindro, apretando del centro, hacia las puntas. Cierra los extremos de la masa a cada lado para que queden formados los panecillos. Pon las piezas formadas en las planchas de horno, dejando suficiente separación. Lleva al horno, unos 25 minutos, o hasta que las barritas hayan subido y estén ligeramente tostadas. Deja que se enfríen ligeramente en la bandeja del horno, y sirve templados. Se pueden congelar, o usar en un par de días si los guardas en un bote hermético, aunque van cogiendo acidez si no se consumen de inmediato.

Bollitos de brioche para hamburguesas

marzo 17, 2021

Agárrate que hay curvas. Si creías que habías encontrado tus bollitos perfectos para hamburguesas, igual tienes que replanteártelo antes de quedarte con tu receta definitiva.  No es por presionar, pero creo que antes de decidirte, tienes que probar ésta. 

Yo tenía una receta habitual y favorita para hacer pancitos para hamburguesa que lleva tiempo publicada en el blog, y que he repetido muchísimas veces.  Y la verdad, igual que me encanta probar cosas nuevas y adaptarlas, una vez que encuentro algo que es exactamente lo que estaba buscando, soy muy de "si no está roto, no lo arregles". Cierro  mentalmente mi carpeta, lo archivo y vuelvo siempre a esa solución que en su día quedó como la perfecta. 

Así que hacía mucho que no me planteaba hacer pruebas con bollitos para hamburguesas. También es cierto que últimamente no comemos apenas hamburguesas. Pero como hacía tiempo, y en casa les apetecían burguers, hice éstas caseras de pollo, y ya puesta decidí que le iba a dar una vuelta de tuerca a la receta de siempre y probar con bollitos de brioche en lugar de pancitos de hamburguesa.

Hace un tiempo había un restaurante al que nos encantaba ir en salidas familiares. Se llamaba "Rocket and relish" y desafortunadamente pasó a mejor vida. Lo que tenía de especial es que tenía hamburguesas gourmet en formato mini. Sliders, las llamaban. Y así, en lugar de una hamburguesa solo, tomabas varias con combinaciones de sabores espectaculares. 
Nos gustaba la idea de probar combinaciones nuevas en formato mini y solíamos ir de vez en cuando. Siempre repetíamos las favoritas y probábamos alguna nueva. Y siempre decíamos que teníamos que hacer algo así en casa. 
Me había venido cruzando con "brioche buns" cuando veía recetas de hamburguesas en lugar de pancitos. A mí no me emocionaba, porque prefería un pan con cuerpo, no bollitos, para las burguers, pero a petición del público (sobre todo, porque ahora no como gluten y, total, me iba a dar igual hacer una cosa u otra), pensé que valía la pena hacer mi propia versión de bollitos de brioche para las hamburguesas, en formato mini, para que cada uno le pusiera su propia combinación y nos trajéramos el "rocket and relish" a la mesa de casa. 
Así que he adaptado mi receta de brioche y la he convertido en estos bollitos para acompañar las hambruguesas. No son dulces, pero es un pan enriquecido y esponjoso que queda de lujo con tu burguer favorita. En tamaño pequeño, además, es ideal para hacer versiones mini y poner un buffet de toppings para que cada uno se monte sus propios bocadillos en la mesa. 
No son difíciles y el tiempo activo es mínimo, pero como todas las masas, los levados hacen que tengas que contar con algo de tiempo y lo planifiques. Te recomiendo que dupliques las cantidades y congeles los restos, porque te vendrá de perlas tener unos cuantos de estos a mano. 
Pruébalos y me cuentas.

Bollitos de brioche para hamburguesas
 
Ingredientes bollitos
50 ml de leche tibia
3 gramos de levadura seca de panadería (10 gramos de levadura fresca)
75 gramos de yogur natural
2 huevos
1 cucharada de azúcar (aprox 15 gramos)
30 gramos de mantequilla
3 gramos de sal
175 gramos de harina de fuerza
175 gramos de harina de repostería.

