Mostrando entradas con la etiqueta Pan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pan. Mostrar todas las entradas

Focaccia sin gluten

marzo 09, 2022
•

Con esta focaccia sin gluten he conseguido quitarme el antojo, al menos de momento. No tenía receta de focaccia sin gluten y tenía muchas ganas de tener una para usar de continuo, así que cuando encontré por casualidad esta receta en un libro de cocina sin gluten, tuve que probarla. La focaccia nos encanta  en casa, y cuando la hacemos no dura absolutamente nada. Así que una receta para mí, sin gluten, era algo que echaba de menos. El resultado es bastante bueno, pero creo que todavía voy a seguir buscando alguna otra opción. Mientras la encuentro, esta desde luego me va de maravilla. Como siempre trabajando sin gluten, esta masa no sube y coge cuerpo y se esponja como las focaccias que estoy acostumbrada a hacer con gluten. Pero entre las opciones que he probado sin gluten es una seria contendiente que ha venido para quedarse. Como todas las preparaciones sin gluten, no aguanta bien el paso del tiempo, pero recién hecha, está muy, muy rica. Una focaccia más que aceptable.   

Focaccia sin gluten con tomatitos y aceitunas

Ingredientes

2 cdtas de levadura de panadería fresca (1 cdta de levadura seca)
2 cdtas de miel
2 cdas de agua templada
450 gr de harina de pan sin gluten, o de harina normal con 1 y 1/2 cdta de  goma xantana
300ml de leche templada
2 huevos batidos
1 cdta de vinagre
3 cdas de buttermilk o suero de leche
1 cdta de sal fina
20 tomatitos cherry, cortados por la mitad
20 aceitunas negras, sin hueso.

Aceite de oliva
Sal en escamas

Necesitarás una bandeja que pueda ir al horno de unos 33x23 cm 

Preparación

Pon la levadura, la  miel y el agua templada en una jarra y deja unos 10 a 15 minutos, hasta que la mezcla esté espumosa.  
Tamiza la harina en un bol grande y añade la mezcla de la levadura, la leche templada, los huevos, el vinagre, el buttermilk, la sal fina y mezcla hasta todo esté incorporado a la masa. Pinta la bandeja con aceite de oliva. Vierte la mezcla, cubre con un paño limpio y húmedo y deja que leve en un sitio cálido una hora aproximadamente, hasta que la masa haya duplicado su tamaño. 
Una vez ha levado, precalienta el horno a 190º. Pon los tomates y las aceitunas encima, y presiona ligeramente. Rocía con un chorrito de aceite de oliva y espolvorea con sal en escamas. Lleva al horno precalentado unos 30 a 40 minutos, hasta que el pan esté hecho. Sirve templado y consume en el mismo día. 


Bollitos dulces super esponjosos

enero 17, 2022
•

Había probado la técnica del tangzhong antes, con buenísimos resultados como el  pan Hokkaido. Pero lo que nunca había probado es a ir más allá y trabajar con una mezcla adicional caliente. No tengo ni idea de cómo llamarlo. Es la primera vez que me encuentro una receta así, y probablemente eso fue lo que me dio curiosidad y me decidió a probarla. 
Esta receta la vi en una revista americana, pero no consigo  recordar cuál es. La suscripción de mi biblioteca me da acceso a cientos de revistas de todo el mundo, y la verdad es que me vuelvo muy loca con todas las revistas de cocina internacionales que estoy viendo últimamente. Así que guardé esta receta, pero no puedo daros la referencia exacta. 
Pero atribuciones al margen, como os decía, lo que me llamó la atención es que estos bollitos dulces no sólo estaban hechos con tangzhong, sino que los ingredientes líquidos se mezclan en caliente, con lo que se consigue derretir la mantequilla, y una mezcla homogénea. La única explicación que he encontrado para esto es que disolver los ingrientes líquidos, en caliente hacer esa mezcla previa facilita que la mantequilla se mezcle mucho mejor y quede una masa en la que todos los ingredientes se mezclan mejor, dando un resultado más esponjoso y uniforme. No sé si esa es o no la razón, pero más allá de la curiosidad por probarlo, estoy segura de que voy a volver a utilizar esta técnica en otras recetas, porque el resultado fueron unos bollitos con una textura y un sabor espectaculares. Son rápidos de hacer, apenas requieren trabajo, y el resultado es verdaderamente bueno. 
Con la receta aquí, ya no necesito recuperar el original de esa revista que ya no recuerdo cuál es, que es un motivo tan bueno como cualquier otro -en realidad, el mejor motivo- para seguir actualizando el blog. 

Y esta es la primera receta de 2022. Así que ya puedo declarar inaugurado el nuevo año bloguero. Sí, los blogs están muertos, así que yo voy a seguir dándole vidilla al mío, porque sigue siendo el mejor modo de tener mis recetas favoritas a mano, y de compartirlas con todas vosotras. 
Y lo dicho, no dejéis de probar estos bollitos. Os van a encantar.





Bollitos de pan de leche 

Tangzhong

50 g leche entera
50 g de agua
50 g de harina de fuerza
 
 
Masa final
250 de leche entera (1 vaso)
112 g azúcar
112 mantequilla
2 cdtas de sal
600 g de harina de fuerza
15 g de levadura de panadería seca (de acción rápida)
2 huevos batidos
 
1 huevo batido para pintar los bollitos antes de ir al horno
 
Preparación
Prepara un tangzhong poniendo los ingredientes a calentar a fuego medio hasta obtener una pasta espesa pero bien integrada. Pon la mezcla en un bol, cubre a piel con film de cocina, para que no se reseque la superficie, y deja que se enfríe hasta que llegue a temperatura ambiente.
Pon en un cazo el vaso de leche, el azúcar, la mantequilla y la sal, y mezcla a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita, sin que llegue a hervir en ningún momento.
En la cubeta de la amasadora, mezcla la harina y la levadura. Añade la mezcla del cazo (leche, azúcar, mantequilla y sal) y amasa. Añade el tangzhong  y mezcla. Termina añadiendo los huevos batidos, y amasa todo unos 5 a 10 minutos hasta conseguir una masa bien trabada, lisa y brillante.
Cubre con film de cocina o un paño, y deja que la masa haga un primer levado durante una hora más o menos. Prepara una bandeja de horno y úntala generosamente con aceite o mantequilla. Una vez la masa ha completado el levado, divídela en bolitas (saldrán unas 20). Idealmente, pesa la masa y divídela en piezas de igual tamaño, formando los bollitos en una superficie de trabajo muy ligeramente enharinada (o alternativamente, con un poco de aceite). Coloca los bollitos en la bandeja dejando espacio entre ellos, porque volverán a crecer.
Deja que hagan un segundo reposo por unos 30 minutos. Precalienta el horno a 180º, pinta con huevo batido y lleva al horno unos 25 minutos. Puedes cubrirlo con papel de aluminio los primeros 10 minutos para que no se tuesten demasiado.
Una vez fuera del horno, desmolda y deja enfriar en una rejilla para que la base no quede húmeda al enfriar en la bandeja.

