24 julio 2017

Granola


  
Sigo sin desayunar porridge a pesar del tiempo que llevo viviendo en Irlanda del Norte. De hecho, es de esas cosas que ni siquiera me apetece probar. La idea en sí me resulta de lo menos apetecible. Esa textura pastosa y húmeda, indefinida, de gachas, me da una pereza enorme. No importa cómo lo quieras adornar: con miel, con frutas, con yogur… yo no puedo con esas texturas blanduzcas, nunca he podido con ellas. Hay algunas cafeterías que tienen varios tipos de porridge en su carta para el brunch. Yo sigo sin entenderlo, la verdad. ¿Por qué alguien desayunaría eso voluntariamente? 


Lo que sí que hago más a menudo es mi propia granola casera. Más que nada porque así puedo controlar lo que lleva, sin más ni menos de lo que me apetece ponerle. Además, se hace en un momento y sale perfecta. Había compartido esta receta en instagram antes, pero no la tenía en el blog, así que necesitaba tenerla, porque ha estado rodando por casa en distintos formatos: post-its, papel, en las notas del teléfono… pero al final, si la tengo en el blog sé que es la versión “definitiva” y siempre puedo volver a ella. 


Como todo, esta es la versión que a mí me funciona bien, a la que le tengo cogido el punto, pero con esta receta como base podéis añadirle casi cualquier combinación que se os ocurra. Mis únicas recomendaciones son que seáis prudentes con el dulce si le añadís frutas desecadas y que si queréis añadirle chips de chocolate lo hagáis una vez este fuera del horno y fría. Por experiencia os digo que el chocolate se quemará y amargará terriblemente.  


Granola 
Ingredientes
2 tazas de copos de avena
2 cucharadas soperas de agua
2 cucharadas soperas de Golden syrup
2 cucharaditas de semillas de lino
1 cucharadita de canela en polvo
Frutas desecadas al gusto (yo le añado un par de cucharadas generosas de un preparado que lleva coco y plátano desecados, pasas, nueces pacanas y viene listo tal cual) 
Frutos secos o semillas, tostados pero sin sal ni piel (pipas de calabaza y girasol, avellanas, almendras, nueces, al gusto)



Preparación
Precalentar el horno a 150 grados.
Poner a avena en un bol y mezclar con el agua y el syrup, repartiendo bien la humedad por todos los copos de avena. Añadir el lino y la canela y mezclar bien de nuevo. Poner en una bandeja de horno o en una fuente refractaria, de manera que forme una sola capa. Llevar al horno 15 minutos. Pasado ese tiempo, sacar del horno, remover y mezclar de nuevo, para que se termine de hacer de manera uniforme y llevar al horno otros 15 minutos. Dejar enfriar y una vez fría, añadirle frutas desecadas y frutos secos o semillas al gusto.   

14 julio 2017

Pizza de calabacín y limón





En el tiempo que llevo viviendo en Irlanda del Norte, es la primera vez que me quedo aquí para, como ellos llaman, el "twelfth", o el sarao salvaje que montan aquí el 12 de Julio. Para los que no estais demasiado familiarizados con los detalles de esta bendita isla, se trata de una excusa para que una parte de la comunidad le toque las narices a la otra parte. Y como descerebrados los hay en todas partes, y normalmente unos son los que sujetan el arbol y otros los que atizan las ramas, pues se suelen montar unas batallas campales dignas de otros tiempos, con hogueras de metros de altura y disturbios varios amparados en excepciones culturales algo mas que discutibles. Pero que sabre yo, a fin de cuentas.
En fin, que hoy el jefe supremo en un acto de generosidad de los que se le conocen pocos, va y nos dice que podemos salir a las 4 por aquello de no encontrarnos con lio al volver a casa, y eso me ha hecho recordar todo el sinsentido del proximo par de dias. 
Hace mucho que no contaba gran cosa en el blog. 
Hay unas cuantas novedades recientes. La principal, que nos hemos mudado y ahora estamos en una casa que desde que cruzamos por la puerta empezamos a sentir como un autentico hogar. Y eso es algo que me gusta, que me gusta mucho. La casa no necesita mucho arreglo, pero la mudanza es aun reciente y todavia vivo rodeada de cajas. 
Ademas del hecho de que estoy muy contenta con la casa en si, hay dos cosas que me gustan especialmente. La primera es que por primera vez voy a tener un estudio. Una habitacion entera para mi y mi blog, y mis fotos, y mis props, y mi vajilla, y demas. Esta al lado de la cocina, es pequenita, y aun tengo que ver como trabajar con la luz que tengo, y demas. Hay mucho mas, pero solo por esto ya mereceria la pena todo el tiempo que nos ha costado encontrar esta casa. El otro detalle es que he encontrado este horno en la casa. Y aunque hace anos que no cocinaba con gas, y al principio pense en cambiarlo, me esta gustando mucho, mucho, mucho. Pero mucho, mucho. Vamos, que me gusta, por si no habia quedado claro.

