Pan perfecto sin amasado




Este pan me ha dejado flipada. Para las que, como yo, sois veteranas en estas lides del blogear gastronómico, no será ninguna novedad. Hace años nos hartamos de verlos en todos los blogs, todos al mismo tiempo, que es lo que tenemos los bloggers de cocina. Hacemos todos lo mismo al mismo tiempo. 
Yo, claro está, no lo hice entonces –si no, no lo estaría publicando ahora otra vez, como os podéis imaginar-. Y no lo hice porque entonces yo no tenía el juguete imprescindible: una olla de hierro fundido.
La idea de un pan sin amasado y sin trabajo me tentaba, como a cualquiera, no os voy a decir que no. Pero admito que me daba muy mal rollito lo de meter una olla como esta en el horno. ¿Manías? Tal vez. Pero se me hacia muy rarito, la verdad.
Total, que pasó aquella moda y no me volví a acordar del asunto hasta que hace unas semanas volví a verlo en Instagram. Todas las modas vuelven, decía mi madre y yo la miraba como si fuera una loca de otro planeta, para acabar diciéndolo yo ahora, que soy madre y tengo hijas de la edad que yo tenía entonces que me miran igual que yo a ella, (ay!).
Y ahí sí que me decidí a probarlo. Hace un par de años me regalaron una de estas ollas preciosas que he estado usando y a la que he acabado por adorar sin condiciones, como os dirán todos los que forman parte del club de usuarios, que a veces sonamos a sectas de abducidos por extraterrestes cuando nos ponemos a hablar de las bondades de nuestros accesorios de cocina como si fueran los logros de nuestros retoños. Pero en este caso es verdad. Este es uno de esos casos en que el precio que pagas lo vale todo. Enterito. De verdad.
Total, que como ya la he usado bastante y ya no le tenía el respeto reverencial de ese juguete nuevo que no le prestas ni a tu madre para que no le haga un arañazo, decidí que igual era el momento de usarla para esta receta, sin agobiarme por cómo respondería el esmalte al horneado. Porque la teoría me la sabía, pero estaba todavía un poco mosca con la práctica.
Así que con mi post instagramero delante, fui traduciendo la receta americana a gramos y la hice en ese mismo momento, que yo en días libres y con IG a mano me vengo arriba sin darme cuenta.
La ventaja inmensa que tiene esta receta es que solo se trata de poner los ingredientes juntos y poco más.
Pero con diferencia, lo mejor fue el resultado. La verdad es que como estaba en casa y no tenía prisa ni tiempos estrictos, dejé que la masa hiciera su trabajo con toda tranquilidad, pero sea por lo que fuera, es de las veces que mejor pan me ha salido y con diferencia. Me ha dado por pensar que igual la fastidio yo con el amasado, no os digo más.
Desde que vivo en Belfast no puedo usar levadura fresca de panadero, básicamente, porque no la venden. Así que tengo que trabajar con levadura desecada. Y con ella he seguido haciendo panes, pero me cuesta conseguir buenas migas. Las fermentaciones son mas rápidas, y las masas cogen volumen pero no hacen alveolo como antes.
Excepto en este caso. Y si, voy y no hago fotos de la miga. Para matarme. Vais a tener que hacer un acto de fe porque es uno de los mejores panes que han salido de mi cocina.
Y mi olla sobrevivió para contarlo.

Pan perfecto en olla de hierro fundido sin amasado

Ingredientes
475 gramos de harina de fuerza
375 ml de agua
1cdta sal
2 cdtas de levadura de panaderia seca

Preparacion
En un bol grande o en el de la amasadora, mezcla la harina, la sal y la levadura. Añade el agua templada y forma una masa mezclando bien con una cuchara de madera o con el gancho amasador. Quedará una pasta muy pegajosa, así que no tengas la tentación de añadirle más harina. Cubre el bol con plástico de cocina y deja reposar hasta que doble su volumen (variará mucho dependiendo de la temperatura, pero aproximadamente, entre 2 y 4 horas). Pon tu olla de hierro fundido (con su tapa) en el horno, en frío, y llevalo a 220º durante 30 minutos. Asï irá cogiendo temperatura progresivamente.
Desgasifica la masa ligeramente para quitarle el exceso de aire. Enharina generosamente una hoja de papel de hornear y pon la masa en ella. Cúbrete completamente de harina las manos y forma una bola con la masa y espolvorea la superficie con harina. Cubre con film de cocina y deja que vuelva a levar una media hora, mientras la olla se calienta en el horno. Saca la olla con cuidado de no quemarte y pon en ella la masa con el papel de horno. Tapa la olla y hornea durante 45 minutos. Quítale la tapa y deja que el pan termine de tostarse otros 10 a 15 minutos sin tapa, hasta que el pan esté hecho y dorado por encima. 

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5 comentarios

  1. Adoro pão! Adoro receitas simples!
    Esta é um dois em um... Perfeita!
    E as fotografias estão lindas!
    Bjinho
    Rita

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  2. Como bien dices este fan triunfo hace años en los blogs yo lo hice en su día desde entonces lo he hecho muchas veces eso sí en la cocotte aún no lo he hecho 😉
    Se ve de relujo y no dudo lo más mínimo que esté de rexupete 😋
    Bicos mil wapisima 😘

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  3. Como lo haces sin olla? directamente en la bandeja del horno?
    yo lo probe hace unas semanas y lo he repetido ya varias veces, porque sale super, super bien.
    Un besazo, preciosa.

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  4. Hola, que buena pinta! una pregunta, de que tamaño es tu Cocotte?

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