Clafoutis de cerezas

junio 27, 2012

clafoutis de cerezas_tengo un horno y se como usarlo

O de cómo aprovechar la otra mitad de unas cerezas ácidas a más no poder. Hace unos días os decía que había acabado con un par de kilos de cerezas horribles. Preciosas, pero ácidas como un limón. Así que me puse a deshuesarlas (me empeñé en encontrar un deshuesador cuando mis hijas estaban empezando a comer sólido y quería que las probaran, y también las aceitunas) y después de un buen rato quitando huesos, hice la mitad en polos (aquí está la receta), y con la otra mitad sabía que iba a hacer este clafoutis.

El de cerezas es el clafoutis por excelencia, aunque en hornor a la verdad, he de decir que lo suyo es prepararlo con la cereza entera, con hueso. A mí siempre me ha parecido incómodo para comerlo, así que os recomiendo quitarles el hueso para que luego sea mucho más agradable de comer, a riesgo de que los auténticos amantes de la cocina francesa me condenen de por vida. Como siempre, me da bastante igual. Soy tan poco talibán que no me importa cambiar las cosas si tengo una razón práctica para ello. Y es el tradicional, porque se puede hacer con muchas otras frutas (yo ya lo había probado con fresas y con uvas, pero casi cualquiera le va bien), pero el auténtico se hace con cerezas.

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 Lo bueno del clafoutis, aparte de lo complicado de su nombre, es que no es un flan, no es una masa de crepes, ni es un bizcocho, pero tiene lo mejor de cada uno de ellos. Es un bizcocho ligero, casi con la textura de un flan, que recuerda a las crepes y que resulta mucho más ligero que un bizcocho. No es excesivamente dulce (y es que a mí el dulce no me vuelve loca, mi repostería no es demasiado dulce) y el puntito ácido de las cerezas al cocinarlo se quedó en lo justo para darle el contrapunto perfecto a la masa. Total, que ya sabía que iba a estar bueno, pero es que este hay que hacerlo. Insisto, si no tienes cerezas, o ganas de deshuesarlas, prueba con otras frutas. Pero no dejes de hacerlo. Está rico, rico.
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Clafoutis de cerezas

Ingredientes (para 6-8 personas)

400 a 500 gramos de cerezas pesadas sin hueso (las suficientes para cubrir toda la base del molde que vayas a usar)
80 gr. de azúcar
80 gr. de harina
3 huevos
75 ml. de leche
125 ml de  yogur natural (la receta suele incluir 125 ml de nata, pero a mí me gusta sustituirla por yogur)
mantequilla o aceite (para untar el molde)
sal
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Preparación
Batir en un bol los huevos con el azúcar y mezclar bien. Añadir la harina y mezclar de nuevo. Agregar la leche y el yogur y volver a mezclar. Añadir una pizca de sal y batir hasta que quede una mezcla homogénea, si hace falta con una batidora eléctrica. 
Precalentar el horno a 200º. Pintar con mantequilla el molde que se va a usar, mejor si es de base desmoldable. Repartir las cerezas sin hueso, lavadas y secas, cubriendo todo el fondo del molde. Verter la crema, llevar al horno 35-40 minutos hasta que esté cuajado y dorado.
Servir templado. 


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Polos de cereza

junio 21, 2012

Sí, bueno, no es muy típico hacer polos de cereza, y no es que estuviera buscando nada  para pasarme de original, ni nada parecido. (Por cierto, estos polos quedaron bastante bien). En realidad, casi cualquier fruta es buena para hacer polos caseros. Pero si los hice de cereza fue por un motivo práctico. Había visto unas cerezas con muy, muy buena pinta, así que sin casi darme cuenta me   encontré de pronto con una caja entera en las manos de no sé muy bien cuántos kilos de cerezas. 
La pinta estaba muy buena, y un par que probé estaban bastante bien, pero cuando lavé un puñadito en casa y empezamos a comerlas, resultó que se podía comer una de cada 5, porque el resto estaban rojitas, pero ácidas como ellas solas, así que para impedir que de crudas pasaran a podridas sin comerlas, una que ha interiozado a sangre y fuego eso que nos decían las madres de que la comida no se tira, entró en un bucle de aprovechamiento. Y os mostraré en breve dónde acabó la otra mitad de las cerezas. Hoy, de momento, os enseño lo que hice con la mitad de ellas.