Por el momento no he tenido tiempo de casi nada. La mudanza fue algo accidentada, porque como casi siempre, todo pasa al mismo tiempo, y tuvimos un pequeno contratiempo que dejo a mi marido fuera de juego unos dias, justo los mismos dias que teniamos a los operarios desmontando muebles en una casa y moviendolos a la otra. Afortunadamente, nada serio, pero por mas que intentes planificar las cosas, al final hay que seguir adelante con lo que hay. Yo  habia reservado un par de dias libres para mudarnos, pero incluso con eso, todavia seguimos con algunas cajas y cierta provisionalidad en algunas de las cosas, con esa sensacion de poner algo en un sitio a la espera de ver si es la mejor opcion, porque yo necesito vivir un poco la casa para ver si realmente las cosas estan donde tienen que estar.
De todos modos, sin ser una pro en esto de las mudanzas (tengo amigas que han vivido bastante mas que yo), tampoco me pilla de nuevas, y aunque sea darme palmaditas en la espalda yo misma (total, quien me las va a dar si no?) debo decir que esta vez he hecho un muy buen trabajo. Como en todo, en esto tambien la experiencia es un grado. Y yo os aseguro que ya voy teniendo algo de experiencia en esto. 

Bueno, el trabajo sigue a toda pastilla, requiriendo mucho mas de mi de lo que me gustaria y de lo que querria darle, he estado mucho tiempo sin poder hacer gran cosa, ni en la cocina ni en el blog, pero tenia esta receta que -aunque las fotos son bastante tristes- vale la pena probar, de verdad. 

Habia visto esta receta en el blog Kitchen Konfidence hace algo asi como un ano, y aunque las fotos que la acompanan me encantaron, confieso que yo tambien levante la ceja izquierda (que es la unica que yo puedo levantar cuando algo no me convence, a diferencia de mis dos mini-yos, que pueden mover indistintamente una u otra y no se como lo hacen las tias); pensando algo asi como: si, si, muy bonito, pero esto no puede estar bueno. 
Y como tengo la cabeza dura (una que yo conozco diria que como un baul, pero no vamos a entrar en detalles, verdad, mami?), pues tenia que probarla en algun momento. 
Si llega el caso, repetire fotos, pero no queria dejar de compartir esta receta, porque de verdad que vale mucho, muchismo la pena y es perfecta y sorprendente si quieres una pizza algo diferente, vegetariana, o simplemente, comer algo rico. 

Una penita de fotos, como dije, pero esta pizza merece estar en el recetario, porque la voy a repetir seguro y no quiero tener que andar buscando esa receta que salio tan rica y que con las mudanzas, las prisas y todo lo demas, no se donde esta. Ahora si, ya esta en el blog. Y repetire. Fijo.







Ingredientes


    1 calabacín

    3 dientes de ajo, 1 rallado o picado, 2 en rodajas finas
    Sal

    Aceite de oliva
    1 bola de masa de pizza  (Yo hago la masa de pizza casera, porque no me da ninguna pereza, asi controlo lo que pongo y nos encanta, pero puedes usar masa comercial si prefieres (cocinillas descarriada!)
    Queso mozzarella
    1/2 limón pequeño, partido por la mitad a la mitad, cortado en rodajas finas
    Queso de cabra, desmenuzado
    1 y 1/2 cucharadas de cebollino picado
Preparacion

Corta el calabacín por la mitad longitudinalmente, y luego, cada mitad en lonchas finas, haciendo medias lunas. En un bol, mezcla el calabacín con 1 diente de ajo rallado y 3/4 cucharadita de sal. Pon el calabacín en un colador y deja escurrir una media hora, removiendo de vez en cuando.  Seca el calabacín entre papel de cocina para quitar el exceso de humedad, y reserva el calabacín seco.

Precalienta el horno a 220 y pon una rejilla en la posición más baja posible. Cubre ligeramente la placa de la pizza con un poco de aceite, estira la masa de la pizza, anade un poco de aceite de oliva, espolvorea ligeramente con sal, anade la mozzarela, los 2 dientes de ajo en laminas finas, el calabacín, el limón y el queso de cabra. Rocia de nuevo con un poco de aceite de oliva.
 