Mini burguer de berenjena

diciembre 03, 2021
•


Estas mini hamburguesas son un pequeño descubrimiento. En realidad, puedes hacer las versiones que prefieras, pero lo que más me ha gustado de hacer esta receta es que es perfecta como opcion vegetariana cuando vas a hacer un surtido de sliders. En lugar de hacer hamburguesas grandes, hace tiempo que prefiero hacer hamburguesas más pequeñas y poner diferentes combinaciones. Para eso, o bien compras pancitos de hamburguesa mini, o te dejo debajo mi receta de pan de hamburguesa, y los haces tú misma. Congelan bien, y aguantan también bastante bien unos días en una caja hermética, así que si vas a preparar una comida de picar, o similar, te vendrán muy bien. El relleno para mí es ideal como opción vegetariana. Berenjena aliñada, tomates y queso de cabra. Queda perfecto, sabroso y riquísimo. Son de las que antes se acaban! 

Mini burguer de berenjena y queso de cabra
 
Pan de hamburguesa
 
Ingredientes
290 g de leche tibia
8 g de levadura seca instantánea
30g de azúcar
70 g de aceite (yo usé de girasol, prefiero que no le de sabor)
1 huevo
420 g de harina de repostería
4 g de sal
1 huevo para pintar los panes

Preparación
En el cuenco de una batidora de pie (yo uso Kitchen Aid), mezcla suavemente la leche, la levadura, el azúcar y el huevo. Añade 3 tazas de harina, el aceite y la sal. Mezcla con la pala a velocidad baja hasta que se integren. Cambia al gancho de amasar. Amasa a baja velocidad durante unos 5 a 7 minutos hasta que la masa esté suave y elástica. Agrega más harina en los primeros minutos si te parece demasiado húmeda y pegajosa, 1 cucharada cada vez. La masa debe estirarse sin romperse pero todavía se sentirá ligeramente pegajosa al tacto.
También puedes hacer la masa a mano mezclando todos los ingredientes y amasando 10 minutos hasta que se esté suave y no se pegue a las manos.
Divide la masa en piezas de similar tamaño, y forma los panes. Para estas mini burguers, yo he hecho bollitos redondos y pequeños. Puedes hacer bollos más grandes, o incluso panecillos alargados para perritos calientes con esta misma receta. Si la masa se resiste al estirar, cubre con un paño de cocina 10 minutos para que el gluten se relaje (la masa se volvera más elástica). Coloca los panes sobre la bandeja del hornear bien separados unos de otros. Cubre con un paño limpio, y deja levar unos 30 a 35 minutos. Precalienta el horno a 180 grados. Cubre una bandeja para hornear con papel de hornear o una plancha de silicona.
Pincela los panes con leche, y hornea de 10 a 12 minutos hasta que estén dorados y suenen huecos al golpearlos por debajo. Retira de la bandeja y dejar enfriar por completo y tapados con un paño (para que se ponga suave la corteza) sobre una rejilla. Los panes se pueden congelar en una bolsa ziploc o guardar en un recipiente hermético una vez fríos.

Para la burguer de berenjena y queso de cabra
Ingredientes
2 berenjenas grandes
3 tomates
1 rulo de queso de cabra
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre
1 diente de ajo
Orégano seco
Sal
Pimienta

Preparación
Corta las berejenas en rodajas de medio centímetro y pinta con aceite de oliva. Llévalas al grill caliente hasta que estén blandas y tostadas por los dos lados. Reserva en una fuente amplia aparte, en una sola capa.
Haz un aliño en un bol con 6 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de vinagre, un diente de ajo picado, media guindilla picada y media cucharadita de orégano seco. Añade sal y pimienta al gusto, mezcla bien hasta emulsionar y vierte sobre las berenjenas. Deja que empapen bien el aliño. Dales la vuelta pasados un par de minutos, y monta los bocadillos. Abre los pancitos de hamburguesa, pon unas rodajas de tomate, berenjenas, añade un poco del aliño, un poco de queso de cabra, y a disfrutarlos. Si prefieres, puedes pasar ligeramente el queso de cabra por el grill justo antes de servirlo.

Bagels sin gluten

noviembre 18, 2021
•
Pan


 

Pan challah trenzado

octubre 04, 2021
•
Pan challah trenzado, toma 3
Esta es la historia de un aprendizaje.
Porque me ha llevado varios intentos, y al final he conseguido un pan challah que me gusta, me gusta mucho. Pero solo el resultado no es toda la historia.
Ahora que ya llevo tiempo con esto de la repostería y la cocina, cuando pruebo una receta suele sabir bien, o bastante bien a la primera. No es falsa modestia. La experiencia es un grado, y solo leyendo una receta ya me hago una idea de los ajustes que necesita, o si hay algo que yo anticipo que no va a funcionar. Ha habido pocas cosas que necesitara repetir y practicar varias veces hasta conseguir el resultado que buscaba. Una fueron los macarons, porque me empeñe en clavarlos con merengue francés -y lo conseguí-, otra, ha sido este pan.
Hace unas semanas me decidí a hacer un pan challah trenzado. Siempre me habían parecido preciosos, pero me daba muchísimo respeto el trenzado. Había visto videos online en los que la gente comparte cómo hace el formado paso a paso, pero seguía sin acabar de convencerme. Los giros en las dos direcciones me perdían.
Por fin, terminé por animarme gracias a Juliana Alonso, de @horneandoalgo. Sus videos fueron el empujoncito que necesitaba para arrancar.  Usé para la masa la receta de Hilmar, de Mis recetas favoritas, que es una de las mejores panaderas online que conozco. Jamás me defrauda. Sabe muchísimo, es muy generosa compartiéndolo, entiende de técnica, aprendo cada vez que hago una de sus recetas; y sé que siempre, siempre, van a salir bien. Así que al menos, no tenía dudas de que la masa no iba a ser el problema.
En el primer intento, seguí paso a paso su receta y los videos que ella indicaba para ver el formado. Lo primero que me pasó es que las cantidades eran una absoluta barbaridad. Con ellas hice 2 panes inmensos. Los primeros. Me gustó el resultado, sobre todo la masa. La receta es espectacular. Da un bollo tierno, y ligeramente dulce, esponjoso, pero con cuerpo, y totalmente perfecto. El formado no estuvo mal, para ser mi primer intento, (en realidad, primero y segundo, porque salieron dos panes). Para este, utilicé el formado en cruz con 4 cabos. 

