FINANCIERS SENCILLOS

abril 27, 2010
Para esta receta son perfectas las claras de huevo pasteurizadas que venden en Mercadona. (No me pagan la publi, es una pena ;-). Bueno, para esta y para muchas otras. Pero en esta agradezco mucho que indique la cantidad exacta en gramos. Me encantan los libros y los blogs de cocina, pero la mayoría tienen el problema de que están pensados localmente. Acabo de comprar uno maravilloso solo de chocolate de una autora  francesa. Pero la traducción es terrible. ¿Qué capacidad tiene un sobre de azafrán? No sé cómo se vende en Francia esto, así que es imposible de calcular. Ocurre igual cuando se refiere (este y muchos otros libros) a  otros productos que no son habituales aquí o que se venden con otro empaquetado. El que escribe no piensa en esto y el que traduce no se molesta en indicar algo que para alguien que vive donde se publica puede ser obvio pero que no lo es tanto cuando se hace en otros lugares. 

Esta receta la he adaptado del blog de Aran Goyoagan Canelle et Vanille . Ella siempre intenta incluir cantidades, de hecho es muy precisa en las recetas y se agradece muchísimo. Por mi parte, es la primera vez que hago financiers y no soy capaz de seguir una receta al pie de la letra. (¿dónde está la gracia entonces?) Así  que la he simplificado mucho del original para hacer una primera prueba. Bueno, y porque no tenía a mano harina de avellana y he usado en su lugar almendra y otros cambios que se pueden comprobar comparando las recetas. 

Yo no los conocía, pero los financiers son típicos de la repostería francesa y aunque recuerden a madalenas, o a bizcochitos, según el molde que se use, y se tomen con el café o el té, no tienen nada ver con eso. 
Vale la pena probarlos. No son complicados de hacer, y como todos los bocaditos pequeños requieren tan poco tiempo de horno que ni siquiera da pereza hacerlos. Esta receta, sin embargo, exige algo de planificación porque necesita dejar la masa reposar en el frigorífico de un día para otro. 

Bon appètit!


Financiers sencillos


Ingredientes
120 gramos de clara de huevo
125 gramos de azúcar
55 gramos de harina
55 gramos de almendra molida (harina de almendra)
150 gramos de mantequilla (sin sal)




Preparación
Calentar la mantequilla a fuego vivo en un cazo mediano. Cuando comience a adquirir un color tostado y desprender olor a avellanas (punto noisette), retirarla del fuego  inmediatamente para que no se queme y llegue a adquirir un color más oscuro. Pasar por un colador fino
y dejar enfriar. Este proceso evapora el agua de la mantequilla y empieza a quemar los sólidos, y deja toda la cocina llena de un olor maravilloso.
Mezclar las claras de huevo con el azúcar. Añadir la harina y la almendra molida y mezclar. Lentamente, añadir la mantequilla mientras se continúa mezclando. Dejar esta mezcla en el frigorífico toda la noche. 
Poner la masa en moldes y hornear a 180º unos 15 minutos.

CREMA DE CALABACÍN Y SETAS PICANTES

abril 27, 2010
 
Todas las cremas y sopas son buenas. No es posible equivocarse con ellas. Calientes, confortan, y frías, directamente de la nevera, en el verano de Mallorca son una maravilla. Me encantan todas, sobre todo las menos clásicas, con especias, picantes o ingredientes inesperados. Por eso las sopas y cremas son uno de mis platos preferidos y con los que nunca me canso de probar.
Esta está inspirada en la del blog Un dejeuner de soleil. Teniendo en mi cuenta que mi francés y mi italiano son básicos y que tuve que ver las recetas en los dos idiomas para acabar de entenderla, me encanta haber podido adaptarla, y añadirle la patata, el queso, y algún otro cambio.
Crema de calabacín y setas picantes

Ingredientes:
2 calabacines grandes
2 patatas medianas
1 chalota
Caldo (aprox. 750 ml)
Queso fresco batido 
150 gr de setas o champiñones cortados
1 diente de ajo
1-2 guindillas
aceite de oliva,
sal y pimienta



Preparación
Cortar los calabacines en dados y las patatas en trozos. Sofreir la chalota picada en una cazuela en 3-4 cucharadas de aceite. Añadir los calabacines, y la patata, dejarles tomar color ligeramente, y añadir caldo  justo para cubrirlos. Dejar hervir unos 18 a 20 minutos, hasta que la patata esté cocida. Agregar cuatro cucharadas soperas de queso crema (o de nata, o de queso fundido, al gusto) y batir la crema. Añadir agua si fuera necesario, rectificar de sal y añadir pimienta al gusto. Aparte, en una sartén, calentar 3 cucharadas de aceite, el ajo picado y las guindillas partidas en dos. Saltear las setas hasta que cojan color. Salar. Servir la crema caliente con un nido de setas en el centro y unas cucharaditas de queso crema.

