¿Cómo es posible que algo con un nombre tan delicado, tan etéreo, tan ligero, pueda no ser absolutamente irresistible? Y como es imposible resistirse, no tengo más remedio que compartir esta receta maravillosa, delicada, ligera y con el equilibrio justo de dulce y ácido, perfecta para los apasionados del limón. Estos pots de creme son una interpretación bastante libre del concepto, por no decir que se parecen muy poco a los tradicionales. En lugar de cuajarlos al baño maría en el horno, he preferido hacerlos parecidos a una mousse y conseguir la textura de mousse en frío, que a mí me resulta más agradable. No soporto utilizar gelatinas porque los ingredientes con que se elaboran me ponen los pelos de punta (sí, sé que hay miles de cosas que no comeríamos si supiésemos cómo se elaboran, pero esta es mi aprensión personal), así que sigo probando alternativas para conseguir una textura similar sin tener que claudicar del todo. En este caso he usado sobres de preparado para cuajada (por favor, que nadie me cuente cómo se elaboran, y así puedo seguir usándolos con plena inconsciencia), y el resultado ha sido muy satisfactorio. No aportan sabor al resultado final, sino sólo textura. Creo que partiendo de esta receta voy a probar muchas otras variantes, porque lo permite: desde chocolate, a otras frutas simplemente cambiando el zumo, a lo que se me ocurra. Así que si en adelante reincido, no me lo tengáis en cuenta: se prepara en un momento, se puede aligerar con ingredientes light, y tiene una textura y un sabor deliciosos. Y eso, sin mencionar ese nombre maravilloso que ya adelanta lo que vas a encontrar luego. Irresistible.
Pots de creme de limón y lima
Ingredientes (para 4 personas)
200 ml de leche fría
200 ml de nata
1 huevo mediano
30 gramos de azúcar (2 cucharadas soperas aproximadamente)
Zumo de 1 limón
Zumo de media lima
2 sobres de preparado para hacer cuajada casera
Preparación
Disolver los sobres de cuajada en la leche fría. Poner al fuego un cazo con la nata y calentar. Añadir la leche cuando la nata rompa el hervor, y dejar que vuelva a hervir, retirar del fuego, y dejar que enfríe un poco (un minuto bastará). Volver a poner al fuego y retirar cuando de nuevo vuelva a hervir.
Por otra parte, batir el huevo con 2 cuharadas soperas de azúcar hasta conseguir que doble el volumen y quede una mezcla espumosa. Añadir la mezcla de nata, leche y cuajada al huevo y mezclar bien. Agregar el zumo de limón y lima, rectificar dulce y poner en pots de servir. Poner en el frigorífico al menos 4 horas antes de servir.


























