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Bollitos dulces super esponjosos

enero 17, 2022

Había probado la técnica del tangzhong antes, con buenísimos resultados como el  pan Hokkaido. Pero lo que nunca había probado es a ir más allá y trabajar con una mezcla adicional caliente. No tengo ni idea de cómo llamarlo. Es la primera vez que me encuentro una receta así, y probablemente eso fue lo que me dio curiosidad y me decidió a probarla. 
Esta receta la vi en una revista americana, pero no consigo  recordar cuál es. La suscripción de mi biblioteca me da acceso a cientos de revistas de todo el mundo, y la verdad es que me vuelvo muy loca con todas las revistas de cocina internacionales que estoy viendo últimamente. Así que guardé esta receta, pero no puedo daros la referencia exacta. 
Pero atribuciones al margen, como os decía, lo que me llamó la atención es que estos bollitos dulces no sólo estaban hechos con tangzhong, sino que los ingredientes líquidos se mezclan en caliente, con lo que se consigue derretir la mantequilla, y una mezcla homogénea. La única explicación que he encontrado para esto es que disolver los ingrientes líquidos, en caliente hacer esa mezcla previa facilita que la mantequilla se mezcle mucho mejor y quede una masa en la que todos los ingredientes se mezclan mejor, dando un resultado más esponjoso y uniforme. No sé si esa es o no la razón, pero más allá de la curiosidad por probarlo, estoy segura de que voy a volver a utilizar esta técnica en otras recetas, porque el resultado fueron unos bollitos con una textura y un sabor espectaculares. Son rápidos de hacer, apenas requieren trabajo, y el resultado es verdaderamente bueno. 
Con la receta aquí, ya no necesito recuperar el original de esa revista que ya no recuerdo cuál es, que es un motivo tan bueno como cualquier otro -en realidad, el mejor motivo- para seguir actualizando el blog. 

Y esta es la primera receta de 2022. Así que ya puedo declarar inaugurado el nuevo año bloguero. Sí, los blogs están muertos, así que yo voy a seguir dándole vidilla al mío, porque sigue siendo el mejor modo de tener mis recetas favoritas a mano, y de compartirlas con todas vosotras. 
Y lo dicho, no dejéis de probar estos bollitos. Os van a encantar.





Bollitos de pan de leche 

Tangzhong

50 g leche entera
50 g de agua
50 g de harina de fuerza
 
 
Masa final
250 de leche entera (1 vaso)
112 g azúcar
112 mantequilla
2 cdtas de sal
600 g de harina de fuerza
15 g de levadura de panadería seca (de acción rápida)
2 huevos batidos
 
1 huevo batido para pintar los bollitos antes de ir al horno
 
Preparación
Prepara un tangzhong poniendo los ingredientes a calentar a fuego medio hasta obtener una pasta espesa pero bien integrada. Pon la mezcla en un bol, cubre a piel con film de cocina, para que no se reseque la superficie, y deja que se enfríe hasta que llegue a temperatura ambiente.
Pon en un cazo el vaso de leche, el azúcar, la mantequilla y la sal, y mezcla a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita, sin que llegue a hervir en ningún momento.
En la cubeta de la amasadora, mezcla la harina y la levadura. Añade la mezcla del cazo (leche, azúcar, mantequilla y sal) y amasa. Añade el tangzhong  y mezcla. Termina añadiendo los huevos batidos, y amasa todo unos 5 a 10 minutos hasta conseguir una masa bien trabada, lisa y brillante.
Cubre con film de cocina o un paño, y deja que la masa haga un primer levado durante una hora más o menos. Prepara una bandeja de horno y úntala generosamente con aceite o mantequilla. Una vez la masa ha completado el levado, divídela en bolitas (saldrán unas 20). Idealmente, pesa la masa y divídela en piezas de igual tamaño, formando los bollitos en una superficie de trabajo muy ligeramente enharinada (o alternativamente, con un poco de aceite). Coloca los bollitos en la bandeja dejando espacio entre ellos, porque volverán a crecer.
Deja que hagan un segundo reposo por unos 30 minutos. Precalienta el horno a 180º, pinta con huevo batido y lleva al horno unos 25 minutos. Puedes cubrirlo con papel de aluminio los primeros 10 minutos para que no se tuesten demasiado.
Una vez fuera del horno, desmolda y deja enfriar en una rejilla para que la base no quede húmeda al enfriar en la bandeja.