Como buena receta de aprovechamiento, más que una receta propiamente dicha, lo que pongo aquí son indicaciones para aprovechar lo que tienes, así que las cantidades me bailan un poco. Básicamente lo que tienes que hacer es hacerte con un par de moldes para hacer polos, coger la fruta que tengas perdida por ahí, ponerla en un cazo con suficiente azúcar y dejar que se deshagan a fuego bajo. Añade un par de cucharaditas de zumo de limón, o de agua (en este caso, ya eran suficientemente ácidas las cerezas, así que le puse un poco de agua) y deja que se cocine lentamente. Unos 20 minutos después, trituralo todo, ponlo en los moldes, deja enfriar a temperatura ambiente, y llévalo al congelador al menos 6 horas, mejor de un día para otro. Casi, casi cualquier fruta sirve para hacer unos polos. Es una forma muy refrescante de tomar fruta en verano, y de evitar que se estropee. Y son mucho, mucho, mejores que los helados comerciales.

En breve, añadiré la segunda parte a qué hacer cuando tienes varios kilos de cerezas -preciosas,  pero ácidas a más no poder.


NOTA: mi amiga Rosilet tiene un concurso en su precioso blog "sugg-r - cositas dulces desde mi cocina". Yo ni me había enterado (disculpas desde aquí a todas: chicas, sorry, pero no me da la vida, de verdad!), pero nos pide recetas de helados. Gracias a que me lo ha recordado, yo aporto estos politos al concurso. ¿Y tú, te animas a enviar tu receta?


Tienes toda la info aquí:



¡CONCURSO!

Galletas de copos avena con albaricoque y chocolate

junio 18, 2012


Sí, ya sé que cada vez que hago galletas digo lo mismo: que hacer galletas me encanta, que es fácil, rápido (más en estas de hoy a las que ni siquiera hay que dar forma), y que hacerlas es uno de los mejores placeres de la repostería. Pero qué quereis que os diga, si es que es cierto. Estas galletas son en realidad más que un capricho una receta de aprovechamiento. Un poco el coche escoba de la despensa de hace unos días; porque tenía un paquete de copos de avena a medio usar y con la humedad de las islas quería terminarlo lo antes posible. Así que abrí la despensa y encontré también unos orejones a medio usar, y unas pepitas de chocolate también abiertas. Así que ya os podéis imaginar cómo quedaron estas galletas.
 

Estas galletas de avena además, están repletas de propiedades nutritivas. La avena y la fruta seca la convierten en una barrita energética casera insuperable. Para ligar la masa sin añadirle mucha grasa, le añado puré de manzana, que no aporta apenas sabor. El chocolate en pepitas es un pequeño capricho del que puedes prescindir si estás en plena operación bikini, pero que consigue una combinación insuperable si pones chocolate negro con el albaricoque desecado y los copos de avena. En  20 minutos tendrás unas galletas caseras sanas y deliciosas, que seguramente serán de las últimas cosas que salgan del horno esta temporada, porque no sé donde estáis vosotros, pero por aquí empieza a hacer ya un calor agobiante.



Galletas de copos de avena, albaricoque y chocolate.

Ingredientes (para unas 12 unidades)
120 gramos de copos de avena
1 manzana mediana
1 huevo
25 gramos de azúcar demerara
6-8 orejones de albaricoque cortados en dados pequeños
2-3 cucharadas soperas de gotas de chocolate.


Preparación

Precalentar el horno a 180º. Pelar y cortar la manzana. Cocer en el microondas unos 5 minutos, hasta que la manzana esté lo suficientemente blanda como para aplastarla con un tenedor y obtener un puré. Si no bastasen los 5 minutos, ir añadiendo 1 minuto cada vez  hasta conseguirlo. Trabajar bien la pulpa con un tenedor para hacer un puré y dejar enfriar a temperatura ambiente. 
Poner en un bol los copos de avena, el azúcar, añadir el puré de manzana, los orejones cortados en dados y las gotitas de chocolate. Batir el huevo y agregarlo. Mezclar bien todos los ingredientes.
Sobre una bandeja de horno cubierta con una hoja de papel de hornear o silicona, poner cucharadas de la pasta separadas entre sí. 
Llevar al horno unos 12-15 minutos, o hasta que adquieran consistencia y estén tostadas en la superficie.


