07 noviembre 2016

Tarta damero



Hace poco que ha terminado esta temporada del Great British Bake off. Y este año se ha acabado un poco del todo el programa. Cuando nos mudamos a Belfast me enganché, (al parecer igual que medio país), a este programa de la BBC que empezó muy discretito como relleno de programación de verano y ha ido cogiendo fama y audiencia año tras año. Tanto es así que ahora mismo está en serio riesgo de morir de éxito.  A mitad de temporada la productora del programa vendió los derechos a otra cadena y se desató una pequeña gran crisis, con 3 de los 4 presentadores diciendo que ya no continuarían. Y eso, cuando aún estábamos en mitad de la serie, así que todo el mundo se pegó a las pantallas a ver qué ocurría en la que era ya definitivamente la última serie en el formato que todos conocemos. La serie este año ha funcionado particularmente bien, a mi modo de ver. A fin de cuentas es un show de televisión, así que no hay que olvidar que los castings buscan espectáculo. Pero esta vez no ha estado tan desequilibrado, y los pasteleros aficionados sabían lo que hacían, que siempre se agradece, y ha sido una serie entretenida que siempre está bien ver. A mí me da la vena pastelera cada vez que ponen la serie, más que nada porque cuando estás viendo las cosas tan complicadas que hacen o ciertas técnicas, o ciertos retos técnicos, te apetece probar, o se te ocurren otras formas de hacerlo. En una de esas, en la Universidad donde trabajo decidieron hacer un concurso de repostería con ingredientes de comercio justo y locales, y me presenté para probar a hacer una tarta que tenía ganas de probar desde hacía tiempo. Esta tarta no es difícil, pero el corte que tiene es absolutamente espectacular. Lo que sí requiere es algo de tiempo, pero si tienes eso en cuenta, verás que no es nada complicada.
Por cierto, gané uno de los premios del concurso, y es que no es fácil resistirse a esta tarta. Feliz semana. 


Tarta damero  

Ingredientes

Bizcocho
350 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
350 gramos de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
6 huevos grandes
350 gramos de harina con levadura incorporada
Una buena pizca de sal
50 gramos de cacao en polvo (para la parte de bizcocho de chocolate)
4 cucharadas soperas de leche

Para la ganache de chocolate blanco
175 gramos de chocolate blanco
125 ml nata para montar
50 gramos de mantequilla

Para la ganache de chocolate negro
300 gramos de chocolate negro
300 gramos de nata para montar

Decoración
100 gramos de chocolate negro





Preparación
Precalienta el horno a 180º C. Prepara la mezcla del bizcocho: pon la mantequilla en un bol grande, y con las varillas, bate la mantequilla, añadiendo el azúcar en unas cuantas veces, hasta que la mezcla blanquee. Añade la vainilla, y sigue batiendo. Añade los huevos uno a uno. Añade la harina y la sal y sigue mezclando hasta tener una masa esponjosa. Separa la mezcla en dos boles. Añade dos cucharadas de leche a uno de los boles. Añade las otras dos cucharadas de leche y el cacao al otro bol y mezcla bien. Pon cada una de las mezclas en una manga pastelera grande.  
Pon un círculo de la masa de chocolate en un molde, luego, haz otro círculo dentro de este con la masa de vainilla. Termina con un círculo de chocolate. En el siguiente molde, empieza con la masa de vainilla primero, luego chocolate y vainilla en el interior. Rellena el tercer molde igual que el primero, empezando con la masa de chocolate en el exterior.
Lleva al horno durante 22 a 25 minutos, hasta que hayan subido bien. Desmolda los bizcochos y déjalos sobre una rejilla a enfriar completamente.

Haz la ganache de chocolate blanco: corta el chocolate en trocitos pequeños y ponlo en un bol. Calienta la nata con la mantequilla sin que llegue a hervir, viértela sobre el chocolate, déjala un par de minutos, y después remueve hasta tener una crema brillante.
Pon un bizcocho con el chocolate en la parte exterior en el plato de servir, e iguala la superficie con un cuchillo de sierra si hace falta para que quede completamente plana. Extiende la mitad de la ganache y pon el bizcocho con la parte de vainilla en el exterior encima. Cubre con el resto de la ganache y pon el último bizcocho, de nuevo con el chocolate en la parte exterior, encima.
Haz una ganache con el chocolate negro de la misma manera que la del chocolate blanco  (solo que ésta no lleva mantequilla), y cubre la tarta con ella cuando empiece a tomar cuerpo. Deja la tarta en un lugar fresco, pero no en el frigorífico,  para que la cobertura se asiente.  Saca virutas de chocolate con un cuchillo bien afilado, y decora la tarta con ellas.



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4 comentarios

  1. Madre mia que pinta tiene esta tarta. Con un cafecito ahora... Un saludo.

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  2. Mi próximo objetivo es hacer esta tarta. La he visto en varios sitios y ya pensaba en hacerla rectangular para poder cortar los cuadraditos, pero tu método parece más sencillo... ¿De qué tamaño es el molde que has utilizado? ¿Y la boquilla de la manga pastelera? ¡A ver sii me sale!

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  3. Mercedes, los moldes son de 20 cm de diametro, y utilice una boquilla simple de 1.5. Espero que te sirva, ya me contaras que tal te va. Un abrazo.

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