Ravioli

enero 28, 2020
La pasta fresca hecha en casa es absolutamente espectacular, pero es una de esas cosas que nunca me parece que justifique el trabajo que se invierte en hacerla. Yo es que soy muy cocinera de esfuerzo mínimo- resultado máximo. Y este plato, no nos engañemos, no es uno de ésos. Para nada.
Qué le voy a hacer, me encanta cocinar, pero no puedo con los trabajos interminables, laboriosos, de filigrana. Las recetas en las que la lista de ingredientes da la vuelta a la página, me dan palpitaciones. Las preparaciones con pasos y pasos, y más pasos, y manchando cacharros y más cacharros, me superan.  No son para mí.
Mi cocina es más directa, es más sencilla. Simple, si quieres.
El único motivo por el que hago este plato de vez en cuando (y de vez en cuando puede ser un par de veces al año) es porque mi hija L es una fan absoluta de los ravioli. Y aun más de los caseros.
Tengo una máquina de hacer pasta que no empleo a menudo, pero que sí uso con algo mas de frecuencia últimamente. Si tienes un par de horas puedes darte el gustazo de comer pasta fresca casera y de vez en cuando, es algo que hago. Pero los ravioli dan un poquito más de trabajo. Tampoco mucho más, porque lo que cuesta realmente es todo el proceso de hacer tu propia pasta, pero los ravioli me dan una flojera especial, así que nunca encuentro el momento de ponerme a ello.  
Ella los adora, así que hace un tiempo ella fue la responsable de que comprásemos ese accesorio para cortar ravioli que veis en las fotos.
De verdad que puedo contar con los dedos de la mano las veces que lo he usado.
Pero el gustazo que le doy bien vale otro cachivache más en la cocina. 
Desde luego que te recomiendo que los hagas al menos una vez, y luego ya decides si te compensa el esfuerzo invertido. Y la otra recomendación, como siempre que hago cosas laboriosas es aumentar las cantidades y congelar, congelar, congelar. Cocinar es bien. Pero un congelador inmenso es aún mejor.
El otro interés de esta receta está en la salsa de mantequilla y salvia. Puedes hacer los ravioli como en esta receta y acompañarlos de la salsa que mas te guste, pero quería añadir esta salsa al blog.
Como todas las salsas a base de mantequilla, es obscenamente rica y grasa. Así que úsala  esporádicamente.
Pero, como todas las salsas a base de mantequilla, está que te mueres.
Así que es bueno saber hacerla, aunque sea un par de veces al año, cuando hago estos ravioli.
Ravioli de pasta fresca rellenos de ricotta y espinacas con salsa de salvia
Ingredientes 
Para la pasta fresca
250 g de harina
2 huevos grandes
Sal 
Para el relleno de ricotta y espinacas
Aceite de oliva
1 diente de ajo
200g  de espinacas frescas, lavadas y escurridas
200g de queso ricotta (u otro queso tipo requesón si no encuentras ricotta)
40g queso parmesano rallado (y algo más para servir)
Ralladura de 1 limón
Para la salsa de mantequilla de salvia
20g de hojas de salvia frescas
1 diente de ajo
100g de mantequilla
Sal
Pimienta negra
Preparación
Batir los huevos con una pizca de sal. Sobre una superficie de amasado, hacer un volcán con la harina y verter en el centro los huevos batidos. Mezclar con cuidado y amasar hasta tener una masa flexible y lisa. Al principio, es una masa muy seca, pero gradualmente se integraran los ingredientes. Si después de un par de minutos de amasado la masa sigue sin formarse, añade una o dos cucharaditas de agua, y sigue amasando hasta obtener una masa consistente.  Cubre con film de cocina y deja  reposar en el frigorífico 30 minutos. Una vez reposada, extiende la masa con un rodillo intentando hacer una plancha muy fina. Prepara la máquina de pasta y pasa una porción de pasta empezando por la mayor apertura, dóblala para darle forma rectangular y vuelve a pasarla un par de veces. Reduce la apertura del rodillo y pasa de nuevo la hoja, repitiéndolo hasta que tengas la hoja del menor grosor que te permita tu máquina. Ten a mano suficiente harina para ir espolvoreando la masa al pasarla por la maquina y que no se pegue. Repite hasta terminar toda la masa. Una vez tengas hojas delgadas,  deja secar ligeramente la pasta extendida. Yo suelo poner varias cucharas de madera en la puerta del horno y la cuelgo de ellas, para que pierdan el exceso de humedad. Después de 30 minutos puedes formar los ravioli. 
Mientras la pasta se seca, haz el relleno de tus  ravioli: Saltea las espinacas en una sartén amplia con una gotita de aceite. Añade el ajo triturado, saltea un poco más y salpimienta. Retira inmediatamente y pon las espinacas a escurrir todo el líquido en un colador. 
Una vez bien escurridas, mezcla con los quesos y la ralladura del limón. Usa esta mezcla para rellenar los ravioli, poniendo una cucharadita dentro de cada uno. 
Para formar los ravioli, yo tengo el accesorio que ves en las fotos, con el que solo tienes que extender encima las láminas de masa, rellenar y poner encima otra lámina. Luego, pasas el rodillo y las indentaciones del molde cortarán los ravioli. Si no tienes un molde específico, extiende una lámina y pon montoncitos del relleno a distancia regular. Pinta con la punta del dedo humedecido en agua o con un pincel de repostería lo que serán los cuadrados de los ravioli y pon encima otra plancha de masa. Aprieta en las juntas con la punta de los dedos y luego pasa un cortador o un cuchillo para cortar las piezas. Deja los ravioli formados en una bandeja grande enharinada para que no se peguen y cubre con papel film si no los vas a usar inmediatamente.Yo suelo hacer bastante cantidad, porque es trabajoso hacerlos. En este paso, llevaría la bandeja al congelador y después de una media hora ya puedes ponerlos en una bolsa de congelación y terminar de congelarlos hasta que los vayas a usar. Este paso evitara que se peguen y así podrás sacar solo las unidades que necesites.
Una vez rellenos, cuécelos en abundante agua salada unos 2-3 minutos, hasta que se hinchen y suban a la superficie. 
Para la salsa, pon la salvia, el ajo y la mantequilla en una sartén en la que pueda entrar toda la pasta. Derrite a fuego medio la mantequilla y añade la pasta escurrida, mezcla bien y sirve inmediatamente, con un golpe de pimienta negra y otro de parmesano rallado.