Pon la pizza en la rejilla mas baja del horno precalentado y cocina hasta que la corteza este dorada y el queso se derrita y burbujee, unos 9 a 11 minutos. Sirve con el cebollino espolvoreado.

19 junio 2017

Pan para perritos calientes


 
Este pan lo he copiado literalmente de un blog maravilloso que me encanta. Hay miles de blogs llenos de recetas y fotos preciosas, pero todas tenemos nuestras debilidades personales. Yo no se explicar por que, pero hay algunos que me dan muy buen rollo de inmediato, y no es ese buen rollo de vida perfecta e instagramable, de pose. Es de esa gente que te saca una sonrisa, que por un motivo u otro te la crees, y te sientes cercana, y te gusta volver una y otra vez, aunque ni siquiera hagas muchas de sus recetas. Eso da igual. Seguro que ya lo conoces. Si no es asi, de verdad que merece la pena que te pases y lo conozcas. Se llama el gato goloso.

Este pan se hace muy rapido, sale perfecto y lo puedes usar para acompanar cualquier otra cosa si no te apetece el perrito caliente en particular. Yo no le he puesto semillas de sesamo, porque mis devora bollitos no son particularmente fans. Tambien congele los que sobraron en el primer dia y el sesamo no hubiera ido tan bien despues de la congelacion. aparte de eso, he seguido paso a paso la receta y es una maravilla. 
Las fotos de hoy, mal que me pese admitirlo, y por una vez, no son mias. Las hizo mi hija, que ha decidido que quiere aprender a hacer fotos. Vale que le  habia preparado las luces, los reflectores, y la comida para fotografiar. Pero yo hice primero mis fotos, y las suyas, dos minutos despues, eran mejores. Que le voy a hacer, me debato entre pensar que es la suerte del principiante, y estar orgullosa. O igual, sin darnos cuenta, creamos pequenos monstruos que nos superan a pasos agigantados. Que tampoco es nada malo, la verdad. Espero que disfruteis la receta, y las fotos de mi primera adolescente oficial ( que ya tengo una "teenager"=thirteen) oh, my Gosh!!!!




Pan de perrito caliente
Ingredientes:

290 g  de leche tibia
6 g (2 cditas.) de levadura seca instantánea
28 g (2 cucharadas) de azúcar
70 g (de aceite yo usé de girasol, porque prefiero que no le de sabor)
1 huevo
420 g de harina de reposteria
4 g de sal
1 huevo + 1 Cda. de agua para pintar los panes


Preparacion
Precalentar el horno a 180 grados C. Cubrir una bandeja para hornear con papel de hornear o una plancha de silicona.En el cuenco de una batidora de pie (yo uso Kitchen Aid), mezclar suavemente la leche, la levadura, el azúcar y el huevo. Añadir  3 tazas de harina, el aceite y la sal. Mezclar con la pala a velocidad baja hasta que se integren. Cambiar al gancho de amasar. Amasar a baja velocidad durante unos 5 a 7 minutos hasta que la masa esté suave y elástica. Agregar más harina dentro de los primeros minutos si parece demasiado húmeda y pegajosa, 1 cucharada a la vez. (Puede que necesites alguna cucharada extra). La masa debe estirarse sin romperse pero todavía se sentirá ligeramente pegajosa al tacto.
La masa tambien puede hacerse a mano mezclando todos los ingredientes y amasando por 10 minutos hasta que se este suave y no se pegue de las manos.

Dividir la masa en unas 10 piezas, o menos para unos panes mas grandes, y formar los panes. (Yo te recomiendo que veas su video, donde se ve de maravilla el formado de los panes) . Si la masa se resiste a ser estirada, cubrir con un paño de cocina 10 minutos para que el gluten se relaje (la masa se volvera más elástica).   Colocar los panes sobre la bandeja para hornear a  5 cm de distancia uno de otro. Cubrir con papel adherente y dejar levar durante 30 a 35 minutos. Pincelar los panes con leche, y hornear de 10 a 12 minutos hasta que estén dorados y suenen huecos al golpearlos por debajo. Retirar de la bandeja y dejar enfriar por completo y tapados con un paño (para que se ponga suave la corteza) sobre una rejilla. Los panes se pueden congelar en una bolsa ziploc o recipiente hermético una vez fríos.