Al llevar al horno
1 huevo batido o leche para pintar la superficie


Preparación
Amasar los ingredientes de los bollitos, preferentemente con un robot de cocina o amasadora eléctrica hasta que la masa adquiera consistencia, y dejar reposar en un bol untado ligeramente con aceite, cubierta con un paño limpio ligeramente humedecido en agua hasta que doble su volumen.
Una vez la masa ha doblado su volumen, amasar a mano ligeramente sobre una superficie enharinada. No hay que trabajar demasiado la masa, sólo quitarle el exceso de gas. Dividirla en 10 porciones similares, dar forma de bollitos redondos, y poner bien separados en dos bandejas de horno cubiertas con papel de hornear o con una hoja de silicona. Dejar levar de nuevo hasta que los bollitos dupliquen su tamaño.  Pintar suavemente, sin ejercer presión, con huevo batido o leche, y poner en el horno precalentado a 180º unos 20 minutos.
Dejar enfriar y servir como bollitos para hamburguesas.

Galletas sin gluten con coco y anacardos

marzo 10, 2021
Toma, toma y toma! Pedazo de combinación. Suena raro, pero aunque no te lo creas, he tenido que dejar de hacer estas galletas porque me las zampaba de una sentada. 

Igual el problema no son las galletas, y soy yo, que no tengo medida cuando algo me gusta. Que creo que va a ser esto, la verdad. 

Hace unos meses que, por motivos que no vienen al caso, he eliminado el gluten de mi alimentación. Y si me ha costado renunciar al pan y a la pasta, lo que yo no esperaba es que se me hiciera tan cuesta arriba dejar de hacer repostería. Y no es que me comiera o hiciera para mí todo lo que publico. Pero este blog ha sido mi hobby durante la última década por algo. Cocinar me gusta, pero lo que de verdad me encanta es hacer repostería, sobre todo masas levadas. Y eso, que es algo evidente para cualquiera que eche un vistazo a este blog, se ha hecho dolorosamente patente una vez que he empezado a cambiar algunos de mis hábitos. 

Estas galletas son de hace unos meses. Entonces,  estaba buscando unas galletas sin gluten para tener algo que tomar con el café porque un par que había probado comerciales no me gustaron nada; y curioseando por libros especializados en recetas sin gluten di con estas y me encantaron. Las he repetido varias veces, y no sólo a mí, sino a toda la familia, nos han encantado. Como para no gustarnos. Cuando veas los ingredientes y sobre todo, si las pruebas, verás de lo que hablo. 

Desde entonces, no es que no las haya vuelto a hacer porque sean una bomba (que lo son), es que en este tiempo, además, he dejado de tomar café y últimamente también los lácteos, así que la idea del café con la galleta ha pasado a mejor vida, al menos de momento, y por una temporada que se me antoja bastante larga. 

Ya os iré contado, si os interesa, cómo van estos cambios y qué cosas voy descubriendo e incorporando o elminando y modificando. 

Por el momento, vais a seguir viendo una mezcla bastante ecléctica de recetas y platos que se habían quedado sin publicar de hace un tiempo, algunos otros que preparo para quitarme el mono de hacer repostería mi familia,  y mis propios nuevos experimentos mientras los voy haciendo. 

En el blog siempre he publicado las cosas que he hecho yo y que comemos luego todos en casa. De hecho, si no publico más platos principales es porque las sesiones de fotos lo complican demasiado. Y ahora estoy en un punto en el que mi alimentación está cambiando, así que este cuaderno de recetas, irá reflejando esas diferencias. 

Hoy os dejo con estas galletas que por mucho que no tengan gluten tienen una de calorías entre el coco y los frutos secos que asustan. Ricas, están muy ricas, pero mejor si las tomas de forma muy excepcional, como toda la repostería.

Galletas sin gluten, con coco y anarcados 

125 gr mantequilla ablandada
180 gr de azúcar moreno
1 huevo 
140 gramos de anacardos, picados
200 gr de harina sin gluten con levadura incorporada
1 cdta de goma xantana 
50 gr de coco rallado 
1 cdta de extracto de vainilla

Preparación

Precalienta el horno a 180 y prepara dos bandejas con papel de hornear. Bate con la batidora o robot de cocina (varillas)  la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla esté ligera y cremosa. Añade el huevo y bate de nuevo. Incorpora el resto de los ingredientes y mezcla con suavidad. Pon la mezcla en una superficie ligeramente enharinada y divide en 16 porciones. Forma una bolita con cada porción, ponla en la bandeja, y presiona con la palma de la mano hasta que tenga un grosor de un centímetro aproximadamente. Lleva al horno precalentado y hornea unos 12 minutos.




 
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