Pasta alla Norma y Home Cook Hero Awards

agosto 07, 2019
Para aquellos que no lo sabéis, Easy Food es la revista de cocina líder en Irlanda para cocineros no profesionales. Cuando me mudé a Belfast empecé a seguirla y me suscribí a ella hace unos meses.
En 2011 empezaron un concurso anual para encontrar a los mejores cocineros aficionados de Irlanda, los  Home cook hero awards. Este año yo participé en la competición, y para mi sorpresa, fui elegida como una de las finalistas. Para el concurso pedían recetas de distintas categorías, e hicieron una seleción de los 3 finalistas en cada una de las 10 categorías basada en las recetas que habíamos enviado. Mi versión de la Pasta alla Norma fue seleccionada en la categoría de pasta, que patrocinaba Barilla.
A las 8.20 de la mañana de una mañana de sábado terriblemente desapacible llegué a la Cooks Academy, en el centro de Dublín. Tenía que cocinar el plato seleccionado para  3 jueces (2 cocineros-estrella en Irlanda, Catherine Fulvio y Tom Flynn, y la editora de la revista), junto con las otras dos finalistas de mi categoría. 
La verdad es que la experiencia fue inmmejorable. Tanto la gente de la Cooks Academy como el personal de la revista fueron geniales durante toda la mañana. La gracia es que el día del concurso teníamos que cocinar el plato para los jueces por la mañana en la academia los  30 finalistas, (y por tanto la organización para que todos tuviéramos todo lo necesario en cada momento era imprescinidible y funcionó de maravilla). Yo fui sola a cocinar, pero algunos de los concursantes habían venido con amigos o familiares y justo antes de empezar se iba calentando el ambiente mientras esperábamos. 
La otra parte del concurso es que además, un equipo de TV nos grababa para el programa que se emitió el sábado siguiente en TV3 Ireland, uno de los canales nacionales. El concurso de la mañana estuvo seguido de una gala por la noche  en uno de los hoteles más lujosos de Dublín, el Shelbourne. Así que aquí está el programa completo. Me podéis ver alrededor del minuto 27, y justo después veréis quién ganó en mi categoría, que como ya habréis adivinado a estas alturas no fui yo.



A mí y a mis otras dos compañeras en la categoría de pasta nos tocó el honor de ser las primeras de la mañana, tanto para cocinar como para hablar con las cámaras. En cuanto empezamos a grabar se hizo la hora de empezar a cocinar para nuestro grupo y los 45 minutos que teníamos se pasaron volando. Poco a poco, los otros grupos también habían empezado a cocinar y para cuando terminamos todos los puestos estaban llenos de gente compitiendo en distintas categorías.
Como habíamos empezado las primeras, también fuimos las primeras en llevar nuestros platos al jurado, así que los dejamos deliberando y para entoces el concurso por la mañana se acabó para nosotras. Se suponía que nos enteraríamos de quién había ganado en la gala de por la noche, pero para entonces (si no nos habían dado ya bastantes pistas antes) estaba claro quién había sido la afortunada ganadora, cosas de la tele, supongo. Nos hicieron algunas fotos más, y con eso, básicamente se acabó la mañana para nosotras. 
Y como me veis abajo, no gané, pero me lo pasé de maravilla durante todo el proceso.

 Yo con mi Pasta alla Norma en la  Cooks Academy, Dublin

Barilla nos regaló una chaquetilla de chef a las tres finalistas. Mi primera chaquetilla de chef. Estoy segura de que Helen, la representate de Barilla no tiene ni idea de la ilusión que me hizo, porque tengo miles de otras cosas de cocina, pero jamás se me había ocurrido lo de la chaquetilla, y ahora es una de esas cosas que me sacan una sonrisa cada vez que las veo. Así, que se lo dije en su momento, pero gracias otra vez a Helen, que fue un encanto; gracias al personal de la Cooks Academy y a todo el personal de la revista, que organizaron todo el dia para que saliera todo de manera impecable, desde el concurso por la mañana, a la gala por la noche. Muy buen trabajo el de todos! Ha sido una de las experiencias más divertidas que he tenido relacionada con mi afición a la cocina, y mi primera aparición en un canal nacional de la tele irlandesa (por el momento...)
Así que ahora soy oficialmente una de las finalistas de los Easy Food Home Cook Hero Awards de 2014.

La receta que hice fue Pasta alla Norma. Es un plato tradicional italiano con berenjenas, que son uno de mis ingredientes favoritos de siempre. Esta receta la publiqué en su día en el blog, no tenéis más que pulsar el enlace si os apetece probarla. Espero que la disfrutéis.