Pan challah trenzado, toma 1
Pan challah trenzado, toma 1

A partir del siguiente intento he usado siempre la mitad de las cantidades de la receta original, y aún así, da un pan muy grande. Para este segundo intento ya usé más cabos, porque el trenzado es el mismo, y el cambio fundamental fue que en algún momento me crucé con “The Kosher Queen”, @challahatchagirl y sus videos de formado de pan challah trenzado fueron un descubrimiento (te dejo el enlace en la receta).
Ese segundo intento también dio un pan inmenso, riquísimo, mejor formado, y ligeramente demasiado tostado por un lado.

Pan challah trenzado, toma 2
Pan challah trenzado toma 2

Y ayer hice mi último intento hasta la fecha, con este pan trenzado con 12 cabos. La técnica es exactamente la misma, pero donde antes había un solo cabo, ahora hay 3 y se mueven todos a la vez. Una vez tienes eso claro, puedes hacerlo tan complicado o tan sencillo como quieras. Para este pan pesé cada una de las porciones para que fueran todas exactamente iguales, y controlé el horno, tapando el pan los primeros 20 minutos, y retirando el papel los siguientes 10 minutos. También quedó más tierno así.
El resultado yo creo que habla por sí mismo. Todavía es un proyecto en progreso, y estoy segura de que hay espacio de mejora, y con la práctica conseguiré dibujos más definidos y formados más limpios, pero estoy tan satisfecha de la evolución que quería compartirlo, y de paso, subir la receta al blog con las cantidades que uso yo para no tener que andar haciendo cálculos cada vez.
Para el formado, os dejo los enlaces al video que más me ha ayudado a mí.
Contadme si os animáis a probarlo. Y contadme también qué recetas son las que habéis tenido que repetir hasta lograr dominarlas.

Pan Challah trenzado, toma 3

Pan Challah trenzado
 

Prefermento

145 g de harina de fuerza
94 g de agua
1 g de levadura seca instantánea
1 g de sal

Masa final

462 g de harina de fuerza
204 g de agua
75 g de huevos
19 g de leche en polvo
6 g de levadura seca instantánea
10 g de sal
Toda la masa fermentada
75 g de azúcar
57 g de mantequilla a temperatura ambiente
Un huevo batido para pintar el pan antes de hornear

 

Preparación
Mezcla todos los ingredientes de la masa fermentada hasta formar una bola. Cubre con papel film y deja fermentar una hora. Lleva al frigorífico 12 horas. (alternativamente, yo lo he usado siempre sin las 12 horas de reposo y el resultado ha sido óptimo, así que la fermentación larga es opcional).
Si el prefermento ha estado en el frigorífico, saca la masa 30 minutos antes de usarla. Saca también la mantequilla y deja que alcance temperatura ambiente antes de usarla.
Pon en la cubeta de la amasadora todos los ingredientes excepto el azúcar y la mantequilla.
Amasa a velocidad baja unos 5 minutos, hasta integrar los ingredientes. Sube la velocidad y añade el azúcar en 4 veces. Amasa otros 5 minutos hasta que la masa desarrolle el gluten y forme malla.
Incorpora la mantequilla y amasa hasta que esté totalmente integrada, y tengas una masa brillante que no se pega a las paredes del bol.
Haz una bola, coloca en un bol engrasado, cubre con film de cocina y deja que leve en un lugar cálido aproximadamente 1 hora, hasta que duplique su volumen.

Divide la masa en porciones. Yo decido el número de cabos que voy a hacer (en el último caso, 12) peso el total, y calculo el peso por unidad para que sean todas iguales. En una superficie de trabajo ligeramente enharinada, coge cada porción, aplana ligeramente con la mano y dobla sobre sí misma, aplanando el pliegue cada vez, como si hicieras una baguette. Estira y alarga con los dedos hasta tener cabos de una longitud similar.

Pon papel de horno o una hoja de silicona en la placa de horno, y forma el pan sobre ella. A mí lo que más me ha ayudado para el formado ha sido este vídeo sobre como trenzar un pan challah.
Deja levar a temperatura ambiente entre una hora y media y dos horas, hasta que dupliquen de nuevo su tamaño. Cuando esté casi terminado el levado, pinta con huevo batido.
Precalienta el horno a 180. Pinta de nuevo con huevo batido, y si quieres, decora con semillas de sésamo blanco, negro o semillas de amapola. Lleva al horno unos 30 a 35 minutos. Yo he conseguido mejores resultados cubriendo con papel de aluminio los primeros 20 minutos, y dejando descubierto los últimos 10.
Saca del horno y deja enfriar en una rejilla hasta que enfríe totalmente.

Pan de molde SIN GLUTEN con trigo sarraceno

septiembre 17, 2021
•
Pan
Ha pasado un tiempo desde que publiqué mi última receta sin gluten. O no tanto. En realidad, las últimas recetas han sido lo que se puede llamar "accidentalmente sin gluten". 
Pero hacía unos días que quería subir al blog este pan de molde porque es el que estoy utilizando últimamente y me va perfecto para cortarlo en rebanadas, congelarlo y luego, usando la tostadora,  en un momento tengo pan perfecto. No es el mejor para mojar en salsas, pero para tostadas en el desayuno y para sandwiches me gusta mucho. El trigo sarraceno le da algo más de cuerpo que otros panes que he probado con más almidones, y el sabor es más intenso que en un pan de molde al uso, pero ya se ha convertido en uno de nuestros favoritos. 
Este pan se puede hacer tanto en molde como en hogaza, lo que ocurre es que como todas las masas sin gluten, tiene muy poco cuerpo, y es difícil darle un formado y que luego suba en el horno. Yo lo he probado de las dos formas y va bien, pero de lejos prefiero ponerlo en el molde, porque me aseguro un formado con más estructura,  y porque hace todo el proceso mucho más rápido y directo. Si prefieres probar la opción de hacer una hogaza, necesitarás un baneton para poner la masa a levar. Luego, vuelca la hogaza para llevarla al horno, y sigue el resto de pasos igual. 
Pan de molde sin gluten, con trigo sarraceno
 
Ingredientes
475 ml de agua templada
10 g de levadura seca de panaderia sin gluten
25 g de azucar
180 g de harina de trigo sarraceno
190 g de harina sin gluten (mezcla comercial) y algo mas para espolvorear
2 cdtas de goma xantana 
25 g de psyllium
6 g de sal
2 cdtas de vinagre de sidra
80 g de claras
 
