17 marzo 2016

Tarta Guinness por San Patricio




Feliz  Día de San Patricio.
Hace poco me di cuenta de que nunca había hecho la famosa tarta Guinness y no se me ocurrió mejor ocasión que hacerla y fotografiarla para tal día como hoy, St. Patricks, que es lo que los emigrantes irlandeses de América han conseguido convertir en la mayor celebración mundial de lo que significa ser irlandés -sea lo que sea esto.
Os advierto ya de entrada que esta tarta es de todo menos ligera y saludable. Pero es una bomba chocolatosa y húmeda. Para mí es la evolución mejorada, corregida y aumentada de un buen brownie, con un frosting de queso que le va de maravilla a la base, y que para algunos quiere recordar la espuma que tiene que quedar en la superficie de una Guinness bien tirada y digna de tal nombre.
Si no os gusta la cerveza negra, no os preocupéis. Esta tarta os gustará igual. La cerveza le da color y mantiene la jugosidad de la tarta, pero con todo el azúcar y la mantequilla que lleva os puedo asegurar que no podréis identificar susabor.
En resumen, una tarta para ocasiones muy contadas, porque es muy, muy contundente, superchocolatosa y rica, y que podéis congelar sin problema (sin el frosting) si vuestras fuerzas para resistiros al chocolate no son heroicas y os da pánico comerla toda de una vez, lo que es muy posible, pero nada aconsejable.











Tarta Guinness

Ingredientes
Para la tarta
250 ml de Guinness
250 gramos de mantequilla
75 gramos de cacao en polvo
400 gramos de azúcar
150 gramos de yogur
2 huevos grandes
1 cucharada de extracto de vainilla
275 gramos de harina de repostería
2 ½ cucharaditas de bicarbonato de soda

Para el frosting
300 gramos de queso crema (tipo Philadelphia)
150 gramos de azúcar glas

Preparación
Precalienta el horno a 180 grados, engrasa y enharina un molde desmoldable de 23 centímetros.
Pon la Guinness en un cazo grande o una sopera grande. Añade la mantequilla en trozos y caliéntala a fuego suave hasta que la mantequilla se derrita. Añade entonces el cacao y el azúcar. Retira del fuego. Bate el yogur con los huevos y la vainilla y añádelo al cazo. Termina añadiendo la harina y el bicarbonato y mezcla bien.
Vierte la masa en el molde preparado y llévala al horno entre 45 minutos y una hora, hasta que una brocheta insertada en el interior salga limpia y seca. Deja enfriar completamente en una rejilla antes de desmoldar.
Una vez fría, desmolda y cubre con el frosting, preparado batiendo juntos el queso y el azúcar.



1 comentario:

  1. Es una de mis tartas preferidas, también la tengo en el blog, y hoy la he compartido para celebrar este día.
    besos,

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