 

Pasta fresca de huevo

enero 12, 2017

Nos encanta la pasta fresca, pero no siempre tengo tiempo o ganas de hacerla. Es una de esas cosas en las que hacerla fresca y casera marca la diferencia, pero reconozco que no siempre me compensa el esfuerzo que supone. Una de las maximas de mi cocina es que la relacion entre el esfuerzo y el resultado tiene que ser optima. No tengo tiempo para elaborar cosas supercomplicadas, delicadisimas y que requieran muchisima atencion, asi que para mi la mejor receta no es la mas rica, sino la mas rica que puedo preparar con el tiempo que tengo. Si te das una vuelta por el blog veras que esto es lo que vas a encontrar en casi todas mis recetas, de hecho,  posiblemente sea el principal nexo que hay entre la mayoria de ellas.  Y la pasta es uno de esos platos tan basicos y tan sencillos que notas una diferencia espectacular entre usar una pasta fresca casera o una seca o comercial. Ahora, yo soy la primera en admitir que a veces tampoco es para tanto. Vamos, que si tengo tiempo y ganas y una manana para cocinar relajada y tomarmelo con calma, es perfecto. Si no, bueno, las pastas comerciales no estan nada mal, despues de todo, para el tiempo que tengo que invertir. 

Este preambulo tan largo viene a explicar que ahora hacia tiempo que no hacia pasta fresca, pero  pasa que a mi hija mayor le encanta. Cuando estas Navidades me dijo que ella hacia la pasta si yo le iba diciendo como hacerla, doblamos la cantidad habitual y congelamos la mitad. Asi que la pasta que estas viendo la hizo de principio a fin mi hija de 12 anos. Y si, es una chica lista -pasion de madre aparte, claro-, pero si ella sola con tenerme al lado pudo hacerla, esta claro que se puede hacer sin ningun problema sea cual sea tu nivel en la cocina. Insisto: lo unico que necesitas de verdad es tiempo. 


 De todos modos,  la pasta congela de maravilla, asi que yo te recomiendo que dobles las cantidades. Te interesa hacer en cantidad porque te sabra a muy poco despues de pasar un rato preparandola.



No habia pensado en publicar esta receta, porque ni siquiera me parece una receta, pero mientras ella trabajaba las laminas de pasta me di cuenta de que habia una luz preciosa, y sobre todo, que no tenia mi receta de pasta en el blog, asi que me parecio una excusa tan buena como cualquier otra para tener por fin la receta de pasta en el blog y no tener que hacer memoria cada vez que la preparo. 



 
Yo tengo una maquina de pasta con una sola cizalla que me permite cortar la masa en tallarines o en fetucini. Como veras, hicimos parte y parte con cada uno de ellos, pero en realidad esta receta te sirve para cualquier tipo de corte que tengas.




La ultima vez hicimos juntas ravioli con esta misma receta base para la pasta y los rellenamos de ricotta y espinacas. Ella quiere que este fin de semana probemos a hacer otra version de ravioli, porque le encantan, y solo los come en casa. Si se da bien el fin de semana en breve los incluiremos tambien. 



Yo no uso un secadero para pasta, porque a mi no me compensaba tener otro trasto mas dando vueltas por la cocina para el uso que le doy. Aqui puedes ver como se pueden usar sin problemas unos pallilos o unas cucharas de madera sujetos en la puerta del horno y el resultado es el mismo.



 Buon appetito, amici.


Pasta fresca 
Ingredientes
250 gramos de harina
2 huevos grandes
Sal 

Preparacion
Batir los huevos con una pizca de sal. Sobre una superficie de amasado, hacer un volcán con la harina y verter en el centro los huevos batidos. Mezclar con cuidado y amasar hasta tener una masa flexible y lisa. Cubrir con film de cocina y dejar reposar 30 minutos. Una vez reposada, extiende la masa con un rodillo intentando hacer una plancha muy fina. Prepara la máquina de pasta y pasa una porción de pasta empezando por la mayor apertura, dóblala para darle forma rectangular y vuelve a pasarla un par de veces. Reduce la apertura del rodillo y pasa de nuevo la hoja, repitiéndolo hasta que tengas la hoja del menor grosor que te permita tu máquina. Repite hasta terminar toda la masa. Una vez tengas hojas delgadas, cambia el accesorio de tu máquina de pasta y pone la cizalla para cortar el tipo de pasta que prefieras. Yo he usado la de tagliatelle. Pasa las láminas de pasta y corta la pasta. Deja secar ligeramente la pasta extendida. Yo suelo poner varias cucharas de madera en la puerta del horno para que pierdan el exceso de humedad, y en media hora puedes hervirla 2-3 minutos en abundante agua ligeramente salada, escurrir, y añadirle tu salsa favorita.