Preparación
Pon en una jarra el agua templada, el azúcar y la levadura, mezcla y deja que la levadura se active unos 10 minutos (Si usas levadura activa, puedes saltarte este paso y añadir los ingredientes por separado luego). En el bol del robot de cocina (o en un bol grande si amasas a mano) pon las dos harinas, la goma xantana, el psyllium y la sal. Mezcla bien todos los ingredientes, y añade el vinagre, la clara de huevo y la mezcla de agua, levadura y azúcar. Con la pala para bizcochos (porque la masa no es una masa como la del pan con gluten, así que necesitarás la pala), amasa a velocidad alta unos 3 a 5 minutos, hasta conseguir mezclar bien la masa. Tendrás una masa muy líquida. Déjala reposar unos 10 minutos. Prepara un molde para pan con aceite y harina, y vierte la mezcla. Alisa la superficie con una espátula humedecida para que quede lisa y uniforme. Pon encima un paño de cocina o un plástico suelto y deja que suba unos 30 a 45 minutos, hasta que claramente, la masa haya subido.
Precalienta el horno a 240º y pon un bol apto para horno con agua para conseguir vapor al llevar el pan al horno. 
Si quieres, puedes humedecer ligeramente la superficie del pan y añadirle semillas. Si no, espolvorea un poco de harina y hale unos cortes en diagonal con un cuchillo.  Llévalo al horno y a los 20 minutos baja la temperatura a 200º y sigue horneando otros 30 minutos. Saca el pan del horno, desmolda y comprueba que la base suena hueca. Si no, llévalo al horno otros 5 minutos.Una vez la base suene hueca al golpearla, deja enfriar en una rejilla.

MI NUEVO LIBRO

agosto 16, 2021
•

MI NUEVO LIBRO!!!!!


Y aquí está. Por fin os puedo enseñar mi nuevo libro. Ya está a la venta en Amazon. Lo podéis encontrar en papel o en ebook desde este enlace en Amazon España 

Tengo un horno y sé como usarlo: Más de 50 recetas de panes, repostería y postres.


Este libro recoge más de 50 de mis recetas favoritas de panes, masas levadas, galletas, bizcochos, tartas y postres. Todas en un solo ejemplar para que las tengáis a mano siempre que queráis.

Estoy segura de que lo vais a usar muchísimo, porque estas recetas son una verdadera gozada, salen perfectas desde el primer intento, y vais a volver a ellas una y otra vez.

Es un proyecto totalmente personal que he disfrutado planificando, cocinando, escribiendo, fotografiando y maquetando. Una aventura que por fin tiene un resultado que puedo compartir.

Animaos a echarle un vistazo y no os lo perdáis. Podéis descargar una muestra totalmente gratis y así os hacéis una idea del contenido. Estoy segura de que os va a encantar.

Y estad atentas a Instagram, que en cuanto pasen las vacaciones os tengo preparadas muchas sorpresas de la mano del libro. 

Estoy feliz con el resultado y deseando ver qué os parece. 

Mil gracias por estar ahí siempre!







Pizza con pesto y burrata

junio 23, 2021
•

 Nunca me han acabado de emocionar las pizzas sin tomate en la base. Sin tomate y sin queso. No necesito mucho más, pero eso ha sido siempre innegociable.
Las pizzas que no lo llevan nunca han acabado de convencerme. Puedo comerlas, claro, pero siempre tengo la impresión de que les falta algo, de que son menos pizza. Me resultan sospechosas, y, en general, bastante insípidas, como si fueran pizza solo a medias.
Claro que por algo la pizza margarita es la quintaesencia de la pizza italiana: tomate, queso y albahaca. Eso, que parece tan poco por lo acostumbrados a ponerle cosas encima a la pizza, como si fuera un concurso para calcular cuánto peso puede resistir la masa, en realidad, es muy difícil. Precisamente, porque al tener tan poco, si la masa no es perfecta y está bien horneada, si la salsa de tomate no es buena, o el queso no es sabroso, si algo falla en esa ecuación tan sencilla, todo termina en desastre.
Y tal vez por ese aprecio al gusto original, las pizzas sin base de tomate me resultan siempre menos pizza. Pero como en todo, toda regla tiene su excepción.
Había hecho pesto casero y tenía burrata y decidí hacer esta pizza con pesto en la base en lugar de tomate. Imaginaos la convicción que tenía, que como en la receta de pizza que uso siempre salen dos pizzas hermosas, en lugar de congelar la otra parte de la masa, como suelo hacer, la hice con su base de tomate y queso. Estaba segura de que no les iba a gustar y no quería que se quedaran sin cenar.
Y no, os podeéis imaginar que sin cenar no se quedaron. Os podéis imaginar que si me descuido no veo ni cómo se la terminan. 
Tal fue el éxito que hemos quedado en repetirla como parte de nuestra rotación habitual, y eso, señoras y señores, eso en nuestra casa son palabras mayores, que una ya lleva años haciendo pizza y el personal está muy bien acostumbrado, para qué os voy a decir otra cosa. 
Pizza con pesto y burrata
 
Ingredietnes
Masa de pizza
500 g de harina de fuerza
300 g de agua
30 g de aceite de oliva virgen extra 
10 g de sal
10 g de levadura de panadería deshidratada
 
Pesto genovés (puedes  comprarlo o hacerlo casero con esta receta que uso yo)
Unas lonchas de jamon serrano o de Parma
Alcachofas cocidas
Unos tomates secos en aceite
2 unidades de burrata
Unas hojas de rúcula para servir
Limón para exprimir sobre la pizza al servirla


Preparación
Pon en la cubeta de la amasadora los ingredientes de la masa y amasa con el gancho unos 5-7 minutos, hasta formar una masa elástica. Si lo haces a mano, mezcla la harina, la sal y la levadura. Ponlo en la mesa de trabajo y haz un volcán con la harina. Vierte dentro el agua y comienza a amasar. Añade el aceite y amasa hasta conseguir una masa elástica y uniforme, que no se pegue a los dedos ni a la mesa. Pon la masa en un bol aceitado, cubre con film de cocina o un paño húmedo y deja reposar hasta que doble su volumen. 
Enciende el horno a 220º. 
Desgasifica la masa, divide en dos bolas, y sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada, dale forma a la pizza. Si lo necesitas, ayúdate con un rodillo. Pon la pizza sobre una bandeja o rejilla de horno con papel de hornear o una hoja de silicona. Pon 3 cucharadas de pesto y reparte bien por la superficie. Reparte las alcachofas troceadas y el tomate seco. Lleva al horno unos 10-12 minutos, hasta que la pizza esté hecha. Saca, y añade el jamón, la burrata, y la rúcula. Rocía con limón y sirve inmediatamente, mientras la burrata se deshace con el calor residual de la pizza.


