Gluten-free brownies

Esta ha sido mi primera aproximación a la repostería sin gluten. Nunca hasta ahora había probado a trabajar masas sin gluten y creo que me va a suponer un esfuerzo. Tendré que aprender de nuevo lo poco que sé de repostería si finalmente sigo por ese camino, porque, evidentemetne, las masas no se comportan igual. Trabajar sin gluten en una receta de repostería no es tan sencillo como cambiar una harina por otra y ya. El gluten aporta estructura a las preparaciones, es esa red que atrapa el aire de las fermentaciones (o el que hayamos introducido al batir la masa), y forma una malla que da elastacidad y esponja las masas al cocerse en el horno. Así que cuando no está, hay bastante más que simplemente cambiar un tipo de harina por otra en una receta. No sé si perseveraré o no por este camino, ya os iré contando.
En cualquier caso, a la hora de empezar pensé en volver al origen. A esa receta fácil y a prueba de errores que podía resistir bien un cambio de este tipo. Y la elección no fue difícil. Los brownies creo que son de lo primero que aprendemos a hacer todas en repostería, porque son fáciles, llevan toneladas de chocolate -y a quién no le gusta el chocolate- y son un auténtico lujazo en la boca que apenas requiere técnica, ni equipamiento, ni casi saber lo que estás haciendo. Así que ahí volví, al principio, porque esta receta funciona exactamente igual le pongas harina corriente o sin gluten.
Eso sí, es una de las mejores recetas de brownies que he probado (con y sin gluten), porque cuando veas la lista de ingredientes entenderás que nada puede estar malo con estas cantidades de chocolate, mantequilla, y huevos. En otras palabras: no lleva gluten, pero sano, sano, lo que se dice sano, no es. Como ningún brownie que se precie.De todos modos, estoy en ese momento en la vida en que cuando me doy un homenaje, lo que como tiene que estar tan bueno que justifique las calorías de más que me estoy metiendo en el cuerpo. Si no es así, realmente no me interesa, paso. Y estos brownies justifican de sobra la bomba dietética que son.
Realmente los hice como una prueba, mientras estaba preparando y forografiando otras cosas, y como no sabía cómo iban a quedar, ni pensaba en hacer un post con ellos. Los corté de cualquier manera, en fin, que no tenía más interés en compartirlos. Pero cuando los probé me quedé tan alucinada que tenían que ir directos al blog. 
Para evitar comer uno tras otro (que por mucho que valgan las calorías que tienen, ya os he dicho que son una bomba), corté las porciones todavía en 2 o 3, con lo que quedaron del tamaño de un bombón grande. Las puse en un par de contenedores y las llevé al congelador. Pensaba irlos descongelando, pero directamente del congelador estaban también espectaculares, así que si os apetece en este formato de bombón helado, animaos a probarlo y ya me decís si vale la pena. 
Yo necesitaba subir la receta porque no puedo volver a hacerla en breve. Ya los he terminado todos y creo que salvo uno o dos, que probaron en casa, yo solita les he dado salida. 
Así que tardaré en repetirlos, porque son DEMASIADO buenos, pero yo no los necesito. Y para no olvidar cómo los he hecho, aquí los tengo para cuando quiera volver a darme otro homenaje.Gluten-free Brownies 
Ingredientes (para una bandeja de 20x20cm aprox 12 unidades)
250 gr de mantequilla
250 gr de chocolate negro (yo uso al menos 70% cacao)
4 huevos grandes
300 gr de azucar blanquilla
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
100 gr de harina sin gluten
60 gr de cacao en polvo
1/2 cucharadita de sal fina
150 gr de chocolate con leche en trocitos (o de chips de chocolate)
 
Preparación
Precalienta el horno a 180º. Engrasa el molde que vayas a usar con mantequilla, y ponle un papel de horno antiadherente encima. 
Derrite el chocolate negro y la mantequilla (al baño maría, o en el microondas con cuidado de no quemarlo). Una vez derretido, mezcla bien para integrar los dos ingredientes y deja que la mezcla se temple antes de seguir con el siguiente paso.
En otro bol, bate los huevos con el azúcar con la batidora de varillas o el robot de cocina, hasta que blanqueen y la mezcla espese y esponje (unos 5 a 8 minutos). Añade a este bol la mezcla anterior de chocolate, y agrega la vainilla, la harina, el cacao y la sal. Integra todos los ingredientes hasta tener una crema homogénea. Termina añadiendo los trocitos de chocolate con leche y vierte la masa en el molde preparado. Lleva al horno unos 30 a 35 minutos. Deja que enfríe ligeramente en el molde antes de cortarlo en porciones.

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