Espagueti con salsa de piquillos, anchoas y alcaparras

abril 10, 2012


Esta es una de esas recetas que te apañan una comida en un par de minutos, pero se sale de lo de siempre. En lo que tardarías en llamar al chino o a la pizzería -añádase aquí la comida a domicilio a la que estés más enganchada- tienes un plato de pasta con un toque diferente, y casero.
Aviso para navegantes: esta salsa tiene un sabor muy intenso, no apto para paladares poco aficionados a sus ingredientes, porque están más que presentes. Si no adoras absolutamente el pimiento, (de ahí el color de la salsa) mejor añade unas cucharadas de salsa de tomate a la mezcla para suavizarlo. Por lo demás, esta receta es apta para todo el que sepa endender su cocina. Toda la dificultad que entraña es cocer la pasta al dente. 


Espagueti  con salsa de piquillos, anchoas y alcaparras
Ingredientes (para 4 personas)

200 Espagueti
150 gramos de pimientos del piquillo en conserva
8- 12 unidades de anchoas en aceite de oliva (aproximadamente 2 o 3 anchoas por ración)
Alcaparras
3-4 cucharadas soperas de tomate frito (opcional, sólo si no te encanta el sabor de los pimientos)

Preparación
Lo cierto es que con ver la lista de ingredientes y las fotos, pocas indicaciones hacen falta. La única precaución es seguir las instrucciones de cocción de la pasta, para dejarla al dente y que quede suelta. Mientras cuece la pasta, poner en la batidora los pimientos del piquillo escurridos, batir y salpimentar. (Si el sabor te resulta muy fuerte, se puede añadir un chorrito de aceite de oliva o un par de cucharadas de tomate frito, hasta rebajar el sabor del pimiento al gusto). Escurrir la pasta, y servirla con la salsa de piquillos,  las anchoas cortadas por ecima y las alcaparras escurridas.


Pasta alla Norma

septiembre 15, 2011

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Cuando empecé  con este blog pensaba que intentaba reflejar cómo era mi cocina: cosas rápidas, prácticas, pero siempre con un punto original, divertido, especial. Pero el mundo bloguero me llevó a aprender a hacer panes, galletas, pasteles, helados, y muchas otras cosas que habitualmente no cocinaba en casa, simplemente porque la cocina se fue convirtiendo cada vez más en mi hobby y cada vez más me apetecía hacer y probar cosas que me obligaran a aprender técnicas nuevas, a usar productos que no conocía, a hacer cosas diferentes.

Y después de casi un año y medio de blog me ha pasado lo que a casi todos los blogueros cocineros: que cada vez el blog me lleva más tiempo delante del ordenador, y que cada vez más, el consumo de alimentos excesivamente calóricos, que antes era ocasional, se había hecho demasiado frecuente. Poco a poco y sin darme cuenta, los platos que iban apareciendo aquí lo hacían por ser deliciosos, preciosos, riquísimos... pero no necesariamente lo mejor para una dieta equilibrada.

Así que ha llegado el momento de modificar un poco esto. No quiero decir que ocasionalmente no vaya a publicar alguna aberración diétetica en forma de postres excesivamente ricos en grasas, azúcares, o chocolate. Excepcionalmente, es posible que aparezcan de nuevo. Pero ahora mi prioridad es conseguir hacer igual de apetecible la comida sana y nutritiva. Soy consciente de que el reto no es fácil. No nos engañemos: es más sexy un helado de chocolate que una ensalada, por deliciosa que pueda ser. Por eso me parece que voy a tener que esforzarme bastante para hacer cosas apetecibles pero ligeras y equilibradas nutricionalmente. Espero conseguirlo. Sobre todo, porque en casa, siempre, hemos comido todo lo que aparece en el blog, y quiero seguir haciéndolo y tener la seguridad de que no sólo es rico, sino también bueno para nosotros.

Y empiezo esta nueva línea con un plato de pasta. Este plato de hoy es un plato de pasta con verduras sabroso, un cambio a la salsa de tomate clásica, pero con un sabor diferente y más intenso. Si controlas la cantidad de pasta por ración, es un plato  perfecto para toda la familia. Lo que sí te recomendaría es que uses una pasta corta y grande, que es la que mejor le va, y que lo comas tan pronto como la salsa esté lista, porque el reposo hace que la berenjena oscurezca la salsa, y aunque está rica también, es mucho menos apetecible.

Pasta alla Norma

Ingredientes para 2 personas
1 berenjena mediana
4 tomates maduros (o una lata de 500 gramos de tomate troceado)
Media cebolla
1 o 2  dientes de ajo (al gusto)
1 guindilla (o chile, ají en polvo, o similar -opcional)
Unas hojas de albahaca
Unas cucharadas de Ricotta (opcional)
Agua
Sal
Aceite de oliva (opcional. Si sigues una dieta baja en grasas, en la preparación verás cómo evitarlo)
80 - 100 gramos de pasta corta y gruesa: Rigatoni, Tortiglioni o similar (ajusta la cantidad al gusto)


Preparación
NOTA: Yo he hecho esta salsa casi sin aceite. (Sí, se puede) como explico a continuación. Si prefieres hacer el sofrito normalmente, con el aceite, estará también perfecto. 

Cortar la berenjena en cubos medianos. Poner en una bandeja, salar y dejar que suelten el exceso de agua.
Poner la pasta a cocer en abundante agua salada y cocinar siguiendo las instrucciones del fabricante, intentando dejarla al dente. 