Pan de hamburguesa

junio 15, 2012
Pan

A veces, si no puedes con tu enemigo, lo mejor es unirte a él. O caer en la tentación, si no puedes con ella. Podría seguir con un montón más de tópicos, para explicar por qué he hecho esta receta de pan de hamburguesa, pero la verdad verdadera es que tengo una devora hamburguesas de 8 años en casa. Y hago las hamburguesas, para controlar lo que les pongo, pero con el pan, la tenía enganchada a los bollitos industriales. Y no es lo mejor, la verdad. Así que me hacía falta probar una buena receta que los sustituyera y creo que esta le va de perlas. Hay miles de recetas de este pan, esta es sólo otra más, pero es la que les ha gustado a mis beta testers, que son muy, muy exigentes, como sabe cualquiera que tenga en casa niños. Así que teniendo su aprobación puedo decir que han superado la prueba con nota. 
El sésamo lo dejo a tu elección, a los niños no siempre les emociona.

La receta es sencillísima, pero como todos los panes, los tiempos de levado son largos. Yo los suelo hacer el sábado o el domingo, si estoy en casa haciendo otras cosas y los congelo para usarlos durante la semana. En este caso, yo prefiero no ponerles sésamo.





Pan de hamburguesa

Ingredientes (para unos 10 panecillos)
120 gramos de agua
180 gramos de leche
1 huevo
30 gramos de mantequilla
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de sal
600 gramos de harina ( y algo más para enharinar la mesa de trabajo)
30 gramos de levadura fresca de panadería

Para el horneado
Un poco de agua
Semillas de sésamo 


Preparación

Poner todos los ingredientes en la cubeta de la panificadora en el orden indicado, en el programa para masas (dura aproximadamente 1 hora y media y hace un primer levado). 

Enharinar la superficie de trabajo, desgasificar la masa (darle un par de vueltas para quitar el exceso de aire, pero no amasar de nuevo) y cortar la masa en piezas de peso parecido. Yo empiezo diviendo la masa por la mitad y luego cada mitad en mitades para lograr piezas parecidas. Si no te sirve este sistema, pesa la masa y dívidela en piezas del mismo peso. Es importante que los bollitos pesen lo mismo para que el horneado sea homogéneo. Forma panecillos redondos con las piezas, y ponlos en  una bandeja de horno cubierta con papel de hornear o una hoja de silicona. Deja levar de nuevo 1 hora, tapados con un paño. 

Precalentar el horno a 200 grados, vaporizar con agua, poner las semillas de sésamo si las usas, en este momento. Bajar el horno a 180 grados, poner los bollitos unos 15 minutos, o hasta que estén dorados. Dejar enfriar en una rejilla, y a disfrutarlos.



Gató mallorquín

junio 12, 2012


Después de tener casi completo el post de hoy, blogger ha decidido, unilateralmente y sin previo aviso, eliminarlo. Si no estuviera tan cansada os volvería a contar todo lo que decía. Que este gató es especial porque fue una receta que mi hija L. me pidió, hizo conmigo y devoró con deseo, y que cuando tienes una hija que no come chucherías, que le devuelve a la farmacéutica la piruleta, porque "total, es que no me las como", que el dulce no le llama absolutamente nada, cuando sucede todo eso y encuentras un postre que le gusta tanto, sientes una satisfacción deliciosa.


Pero estoy terriblemente cansada, no puedo añadir mucho más, sólo que cuando los almendros abundan es una pena no darle uso al fruto en recetas como esta. La cantidad de huevos, a pesar de añadir grasa, como se monta completamente, contribuye a darle una ligereza final que no hace nada pesado este bizcocho tan mallorquín.





