05 junio 2010

CUS-CUS EN ENSALADA


Me gustan este tipo de ensaladas desde que probé algo parecido a un tabulé en un bar de tapas. Pero nunca lo había hecho en casa. Así que me acordé del tabulé y con lo que tenía en la nevera (entre otras cosas unos maravillosos limones de mi amiga O.) hice esta ensalada que no es que se parezca mucho al original, pero que me gustó mucho y que admite muchas variantes: sustituir el pollo por gambas salteadas, atún,  salmón, o huevo cocido, del lado de las proteínas. Espinacas, tomate, pimientos, por las verduras... en fin, un completo plato único para cenar y limpiar la despensa en esos días en que parece que no hay nada apetecible en casa.
Además, si se controlan las cantidades de aceite es un plato no demasiado calórico, y completo, con todos los grupos alimenticios.  Sí, ya sé que las ensaladas son lo típico cuando se habla de comida ligera, pero esta aporta hidratos, que evitan la sensación de "estar a dieta", y con los ingredientes templados, no es un plato frío, aunque con el limón y la hierbabuena,  se saborea ya el buen tiempo.
En fin, qué os voy a decir: un placer!




Cus-cus en ensalada 

Ingredientes para 2 raciones

100 gramos de Cus-cus precocido
100 gramos de lechugas variadas
Zumo de 1 Lima o 1 limón
Aceite, ajo y 2 a 4 guindillas (al gusto)
Vinagre de Módena
100 gramos de pechuga de pollo (o gambas, o langostinos pelados, o las otras variaciones indicadas arriba)
Unas hojas de hierbabuena (opcional)


Preparación

Preparar el cus-cus según las instrucciones del envase. Poner en un bol grande y rociar abundantemente con el zumo de lima o de limón. Cortar las lechugas en juliana muy fina y mezclar con lo anterior.  Si se utiliza hierbabuena, agregar con las verduras cortada muy fina. Añadir un poco de vinagre de Módena, (al gusto, con el limón puede ser suficiente) y mezclarlo todo. Probar y rectificar el aliño. Dejar reposar en la nevera.
Sofreir en cuatro cucharadas de aceite un par de dientes de ajo cortado en trozos gruesos (personalmente, prefiero retirarlos una vez sofritos) y dos o tres guindillas partidas por la mitad. Saltear el pollo cortado en trozos regulares con esta mezcla y añadir a la ensalada reservada con el aceite y los jugos que suelten.  Mezclar de nuevo. Servir inmediatamente para que contrasten las temperaturas.



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