Poner media cucharadita de  aceite de oliva en una cazuela -o un par de sprays de aceite- y extenderlo con un papel de cocina sólo para que no se pegue. Poner a fuego medio con la cebolla picadita muy fina. Antes de que empiece a quemarse, al minuto más o menos, añadir dos cucharadas de agua y cocinar a fuego medio la cebolla. Agregar el ajo, la guindilla o el picante si se usa, y dejar cocinar unos 5 minutos, hasta que la cebolla empiece a hacerse. 

Añadir la berenjena, tapar la cazuela y dejar que se haga poco a poco unos 5 minutos, hasta que la berenjena empiece a soltar jugos. Destapar, remover y mantener 3 o 4 minutos más. Si la berenjena empieza a agarrarse al fondo, añadir un par de cucharadas soperas de agua, remover y seguir cocinando. 

Añadir los tomates. Si son frescos, en trozos limpios sin piel; si son envasados, directamente, con su jugo. Cocinar otros 5 minutos más. Añadir unas hojas de albahaca picada. Probar y salpimentar si fuera necesario. 
Escurrir la pasta (sin pasarla por agua fría), mezclar con la salsa, y servir decorada con unas hojas de albahaca y una cucharada de queso ricotta. Este queso no es excesivamente calórico, pero se puede eliminar también y la pasta sigue estando deliciosa.



English
Since I started this blog I have tried to reflect what my kitchen was: quick, practical recipes but always with an original point, funny and special. But the blogger world led me to learn how to make breads, cookies, cakes, ice cream, and many other things that I had never cook at home before. Cooking became more and more an special hobby and the most I learned, the msot I wanted to do and try more difficult things, forcing me to learn new techniques, to use products that I did not know, and to do different things.

Almost a year and a half since then, it has happened to me what happens to almost all food bloggers:  the blog made me to spend more time in front the computer, I had too much wonderful and highly caloric food available, and what before I only ate occasionally, had become a too much frequent habit. Slowly and without realizing it, the dishes that were appearing in the blog were gorgeous, wonderful, delicious ... but not necessarily the best for a balanced diet.

So I decided it's time to change it a bit. I do not mean that I am not publishing treats full with chocolate, butter or cream any more. Ocasionally, they will have their little place in here. But now my priority is to do just tasty and nutritious healthy food. I am aware that the challenge is not easy. I'll have to work hard enough to make things tasty, but light and balanced nutritionally. I hope so. Especially because at home, we have always eaten everything that appears on the blog, and I want to continue to do so and be sure that this food is not only delicious and good looking, but also good for us.

I am begining this new line with a pasta dish. It is a pasta dish with tasty vegetables, a change to the classic tomato sauce, but with a different and more intense flavor. If you control the amount of pasta per serving, is a perfect dish for the whole family. What I recommend is that you use a short but big type of pasta, which is what works best for this dish. The other advice is that you eat it as soon as the sauce is ready, because resting makes the eggplant get dark into the sauce, and although it is also good and perfectly eatable, is much less appealing.


Pasta alla Norma

Ingredients for 2 people

1 medium eggplant
4 ripe tomatoes (or a can of chopped tomatoes 500 grams)
1/2onion
1 or 2 cloves garlic (to taste)
1 chili (or chile, chili powder, or similar-optional)
Basil leaves
A few tablespoons of ricotta (optional)
Water
Salt
Olive oil (optional -if you follow a low fat diet, you'll fin in the directions how to avoid it)
80 to 100 grams of pasta: Rigatoni, Tortiglioni or similar  (adjust quantity to taste)

Preparation

NOTE: I have made this sauce with almost no oil. (Yes, you can) as I explain below. If you prefer to make the sauce as usual, it will be perfect, too.

Cut the eggplant into medium cubes. Put in a bowl, add salt and let it loose the excess water.

Put the pasta to cook in salted water and cook according to manufacturer's instructions, trying to let it al dente.

Put half a teaspoon of olive oil in a pan, or a couple of oil-sprays and spread with a paper towel just to prevent sticking. Place over medium heat with onion chopped very fine. Before it starts to burn, a minute or so, add two tablespoons water and cook the onion over medium heat. Add garlic, chilli or pepper if using, and cook about 5 minutes, until onion starts to be done. 

Add the eggplant, cover the pan and let it cook slowly about 5 minutes, until eggplant begins to release juices. Uncover, stir and keep 3 or 4 minutes. If the eggplant begins to cling to the bottom, add a few tablespoons of water, stir and continue cooking.

Add the tomatoes. If they are fresh, clean pieces skinless and cut into cubes, if they are packaged, add them directly with their juice. Cook another 5 minutes. Add chopped basil leaves. Taste and add salt and pepper if necessary.

Drain the pasta (without passing it through cold water), mix with sauce and serve decorated with basil leaves and a dollop of ricotta cheese. This cheese is not too fatty, but if you prefer not to use it, your pasta will still be delicious.

