Hoy os presento mi primer tronco. La primera vez en mi vida que hago uno. Lo que es seguro es que no será la última. Si continuáis leyendo veréis que no es nada complicado de hacer. Sólo hay que tener un poco de tiempo (poco, porque el horneado no pasa de 1/4 de hora), y ganas de hacerlo. ¿Y entonces cómo es posible que nunca hubiera hecho uno? Pues porque inconscientemente pensaba que era una cosa complicadísima. Hace poco me di cuenta de que con los años una no sólo se reconoce cada vez más en las frases de sus padres (horror!) sino que además, interioriza muchas de sus filias y fobias, especialmente las más intrascendetes. Las importantes te las planteas y las racionalizas, y escoges; pero hay cosas como estas pequeñas manías en la cocina que uno hereda sin más.
Me explico: mi madre siempre fue una buena repostera. Pero, por los motivos que fueran los troncos no eran su especialidad. No sé si es que no tenía una buena receta o qué, pero siempre le daban problemas. Yo nunca lo había pensado, hasta que en su última visita a casa hace unos meses me lo comentó, y entonces yo caí en la cuenta. Nunca lo había intentado porque había asumido que era difícil por su experiencia. Y en ese momento me di cuenta de cuántas pequeñas cosas asumimos así, sin más.
Así que decidí liberarme de este prejuicio enfrentándome a mi primer tronco. Con mucho respeto, y bastante poca confianza en un éxito a la primera. Pero haciéndolo, al fin y al cabo.
Yo lo he rellenado de crema de limón. Pero con la receta básica se puede rellenar de crema pastelera, de nata montada, de mermelada de frutas, de mocca; prácticamente de lo que quieras. Yo he utilizado como base para el bizcocho la de Kanela y Limón. No sólo es una receta fiable, sino que además, sus fotos en las que muestra el paso a paso explican muy bien cómo hacer el tronco.
Para mí, lo más importante aquí es tener espacio en la cocina y tener preparado lo que vas a utilizar, para no complicarte en el último momento.
Tronco de limón
Ingredientes (para 6-8 personas)
Para el bizcocho
4 huevos
120 gramos de harina
120 gramos de azúcar
1/2cucharadita de sal (2 o 3 gramos)
1/2 cucharadita de bicarbonato
Para el almíbar
250 ml de agua
200 gramos de azúcar
Una cucharada de licor (brandy, ron, etc, opcional)
Para la crema de limón
Lemon curd o crema de limón
Preparación:
Precalentar el horno a 160º. Batir los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen. Tamizar la harina con la sal y el bicarbonato y añadirlo a la mezcla anterior con movimientos envolventes. Verter la masa en una bandeja de horno forrada con una plancha de silicona ligeramente engrasada con aceite, y engrasar los bordes de la bandeja. Extender de manera que la mezcla se reparta de manera uniforme. Poner en el horno unos 12 minutos.
Pasado este tiempo, sacarlo del horno y volcarlo sobre un paño de cocina limpio y ligeramente humedecido. La plancha de silicona estará ahora arriba. Retirarla con cuidado y enrollar el bizcocho sobre sí mismo con el paño. Dejar así enrollado con el paño hasta que esté totalmente frío. Mientras se enfría, se puede preparar la crema de limón y el almíbar.
Para la crema, sigue los pasos que se indican aquí.
Para el almíbar, poner el agua y el azúcar a fuego medio unos 10 minutos, hasta obtener un almíbar ligero. Retirar del fuego, dejar enfriar y añadir el licor al gusto. Si van a tomar el tronco niños, mejor no añadirlo porque el alcohol no se evaporará . Reservar.
Retirar el paño del bizcocho y abrirlo por completo. Empapar con el almíbar, cubrir bien con la crema de limón y volver a darle forma.
Para la presentación, espolvorear con azúcar glace, y un poco de cacao en polvo y acompañar con una hojita de hierbabuena. Si se prefiere, se puede decorar el plato con crema de limón, unas frambuesas, etc.

