Pan trenzado de pesto

junio 09, 2021
•
Esta de hoy es la receta de "haz tu pesto casero, y disfrútalo con un buen trozo de pan", o, directamente, mejor ponlo de relleno en el pan y así te zampas las dos cosas al mismo tiempo. 
Hacer pesto en casa es lo más fácil del mundo. Mi principal problema aquí a la hora de poner la receta va a ser que soy incapaz de daros cantidades y que esta es una de esas recetas "chorroporciento" y "ojimetría pura" que tanto odias cuando no tienes experiencia en la cocina, o no has probado una receta. Yo desde luego, odio cuando leo una receta en la que se pide eso tan de abuela española de "harina la que admita". Esas explicaciones son buenas para apuntar las cantidades en una receta que has hecho con alguien , o que has visto hacer  (es decir, la típica receta de abuela cuando te explica cómo hace ella algo. Si estás con ella y ves la consistencia que tiene que tener la masa, entonces tiene sentido ese "la que admita... para quedar con esta textura", que es la otra parte que siempre se les olvida decirte). Pero cuando quieres que sea algo reproducible, esas omisiones, y esos sobre entendidos son el seguro del desastre. Leyendo libros de recetas de todo el mundo me he dado cuenta de cuánto se puede mejorar esto. PERO... esa es una discusión para otro día, que divago.
Volvamos al pesto. Mi problema es que yo empecé a hacer pesto casero partiendo de la receta de la cuchara de plata, que es básicamente la biblia de la cocina italiana. 
Y lo hice con esa receta varias veces, y no me gustó demasiado. Tenía mimbres, pero a mí, personalmente, no me parecía bueno. Y no me entendáis mal. Seguro que la receta es perfecta, pero ni las hojas de albahaca que yo pongo serán del tamaño o del sabor adecuado, y seguramente lo mismo con el resto de los ingredientes. Pero sea como sea, lo que hice las siguientes veces fue partir de esa receta y ajustarlo a ojo (o a base de probar cada poco) hasta conseguir el sabor y la textura que me gustan. Dicho esto, te recomiendo que hagas lo mismo, porque si no, te quedará un pesto muy canónico, pero no necesariamente bueno. Usa esta receta como punto de partida, pero prueba, prueba, y prueba, y añadele más albahaca, o más Parmesano, o más piñones, o más aceite, en fin, lo que el instinto y el paladar -que nunca engaña- te vaya diciendo. Al final se trata de que esté a tu gusto. Y si al principio no te sale perfecto, prueba la siguiente vez y anota los cambios que has hecho cuando te ha gustado más y ya verás que tampoco es misión imposible. 
La otra parte de la receta es hacer una masa de pan por método directo, es decir, sin masa madre ni levados prolongados. Unes las dos cosas y tienes un pan que da mucho juego en un picnic o para compartir y comer con embutidos, quesos, e incluso alguna mermelada de frutos rojos. 
Lo hagas como lo hagas, espero que te guste. Y que la receta del pesto te sirva como punto de partida para tu propia receta magistral, que acabarás pasándole a tus nietas al hispánico grito de "ya como tú lo veas".
Pan trenzado de pesto
Ingredientes
500 gramos de harina de fuerza
300 gramos de agua
8 gramos de levadura de panadería seca
8 gramos de sal
 
Pesto genovés 
25 hojas de albahaca fresca
125 ml aceite de oliva virgen extra
40 g de piñones
150 g de parmesano, recién rallado
Sal
 

Preparación
Pon todos los ingredientes del pan en la cubeta de la amasadora y amasa con el gancho amasador unos 5 a 10 minutos, hasta tener una masa elástica y manejable. Si lo haces a mano, mezcla la harina con la sal y la levadura, haz un volcán en la mesa de trabajo, vierte el agua poco a poco y ve integrando la harina hasta tener una masa. Amasa hasta conseguir una masa suave y elástica, que no se pegue a las manos. Deja reposar la masa en un bol ligeramente engrasado con aceite de oliva hasta que doble su tamaño.
Prepara dos moldes de pan, engrasándolos muy bien con aceite de oliva. 
Una vez haya doblado el volumen, desgasifica la masa, y forma un rectángulo. Aplánalo con el rodillo hasta tener una superficie homogénea y rectangular de un grosor de medio centímetro aproximadamente.  Pon el pesto sobre esta superficie y extiéndelo bien en una capa muy fina. Enrolla el rectángulo por la parte más larga, apretando bien la masa en cada vuelta para que coja estructura. Deja el cierre en la parte de abajo. 
Con una rasqueta de pan, corta en dos el rollo de masa con el pesto. Cada uno será una de las barras finales.
Con un cuchillo de hoja larga, haz un corte longitudinal en cada rollo, de manera que te queden dos partes iguales a lo largo. Las capas de masa y de relleno quedarán a la vista. Yo no llegué con el corte hasta abajo en uno de los lados, para que la trenza no se desmonte más de lo necesario, pero puedes hacerlo si quieres. Pasa un cabo sobre el otro y pon la trenza en el molde previamente engrasado, escondiendo las puntas bajo el pan para que los finales queden bien al volver a levar. Deja reposar de nuevo hasta que vuelva a duplicar su volumen. Una vez ha hecho el segundo levado, lleva al horno precalentado a 180 grados unos 25 minutos, o hasta que se tueste por arriba y por debajo suene hueco al golpear con los nudillos. 
 
 
Pesto genovés
Pon las hojas de albahaca en el procesador de alimentos con el aceite de oliva, los piñones y una pizca de sal. Procesa a velocidad media, añade el queso, procesa de nuevo y rectifica de sal si fuera necesario.


Pan de molde sin gluten para sándwiches

mayo 11, 2021
•
Pan
Otra vuelta de tuerca a esto de comer sin gluten. Este pan de molde es el mejor que he conseguido hasta la fecha en mis pruebas por reproducir la panadería que me encanta, pero en versión gluten free. Había hecho otro pan de molde con un preparado que quedaba aceptable, pero esta versión es mucho mejor. El inconveniente principal de esta son los ingredientes. Si no estás continuamente haciendo panes sin gluten, te aviso ya que no te compensa. Ve directa a la opción de usar un preparado de harinas sin gluten, que está muy digno para tomarte un sándwich. 
También requiere un poco de técnica, porque es un pan que se hace con la técnica del Tzanghong, y lleva algo más de tiempo y práctica. Nada inalcanzable, pero tenlo en cuenta porque requiere un poco más de esfuerzo.
Dicho todo esto, si como yo, estás experimentando y tratando de encontrar esa textura y ese sabor que echas de menos, este pan de molde te va a compensar todo el rollo que suponer tener innumerables botes de harinas y almidones por todas las estanterías de la cocina. 
El relleno del sandwich lo dejo ya a tu elección, y no es por alardear, pero este mío de pollo estaba rico, rico. 
 