Spaguettini arrabiata

junio 22, 2011
Durante años J. y yo nos hemos reído cada vez que en una película el protagonista cocina para la chica en su casa y le hace pasta y una ensalada verde. Nos hemos reído mucho porque nos conocimos en nuestra época de estudiantes, y desde entonces, la pasta con tomate ha sido sinónimo de esos pisos de estudiantes en los que invariablemente, nadie sabía cocinar, así que acabábamos sobreviviendo gracias a la pasta con tomate.

Después, con el tiempo, y con varias amigas italianas he descubierto que la pasta, igual que la pizza (y la paella, y la tortilla española, y las enchiladas, y hasta las hamburguesas), puede ser tan sublime o tan miserable como quien se ponga a prepararla. Por eso no me resisto a compartir esta receta, aunque sé que J. se reirá con ella.

Es otra receta ideal para cuando no apetece complicarse demasiado la vida. Este es realmente un plato sencillo a más no poder, y al que le pasa un poco como a la tortilla de patatas: todo el mundo tiene su fórmula, pero en cada casa es distinta. La diferencia está en una base de tomate casera. Un poco de guindilla para alegrarla (de ahí lo de arrabiata), albahaca si te apetece, y realmente poco más necesitas para acompañarlo de un vinito o una cerverza helados y tener una comida con todo el sabor de Italia que se puede hacer para dos o para cuando se presenta gente de improviso multiplicando las cantidades. La salsa es sencilla, pero lleva su tiempo, así que es recomendable hacer una buena cantidad y guardarla unos días en un bote de cristal en el frigo. Seguro que la usas para otros muchos platos. Incluso sola sobre un poco de baguette tostada, con un poco de queso de cabra encima es un pequeño lujo.

Y si no, siempre puedes invitar a la chica a esa primera cita, acompañándola de una enorme ensalada verde.

Spaguettini arrabiata

Ingredientes (para 2 personas)
200 gramos de Spaguettini (u otra pasta larga a tu elección)
4 tomates pera maduros (en su defecto, tomate entero envasado)
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
Aceite de oliva
Sal 
Azúcar
1 o 2 guindillas
Unas hojas de albahaca (opcional)
1/3 de copa de buen vino blanco (opcional)

Preparación
Poner en un cazo de fondo grueso 3 cucharadas soperas de aceite, o el suficiente para simplemente cubrir la base. Calentar a fuego medio, añadir los dientes de ajo (yo prefiero trocearlos grandes y retirarlos después, pero puedes cortarlos más menudos y dejarlos en la salsa si prefieres), añadir la guindilla en trozos, y remover hasta que empiecen a dorarse pero sin quemarlos. Añadir la cebolla cortada menudita  y bajar el fuego al mínimo. Remover, y después de un par de minutos, añadir una pizca de sal. Dejar que la cebolla se haga muy poco a poco, removiendo de vez en cuando.

Por otra parte, poner un cazo con agua a hervir. Cuando rompa el hervor, introducir los tomates, quitar el cazo del fuego, y mantener en el agua hirviendo dos o tres minutos. Pasarlos por agua fría, o a una fuente con agua helada, enfriar lo justo para poder manejarlos sin quemarse y quitarles la piel y el pedúnculo. ( Si utilizas tomates de lata, puedes saltarte este paso y añadirlos, cortados, directamente a la cebolla cocinada en este momento. Agregar el agua o no de la lata será a tu eleción, según prefieras la salsa más o menos caldosa). Cortar en trozos grandes y añadir a la cebolla pochada (cuando lleve unos 15 a 20 minutos y esté transparente). Hacer a fuego medio unos 10 minutos, removiendo continuamente. Pasado este tiempo, si te apetece y los tomates no eran suficientemente caldosos, se puede añadir un tercio de copa de vino blanco,  subir el fuego y remover hasta que evapore un poco, pero esto es opcional y depende mucho de los tomates. En este momento, probar la salsa, ajustar la sal y añadir de media a una cucharadita de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate, añadir 4 o 5 hojas de albahaca picadita, y dejar de nuevo a fuego medio otros diez minutos, aproximadamente.

En este último momento, mientras la salsa termina de cocinarse, llevar a ebullición abundante agua, cocer los spaguettini siguiendo las instrucciones del fabricante, con cuidado de dejarlos al dente, escurrir el agua de cocción SIN pasarlos por agua fría en ningún caso, y servir inmediatante acompañados de la salsa. Buon appetito. 