Tiramisú

abril 23, 2010
Me da bastante pudor publicar esta receta. Porque es la primera vez que hago tiramisú, y hay miles de recetas y variaciones; y porque como nunca había probado a hacerlo, no tenía idea de que técnicamente fuera tan fácil de hacer.  Esta receta es muy clásica, pero es que salió tan espectacularmente bueno, que no me puedo resistir a compartirla. Además, como no necesita horneado y mejora cuanto más tiempo reposa en la nevera, es un postre perfecto para el buen tiempo, y para dejarlo preparado con antelación.

Tiramisú clásico

Ingredientes
200 gramos de bizcochos de soletilla
500 gramos de queso mascarpone
Chocolate o cacao en polvo
130 gramos de azúcar
4 huevos (separando yemas y claras)
3 cucharadas de coñac
1 vaso de café muy fuerte
1 pizca de sal



Preparación
Separar las yemas de las claras.En un recipiente grande, batir las yemas con el azúcar hasta que blanquee y la mezcla quede esponjosa. Añadir el mascarpone y batir bien. 
Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal, hasta que queden muy consistentes. Incorporarles la crema de mascarpone con una espátula, intentado no bajar las claras.
Mezclar el café y el coñac y mojar los bizcochos uno a uno en la mezcla. Cubrir el fondo de una fuente honda o de tarros individuales (en este caso desmigarlos bien). Verter un poco de la mezcla de café y coñac por encima y extender sobre los bizcochos la mitad de la crema de mascarpone. Cubrir con una nueva capa de bizcochos y acabar con el resto de la crema en otra capa. Poner en el frigorífico al menos 3 horas (mejor toda la noche) o como mínimo 40 minutos en el congelador. 
Justo antes de servir, espolvorear con cacao o chocolate en polvo. 

PETIT FOURS DE CHOCOLATE

abril 19, 2010


Definitivamente, estos petit fours son un vicio.
Me encanta el chocolate, pero no es lo que más me gusta hacer, porque es delicado y complicado de trabajar, ensucia muchos cacharros, es engorroso. Pero acabo de probar esta receta y tiene mucho, mucho peligro. Buscaba qué hacer con dos claras de huevo que no había usado y encontré esta receta. Es la primera vez que la hago, y teniendo en cuenta que hacer la masa cuesta cinco minutos, y hornearla 13 minutos, y que  una vez que pruebas esto no puedes parar de comer, me temo que voy a coger bastantes kilos en las próximas semanas. Espero no ser la única si os animáis a probarlo. Lo he guardado en esta caja metálica cubiertos con papel porque la humedad aquí lo echa a perder todo muy rápido, pero la verdad es que no creo que lleguen a mañana. Aparte del sabor, me encanta la consistencia que ha quedado, crujiente por fuera, pero jugosa y tierna por dentro, a medio camino entre un bizcocho y una galleta, sin ser ninguna de las dos cosas. Todo un descubrimiento!



Petit fours de chocolate

Ingredientes:

125 gramos de chocolate con 50 a 60% cacao
150 gramos de almendra molida
115 gramos de azúcar glass
1 cuharadita de esencia de vainilla
2 claras de huevo


Preparación:
Precalentar el horno a 180º. Derretir el chocolate en una cazuela de fondo grueso a muy baja temperatura (añadir una cucharadita de agua si parece pegarse). Remover con una espátula hasta dejarlo liso y brillante.
Añadir la vainilla, la almendra molida, el azúcar y las claras sin montar. Batir con la batidora eléctrica 1 minuto, solo para obtener una mezcla homogénea. Cubrir una bandeja de horno con papel sulfurizado y colocar porciones de la pasta sobre la hoja con una cuchara. Con estas cantidades deberían salir entre unas 10 y 14, según cómo las hagas de grandes. Lo importante es que sean de tamaño muy similar entre sí. Hornear 13 o 14 minutos. Sacar del horno, dejar que se templen sobre una rejilla y despegarlos luego con cuidado. Tomarlos fríos.

Bollitos de pan

abril 11, 2010
Pan


Me encanta hacer  pan. Nunca pensé que pudiera ser tan gratificante algo tan sencillo. Pero no deja de tener algo de mágico cada vez que mezclas harina, agua y levadura ver luego cómo crece esa masa, y volver a trabajarla con las manos y dejar que vuelva a crecer para que de ella acabe saliendo como resultado un pan caliente, que llena toda la casa de un olor aún mejor que el de los pasteles o las tartas: el olor a pan casero  recién hecho.

He hecho varios tipos de panes, pero de esta receta lo que más me gusta es que salen unos bollitos que se mantienen frescos varios días en una lata para pastas hermética, y que son individuales, por lo que son perfectos para la merienda, o para servirlos en una cena y no tener que usar pan cortado y comprado. Ahí va la receta:


Bollitos de pan

Ingredientes:
300 ml de leche
1 huevo
3 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 cucharaditas de sal (10 gramos)
1 cucharadita de miel
550 gramos de harina
1 sobre de levadura seca de panadería o 25 gramos de levadura fresca de panadería.