Pan de molde sin gluten para sándwiches
 
Mezcla de harinas sin gluten
220 g de almidón de tapioca
185 g de harina de mijo, y algo más para enharinar la superficie de trabajo
35 g de harina de sorgo
7 g de goma xantana

Tangzhong
45 g de la mezcla de harinas sin gluten anterior
105 g de agua

Para hacer el pan
10 g de levadura de pan deshidratada
25 g de azúcar
360g de agua templada
20 g de cáscara de psyllium (psyllium husk)
Tangzhong
Resto de la harina sin gluten
8 g de sal
40 g de mantequilla ablandada

Preparación
Pon todos los ingredientes de la mezcla sin gluten en un bol y mezcla bien. Prepara el Tangzhong mezclando bien en un cazo la harina y el agua. Cocina la mezcla a fuego medio alto, removiendo continuamente para evitar que se formen grumos, hasta conseguir una pasta como una base para bechamel (unos 5 minutos). Pon en un bol, cubre con papel film, y reserva. Deja que se enfríe antes de utilizarlo.
Para hacer el pan, mezcla en un bol pequeño la levadura, el azúcar y 140 gr del agua templada. Deja reposar hasta que la mezcla esté espumosa.
En otro bol, mezcla el psyllium con los restantes 220 g de agua. En 15 a 30 segundos, se formará un gel. En un bol grande, o en el de la amasadora si la usas, pon la mezcla de la levadura, el gel que ha formado el psyllium, el tanzhong, el resto de la mezcla de harinas, y la sal. Usando el gancho amasador, amasa la mezcla hasta tener una masa lisa, unos 10 a 15 minutos. La mezcla quedará muy pegajosa y se pegará a las paredes y al fondo del bol. Añade la mantequilla y amasa otros 5 minutos, hasta que se haya incorporado por completo. Pon la masa en un recipiente ligeramente pintado de aceite y deja que duplique su volumen durante una hora más o menos.
Prepara un molde de pan rectangular de 1 kg pintándolo con aceite. Pon un poco de harina de mijo en la superficie de trabajo, haz un rectángulo con la masa, y enróllalo sobre sí mismo.  Pon en el molde y deja que vuelva a subir unos 30-45 minutos.
Mientras sube el pan, precalienta el horno a 200º. Pinta el pan con mantequilla derretida, y lleva al horno una hora o hasta que esté dorado y la base suene hueca al golpearla con los nudillos. Cúbrelo con papel de aluminio si se tuesta demasiado rápido. Desmolda el pan, y pinta de nuevo con mantequilla al sacarlo del horno. Deja enfriar por completo antes de servir. Aguanta 3 o 4 días en un recipiente cerrado. También puedes congelar las rebanadas y poner en la tostadora antes de consumir si no las vas a tomar inmediatamente. 

Panecillos sin gluten superfáciles

marzo 24, 2021
•

Estos panecillos son una versión de unos bagels de dos ingredientes que circulan por ahí desde hace tiempo (yo los he visto atribuidos a Weight Watchers, pero quién sabe). A mi hija le dio por hacerlos un par de veces, y a pesar del escepticismo general, salieron no solo comestibles, sino muy ricos. Poco tiempo después me crucé con una versión adaptada sin gluten, pero con la misma idea. Esta vez, en lugar del formado en rosquilla, eran panecillos individuales. Una de las cosas más difíciles de sustituir cuando cocinas sin gluten, y que más echo de menos es el pan. Así que no dejo de darle vueltas a cada receta que cae en mis manos para intentar tener opciones mientras aprendo a comer con menos sin pan. Esta fue una sorpresa de lo más agradable, porque el resultado es muy, pero que muy aceptable. Estos panecillos están genial si vas a hacer una merienda o una cena de bocadillo y no quieres tener que quedarte al margen. La masa, como casi todas las masas sin gluten, no se trabaja demasiado bien, así que es posible que necesites mojarte las manos para darle forma. Puede que te resulte un poco difícil darle forma, pero es normal, no son masas ideales. Y lo que sí que te recomiendo es que los comas al momento, porque aunque aguantan unos días en un recipiente hermético, a mí me gustaron menos pasado el primer día. No es que se pusieran duros, sino que yo les he notado más acidez, que tiene sentido porque llevan mucho yogur. De todos modos, con ingredientes muy normales, y con poco esfuerzo, estos panecillos te solucionan los bocatas cuando tengas muchas, muchas ganas de uno decente.


Panecillos sin gluten superfáciles 
 
Ingredientes
280 gr de harina sin gluten
1 cdta de goma xantana (omite si tu mezcla de harinas ya la tiene)
2 cdtas de levadura de repostería
1 cdta de sal
1 cdta de azúcar
340 gr de yogur desnatado sin azúcar
2 claras de huevo (50gr)

Preparación
Precalienta el horno a 190º y prepara una bandeja con papel de hornear. En un bol grande, pon la harina, la goma xantana, la levadura, la sal,  el azúcar y mézclalo todo.  Incorpora a la mezcla el yogur y las claras, y mezcla hasta que se empiece a formar una masa. Usa las manos para formar una bola de masa. Pon la masa en una superficie ligeramente enharinada, y amasa hasta que esté un poco más lisa. Divide la masa en ocho porciones iguales y haz una bola con cada una de ellas. Usa las palmas de las manos en cada extremo y dale forma de cilindro, apretando del centro, hacia las puntas. Cierra los extremos de la masa a cada lado para que queden formados los panecillos. Pon las piezas formadas en las planchas de horno, dejando suficiente separación. Lleva al horno, unos 25 minutos, o hasta que las barritas hayan subido y estén ligeramente tostadas. Deja que se enfríen ligeramente en la bandeja del horno, y sirve templados. Se pueden congelar, o usar en un par de días si los guardas en un bote hermético, aunque van cogiendo acidez si no se consumen de inmediato.

Bollitos de brioche para hamburguesas

marzo 17, 2021
•

Agárrate que hay curvas. Si creías que habías encontrado tus bollitos perfectos para hamburguesas, igual tienes que replanteártelo antes de quedarte con tu receta definitiva.  No es por presionar, pero creo que antes de decidirte, tienes que probar ésta. 

Yo tenía una receta habitual y favorita para hacer pancitos para hamburguesa que lleva tiempo publicada en el blog, y que he repetido muchísimas veces.  Y la verdad, igual que me encanta probar cosas nuevas y adaptarlas, una vez que encuentro algo que es exactamente lo que estaba buscando, soy muy de "si no está roto, no lo arregles". Cierro  mentalmente mi carpeta, lo archivo y vuelvo siempre a esa solución que en su día quedó como la perfecta. 