Gató

Ingredientes

250 gramos de almendra molida en crudo
250 gramos de azúcar blanco
7 huevos
Ralladura de limón

¼ cucharadita de canela en polvo (opcional)

Mantequilla y harina para el molde


Preparación

Precalentar el horno a 180º. Mezclar la ralladura de limón y la almendra molida en un bol.  Reservar.
Separar las claras de las yemas y reservar. Con una batidora de varillas, batir las yemas con 125 gramos de azúcar hasta que blanqueen y casi hayan doblado su volumen. Batir a punto de nieve muy firme el resto de las claras con el resto del azúcar. Mezclar las yemas y las claras con cuidado de que las claras no se bajen. Para ello, hacer movimientos envolventes con una espátula, con cuidado de no batir la mezcla. Finalmente, añadir la almendra, espolvoreándola por encima, en forma de lluvia.
Pintar con mantequilla y enharinar un molde redondo. Llevar al horno unos 30 minutos, o hasta que una brocheta insertada en el centro salga limpia. Dejar enfriar en el molde antes de desmoldarlo. Servir espolvoreado de azúcar glas.


Tortitas de zanahoria y calabacín

junio 07, 2012



Hace unas semanas María me ofreció pensar en una cena para niños que se preparase en un momento. María tiene un blog que se llama Escarabajos, bichos y mariposas, centrado en el mundo infantil. Hace más de un año que la sigo, porque mi amiga C. me descubrió este blog; así que cuando María me habló de preparar este post la verdad es que me encantó la idea. 
Yo tengo niñas pequeñas, muchas actividades y muy poco tiempo, así que lo que ella me pedía no era, en absoluto, extraño. 
A mis hijas la fruta les encanta, pero las verduras, como a casi todos los niños, les cuesta bastante más comerlas. Además, no suelo tener tiempo de planificar demasiado. Si lo sumas todo, te hacen falta recetas como esta. 
Aquí he preparado unas tortitas o pancakes estilo americano (las de desayuno os las tengo que poner otro día, porque llevo un mes y medio haciendo cada fin de semana, mis hijas las adoran, incluso solas), pero sin azúcar, y añadiendo zanahoria y calabacín rallado. 
Realmente, apenas cuesta el tiempo que tardas en rallar las verduras.
Además, cuando les pongo la carne en estos pinchitos, no protestan, ni se aburren, ni todas esas cosas que hacen de las cenas, cuando todos estamos cansados, un pequeño drama hasta llegar a la cama.
Así que sólo os puedo invitar a probarlas. 

La historia completa la podéis ver en el blog de María. 




Tortitas de verduras con pinchos de lomo y queso.

Ingredientes

Para las tortitas con verduras (unas 8-10 unidades)

200 gramos de harina para bizcochos (ya lleva incorporada la levadura y es perfecta para tortitas)
200 ml de leche
1 huevo
1 pizca de sal
1 zanahoria
½ calabacín

Para los pinchitos de lomo y queso
8 filetes de lomo de cerdo limpios de grasa
8 lonchas de queso de fundir


Preparación
Mezclar en un bol la harina, la leche, el huevo ligeramente batido y la sal. Batir bien hasta obtener una mezcla homogénea. Añadir las verduras cortadas con un rallador. Poner una sartén antiadherente ligeramente engrasada con unas gotas de aceite a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, poner una cucharada sopera de la masa. Esperar a que salgan burbujitas en la superficie para darle la vuelta con una espátula grande. Una vez hecha por las dos caras, sacarla a una fuente hasta tenerlas todas. (a partir de la primera, mantener el fuego medio: yo uso el punto 6 de 10 de mi placa) Poner unas gotas de aceite (si usas un bote para vaporizar el aceite como si fuera spray, te irá perfecto para esto)  y repetir la operación. Hacerlas todas hasta terminar la masa.
Asar en una parrilla o plancha los filetes de lomo. Cortarlos en cuadraditos, intercalar el queso y los cuadraditos de carne, y pinchar con un palillo. Servirlos acompañados de las tortitas de verduras.

Nota: si quieres hacer tortitas para el desayuno, no pongas zanahoria ni calabacín, y añade 45 gramos de azúcar –mejor moreno- a la masa. Tendrás unas tortitas perfectas en un momento. Para mí esta receta es la mejor que he encontrado hasta ahora porque la harina que viene preparada para bizcochos lleva la cantidad justa de levadura para que en esta receta las tortitas queden como las de cualquier teleserie americana que se precie. ¡A disfrutarlas!



1080 fotos de cocina: Corona de chocolate ligera con natillas

junio 05, 2012

A ver quién puede resistirse a esta corona de chocolate! Yo desde luego, no. 





 
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