Pasta con almejas y guindilla

octubre 18, 2010


Hace muchos años, cuando era una cría y los hombres G hablaban de "Venezia", una tía de mi madre volvió de su viaje a Italia totalmente ochentero cargada con bolsas de playa con el nombre de la ciudad serigrafíado en colores horribles, una indigestión de visitas monumentales consumidas demasiado rápido, y una espalda dolorida de pasar más tiempo en el autobús que en los hoteles. Pero para mi recuerdo adolescente lo que quedará para siempre de aquel viaje es esta receta de pasta.
Por entonces en casa de mi madre sólo se comía la pasta de una manera: macarrones bien cocidos con chorizo y tomate. Sólo macarrones y sólo con el sofrito de tomate y chorizo. Ahí acababan los límites de lo aceptable. Como mucho, se podían extender hasta los espagueti. Pero la tía P. volvió de Italia con una receta de pasta con almejas picantes. Y mi madre la adoptó y aprendimos que los macarrones (no llegamos más lejos en este primer intento) también se podían comer así. Luego llegarían las ensaladas de pasta, y muchas otras variaciones, pero este plato para mí marcó un antes y un después, y me hizo sospechar que a lo mejor las posibilidades de la pasta no habían hecho más que empezar, como después he podido ir comprobando a lo largo de los años.
Hacía muchísimo que no preparaba esta receta, y me alegro de que el concurso de PepeKitchen y caprichos de cocina  "recetas de pasta con marisco" me haya recordado este plato. No sé si tengo opciones o no, pero para mí ya es un premio haber rescatado este plato que hace años que no tomaba, y compartirlo con vosotros.
Yo he elegido para este plato penne, pero se puede hacer con otras pastas, eso sí, mejor con pasta corta y para comer en casa o en una reunión en el campo, rústica y sin demasiado protocolo. Es rápido, es fácil, pero muy rico.
Si se acompaña con un vino frizzante frío, después de una ensalada de verduras a la parrilla con unas lascas de parmesano recién cortadas, y se termina la comida con un tiramisú y un espresso, ¿quién no se siente transportada a Italia por un día?



Pasta con almejas y guindilla
Ingredientes (para 2 personas)

150 gramos de pasta corta (yo he utilizado penne)
200 gramos de almejas
3 dientes de ajo
2 - 3 guindillas
Perejil
Aceite de oliva
Sal

Preparación:
Cocer la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, -con cuidado de dejarla al dente- en una cazuela con agua abundante y sal.
Cuando falten unos minutos para terminar la cocción de la pasta, sofreir los ajos picados y las guindillas partidas en trozos en una sartén grande con 3 cucharadas soperas de aceite de oliva. Añadir las almejas bien limpias y escurridas, y saltear hasta que se abran (deberían ser un par de minutos). Desechar las que han permanecido cerradas. Escurrir la pasta y NO pasar por agua, solo escurrir el agua de cocción y añadir inmediatamente a la sartén. Agregar abundante perejil picado, saltear un poco para que se impregne del sabor, y servir inmediatamente.








SPAGUETTI CON PESTO PICANTE DE CREMA DE QUESO

agosto 06, 2010


Este pesto se me ocurrió el otro día cuando preparaba un aceite picante. No es muy ortodoxo por la crema de queso, el picante  y las almendras,  pero como en realidad lo de "pesto" en italiano sirve para cualquier preparación que se haga en mortero, que es el origen de esta salsa, y además lo utilizo para acompañar los spaguetti, no seremos puristas y lo llamaremos pesto.
La idea empezó porque preparé un poco de aceite picante. Simplemente, con poner unas guindillas a macerar en el aceite,  en unos días se obtiene un aceite picante que para una amante de los sabores picantes, tiene mucho interés. Lo mismo sirve con ajo, tomillo, romero.... los aceites son muy agradecidos y de una forma muy sencilla se obtiene un aceite aromatizado al gusto que luego da mucho juego.
Así que cuando ya lo tenía pensé en lo que me gusta la pasta con un toque de picante, y luego compré albahaca fresca y vi que tenía queso fresco batido en el frigo, y lo demás os lo podéis imaginar: Un plato de pasta con un pesto como este. Buon appetito!

Spaguetti con pesto picante de crema de queso.

Ingredientes (para 4 raciones)
300 gramos de Spaguetti
40 gramos de hojas de albahaca
150 gramos de almendras sin tostar (o nueces, o piñones, como en la receta tradicional)
1 diente de ajo
120 ml de aceite picante de oliva (medio vaso aproximadamente)
100 gramos de crema de queso batida (yo uso queso batido desnatado)

Para el aceite picante
150 ml de aceite de oliva
4-5 guindillas
10-12 granos de pimienta negra (enteros)


Preparación.
Poner en un mortero el ajo y la almendra con las hojas de albahaca y machacar hasta conseguir una pasta. Ir añadiendo el aceite y batir hasta conseguir que emulsione y quede una crema. Por último añadir el queso en crema y batir de nuevo. Probar y añadir sal y pimienta si fuera necesario. (Yo en este caso tambien añadí un poco de agua para conseguir una textura más ligera)
Poner los spaguetti en abundante agua con sal y cocer siguiendo las instrucciones del paquete. Escurrir inmediatamente cuando estén al dente, pero NO pasar  por agua fría para frenar la cocción o el almidón que han soltado se perderá.
Poner en la fuente de servir o en los platos y mezclar bien el pesto. Tomar inmediatamente, la pasta hay que esperarla en la mesa. Decorar con un poco de crema de queso, unas hojas de albahaca y un golpe de pimienta negra.


Preparación del aceite picante
Poner el aceite en un recipiente que luego se pueda cerrar, añadir las guindillas partidas en trozos y dejar macerar varios días. A los 7 o 10 días colarlo (si se deja con la guindilla y la pimienta sigue macerándose y el nivel de picor puede ser desagradable: me ha pasado) y ya se puede utilizar como cualquier otro aceite.
Este método sirve igual con hierbas aromáticas, especias, ajo, etc.
 
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