Así que hacía mucho que no me planteaba hacer pruebas con bollitos para hamburguesas. También es cierto que últimamente no comemos apenas hamburguesas. Pero como hacía tiempo, y en casa les apetecían burguers, hice éstas caseras de pollo, y ya puesta decidí que le iba a dar una vuelta de tuerca a la receta de siempre y probar con bollitos de brioche en lugar de pancitos de hamburguesa.

Hace un tiempo había un restaurante al que nos encantaba ir en salidas familiares. Se llamaba "Rocket and relish" y desafortunadamente pasó a mejor vida. Lo que tenía de especial es que tenía hamburguesas gourmet en formato mini. Sliders, las llamaban. Y así, en lugar de una hamburguesa solo, tomabas varias con combinaciones de sabores espectaculares. 
Nos gustaba la idea de probar combinaciones nuevas en formato mini y solíamos ir de vez en cuando. Siempre repetíamos las favoritas y probábamos alguna nueva. Y siempre decíamos que teníamos que hacer algo así en casa. 
Me había venido cruzando con "brioche buns" cuando veía recetas de hamburguesas en lugar de pancitos. A mí no me emocionaba, porque prefería un pan con cuerpo, no bollitos, para las burguers, pero a petición del público (sobre todo, porque ahora no como gluten y, total, me iba a dar igual hacer una cosa u otra), pensé que valía la pena hacer mi propia versión de bollitos de brioche para las hamburguesas, en formato mini, para que cada uno le pusiera su propia combinación y nos trajéramos el "rocket and relish" a la mesa de casa. 
Así que he adaptado mi receta de brioche y la he convertido en estos bollitos para acompañar las hambruguesas. No son dulces, pero es un pan enriquecido y esponjoso que queda de lujo con tu burguer favorita. En tamaño pequeño, además, es ideal para hacer versiones mini y poner un buffet de toppings para que cada uno se monte sus propios bocadillos en la mesa. 
No son difíciles y el tiempo activo es mínimo, pero como todas las masas, los levados hacen que tengas que contar con algo de tiempo y lo planifiques. Te recomiendo que dupliques las cantidades y congeles los restos, porque te vendrá de perlas tener unos cuantos de estos a mano. 
Pruébalos y me cuentas.

Bollitos de brioche para hamburguesas
 
Ingredientes bollitos
50 ml de leche tibia
3 gramos de levadura seca de panadería (10 gramos de levadura fresca)
75 gramos de yogur natural
2 huevos
1 cucharada de azúcar (aprox 15 gramos)
30 gramos de mantequilla
3 gramos de sal
175 gramos de harina de fuerza
175 gramos de harina de repostería.

Al llevar al horno
1 huevo batido o leche para pintar la superficie


Preparación
Amasar los ingredientes de los bollitos, preferentemente con un robot de cocina o amasadora eléctrica hasta que la masa adquiera consistencia, y dejar reposar en un bol untado ligeramente con aceite, cubierta con un paño limpio ligeramente humedecido en agua hasta que doble su volumen.
Una vez la masa ha doblado su volumen, amasar a mano ligeramente sobre una superficie enharinada. No hay que trabajar demasiado la masa, sólo quitarle el exceso de gas. Dividirla en 10 porciones similares, dar forma de bollitos redondos, y poner bien separados en dos bandejas de horno cubiertas con papel de hornear o con una hoja de silicona. Dejar levar de nuevo hasta que los bollitos dupliquen su tamaño.  Pintar suavemente, sin ejercer presión, con huevo batido o leche, y poner en el horno precalentado a 180º unos 20 minutos.
Dejar enfriar y servir como bollitos para hamburguesas.

Bollitos de pan de ajo -garlic knots

febrero 26, 2021
•
Estos son unos de los mejores panecillos que he hecho nunca. No tienen ninguna dificultad y quedan supersabrosos. 
No somos particularme fans del pan de ajo en casa, nunca lo compro y tampoco lo preparo. No nos disgusta el ajo, pero es un sabor muy potente que uso sin abusar, así que no es algo que se nos venga a la cabeza inmediatamente cuando te apetece comer algo rico.
Sin embargo, en esta receta es lo que le da toda la gracia. La clave está en no abusar para que quede ese ligero saborcito, pero sin que te bloquee el gusto.
En esta receta he usado la masa todo terreno que lo mismo me sirve para hacer pizza que un pan rápido. Confieso que una de las razones por las que tengo el blog y lo sigo usando es porque soy absolutamente incapaz de recordar de memoria casi ninguna receta. No tengo problema con las técnicas, y con los años he cogido ojo y creo que la cocina no se me da mal del todo. Pero soy incapaz de recordar de memoria cantidades e ingredientes exactos. Así que para eso tengo el blog. Si la receta está aquí, es que así es como nos gusta en casa. De hecho, he modificado con los años varias recetas porque he mejorado algunas, variado cantidades, etc. y si no las cambio aquí, luego no recuerdo qué fue lo que hice mejor. Básicamante, porque hay cosas que todas hacemos continuamente en la cocina diaria, pero cuando son cosas que haces de vez en cuando, es justo eso que cambiaste la última vez lo que quieres repetir y si no lo anoto aquí, puede que lo recuerde, o puede que no, que es lo más habitual. 
Sin embargo, esta receta de pan es de las pocas que me se de memoria, porque es supersimple y es la que uso siempre como base para muchas preparaciones. No es un pan de masa madre, pero hace unas pizzas perfectas en un par de horas, y me ha dado siempre mucho juego. Igual por eso es por lo que ésta sí que la recuerdo de memoria. 
Solo hay que añadirle un baño de mantequilla y ajo picado, y transformas un pan completamete neutro en unos bollitos que se pueden comer solos sin ningún problema. Lo de la forma es opcional, pero a mí con esta forma de nudos me encantan, y tienen menos miga y más corteza para empapar la mantequilla con ajo que les da sabor. No te preocupes, que la corteza no queda dura como en un pan, sino tierna como en un bollito. 
Puedes añadirle albahaca, o tomillo, o salvia junto con el ajo. A mí personalmente me gustan solo con el ajo, pero cualquiera de esas combinaciones le va también de maravilla.
Bollitos de pan de ajo- garlic knots

Para los nudos:
500 gramos de harina de fuerza
300 gramos de agua
1 cdta de sal
1 cdta de levadura seca de panadería
1 cucharada sopera de aceite de oliva

Baño de mantequilla de ajo:
50 gramos de mantequilla 
4  dientes de ajo picados (o más si te gusta con un sabor potente a ajo)
Sal