Preparación
Mezclar todos los ingredientes, a mano o a máquina, amasando hasta obtener una masa elástica y que no se pegue a las manos. Dejar reposar en un bol cubierto con un paño limpio y húmedo, en un lugar cálido hasta que doble su volumen. Amasar para quitar el exceso de aire a la masa, pero sin amasar demasiado esta vez. Dar forma a bollitos de unos 50 gramos  y poner en una fuente de horno sobre una lámina de silicona o papel para hornear suficientemente separados y dejar que vuelvan a doblar su volumen (se puede mejorar esta fermentación poniéndolos en el horno a 50º). Hornear a 180º unos 12 -15 minutos, hasta que se doren un poco.

GALLETAS DE NATA

abril 11, 2010

Estas son unas galletas de nata que se parecen bastante a las que hacía mi madre en casa cuando éramos pequeños. Sólo que decir que se parecen es exagerar un poco, porque las suyas, con la nata que se hacía en la superficie de la leche después de cocerla, de una leche que íbamos a comprar fresca en lechera cada día, no tiene nada que ver con la que yo puedo utilizar ahora. De todos modos, se parecen bastante, son muy sencillas y rápidas de hacer, y le gustan a todo el mundo.

Galletas de nata

Ingredientes (para aproximadamente 12 a 14 dependiendo del tamaño que se les de)
200 ml de nata
200 gr de azúcar
2 yemas de huevo
250 gr de harina

Preparación
Mezclar la nata con las yemas y el azúcar. Incorporar la harina poco a poco hasta conseguir una pasta blandita. Es importante no pasarse con la harina o quedarán muy duras una vez horneadas. Para mí esta cantidad es suficiente. Dejar reposar la masa en el frigorífico media hora, y después poner en la bandeja del horno con una hoja de papel de horno o silicona,  a cucharaditas, así: 



De hecho, mejor ponerlas bastante separadas, porque la masa crecerá y es mejor que tengan sitio. Por eso tampoco vale la pena darles forma con la manga pastelera: se extenderá sola la masa al hornearlas. 
Poner en el horno precalentado a 180º unos 15 a 18 minutos, y sacarlas cuando estén tostadas. Dejar enfríar en una rejilla. 


Magdalenas

abril 08, 2010

Ayer hice magdalenas. Estas magdalenas, de hecho. Yo creo que las fotos no han quedado mal. Y sí, estaban, y siguen estando hoy, buenísimas. 
Suelo congelar directamente las que no consumimos en el día (con la humedad de la isla no hay nada que mantenga su textura pasadas unas horas), pero esta vez probé a guardar algunas en una lata hermética  para pastas y siguen perfectas. Para descongelarlas en el desayuno bastan 20 segundos de microondas y quedan bastante aceptables.

La receta que yo uso se basa en la de Simone Ortega en su 1.080 recetas.  He probado otras, de cupcakes, de muffins, pero la verdad, no es lo mismo. Personalmente el sabor del aceite de oliva, aunque me recuerda a las madalenas de mi infancia, me resulta demasiado fuerte,  así que uso aceite de girasol. También me molesta rallar la piel de limón o de naranja y luego encontrar los trocitos, así que lo que hago es infusionar la piel del cítrico en el aceite a fuego bajo y luego lo dejo enfríar. Atrapa el sabor, pero no molesta. Yo prefiero la de naranja. Y lo que hace que sean magdalenas de las de toda la vida son los paquete de gaseosa de dos colores. Ni las levaduras, ni el bicarbonato dan el mismo resultado. Y aunque yo no uso las del Tigre, porque no las he encontrado, cada vez que las uso me acuerdo de mi abuela y de que en su casa siempre tenía estas cajitas que nos daba cuando éramos pequeños como un refresco y que ella usaba para cocinar. En fin, esta es mi receta de magdalenas caseras.


Magdalenas

Ingredientes (para aproximadamente 12-15 unidades: depende del tamaño de los moldes)
300 gr de harina
3 huevos (claras y yemas separadas)
250 gr de azúcar
250 ml de aceite de girasol
125 ml de leche
4 paquetes de gaseosas (2 blancos y 2 de color)
La piel de una naranja
Moldes de papel o silicona
Un pellizco de sal

Preparación
Infusionar la piel de naranja en el aceite a baja temperatura y dejar enfriar por completo. En un bol muy limpio se ponen las 3 claras y el pellizco de sal (menos de media cucharadita) y se baten a punto de nieve muy firme. Añadir luego en este orden el resto de ingredientes, mezclándolos pero intentando no bajar demasiado las claras: primero las yemas, seguidas del azúcar, el aceite (sin la cáscara) la leche, y los sobres de gaseosa, uno de cada color, alternándolos. Por último, agregar la harina. 
Precalentar el horno a 180º , rellenar los moldes (no más de 3/4 de su capacidad), espolvorear con azúcar,  y dejar entre 15 y 18 minutos, hasta que estén doradas. 

 
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