30 septiembre 2014

Ensalada de gambas salteadas, manzana verde y fresas

El viernes en el trabajo hicimos una "coffee morning": Una de esas cosas que al jefe supremo se le ocurren para que los distintos equipos interaccionemos un poco, porque si no nos pasaríamos meses sin vernos. La verdad es que el primer café colectivo tiene su aquel, pero después de unos cuantos la cosa pierde bastante gracia, sobre todo cuando al autor intelectual del asunto no se le vuelve a ver el pelo y ahora los demás estamos disfrutando de esos momentos extraños frente a la máquina del café, con gente de otros departamentos que no sabes ni como se llaman. Así que, al final, aquí estamos, reuniéndonos en estos cafés, para acabar haciendo grupo con los propios compañeros, pero en otra sala. 

Sin embargo, habiendo dicho esto, lo cierto es que el café del viernes nos invitaba a hornear por una buena causa. Aquí también es muy normal hacer ese tipo de eventos. Un día determinado se hace algo así y se pide a la gente que aporte lo que quiera o pueda a cambio del café y los bollos (o las tartas, scones, trufas… y añade lo que quieras) que hemos cocinado, para una causa concreta. De hecho, ni siquiera era solo cosa nuestra. La ONG contra el cáncer para la que hicimos el café el viernes había lanzado una campaña en todo el país, como una forma de recaudar fondos.

Yo no llevo demasiado bien lo de hornear entre semana, porque la verdad es que no me da la vida, pero las cosas vinieron así, y había que estar a la altura, así que me puse a preparar algo el jueves por la noche, y, -lo que suele pasar-, todo el mundo había decidido hacer algo dulce, con lo que yo opté por preparar  la focaccia de aceitunas negras y albahaca que he hecho muchas veces (y que me encanta hacer y comer).


Y el resultado fue que la volveré a repetir mil veces, porque  ahora ya no es que me guste solo a mí: ha pasado sobradamente el test experto. En mayo empezó a trabajar conmigo un compañero italiano. Y cuando el viernes probó la focaccia debo decir que me encogí un poco esperando su reacción.  Pero cuando no solo me dijo un montón de veces que le había encantado, sino que repitió dos veces, la mamma italiana que llevo dentro se puso toda orgullosa de su mano horneando, y a punto estuve de empezar a mover las manos y a hablar en italiano. No, bromas aparte, es como si a alguien se le hubiera ocurrido llevar una tortilla de patatas.

Como la receta la tenéis a mano, solo os puedo recomendar que la probéis cuando tengáis tiempo. Es sencilla, de verdad, solo necesitáis algo de tiempo porque los levados son largos. Pero merece mucho la pena.

Por lo demás, ya habéis visto que últimamente estoy venga a hornear como una loca, así que ya iba siendo hora de volver a preparar algo ligero y fresquito. Aquí os dejo esta ensalada para la que no os hace falta ni receta, basta con ver la foto. Y como la hice hace un tiempo, igual ya no encuentras fresas. En su lugar, prueba a ponerle frambuesas o pomelo, o naranja, por aquello del toque ligeramente ácido. Funcionará también muy bien. 

Espero que la disfrutéis.





Ensalada de gambas salteadas, manzana verde y fresas

Ingredientes
100 gramos de gambas (frescas o congeladas, como quieras/puedas)
1 diente de ajo
1 guindilla
1 manzana Granny Smith (verde y ácida)
50 gramos de fresas
Pimienta rosa
unas hojas de de perejil fresco
Medio limón
Aceite
Vinagre
Sal


Preparación

Corta la manzana en rodajas y ponla en un bol con agua y el zumo de medio limón. Esto hará que no se oscurezca mientras le añades un toque de limón que le va muy bien a esta ensalada. Corta las fresas en láminas y reserva. Pon un poco de aceite en la sartén  y saltea el ajo y la guindilla a fuego medio, evitando que se quemen. Añade las gambas peladas y saltea justo hasta que pierdan su color crudo (yo desecho el ajo y la guindilla). Reparte las láminas de manzana y fresa en los platos, sirve encima las gambas salteadas, y aliña con una vinagreta con 3 partes de aceite por 1 de vinagre. Termina con un poco de perejil y unos golpes de pimienta rosa.


3 comentarios:

  1. La verdad es que la presentación del plato es estupenda, y los colores llaman mucho la atención :)
    Un besito

    ResponderEliminar
  2. Estupenda, a una ensalada de las que me apunto.

    ResponderEliminar
  3. Una ensalada colorida y seguro que buenísima.
    El aspecto es genial, ahora mismo voy a echarle un vistazo a la focaccia.
    Un besito

    ResponderEliminar