Preparación
Pon los ingredientes del pan en un robot de cocina y amasa unos minutos con el gancho de pan hasta conseguir una masa elástica. Deja que la masa doble su volumen, tapada con un paño de o con plástico de cocina (esto es variable, dependiendo de tus ingre
dientes y de la temperatura de tu cocina. Piensa en una hora aproximadamente y observa el tiempo que necesita en tu caso. Ten en cuenta que en verano será mucho menos).
Una vez haya doblado su volumen, desgasifica la masa ligeramente y lleva a la superficie de trabajo. Pon un poco de harina (justo para que no se pegue la masa) o un poco de aceite y divide la masa en porciones. Yo suelo hacerlo haciendo mitades consecutivas, hasta tener porciones de unos 30 gramos aproximadamente. Puedes pesarlas. Con las manos planas, estira cada porción de masa haciendo un cilindro. Haz un nudo. Mete las puntas por debajo de la base y pon cada panecillo en una bandeja cubierta de panel de hornear o de una hoja de silicona. Deja suficiente espacio entre los panecillos. Repite hasta formarlos todos. Deja levar de nuevo hasta que doblen su volumen, una media hora aproximadamente.
Precalienta el horno a 180º. Pon la mantequilla en un cazo o una sartén, preferiblemente de fondo grueso y derrite a fuego muy bajo. Añade el ajo bien picado y deja que se cocine ligeramente, pero sin dejar que empiece a tostarse. Retira del fuego y pinta con la mitad de esta mezcla los bollitos antes de llevarlos al horno. Hornea unos 15 minutos. Saca los bollitos y pinta de nuevo con el resto de la mezcla, espolvorea con un poco de sal. Lleva al horno 5 minutos más y sácalos del horno. Deja reposar 5 minutos y coloca en una rejilla para que terminen de enfriarse. Sirve tibios o a temperatura ambiente.
NOTAS: Puedes ponerle también un poco de perejil picado o de albahaca a la mantequilla con el ajo. A nosotros no nos emociona, así que no se la pongo.
Verás que ni es mucha mantequilla ni mucho ajo para esta cantidad de pan. Estas son las cantidades que hago yo, porque nos gusta un pan con un sabor ligero a ajo. Si lo prefieres con más ajo o más mantequilla, ajusta las cantidades a tu gusto.
Te recomiendo que tengas cuidado con el punto del ajo. Con la mantequilla caliente se seguirá cocinando algo más y el ajo quemado amarga y le quita toda la gracia a la mantequilla. 

Bollitos (de pan) de leche sin gluten

octubre 20, 2020
•
 Estoy aprendiendo a hacer repostería sin gluten y la verdad es que está siendo un aprendizaje completo.
Ahora mismo me siento exactamente igual que cuando empezaba a aprender repostería, hace ya unos cuantos años. Y es que el gluten es la base de toda la repostería. La estructura de casi todas las preparaciones en panadería se basa en desarrollar un buen gluten en las masas. En pastelería, el proceso es diferente, pero las masas necesitan también de esa red que sujete el aire y cree ese andamio de proteínas que da estructura a los pasteles, y hace esponjosos los bizcochos.
Así que ahora estoy de nuevo en la casilla de salida, porque uso algo que se parece a la harina, pero que se comporta de manera totalmente diferente. Y tengo que aprender, de nuevo, cómo conseguir buenos resultados con diferentes ingredientes y distintos procesos.
Para los que lleváis tiempo viviendo sin gluten, estos primeros pasos míos os resultarán muy básicos. Yo vivo cada resultado satisfactorio como una pequeña victoria que me acerca a seguir disfrutando de texturas que echaba de menos, mientras me voy acostumbrando a los nuevos sabores.
Estos de hoy son unos bollitos de leche hechos en molde de magdalenas que he copiado directamente de un libro especializado en cocina sin gluten. Los comparto porque el resultado ha sido de los mejores que he conseguido con harinas sin gluten. Yo os recomiendo añadir más azúcar del que pide la receta original, porque para mí en la primera prueba resultaron demasiado insípidos (muy “pan”), pero con textura de bollito esponjoso, no de pan. Así que he optado por quedarme con esta textura, que echaba de menos, y añadirle algo más de azúcar. Así he conseguido unos bollitos dulces perfectos, que me encantan.
Esta masa queda genial, da un resultado muy esponjoso para ser una masa sin gluten. Sin embargo, la masa no tiene consistencia para resistir un formado tradicional de bollito. Por eso se ponen en una bandeja de magdalenas para que se formen los bollitos. De todos modos, no dejes que la forma te asuste. Quedan unos bollitos con una gran textura y un muy buen sabor, que se pueden usar para acompañar muchas otras cosas.
Creo que esta va a ser una nueva receta base para probar otras combinaciones de bollitos con distintos sabores, rellenos y coberturas. Os iré contando.

Bollitos (de pan) de leche sin gluten

 
Ingredientes
400 gramos de preparado para pan sin gluten  
(alternativamente, prepara tu propia mezcla con

70 g de harina de arroz integral

70 g de harina de arroz

140 g de almidón de patata

60 g de harina/almidón de tapioca        

60 g de almidón de maíz (Maizena) 

 

2 cucharitas rasas de goma xantana

1 cucharadita de sal 
1 cucharada sopera de azúcar 
7 gramos de levadura de pan (sin gluten) 
150 ml de leche templada 
150 ml de agua templada 
2 huevos medianos 
2 cucharaditas de vinagre de sidra 
3 cucharadas de aceite de oliva 
2 cucharaditas de aceite de oliva, para pintar la masa al llevar al horno

Preaparación

Precalienta el horno a 220 grados (200 con aire). Engrasa y enharina ligeramente una bandeja de 12 madalenas. 

Mezcla en un bol las harinas, la goma xantana, la sal, el azúcar y la levadura y combina bien.
En el vaso del robot de cocina o en un bol grande donde puedas batir al masa, pon la leche templada, el agua, los huevos, el vinagre y las 3 cucharadas de aceitede oliva. Añade la mezcla de harinas y empieza a batir a velocidad baja. Cuando se haya mezclado, sube la velocidad y bate unos 3 minutos hasta formar una masa suave y pegajosa. Se parecerá más a masa de bizcocho que a masa de pan. 
Divide la masa en los huecos de la bandeja de madalenas y llénalos hasta 2/3 de su capacidad. Alisa la superficie con el reverso de una cuchara o una espátula mojada y píntalas ligeramente con el aceite restante.
Lleva al horno unos 20 minutos hasta que se doren y suenen a hueco al golpear la base.
 
Copyright © Tengo un horno y sé cómo usarlo. Diseñado con por Las Cosas de Maite